Hermione y Draco pasaron toda la mañana platicando en aquel prado en medio del bosque prohibido, resulta que realmente se tomaron mucha confianza y hablaron de todo, desde sus respectivas infancias donde Hermione le contó que realmente siempre la molestaron en la escuela muggle, porque la consideraban rara, en cuanto a Draco, él no había asistido a ninguna escuela antes de Hogwarts, ya que sus padres ni siquiera hubieran considerado el enviar a su hijo a una escuela muggle, y por lo tanto había sido enseñado en casa, con tutores privados, junto con algunos de sus actuales amigos y compañeros de casa, como Crabe, Goyle, Zabini, Nott, Parkinson y las hermanas Greengras. Así Draco comprendió por que Hermione no se intimidaba tan fácilmente con sus insultos, estaba acostumbrada a ser blanco de los abusadores de la escuela, y Hermione comprendió como era que Draco tenia una pandilla desde el día uno en Hogwarts.

Hablaron de sus días en Hogwarts, de anécdotas con sus amigos, de sus viejos amores, Hermione le contó sobre Victor y sobre Ron, y Draco le contó que ademas de Parkinson realmente no había tenido nada serio con nadie, y como un caballero no tiene memoria, se negó a confirmar o negar todos los rumores que Hermione había oído sobre él y sus conquistas, aunque algunos de esos rumores hicieron reír con ganas al rubio.

Por ultimo hablaron de la guerra, Draco escucho atento los relatos de la castaña, los meses que pasaron huyendo, ocultos en los bosques, el miedo, la desesperación de no saber qué buscaban ni cómo hacerlo, que no sabían como destruirlos, el hambre, el frío, las heridas, la incertidumbre de no saber sobre su familia, sus amigos, el peligro que les acechaba constantemente. Hermione por su parte escucho los relatos de Draco, sobre las reuniones de mortifagos, los asesinatos que presenció, las torturas, no solo a los enemigos, sino a ellos mismos, como él mismo fue objeto de torturas como castigo por sus fallas, como temía a cada momento por la vida de su madre, como se sentía perdido a pesar del resultado de la guerra ya que si ganaban, el mundo entero conocería los horrores que él y unos pocos habían conocido, y si perdían, estaba la muerte o Azkaban.

Ninguno de los dos podía creer que se hubiera abierto tanto al otro, habían sido enemigos desde que se conocieron y ahora habían tenido la plática más íntima de su vida, muchas cosas que se revelaron era la primera vez que las hablaban con alguien mas y de alguna manera eso se sentía bien. Pero el sol amenazaba ya con esconderse, y ellos habían estado ahí hablando todo el día, no habían notado el hambre o el cansancio hasta que la falta de luz les alertó sobre la hora.

- Deberíamos irnos ya, antes que anochezca - dijo Draco levantándose y ofreciendo su mano a la castaña, a la vez que con un movimiento de varita hacia desaparecer la manta sobre la que habían estado sentados todo el día

Caminaron de la mano todo el trayecto hasta salir del bosque prohibido, Draco había salvado así a Hermione de caer muchas veces, y cuando divisaron los terrenos de Hogwarts ya estaba oscuro, así que corrieron hacia el castillo para llegar el gran comedor a tiempo para la cena, cuando entraron, ninguno de los dos quería separarse, habían pasado un día realmente agradable y para sorpresa de ambos, habían disfrutado su mutua compañía, sin embargo era hora de volver a la realidad, entonces Hermione dijo con un suspiro

-Te veo mañana Draco

-Que descanses Hermione

Agitaron sus manos en señal de despedida y resignados se dirigieron a su respectiva mesa. En la de Gryffindor, no se encontraban Harry ni Ginny, pero estaban sus compañeras de cuarto, con las que Hermione ya había empezado a hacer amistad, así que se sentó con ellas y se trato de unir a su plática.

- Y eeem, ¿eres amiga... O algo... De Draco Malfoy? - Dijo una de las chicas, Rosy

- cof, cof, - tosió Hermione ahogándose con su jugo de calabaza - pues... Si, somos amigos...

- Vaya - dijo la otra chica, Heidi - él me parece tan... intimidante, nunca he hablado con él, pero una amiga de Slytherin dice que una vez, estaba sentada en un sillón de la sala común, en primer año, y que de repente llego Malfoy y le dijo que se levantara, que ese era su lugar y que no quería volverla a ver ahí ni tener que hablar con ella nunca más, acto seguido le lanzó un hechizo que la hizo volar por los aires, todos los amigos de Malfoy se burlaron de ella...

- Yo choque con él un día - relató Rosy con aire preocupado - y me dijo que no lo tocara, que ahora tendría que volver a bañarse y llegaría tarde a sus clases, me hizo un hechizo que hizo que me salieran pústulas, a modo de venganza y se fue dejándome ahí tirada

- Si él era horrible - les dijo Hermione, y les contó de la vez que la hechizo para que le crecieran los dientes - pero, ahora ha cambiado, estoy segura que se arrepiente también de las cosas que les hizo a ustedes, todo era fruto de su inmadurez, pero ya no es así - les aseguro a sus compañeras

- Pues si tu lo dices... Ademas, es cierto que ha cambiado, ademas de contigo lo hemos visto con chicas de Ravenclaw, y él no se juntaba con nadie que no fuera de Slytherin antes, así que supongo que de verdad ha madurado... - dijo Heidi de forma soñadora mientras dirigía su mirada a la mesa de las serpientes.

- Vaya Hermione, ¿se lo puedes presentar a Heidi?, creo que se ha enamorado - dijo Rosy burlándose de su amiga

- ¡Cállate Rosy! yo no me he enamorado... Pero... Bien podría... Digo es Draco Malfoy, hermoso y millonario quien no caería rendida a sus pies, ¿verdad?

- Bueno, tiene fama de mujeriego, creo que efectivamente no muchas pueden resistirsele

Hermione rió por el comentario de su compañera, ella misma había tenido la misma impresión sobre él, pero hace unos momentos eso había cambiado, él era un caballero que se negaba a hacer publico su recuento de conquistas... Sin embargo... éste aumentaba a cada momento, ahora también había chicas Ravenclaw entre sus conquistas... Eso molestaba a Hermione y no sabia o no quería entender por que.

- Me retiro, las veo en la torre - les dijo Hermione que no pudo evitar dar una mirada a la mesa de junto, donde Nott y Malfoy se encontraban rodeados de las niñas Huffelpufff de aquella vez.

Hermione no quería ir a su torre, quería estar sola, así que fue a la torre de astronomía, que a estas horas estaría vacía, y al llegar se sentó en el suelo y se puso a llorar...no sabia por qué lloraba, solo que lo necesitaba, quería desahogarse y estar sola con sus pensamientos, pero, unos ruidos la sacaron de su concentración... Eran... Besos... Gemidos... Suspiros... ¡Por Merlin! Tenia que salir de ahí, pero ¿cómo lo haría sin ser vista?, no tenia idea. Se levantó y giró por detrás de una de las columnas, iba a salir por un lado, pero se tropezó con un caldero y se cayó estrepitosamente

- ¿Hermione?

Esa voz.. ¡No puede ser!