Despertó al sentir los gritos constantes de Aoko desde su ventana. Maldita sea, odiaba que la despertara los domingos tan temprano. Nunca estaba de buen humor cuando lo hacía.
Rueda por la cama hasta caer de ella sin darle mucha importancia, suspira al sentir el frío suelo en su mejilla y se levanta, estirando sus brazos para luego refregar sus ojos con los puños.
Por algún extraño motivo, tenía un buen presentimiento.
Luego
Escucha la televisión sonar mientras que, aún medio dormido, comía el desayuno que su mejor amiga le había preparado, no tenía idea de que estaba comiendo hasta que despertó por completo. Qué suerte tenía de que no fuera aquel animal del infierno.
"Y en otras noticias, nuevamente el empresario Suzuki manda un mensaje de reto al famoso ladrón Kaitou Kid, dando a conocer esta vez el famoso diamante azul llamado "Star of Josephine" que antiguamente fue del empresario chino Lau, aquí les dejamos el video"
Kaito mira atentamente el video donde estaba el hombre mirando la cámara con aquella sonrisa que tanto le molestaba.
"HAHAHAHA Si, ¡Kaitou Kid! ¡Ya veré si te atreves a robarme esta joya! ¡Inténtalo y verás con el quién te metes!"
Una gota de sudor baja por su frente al momento de escuchar aquellos gritos, no bastó decir más para que saliera de inmediato del lugar, siendo perseguido por los gritos de Aoko, quien aún no comía siquiera.
Volvió a su casa, yendo directamente a ponerse un atuendo distinto, hoy iría a ver a Jii-Chan para hablar del plan, debía ser perfecto y más aún si estaba su Meintantei favorito. Debía enviarle una invitación al chiquillo si quería que fuese a verlo.
Al llegar habló un poco con su abuelo, quien le advertía (Como siempre) del peligro de la misión, aunque este no le hizo caso (Como siempre), mientras escribía la nota de confirmación, debía buscar una forma aún más original que la anterior, aunque para hacerlo debería tener los planos del lugar. Cosa que dejaría a Jii-Chan se encargarse.
"Señor Suzuki, aceptaré con gusto su invitación, tomaré a Josephine entre mis manos cuando la perla este completamente blanca.
Kaitou Kid"
Termina de escribir, pone su sello de autenticidad y sale del lugar, despidiéndose de su familiar.
Mientras caminaba a casa, siente como alguien lo tomaba del brazo, era una persona muy parecida a Aoko.
-¡Shinishi!- Le mira extrañado.
-¿Eh? Creo que se equivocó de persona, señorita.- Sonríe ladeado al notar la cara de confusión en la otra muchacha. -Kuroba Kaito.- Se inclina un poco y le besa la mano, haciendo que esta se sonroje.
-Mouri Ran.- Se inclina en son de vergüenza. -Lo lamento mucho.- Cuando estuvo a punto de decir algo, escucha un grito a lo lejos.
-¡Ran-Neechan!- El chico observa como su pequeño Meintantei se acercaba corriendo a ellos, la tomaba de la mano muy celosamente y lo miraba con odio. -Te estaba buscando...-
-Lo siento mucho Conan-Kun, te presento a Kuroba Kaito, lo acabo de conocer.- Sonríe tranquila sin notar las miradas de odio por parte del chico hacía el más alto.
-Hola pequeño.- El más alto le revuelve el cabello, a sabiendas que le molestaría.
-Serás...- Estaba a punto de golpearlo cuando la chica habló emocionada.
-¿Tú también irás al museo?- Preguntó apuntando una de los bolsillos del chico, donde sobresalía la imagen del museo.
-¿Eh? Hm.- Asiente con la cabeza y la mira con una sonrisa ladeada. -Podríamos ir juntos~.
Le habla con un tono muy sugerente a lo que solo Conan se da cuenta, la chica solo asiente entusiasmada.
-Neh, Conan-Kun ¿Por qué no te adelantas con Kuroba-San? Debo esperar a Sonoko. - Dice apenada luego de ver su celular donde había un mensaje de la muchacha.
-¡Claro Ran-Neechan!
-¡Lo cuidaré bien!- Habla Kaito tomándole la mano al más bajo, quien bufa con molestia.
-¡Muchas gracias!- Hace una referencia y ve como los chicos se adelantan. Estaban fuera por lo que simplemente los veía entrar.
-Are are, Tantei-Kun, no te esperaba en este lugar.- Le murmura cuando ya estaban lejos.
-Idiota, ¿Qué crees? ¿Qué no tengo una vida?- Le responde de la misma forma, incomodo por tener su mano junto la del.
-Claro que no, pensaba que tu vida era atraparme.- Lo levanta de los hombros y lo sienta en ellos.
-Maldito... ¡Bájame!- Reclamó con sumo enojo. -Y claro que mi vida no es atraparte, tengo muchas cosas más importantes que tú y tus truquitos baratos.-
-¡No son trucos baratos!- Por un mili segundo, Conan logró notar una molestia de parte del más alto.
-Maldición... Kid...
-¡No me llames así!- Le murmura con sus manos en los pies del otro, donde le estaba sujetando. -Aquí soy Kuroba Kaito...-
-Tu verdadera identidad...- Le tira el cabello.
-¡No-No es cierto!
-Baro, es obvio, cuando te presentarte no me habías visto por lo que soltaste tu nombre real, más que eres la única persona que se parece tanto a mi.- Sigue tirándole el cabello y este da pequeños gritos de dolor.
-Vale... Pero... ¿No me intentarás atrapar?
-Ba-Baro, no sería justo atraparte estando con la guardia baja.- Se defienden con un leve sonrojo en sus mejillas que el otro no notó al tenerlo en sus hombros.
-Are are~ qué lindo de tu parte Tantei-Kun.- Lo baja de sus hombros para luego apapacharlo. -Eres tan tierno~
Conan intentaba escapar de las garras del mago, pero no pudo, quedando exhausto luego de tanto esfuerzo, quedando con una mirada de odio hacia le infinito.
"Maldito mago de cuarta" Fue el último pensamiento del chico antes de consumirse en el calor del abrazo que el ladrón le otorgaba.
Estaba cayendo ante él de una forma demasiado rápida.
