hola ¡hola mis queridas seguidoras! Acá tiene, a la segunda víctima de la historia.
No se porque nadie lo quiere, en mi opinión, el fue un buen candidato, un poco indeciso pero bueno…no se puede tener todo ¿verdad?.
¡gracias por su apoyo!
¡déjenme saber su parecer!¡con un estupendo REVIEW!
Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, les hago ver los celos de Diamante.
Candidato 2: Alan.
Tras haber ayudado a mi amigo Endimiun, pasamos la primera semana excelentemente bien, ya era amigo de Serena y ese hecho me hacía muy feliz, conversábamos en los tiempos libres y nos divirtíamos correteando por allí, en uno de los ratos libres, lo vi, piel ligeramente verdosa, propia de su planeta, cabello azul con un par de mechones rosa, ojos azules y una postura algo elegante, pero no tanto, como la mía, en su mano, una flauta transversa verde con blanco, le sonreía a mi Serena ¡a mi Serena!.
-no he podido dejar de notar, lo a gusto que estás con el Nemesiano. Dijo con calma, Serena asintió –tanto gusto, me llamo Alan, es un placer. Ella asintió –soy Serena, Díam es mi…mi amigo. Dijo con calma, Alan le sonrió.
-un amigo que en mi opinión, no está a la altura de tu belleza. Apreté los puños ¡nadie tiene derecho de coquetearle a mi Serena! Ella alzó las cejas.
-si quieres mi opinión. Continuó el de forma descarada –bien te vendría, ya sabes, alguien como yo. Dijo con calma, mi Serena cruzó los brazos.
-no es por ofenderte Alan, pero Diamante me resulta una agradable compañía, es dulce y tierno. Alan asintió –quizás lo sea, pero creo, que soy mas dulce que el. Serena negó, se dio la vuelta.
-ja, en tu cara. Dije triunfante –por favor, insisto en que me regales el placer de tu compañía. Dijo, ella meditó –bueno, conversar no nos hará daño. Dijo con calma,apreté los puños mientras los miraba sentarse a la orilla de la laguna, poco a poco, ella se fue relajando con el ¡relajando! Se reía de sus estúpidos chistes.
-dulce como la miel ¿he? Veremos que tan dulce eres Alan. Dije malvadamente mientras me alejaba del lago celoso.
Zafiro estaba conmigo, en las inmediaciones de la cabaña 1b, y estaba a punto de hacer algo brillante, se que Alan el modocito, toma un baño exactamente a las 4 de la tarde, ni mas ni menos, e iba a transformar su baño en una dulce venganza, hormigas y miel, nada mejor que eso.
-hermano…sabes bien que no deberíamos hacer esto y mas, no puedes ponerte celoso por cada chico que le hable a Serena. Negué –Zafiro, no es porque le hablen ¡es porque me la quieren quitar y le coquetean! El suspiró con cansancio.
-hermano, Endimiun no le coqueteaba y lo convertiste en señor flatulencio. Medité, mi mellizo era insoportable a veces.
-si, pero Alan seguro me la quiere quitar. Zafiro suspiró –ajá, lo que digas, un día de estos, me lanzarás al lago desnudo si crees que le coqueteo a tu Serena. Medité.
-se que tu, no le coquetearías. Dije sin mas, el bufó, abrió la tubería exacta y lancé la miel que habíamos preparado mágicamente para que fluyera como agua.
-ñomi. Dije mientras me cubría con un velo nemesiano y entraba al dormitorio, dejé sobre la cama del modosito Alan, un nido de hormigas de la variedad roja.
-muhahahahahahaha, con esto tomarás escarmiento modosito. Susurré, salí antes de que nadie me notara, Zafiro susprió.
-ya está. Dijo, asentí, nos sentamos a esperar, cuando escuchamos los gritos de Alan y lo vimos correr en calzoncillos hacia el lago, veía como las hormigas lo picaban y el se ponía morado.
-creo que su especie, es alérgica a esa especie de hormigas. Dijo Zafiro observándolo, Serena estaba con sus amigas haciendo canotaje, cuando Alan se lanzó al agua, vi como las chicas se reían y me di gusto con mi venganza.
-humillación lista. Dije divertido mientras Zafiro cerraba los ojos.
Mas tarde, Serena me abordó –vengo de la enfermería, pobre Alan, realmente esalérgico a las hormigas rojas. Asentí si, que mal por el. Dije –no es por nada, es simpático y todo… comencé a desesperarme ¿de verdad le gustaba? Ella continuaba.
-pero es…demasiado, mmm, como decirlo… la interrumpí –pesado, canalla,absorbente, estúpido, idiota, mandón, obstinado, fastidioso. Ella negó.
-bueno…es demasiado estirado, no me malentiendas, adoro que sigan las reglas y sean rectos, pero una chispa de impulso de vez en cuando, no viene mal y el parece el tipo de gente, que no desafiaría lo establecido por su sociedad, en contraposición con lo que quiere. Sonreí, así que, ama a los correctos rebeldes con causa ¡excelente! Le sonreí.
-acá tienes al candidato. Dije señalándome, ella sonrió –si, seguro que si. Se acercó y me dio un beso en la mejilla.
- ¿quieres ir a hacer canotaje? Preguntó, asentí, aparentemente Alan el dulce, al igual que Endimiun el flatulento, no tenían competencia conmigo.
