Este tenía que ser el espectáculo más raro de todos los tiempos. Dos equipos mixtos jugando un amistoso de Quidditch.
Por un lado Harry era el capitán y buscador de un equipo compuesto por Ginny, Demelza Robins (Gryffindor), Vaisey, Urquhart (Slytherin), Burrow y Davies (Ravenclaw)
Por otra lado, Draco lidereaba como buscador a un equipo que incluía a Smith, Applebee (Hufflepuff) Malone, Samuels, Page (Ravenclaw) y Warrington (Slytherin)
Ninguna de las 3 chicas que se sentaban en las gradas de Gryffindor eran muy afectas al quidditch, pero este partido lucía interesante. Seguían platicando de otras cosas a la vez que observaban a los jugadores tomar su lugar.
Malone se acercó en su escoba a las gradas de Gryffindor y habló con Hermione
- Granger, vengo por mi beso de la buena suerte
- Juegas con el enemigo Malone, no te desearía buena suerte ni bajo la maldición imperius - le contestó Hermione en tono juguetón
Malone se fingió ofendido y replicó
- Con el poco interés que muestras en el quidditch, no sabía que fueras tan intensa
- Déjala Malone, recogerás malas vibras - ¿en qué momento Draco había volado hacia allí? - ella sólo animará a Potter y a Weasley - añadió Malfoy con su típico sonrisa torcida y se acercó más a Hermione - Granger ¿sin rencores? - Hermione por un momento pensó que se refería a Astoria... pero inmediatamente dejó ese pensamiento de lado, ya que era imposible que él supiera la verdadera causa de su enojo, pero verlo ahí con su uniforme de quidditch, tan guapo y sonriéndole de esa manera que la hacían temblar sus piernas, sabía que tenía que comportarse normal con él, así que Hermione se levantó, saludo a Malfoy con un deportivo choque de palmas mientras le decía con el tono más odioso que pudo
- ¿Por qué lo tendríamos hurón? vamos a ganar
Draco sonrió de lado y acercándose aún más a Hermione le dijo
- ¿Y si gano qué me darás?
- ¡Hey!, ¿por qué a Draco si le deseaste suerte y a mi no? - regresaba Malone indignado
Hermione tuvo una ocurrencia rarísima y sonriendo jaló a Malone para colocarlo junto a ella y darle un sonoro beso en la mejilla, acto seguido se dirigió a un sorprendido Draco Malfoy
- Lo que quieras, es imposible
Malfoy recuperó su sonrisa de autosuficiencia y le dijo
- Ya veremos rata de biblioteca - y se alejó junto con Malone a integrarse al juego
Rosy y Heidi estaban boquiabiertas, no estuvieron lo suficientemente cerca para escuchar su conversación con los chicos, pero habían visto todo
- ¿Que ocurrió ahí Herms? - preguntó Rosy con el ceño fruncido
- Fraternización deportiva - contestó sonriente - no tienen oportunidad contra Harry, Ginny y los chicos
El partido comenzó, el equipo de Malfoy anotó primero, pero inmediatamente el equipo de Harry le dio la vuelta, y así estuvieron muy parejos en puntos todo el tiempo. Hermione y las chicas gritaban a todo pulmón, cantaron algunas porras y realmente estaban muy divertidas. Muchos otros alumnos se habían unido a ver el juego, muy pronto, el equipo de animadores estaba tan parejo como el marcador. Cuando el marcador ya rondaba los 100 puntos, Harry y Draco comenzaron su carrera a muerte: había aparecido la snitch. Esquivaban bludger, subían, bajaban, se empujaban, Hermione no podía quitar los ojos de ellos, el partido ya la tenía sin cuidado, esto lo decidiría todo. Todos los ojos estaban en los dos buscadores, que no se daban tregua, de repente la snitch con un movimiento brusco trató de pasar por debajo de las escobas de los buscadores, Harry dió la media vuelta, pero Draco decidió hacer una peligrosa maniobra que consistió en volar de cabeza para seguir la snitch, lo que le dio unos milísegundos de ventaja frente a Potter, que había hecho una maniobra más conservadora, estuvo a poco de caer de su escoba, se sostuvo con una mano, se balanceó y con una pirueta se incorporó sonriente sobre ella: había atrapado la snitch
El juego terminó, cuando Draco se volteó en su escoba todo el público ahogó un grito, cuando se incorporó, todos estallaron en ovaciones. Hermione aún no se reponía del susto. Tenía sus manos sobre su boca, ella había gritado literal, cuando Draco hizo su maniobra, se llevó las manos a la boca en un gesto de preocupación y ahora sólo estaba sorprendida... lo había logrado, había ganado el juego
Hermione aplaudió contenta, había que ser una buena perdedora. Aunque en el fondo, no sentía que hubiera perdido, estaba contenta por su amigo.
Todos se apresuraron a bajar de las gradas, la noche ya estaba cayendo en el colegio y comenzaba a calar el frío. Hermione avanzaba con sus amigas Rosy y Heidi, seguro Harry y Ginny estarían en los vestidores, y demorarían un poco, así que se adelantaron y se sentaron en la mesa de Gryffindor todavía comentando emocionadas el juego. El problema era que la hazaña de Draco era todo lo de lo que se hablaba en el colegio. Ahora era más popular. Genial, pensó Hermione, eso era todo lo que le faltaba, que aún más chicas estuvieran interesadas en el hurón.
Cuando las chicas estaban por terminar de comer, llegaron los jugadores... Harry y Draco venían juntos, venían platicando animadamente, una nueva ola de suspiros recorrió el gran comedor. Ahora que los chicos más populares del colegio eran rivales amistosos, también le daba puntos al rubio, el que venció al niño que vivió, aunque fuera un partido amistoso de quidditch. Hermione apartó la vista disgustada.
Harry se sentó junto a ella y Hermione lo abrazó y le dio un beso en la mejilla, Ginny se había sentado del otro lado de Harry, Hermione se levantó y se le atravesó a Harry para abrazar y besar a su peliroja amiga, la pequeña Weasley había anotado varios puntos en el partido, los comentarios sobre el juego siguieron durante la cena, Hermione estaba sentada dando la espalda a la mesa de las serpientes, ahora siempre se sentaba así, quería evitar tentaciones. Pero no podía evitar sentirse incómoda, así que lo más educadamente que pudo, se disculpó y estaba por retirarse cuando Harry y Ginny la detuvieron
- Espera Herms, te tenemos una sorpresa - y se levantaron con ella. Hermione se situó enmedio de ellos y puso sus brazos rodeando los hombros de sus amigos, y salió del comedor caminando en medio de ellos.
- ¿A donde vamos?
- Ya lo verás - dijo Ginny en un tono enigmático
Llegaron al despacho de McGonagall, Ginny dijo la contraseña e invitó a Hermione a entrar, ella estaba más y más intrigada a cada paso.
Cuando llegaron arriba Hermione se sorprendió gratamente
