hola ¡hola mis queridas seguidoras! Acá hay ¡otro capi de la historia!
Espero les guste mucho y las divierta bastante, en lo personal ¡odio a este personaje! Una copia chimba de diamante: si quieren mi opinión.
¡déjenme saber su parecer!¡con un estupendo REVIEW!
Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, les regalo estos divertidos episodios.
Candidato 3: Fiore.
La verdad, era que después de Alan el dulce, ya no creía que hubiera manera de que me pudieran arrebatar a mi Serena, sobretodo cuando pasábamos tiempo juntos y a ambos nos gustaba, bromeábamos y eso era muy divertido, la pasábamos muy bien, hasta que llegó, la práctica de tango, había un chico de la cabaña 5b que le tocó bailar con mi Serena.
-eres tan hermosa. Dijo el en tono galante –muchas gracias. Dijo mi Serena, gruñí ¡no podía creer que le sonreía! Sin querer, pisé a Rini.
- ¡hermano!¡ten mas cuidado! Exclamó ella enojada –lo siento Rini, no volverá a pasar. Dije –eso espero. Dijo ella mientras me miraba, el le siguió sonriendo.
-bailas espectacularmente bien princesa, tu eres la flor, que engalana el jardín de mi corazón. Vi como ella se ruborizaba, gruñí, cuando la música culminó, el le besó la mano.
-me llamo Fiore, y soy un amante de tu belleza, princesa. Dijo con galantería mientras le daba la rosa, mi princesa sonrió y la aceptó ¡la aceptó! No podía creerlo! Ese idiota –nos veremos pues, Fiore, muy bella tu rosa. El le sonrió, le guiñó el ojo.
-no tan bella como tu princesa. Dijo mientras se alejaba galante y yo, me consumía de celos al ver como ella olía delicadamente la flor.
Ah si, no tan bella como ella, veremos si lleno de abejas te sigues viendo tan estúpidamente atractivo, idiota, Zafiro suspiró.
-hermano, creo que lo estás llevando a un extremo de verdad innecesario. Niego –la chica que veo yo ¡y todos la miran! Exclamé.
-pero hermano, nadie le está coque…. Lo interrumpí –silencio Zafiro ¡claro que me la quieren quitar! Ese Fiore, es de lo peor, tiene un guión de galán barato que nadie, absolutamente nadie se lo cree. El suspiró.
- ¿y que haremos esta vez? Preguntó desanimado –deberías sentirte honrado de que te elija para estas misiones. El rió –las cuales, ponen en peligro mi estadía en el campamento. Anunció.
-ojos que no ven, corazón que no siente. Dije divertido, -no si nos atrapan. Dijo –peligro es mi segundo nombre já, jamás me han atrapado en una travesura y no, lo harán ahora. Dije feliz, el me miraba –ve al punto. Dijo obstinado ¡que mal genio tiene a veces! Con lo calladito y dulce que se ve, bufé –le lanzaremos un panal. Zafiro abrió mucho los ojos.
-pero hermano ¡es peligroso! Exclamó asustado –descuida, peligro es mi segundo nombre. Dije divertido.
El día de nuestro plan, Zafiro debía distraer a Fiore y para eso,fue a compartir sus conocimientos de plantas con el, mientras yo, trepado a un árbol, me encargaba de encontrar un panal, lo hice, uno rebbozante de miel, lo primero que hice, fue substraerle la mitad miel con un ingenioso aparato nemesiano en forma de coloibrí y lo segundo, prepararme para el evento principal –jajajajajajajaja ¡este es perfecto! Será el mejor. Dije mientras lo balanceaba, unas cuantas abejitas se asomaron, pero no les di importancia, lancé el panal,con puntería perfecta hacia la estúpida florecita de Fiore, el panal le cayó en todo el cráneo llenándolo de miel y a continuación, de piquetes de enfurecidas abejas que lo hicieron saltar como niñita indefensa.
-ahora si ¡no te acercarás a mi Serena! Exclamé feliz, cuando vi que la nube de abejas se dirigía hacia ella, no lo pensé mas, salté del árbol al mejor estilo Tarzán y me dejé picotear, todo para salvarla a ella, lo cual me valió el ser consolado y cuidado por mi princesa.
En la enfermería no me fue mal ¡tenía a mi Serena! Y deliciosa miel para comer y compartir con ella, mis hermanos fueron a verme –hola, peligro es mi segundo nombre. Dijo Zafiro, sonreí.
-claro que lo es ¿viste como quedé como un héroe delante de ella? Pregunté con ilusión –si, siendo casi comido vivo, seguro. Dijo el riendo, sonreí –eso da pie a mi inestimable valor. Dije muy feliz, el asintió.
-desde luego que si, siempre y cuando puedas recuperarte. Dijo el, asentí, mi princesa entró, llevaba unos jazmines.
-son para ti Díam. Me dijo, asentí.
-muchas gracias hermosa. Dije con calma, ella sonrió –bueno, me ayudó a buscarlos Fiore. Zafiro se rió, yo casi escupí las amícdalas, mi princesa sonrió.
-fuiste muy valiente, al recibir esos piquetes. Dijo –todo por ti. Respondí, ella acarició mi cabello, mi mellizo se esfumó, le sonreí y la abracé y sin pensarlo, le robé un beso ¡eso no lo harán ninguno de esos inadaptados jum!.
