Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero todas hayan recibido un gran año nuevo, acá hay ¡otro capi de la historia!.
Ah, los celos, que cosas son, jajja ¡pobres los que caen víctimas de ellos!.
Espero en este año nuevo, seguir contando con todas y cada una de ustedes ¡muchas gracias por su apoyo!
¡déjenme saber su parecer!¡con un extraordinario REVIEW!
Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, les dejo ver estas divertidas locuras.
Candidato 7, Kelvin.
Ah,las semanas en el campamento eran divertidas, realmente la pasábamos bien mi princesa, mis hermanos y yo, era divertido, hasta que el, apareció.
¡buenos días princesa Serena! Lo miré evaluativamente, cabello marrón desordenado, esos lentes, por Nix ¡deberían prohibir esos lentes! Pero mejor no, le daría una ventaja, ella lo miró.
-disculpa, no te reconozco. Dijo apenada, mi princesa tan educada –soy hijo de su chofer, Kadashi Nagamura, soy Kelvin Nagamura. Ella sonrió, al parecer lo reconoció.
-Kelvin, dime ¿Cómo estás? No sabía que venías a este campamento. El sonrió –bueno, mi tío es jardinero acá y me consiguió el cupo, de hecho, lo ayudo, princesa Serena…yo vine por usted. Ella se quedó de piedra y eso, encendió mis alarmas internas.
-por ¿por mi? Preguntó –así es, he estado toda la vida, enamorado de usted, se que la diferencia es mucha, pero me encantaría que le dijera que si a mis sentimientos. Lo miré mas, me puse delante de mi princesa.
-oye tu, Serena es mi novia. Kelvin me miró con desconcierto –hasta donde se, ella no tiene novio. Apreté mis puños - ¿no me ves? acá estoy. La mano de ella en mi espalda, me hizo darme la vuelta.
-Díam, déjame resolverlo. Dijo con calm, la miré, asentí y me fui con mis hermanos.
¡gran manera de resolverlo! Había estado pasando todo el día con el y otra niña llamada Molly, que desastre, pero eso ya lo iba a solucionar, tení una idea, escuchando a Alan el modocito, me enteré que Kelvin el aprovechado, no sabe nadar y un sustito en el lago, no le viene mal.
-hermano, entiendo que quieras defender a tu princesa. Dijo Zafiro –pero eso es una cosa y otra, es que intentes ahogar a Nagamura. Reí –van de la mano Zafiro, además, no lo ahogaré, solo lo dejaré en el medio del lago con un bote agujereado y se, que el no sabrá resolver esa dificultad, y eso demostrará quien es el mejor. Zafiro intentó hacerme cambiar de parecer, pero negué.
-es eso, o un revolcón en la granja con los cerdos. El suspiró –eres peligroso hermano. Dijo mientras a lo lejos, miraba a Rini con Don Flatulencio.
Invité a Kelvin, a Molly y a mi princesa, a hacer actividades en canotaje, pero por una mala cuestión, o buena, depende de donde lo mires, yo quedé con la pelirroja y ella, con Kelvin.
-me parece que el es un chico peculiar. Dijo la muchacha con calma, asentí –mucho. Me limité a decir, nos pusimos a navegar alegremente mientras con telequinesia yo soltaba los corchitos que habí puesto en el bote, uno a uno, la primera en darse cuenta fue mi princesa.
- ¡oh no!¡nos ahogamos! En mi papel de héroe, le pasé los remos a Molly, y salté por mi princesa.
- ¡Díam!¡Kelvin está allí! Exclamó –tengo que sacarte a ti. Le dije, nadamos juntos hacia el bote, cuando la ayudaba a subir, le hice un pequeño control, para borrar esa información de Kelvin, ella se quedó tranquila.
- ¡oh no!¡Kelvin no sabe nadar! Exclamó Molly saltando al lago tras dejarme los remos.
Mi princesa no se acordaba de eso, pero mi pequeña Rini si –hermano, te pasaste. Me dijo, la miré mal, bufé –le dejé el bote, pudo agarrarse de el. Dije con calma, mi hermana suspiró –no todo el mundo piensa como nosotros. Asentí.
-eso es cierto, pero mírale el lado amable, ahora está con Molly y todos somos felices. Dije, mi princesa llegó con una pelota.
-vamos Díam, a jugar futbol. Asentí –de acuerdo hermosa, Zafiro y yo, contra Rini y tu. Ambas asintieron y se colocaron en su lado de la cancha.
-insisto, acercarse a mi cuñada sin que te enteres primero, puede ser demasiado peligroso. Dijo Zafiro –ba, por favor. Dije bufando ya cansado del tema.
