Como Draco había perdido el tren, ahora no podría regresar a su casa, entonces tuvo que hacer algo que no quería hacer: contarles a sus padres sobre su relación por carta. Así que se sentó en el escritorio que tenía en su cuarto y comenzó

Madre, Padre...

Por circunstancias que estuvieron fuera de mi control, me fue imposible tomar el tren, por lo que no podré regresar a casa para vacaciones, me quedaré en el colegio.

Primero quiero asegurarles que estoy bien, sin embargo, quisiera hablar con ustedes sobre algo importante, no me gusta hacerlo por carta, pero dado que no puede esperar, tendrán que perdonarme que lo haga de este modo.

Tengo novia. Ella es maravillosa, es linda, inteligente, noble y me hace querer ser una mejor persona cada día. El que nos hayamos enamorado fue una sorpresa para todos, sé que lo será para ustedes, pero créanme cuando les digo que el más sorprendido fui yo, pero también quiero que sepan que nunca había sido más feliz. Me gustaría contar con su apoyo, y no quiero sonar rebelde, pero sepan que continuaré, a pesar de que me lo nieguen.

Mi novia es Hermione Granger.

No me gusta decírselos por este medio, pero dado que ayer lo hicimos público en el colegio en la fiesta de navidad, no quería que se enteraran si no era directamente por mi.

Aún tengo intenciones de hablar con ustedes de frente, no quiero que interpreten esto como una cobardía de mi parte, ni como un signo de debilidad. Estoy muy seguro de lo que quiero y de lo que siento, así que espero que reflexionen sobre su respuesta.

Ustedes siempre han sido lo más importante para mi, pero algún día yo iba a hacer mi propia familia, y ahora sé que quiero que sea con ella, así que les pido que no nos obstaculicen. Nos amamos. No pensamos dejarnos.

Les pido que reflexionen.

Los quiere

Draco

Hermione leyó la carta y no pudo evitar derramar una lágrima. La forma como Draco había defendido su relación frente a sus padres le había conmovido. No cabía duda que cada día lo amaba más y ahora sabía que ese amor no tenía límites, podía crecer hasta el infinito, cada día más.

Llevaron la carta a la lechucería y fueron al comedor, tomados de la mano. Ya que no había casi alumnos, Draco comió en la mesa de Gryffindor, donde los pocos observadores que había los miraron con la boca abierta.

Pasearon abrazados por los jardines y cuando cayó la noche, Draco convenció a Hermione de quedarse con él, las mazmorras estaban abandonadas, ningún Slytherin se había quedado a pasar navidad más que él, así que nadie los molestaría

Entraron en la habitación del chico y platicaron hasta entrada la madrugada, tendidos sobre la cama de Draco, tomados de la mano. Compartieron algunos besos, pero al momento que les dio sueño, Draco sólo abrazó a Hermione por debajo de las sábanas y se quedaron profundamente dormidos

Al día siguiente se sintieron como un matrimonio, despertaron juntos, abrazados, felices, (aunque vestidos, esa parte de la fantasía de Draco aún no se hacía realidad), bajaron a desayunar y pasaron el día deambulando por el colegio. Visitaron aquel prado al que fueron el día que Malfoy se disculpó con Hermione, que ahora era una hermosa estampa de invierno. Por la noche, cenaban tomados de la mano por debajo de la mesa, cuando vieron entrar una lechuza. Era la lechuza de la familia Malfoy. No era hora de recibir el correo, pero sin embargo ambos imaginaron por qué Lucius y Narcissa no habían podido esperar hasta al día siguiente para enviar su respuesta, porque eso era lo que era esa carta: la respuesta a la notica que Draco les había tenido que dar por carta.

Terminaron de cenar y bajaron a las mazmorras, donde encerrados en el cuarto de Draco, se dispusieron a leer la carta

Querido Draco:

Estamos sumamente desilusionados con tu decisión. Evidentemente no aprobamos tu relación con la señorita Granger.

Nos duele que todo lo que te enseñamos se te haya olvidado por un capricho por esa niña. El ser un Malfoy, es un privilegio que conlleva ciertas obligaciones. No puedo creer que quieras tirar siglos de tradiciones porque crees que estás enamorado. No tenemos nada que reflexionar, nuestra postura no cambiará, pero tu harías bien en cambiar la tuya.

