hola ¡hola mis queridas seguidoras! ¿me extrañaron mucho? Espero que no, acá hay ¡otro capi de la historia!
Ojalá se diviertan, recuerden que el objetivo de este fic, es ver los celos de Díam y hasta donde lo pueden conducir.
¡déjenme saber su parecer!con un excelente REVIEW!
Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, les regalo estos capis.
Candidato 5: Seya.
Ah, no hay nada peor que: Don Flatulencio, el coqueteador, el dulce y la florecita, llámese: Endimiun, Alan, Fiore y Elliot, nada tan malo y peor que ellos, que ese sexteto, conocido como los trehe lights, ya saben, esos horribles gemelos chico y chica como son: seya y su hermana Sadel, Taiki y su hermana Thalía, Yaten y su hermana Yue, me gustaban sus canciones, de hecho, iva a convencer a mi padre para contratarlos en el cumleaños de Zafi y yo, pero ¡ahora no lo haré! Y preguntarán: ¿Por qué no? ¡su mnmúsica es genial! Si, su música es genial, pero todo…comenzó con el, con Seya.
Mi serena, jugaba con Rini en el pasto, jugaban reto de chicas y las veía jugar desde un árbol –baja y diles que jugamos a las cartas. Dijo Zafiro, quien aburrido de acompañarme, jugaba un crucigramas.
-vamos Zafiro, ya quisiera, pero… comencé, el rió –no me digas, que te da pena. Dijo, hice un ruidito con la garganta.
-un poco. Dije –no parecen cosas tuyas. Dijo el riendo, cuando lo vi se acercaba con gesto arrogante a nosotros, , bueno, hacia ellas, las 2 alzaron la mirada.
-no puede ser ¡no puede ser!¡eres Seya Kou! Gritó Rini empocionada, el asintió –así es princesa, te he visto desde hace días. Dijo el mirando a mi hermanita, Zafiro apretó los puños.
-bajaré y… lo frené –espera, debemos ver que quiere. Dije, Rini lo abrazaba como a su ballena de peluche, señora burbujita, Seya la soltó y se acecó a Serena.
-no he podido dejar, de notar tu arrebatadora belleza, princesa Serena, muchos dicen que sales con el príncipe Diamante, ciertamente, quería preguntarte si es verdad. Ella clavó sus ojos, azules en los de el.
-no lo se…realmente, creo que si, pero no me ha dicho nada. Dijo mi princesa con tristeza, el sonrió de medio lado –pues, yo si te lo digo, te amo, princesa Serena. Eso hizo que casi me cayera del árbol, Zafiro me sujetó.
-hermano…conpórtate… pero mi querida Rini, ya iba a la defensa –mira Kou, es mi cuñada. Dijo, el la miró.
-pero tu hermano no le ha dicho nada Rini. Mi hermanita endureció el gesto –Black Lady para ti, idiota. Dijo, miró a mi princesa.
-además, eso se sabe, ya se besaron. Explicó con la facilidad de un niño para decir, que el cielo es azul, el alzó las cejas –un beso lo da cualquiera. Y acto seguido, ese rufián besó a mi princesa, eso si, me hizo bajar del árbol.
- ¡espera hermano! Gritó Zafiro –oye tu, soquete ¡deja a mi novia! Exclamé lanzándome sobre Seya, lo aparté de mi princesa a puño limpio.
-eres un fizgón Li. Dijo –puede ser, pero no soy un roba novias como tu. Dije en respuesta, nos seguimos dando golpes, hasta que por los gritos de mi princesa y Rini, llegó el superior Nagamura.
Vale decir, que a Kou y a mi, nos castigaron ayudando en la cocina, bufaba, debía vengarme, y ya sabía como, en la fogata, ellos darían un concierto y ya había planeado mi estategia, Zafiro bufaba.
-esto, no es buena idea hermano, no es buena idea. Decía –claro que si Zafiro, lo es. Dije, me acerqué a Seya que dejaba un cargamento de manzanas en la mesada –lamento la agresión Kou, para disculparme quisiera, que aceptaras este jugo de manzanas. El asintió y lo tomó, cuando se lo tragó todo, me llevé el vaso y me di la vuelta.
-nunca mas, te querrán por tu voz. Dije suavemente –muchas graci… Seya se detuvo al paso, al escuchar su voz, como la de una ardilla.
-gracias…oh no. dijo con su ahora fina y chillona voz, me alejé con calma –oh no, oh no, he perdido mi voz. Dijo aterrorizado.
-suerte con eso, ardillita muhahahahahahahaha. Reí mientras Seya, corría como loco, gritando con su a r rdillezca voz.
Vale decir, que el concierto se canceló, Seya era el hazme reír, por su voz, no podía decir nada, porque todo sonaba ridículamente gracioso, después de 3 días tras la fogata, la ardilla Seya recuperó su voz, mi princesa, había ido a verlo.
-lamento lo que pasó. Le dijo –ese Li, es peligroso, realmente es un peligro para todo el mundo, cuando se trata de ti. Mi princesa bajó la cabeza.
-eres un gran amigo, pero yo lo amo a el. Seya asintió con resignación –dícelo, antes de que acabe con todos los que te miramos, sus celos, son peligrosos, créeme. Mi princesa asintió.
-se lo diré, muchas gracias. Le dijo, le acarició el cabello y se fue.
-no soy tan celoso, ni tan malo. Dije escondido junto a Zafiro detrás de la ventana –nooooooo, para nada hermano. Dijo mi mellizo incomprensor en un gesto de ironía, lo ignoré y corrí detrás de mi Serena.
