Los días continuaron su marcha habitual, afortunadamente ella no había sido la única ebria de la fiesta y abundaban los chismes por lo que lo que a ella le tocaba era realmente poco, hasta que el suceso dejó de ser novedad

Con Draco las cosas no avanzaban, se limitaban a ser compañeros en pociones, a saludarse cuando se encontraban en los pasillos y nada más.

Hermione no quería apresurar las cosas y además no sabía cómo hacerlo, por lo que decidió dejar las cosas tomar su curso. Ya no espiaba el mapa pero a veces veía a Draco y Astoria paseando por los jardines, no dejaba de dolerle pero que esa chica ahora tuviera un rostro tranquilizaba a Hermione. Como sólo tenía una clase con Slytherin no había tenido oportunidad de volver a charlar con ella, pero como le pasaba con Draco, cuando se la encontraba en los pasillos la saludaba cordial, estaba más tranquila pues le parecía buena chica, si alguien se iba a quedar con Draco que no fuera ella, deseaba que fuera Astoria, que era hermosa tanto por fuera como por dentro. Aunque eso no dejaba de dolerle...

En sus demás clases había logrado hacer amigos, así que ya no se sentía tan sola y había notado que se divertía mas conviviendo con gente diferente

Todo aparentaba marchar tranquilo, hasta una noche, haciendo sus rondas como prefecta, en un corredor con salones vacíos escucho ruidos...

-Alohamora - dijo y entro con la varita preparada para lo que fuera a enfrentar dentro del salón...

Pero ningún hechizo le hubiera funcionado para afrontar lo que veía...

Ahí dentro estaba Draco Malfoy, sentado frente a un charco de sangre, tenia los ojos hinchados, lágrimas en su rostro y sostenía su brazo izquierdo en un trapo ensangrentado. A su alrededor había materiales de trabajo, su caldero, frascos con ingredientes desparramados por el piso.

Cuando la vio parada frente a él tomó, o trato de tomar, su varita, ya que Hermione fue más rápida

-Expeliarmus

Y la varita de Draco voló a las manos de la chica, ya con ambas varitas en su poder, caminó hacia él con preocupación

-Déjame Granger, esto no te incumbe, ¿qué rayos haces aquí? - dijo tratando de sonar odioso pero rehuyéndole la mirada

-Yo soy quien hará las preguntas Malfoy, estoy de ronda esta noche, levántate tienes que ir a la enfermería- y le tendió su mano para ayudarle a levantarse

-No voy a ir a ningún lado, ya te dije que te vayas, esto no es de tu incumbencia yo también soy prefecto no me asustas

-No se trata de guerra de poder, estás herido y además no estas de guardia hoy, no tienes autoridad

-Maldición Granger ¿por qué no te metes en tus asuntos? - estiró su cabello con desesperación - te lo ruego - dijo mirándola por primera vez en toda la plática- te suplico, déjame solo

-No, estas herido, te conseguiré ayuda - dio media vuelta dispuesta a salir

Pero el chico hizo acopio de todas su fuerzas y se incorporó de un salto bloqueándole el paso. Pero estaba más débil de lo que imaginaba y estuvo a punto de caer, solo que no quería dejarla salir, ella dijo que iría por ayuda y él no lo podía permitir, así que cerro la puerta de golpe, se recargó en ella para no perder el equilibrio y abrazó a la chica frente a él

Hermione se sorprendió, pero estaba genuinamente preocupada, el chico fue perdiendo la fuerza y así recargado en la puerta como estaba y sin soltar a Hermione se deslizó hasta quedar sentado de nuevo, Hermione quedó entre las piernas de él, sentada en el suelo

Su corazón latía desbocado, lo que la hizo reaccionar fue sentir la sangre que emanaba del brazo del Slytherin empapar su ropa

-Draco por favor

-No, no te vayas, espera

-Necesitas ayuda, por favor

-Entonces tú hazlo

-Necesitas ayuda profesional

-Por favor Hermione

-Déjame ver

Quería tomar su brazo y analizar su herida

-No - dijo apartándose

-Draco - dijo con voz firme - no puedo ayudarte si no me dejas ver - dijo forcejeando con el chico

-Espera, primero tienes que prometer, me debes una

-¿Qué?

-Más bien dos

-Basta Draco, déjame ver

-Las apuestas, gané, me lo debes

-¿De qué hablas? Déjame ver

-No le dirás a nadie sobre esto, no buscarás ayuda promételo, me lo debes

-Pero estás herido

-¡Promételo!

Nunca, ni en sus peores momentos había escuchado a Draco Malfoy levantar la voz. Esto debía ser malo, pero ya estaba involucrada y no lo dejaría desangrarse ahí. En el año que pasaron cazando horrocrux había aprendido a tratar algunas heridas, probablemente ella podría hacerlo y si no... Aprendería, en ese momento supo que haría todo por ayudar a ese chico

-Lo prometo. Draco déjame ver

El chico cerro sus ojos y le tendió el brazo

Ella tuvo que ahogar un grito. No sabía que le había impresionado más. En ese brazo tan blanco como si fuera de un fantasma, estaba la piel chamuscada, a la vez que raspada, la sangre manaba y ni siquiera podía ver de donde y lo que era peor, la marca tenebrosa miraba a Hermione detrás de todo ese desastre, parecía palpitar, ¿era eso posible?