Sabemos que quieres reivindicar nuestro nombre, y que el mundo después del señor tenebroso ha cambiado, pero no creemos que una relación con una sangre sucia pueda ayudar, nuestro prestigio consiste en la pureza de nuestra sangre. Queremos conservarla así.

No hagas una tontería Draco, te lo suplico.

Reflexiona tu, por favor

Narcissa Malfoy

Draco se tiró de espaldas en su cama, nada más termino de leer la carta. Hermione se tendió sobre él. No sabía que decir, no sabía cómo lo había tomado Draco porque no había dicho nada aún, ¿la dejaría ahora que sabía que no contaría con el apoyo de sus padres?

- Salió mejor de lo que pensaba - dijo finalmente

- ¿Cómo lo pensabas entonces? no creo que haya salido bien para nada - Hermione pensó que Draco hablaba con ironía

- Es en serio, yo los conozco, Hermione, no esperaba que saltaran de gusto ni que me dieran su apoyo de inmediato pero ahora sé que al menos es posible

Hermione lo miró incrédula

- Debes aprender a leer entre líneas con los Malfoy - el rubio estaba sonriente - mira, ellos no me amenazaron, ni me ordenaron que haga nada. Sólo expresan su desacuerdo, pero no hay una orden de mi padre al respecto, no hay amenazas en caso de que yo decida seguir como se los advertí en mi carta, de ningún tipo, no pueden desheredarme porque cuando cumplí los 18 se liberó mi fortuna, pero podía haber hecho alguna amenaza al respecto. No dicen que no me hablarán, y que me borrarán de los registros de la familia, es otra cosa que hubieran podido hacer. Además, a pesar de todo, aún me quieren, no me ordenan, me dicen que reflexione, y que cambie de parecer, me lo suplican, me lo piden por favor. - dijo él con aire de suficiencia

A Hermione todo le pareció un poco raro, pero él se veía de muy buen humor, así que decidió compartir las esperanzas del rubio y ser positiva.

- Si tu lo dices, esperemos que así sea, lo único que me da miedo de todo esto, es que reflexiones y me dejes

Él la miró sumamente ofendido, se incorporó y se tiró encima de ella

- Nunca - la besó - jamás - otro beso - digas algo así Hermione Granger - beso - eres mía para siempre, yo nunca podría dejarte, ni aunque quisiera hacerlo, ahora sé que estoy ligado a ti a un nivel que ni yo mismo puedo comprender, todo lo que sé, es que si me alejo de ti moriré, tu eres más importante para mi que el aire. Hermione, te amo

Ahora ella fue quien se abalanzó sobre él. Era la primera vez que le decía que la amaba, le había dicho que la quería, pero querer y amar son diferentes niveles, y ahora por fin había avanzado, un paso más en esta relación que era lo más hermoso que le había pasado jamás.

Se besaban con pasión y con deseo, rodaban por la cama del chico, unas veces él se ponía sobre ella, otras veces ella se ponía sobre él. Ya se habían quitado las camisas, ella estaba en pantalón y con el sujetador puesto, él sólo llevaba su pantalón. Ella lo dejó quitarle el sostén, eso era lo más lejos que jamás habían llegado, así que supo que ya estaba por terminar. Así que por primera vez, Draco Malfoy se detuvo. La miró con la respiración entrecortada, y con cierto reproche en su rostro.

- No me debiste dejar llegar hasta aquí, casi no puedo parar - dijo acostándose de espaldas y cubriendo sus ojos con su antebrazo

- No quiero que te detengas - dijo ella mientras quitaba el brazo de su cara para que la mirara

Él no lo podía creer ¿lo iba a dejar continuar? ¿hasta dónde?

- No digas eso, si me dejas continuar, ahora sí no podré detenerme, no me tortures así

- ¿Qué parte de no quiero que te detengas, no te quedó suficientemente clara? - mordió el labio inferior del chico y se alejó con una sonrisa burlona

- Te amo Hermione Granger

- Y yo a ti Draco Malfoy