Hermione fue a su clase de runas antiguas, la cuál no compartía con Harry y Ginny... ni con Malfoy. Esto último la inquietó bastante, ¿cómo había llegado a importarle tanto donde estaba Malfoy? ¿o lo que pensara? ¿o lo que hiciera? Aprovechó que llegaba temprano y el salón aún estaba semi vacío para pensar en ello, después de todo, pensó, una vez que resolviera sus dudas, podría vivir su vida normalmente otra vez. Y así se dijo a sí misma:

- Muy bien Hermione primera pregunta: ¿Por qué te pones tan nerviosa alrededor de Malfoy?

- Bueno, porque es mi enemigo

- Pero él no te ha hecho nada... últimamente

- Cierto, él se ha comportado lindo..

- ¡¿Cómo dices?!

- Bueno, digo, no nos ha insultado, nos cedió el paso en el gran comedor el primer día, y además es muy buen compañero en pociones

- Además es guapo

- ¡¿Guapo dices?!

- Claro, ¿a caso lo niegas?

- Mmm... nnn... bueno.. él... supongo que... no está mal...

- ¿Pero qué dices? ¡Es mucho más que eso!, él tiene unas lindas facciones, cuando no están contraídas en un gesto de asco, tiene unos hermosos ojos grises, si no te miran con odio, es alto y su cuerpo delgado se ve atractivo debajo de su túnica, digo, es deportista, el capitán del equipo de Quidditch..

- ¡Basta!, eso no ayuda en nada, ¿me dices que te gusta Malfoy?

- Bueno... no, yo tengo novio ¿sabes?

- ¡Ron!, es cierto, no puede gustarme Malfoy, y tampoco creo que quiera hacerme daño ahora, así que no tengo razón para estar nerviosa a su alrededor, a partir de ahora, me comportaré normal.

- ¡Así se hace!

Y después de esta pequeña conversación consigo misma Hermione sacó sus libros y al poco, la clase comenzó.

Ella se sentía mucho mejor y con un ánimo renovado, se dirigió al gran comedor, donde ya se encontraban Ginny y Harry en la mesa de Gryffindor, no pudo evitarlo, simplemente no pudo, el mirar de reojo la mesa de las serpientes, por ello no vio que se tropezaba con alguien, casi cae, pero unos fuertes brazos la sostuvieron. Ella levantó la vista mientras se disculpaba... para quedarse helada otra vez... estaba en brazos de nada más y nada menos que Draco Malfoy, y todo el comedor los observaba, él sólo sonrió de medio lado y le dijo

- Ten más cuidado Granger

Dicho esto la soltó y comenzó a caminar con elegancia a su mesa, mientras una aturdida y ruborizada Hermione se dirigía a su mesa.

- ¿Estás bien? ¿te dijo algo malo el hurón? - le preguntó Ginny visiblemente preocupada

- No, y eso es lo raro, ¡no me ha dicho nada malo en todo el día!

- Vaya Hermione, no sabía que fueras masoquista - dijo Harry divertido - ¿ahora extrañas los insultos de Malfoy?

- No me mal entiendas Harry, estuve reflexionando sobre ello seriamente toda la mañana y... bueno creo que sólo es la costumbre, que me hace desconfiar.

Esto último lo dijo en un tono demasiado bajo, ya que se dió cuenta que admitió que había estado pensando en Malfoy toda la mañana y como ya sentía las mejillas nuevamente ardiendo, volteó a llenar su plato de comida, tal vez demasiado, pues ella misma sabía que no sería capaz de comer ni la mitad de lo que había puesto en su plato, ese plato era más bien como para...

- ¡Ron!, ¿han tenido noticas suyas? - les dijo Hermione en un esfuerzo por cambiar de tema

- No - dijo Ginny soltando un suspiro - ya sabes que Ron no es de los que escribe

- Sí, lo sé - dijo Hermione, sonriendo pero en un tono un poco melancólico recordando cuántas veces ella le había pedido que le escribiera durante el verano y que él se había negado

En la mesa de los Slytherin, para alguien no había pasado desapercibido el gesto, se había encontrado de repente mirando a la mesa de los leones en busca de cierta castaña que había estado en sus brazos hacía sólo unos momentos, él quería ver si ella estaba bien, por alguna extraña razón, ya que dado que él mismo la había salvado de caer, sabía que no debía estar herida, pero seguía preocupado por ella, por la mirada que le había dirigido en pociones, esa mirada llena de miedo, él realmente quería disculparse y buscaría el modo de hacerlo, sus días como ex mortífago lo atormentaban todavía, ahora un poco menos que al inicio, cuando todo terminó, pero esos ojos de su compañera habían revivido todo, y él sabía que no podría cerrar ese capítulo sin antes disculparse

- Te mira el hurón - dijo Ginny sacando a Hermione de sus pensamientos sobre Ron y el cómo lo estaría llevando todo

- ¿Cómo dices? - Hermione miró a Ginny que la miraba con expresión divertida

- Dije - Ginny se acercó al oído de Hermione - que te mira el hurón

Hermione instintivamente dirigió su mirada a la mesa de las serpientes, donde cierto rubio efectivamente la miraba con expresión ¿preocupada? Hermione desvió inmediatamente su mirada ruborizándose, lo que le hizo gracia al susodicho "hurón" que divertido dirigió su atención a la comida que estaba en su mesa.