-¿Tan mal se ve?

Detrás de ese rostro más pálido que de costumbre, esos ojos hinchados y la fina capa de sudor en su frente, estaba esa sonrisa ladeada que dejaba a Hermione sin aliento... Pero no tenía tiempo de perderse en el rostro tan hermoso del chico, debía concentrarse

-Necesito limpiar la herida no te muevas

Por fortuna, el chico no era tonto, en el área donde había estado "trabajando" había paños limpios y pociones sanadoras, casualmente justo del tipo que se necesitaban, así que recolectó todos los materiales y se sentó frente a él

Trabajo en silencio, con rapidez pero con suavidad, no quería lastimarlo más

Él la observó en silencio. Nunca la había visto con detenimiento de cerca. Y no sabía si era que estaba alucinando por la debilidad o el dolor, pero le parecía la chica más hermosa del mundo. Poder observarla le daba fuerzas para soportar ese dolor sin desmayarse. Comenzó a concentrarse en esa calidez en su pecho, en ese mareo... O náuseas que sentía en su estómago, no encontraba la palabra pero era un sentimiento agradable

Cuando terminó de limpiar la herida, hizo un par de hechizos sanadores, aplicó las pociones correspondientes y vendó su brazo

Él seguía con su mirada fija en ella, no la apartó aun cuando terminó y sus ojos se toparon con los de ella. Sintió como una descarga, y su corazón comenzó a latir desbocado, se sentía hipnotizado. Ella se sintió muy intimidada, sintió que se ruborizaba, que su corazón se iba a salir de su pecho, pero estaba atrapada, en esos ojos grises, donde podría perderse para siempre

Se acercaron poco a poco, como si temieran que un movimiento brusco rompiera el hechizo. Tampoco dejaron de mirarse a los ojos, hasta que estuvieron demasiado cerca y bajaron la mirada hacia sus labios

Se besaron tiernamente, movían sus labios con delicadeza, saboreando el mejor beso que ambos habían tenido hasta ahora. Él se atrevió a tomar sus mejillas y ella lo tomó de los brazos disfrutando de su contacto. Estaban embriagados con ese beso, que ambos querían que durara para siempre

Cuando se separaron, se miraron por un segundo y apoyaron sus frentes, mientras él ponía sus brazos sobre los hombros de ella, ella tenia sus manos en los brazos de él

-Gracias - dijo en un susurro que hizo a Hermione estremecerse

-¿Me dirás qué es lo que tratabas de hacer?

-¿No es obvio?

-¿Es posible?

-Supongo... Espero... - la soltó y comenzó a levantarse, ella también se levantó, y comenzaron a recoger el salón en silencio

-¿Lo has intentado antes verdad?

-Sí un par de intentos- suspiró frustrado - no he logrado nada

-¿Por qué?

-Porque a pesar de lo que todos creen no tengo tantos conocimientos sobre magia negra, y esto lo es - dijo un poco brusco señalando su brazo, ahora vendado

-No, quiero decir ¿por qué la quieres borrar?

-Porque la odio, me recuerda los peores momentos de mi vida y la tengo que ver todos los días- dijo volviendo a perder la compostura - nunca lo entenderías

Por toda respuesta ella arremango su suéter y le mostró su cicatriz Sangre sucia , se leía tenue en su brazo

Él la miró y cerró sus ojos en un gesto de dolor extendió su mano para tocarla, pero se arrepintió

-Nunca podré disculparme contigo lo suficiente por eso, es otra de las cosas que me atormenta

-Tú no lo hiciste ya te dije que

-¡Es lo mismo!, te lo hicieron en mi maldita casa y yo no moví un dedo para impedirlo

-No podías haber hecho nada, Draco, te hubieran matado y - ya estaba empapada en lágrimas- yo no podría soportarlo - y se abalanzó sobre él, lo abrazó por la cintura y hundió su cara en su pecho y lloró desconsolada. Él no dijo nada, solo la abrazó con fuerza.

-Prométeme algo- dijo ella más calmada- que no lo volverás a intentar

-Pero - ella puso su mano sobre sus labios

-Sin mi ayuda

Él la miró desconcertado

-Te ayudaré, lo lograremos, te lo prometo, así tardemos un mes o 20 años lo lograremos, pero no vuelvas a intentar hacer esto sólo, te ayudaré a cambio de que me lo prometas

El Slytherin sonrió tiernamente, sus ojos se derritieron ante esa valiente y obstinada chica, así como su corazón, nuevamente sintió esa cálida sensación en su pecho, pero de repente sintió remordimiento, la estaría arrastrando al lado oscuro de la magia, quizá sería peligroso

-Puede ser peligroso Hermione si algo te pasara

-¿Y si algo te pasara a ti? ¿Sería justo que yo sufra por ello? Además no soy tonta, olvidas que tengo mucha experiencia combatiendo magia oscura? - dijo con una sonrisa de autosuficiencia

Aunque él sabía que no era correcto, la promesa de pasar un mes o 20 años al lado de esa chica, compartiendo un secreto que sería sólo suyo, le hizo tomar una decisión egoísta

-Tenemos un trato Granger