- No debiste voltear de inmediato, serás tonta Herms - le dijo Ginny riendo mientras tomaba un bocado de su plato

- Es que no creí que fuera posible - dijo Hermione riendo y tomando un bocado para ella misma

- ¿Por? - le preguntó Ginny con la boca llena, haciendo a Hermione recordar a Ron

- Bueno - dijo Hermione tragando su propio bocado antes de continuar - es que ha estado actuando muy raro, tu sabes

- ¿Entonces sí te hizo algo? - volvió a preguntar Ginny

- ¡No!, ya te lo dije, se ha comportado como un ser humano común y corriente, tú lo viste ayer, nos cedió el paso, hoy en pociones, trabajé con él y lo hicimos en paz, ahora hace unos momentos, podría haber terminado de empujarme, o simplemente hacerse a un lado para que yo cayera y me ayudó - dijo Hermione enumerando con su mano todos los comportamientos raros de su "enemigo".

- Y justo ahora te miraba... - dijo Ginny aún con la boca llena

- Sí, bueno eso también, ya que no se veía enojado ¿verdad? - dijo Hermione tratando de confirmar lo que había visto

- Mmm no.. - dijo Ginny terminando de tragar y dando una mirada rápida a la mesa de las serpientes - ¿sabes? sí pasa algo raro con él, lo de ayer, lo de la clase y justo ahora llegó acompañando a unas chicas de Hufflepuff, las llevó hasta su mesa, y después casi tropieza contigo y te ayudó... creo que trama algo

Hermione no dijo nada, pero no pudo evitar una punzada en su estómago cuando Ginny mencionó a las chicas Hufflepuff, entonces era por eso que ella no lo vio venir cuando miraba la mesa de Slytherin, porque de hecho él venía de Hufflepuff, dejando de lado el extraño malestar que esta revelación le causaba, tenía que reconocer que efectivamente era raro... él nunca había fraternizado con nadie fuera de su propia casa, pero pensándolo bien, en todas las casas había sangre pura, la prueba era la peliroja que comía entretenida a su lado, los Wesley no tenían nada que envidiarle a los Malfoy en ese aspecto, pero aún así Malfoy siempre los había despreciado, ¿quienes serían las Hufflepuff? ¿sus... "amigas"?. Su estómago se revolvió ante este pensamiento y de un salto se incorporó mientras les dijo a Harry y Ginny

- Voy a la biblioteca, los veo luego

- Adiós... - dijeron Harry y Ginny sorprendidos por lo abrupto de su partida

Hermione adelantó un poco de sus tareas antes de dirigirse a la última clase del día. En el camino encontró a Harry y Ginny, que habían ido a buscarla para llegar juntos a clase. Charlaban animadamente, mientras caminaban por los pasillos, cuando Hermione levantó la vista vio algo que definitivamente le impactó. Eran Malfoy y Nott, sentados mientras eran rodeados por tres chicas, una era Parkinson, las otras dos, por los detalles amarillos de sus uniformes eran las chicas Hufflepuff, ellas hablaban mientras Malfoy las veía divertido, la escena no hubiera sido impactante, de no ser porque era Malfoy... fraternizando con chicas que no eran Slytherin... ahora Malfoy se veía sólo como un chico cualquiera, rodeado de sus amigos... Hermione aceleró el paso, no podía seguir viendo aquello y a la vez no podía apartar su mirada, no quería que ellos la vieran tampoco, ya que no sabría como actuar, normalmente ella sólo ignoraba a Malfoy para evitar confrontaciones, pero ahora... ella debería ¿saludarlo? no, no, no, imposible, sacudió ese pensamiento y consiguieron dejar atrás la escena, justo cuando el grupo estallaba en carcajadas. Harry y Ginny no pudieron evitar voltear divertidos, cuando alcanzaron a Hermione, Ginny le dijo:

- ¿Viste eso? Nuestra lista sigue creciendo

- ¿Cuál lista? - preguntó Harry divertido

- Hermy y yo hicimos una lista de comportamientos raros de Malfoy, cosas como lo que acabamos de ver... - y Ginny compartió la "lista" con su novio.

- O sea... ¿Malfoy comportándose como un ser humano? - dijo Harry confundido

- ¡Exacto! - le dijo Ginny - ¿lo has notado también?

- Bueno... - dijo Harry pensativo - ahora que lo pienso es verdad, pero después de todo creo que su lista está incompleta - y ante la mirada confundida de las chicas, continuó - el primer evento raro no fue lo del comedor, eso fue en la mansión Malfoy - dijo dirigiéndose a Hermione, quien había estado ahí para saber exactamente a qué se refería

- ¿Te refieres a cuando se negó a reconocerte? - le dijo Ginny a Harry

- Correcto - dijo Harry mientras rodeaba a su novia con su brazo y le robaba un beso

- Bueno Herms - continuó Harry - creo que tenías razón, esto siempre debió ser así, creo que ahora que ya todos somos "amigos" - Harry hizo el gesto de las comillas con sus manos - sólo nos queda vivir nuestro último año en Hogwarts en paz, como adolescentes normales, y si hasta Malfoy fue capaz de ver eso, creo que nosotros no tenemos por qué ser la excepción

- ¿Dices que debemos dejar nuestra lista? - dijo Ginny frunciendo el ceño

- Eso es, dejen en paz al ex mortífago, que finalmente es sólo un chico que quiere divertirse y dejar atrás los horrores del pasado, justo como nosotros - sentenció Harry con mirada seria

- OK, ok, - dijo Ginny levantando las manos en señal de rendición - dejaremos a tu "amigo" el hurón en paz, ¿Verdad Hermy? - dijo Ginny volviéndose a su amiga

- De acuerdo, Harry - dijo Hermione sonriendo y levantando su mano derecha en señal de promesa

Los tres amigos llegaron a su salón y su día continuó de manera normal.