Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es complemente de mi creación e imaginación, esperando jugar con los tramas. Comenten críticas.
Esto es algo que tenía guardado, espero que les agrade, avisen si les gusta y sigo con la idea. Puedo decir que no soy escritora profesional, solo expongo mis ideas y disculpen si se pasan errores.
EDWARD POV
Nunca nos enseñan todo de lo que debemos saber y a estar preparado, por ejemplo preparado para un accidente de tránsito que ha arruinado tu vida, como cuando se derrama un poco de café en tu camisa blanca tan impecable y claro tu favorita, como inesperadamente a tus 33 años de edad pierdas la memoria, yo nunca estuve preparado para lo que me tocaba vivir y eso es normal a eso se le llame vivir, pero se ha vuelto difícil yo Edward Antony Cullen, Alemán, joven, soltero y con el suficiente dinero para comprarme miles de historias que llenen mi memoria, había olvidado todo de mi pasado o mejor dicho los últimos 5 años, mi presente que no recordaba ni siquiera el futuro que quería para mí, me encontraba ahora en un dilema que no sabía a quién afectaría, nunca me atreví a preguntar en este pequeño tiempo de espera si tenía hijos, esposa o ¿Quién ocupo mi trabajo?, y lo de la esposa lo sospechaba por la marca en mi dedo. No sé como relacionarme con mi propia familia, ni con la impaciencia e impotencia que tiene mi mente en este momento, que nombres tan importante se me han olvidado, no sé si viviré así por mucho tiempo mirando cómo me torturo.
No recordar mas allá de una graduación, un titulo, una oficina, mejor dicho mi oficina era el jefe de mi mundo ¿Qué más me he olvidado?, presiento que olvide algo más importante que una reunión he olvidado una vida algo extraña, capítulos borrosos que nunca terminare de vivirlo, había olvidado cosas que capaz serian la base de todo de mi Verwünschung! Si me viera mi madre maldiciendo tendría a Esme dándome una cachetada, ¿Qué porque yo? me imagino porqué soy un jodido hijo de puta en todo mi vida, pero mi mente anda de luto ahora aquí todo esta vacio, como cuando se ve que ocultaron toda marca en mi sótano, mientras mi manos pasan por aquel mesón de la cocina tan perfectamente limpio tan perfectamente audaz y diferente a lo que yo hubiese elegido ¿esta era mi casa?, a este lugar frio llamaría yo ¿hogar? Mirar la estancia tan sola me hacia extrañar algo que no sabía cómo colocarle nombre, mientras un buen jazz sonaba a mi alrededor tan triste como mi alma, sonaba tan maricón hoy sin duda me levante con las ansias de abrazarme a algo pero no era un hombre que lamiera toda la vida sus heridas, yo sé lo que quería solo que lo tenía perdido.
Hace ya más 4 meses que había salido del hospital, donde por cierto trabajaba mi padre el Dr. Carlisle Cullen, pero eso era otro problema en mi revoltosa mente, me sentía algo conmocionado, impotente, frustrado según las personas a mi alrededor debía estar en un lugar que me hiciera recordar y sentir en lo que llaman hogar un jalón de recuerdos, no sabían ellos como me siento ahorita solo en este maldito lugar, según ellos yo debía estar aquí en un apartamento, que tenía una gran vista pero no había nada que me hiciera sentir cómodo sin fotografías solo mi familia venia a visitarme esquivando todo comentario lo que quería saber ¿Quién era yo antes de aquel accidente? que solo me llegaban fragmentos, estoy casi seguro que alguien o varias personas estaban en el mismo auto, auto que observe en periódicos y blogs con titulares que ocultaban también algo, levante la vista observando pensando si he dejado atrás un detalle de este vacío escondite, pero que cosa tan original era aquellos colores en la sala de juegos, esos si que no se parecían a lo que yo hubiera elegido para una estancia, muy vivos.
Los médicos dicen que mi amnesia es por el golpe y la hinchazón de mi cerebro ya hace 3 meses que estaba intentado llevar una vida normal en este departamento solo, pero no quería esta vida, era empezar de nuevo cosa que no quería hacer, aun si mi mente no tenía ningún motivo me negaba a ir a la oficina sin saber quién era mi aliado o enemigo, por eso leía archivos de todo lo que pasaba en mi empresa en los últimos años.
Mi cabeza empezó a doler y era momento de dejar de pensar en mi pasado, esa era la señal para seguir intentando buscar un recuerdo que me agradara y me hiciera buscar a eso que me hacía falta, por alguna razón estaba de luto por mí, por mi memoria que no quería ayudarme. Sonó el teléfono de la casa y lo tome escuchando de nuevo esa respiración al otro lado de la línea pero no nadie hablaba, me frustraba solo escuchar ese suspiro, a veces tan extrañamente un recuerdo, lo quiero recordar ¿quiero recordarte? Ese pensamiento era insistente, que no me hablaran era otro puto problema cuando hablo de dolores de cabezas, hubiera creído que fuera una equivocación si no hubiera pasado tantos intentos tan seguidos en los últimos meses.
—¿Quién demonios es?, joder me tienen harto de nuevo sin decirme nada, háblame, por favor necesito de ti, seas quien seas … necesito creer que no me volveré loco solo escuchando tu respiración.—Y con eso era yo quien cortaba arrojando el teléfono inalámbrico contra el sofá negro muy modernista o minimalista, que según me gustaba, yo ni siquiera recordaba algo así de sencillo ,si me gustaba o no era algo que luego pensaría, mientras pasaba la mano por mi cabello cobrizo impotente. Me tense y fui por mi medicina, el dolor de cabeza era insoportable una punzada que mi vista no soportaba. Otra vez empezó el repique y tomándome mi tiempo para contestar, tome mi medicamentos sin agua, tragando sin más, mirando como aquel sonido me hacia recordar que era un gallina, ahora la duda estaba entre quien era el que tenía miedo la persona de la línea o yo, suspire y pose mi mano en mi tabique mientras me sentaba de nuevo con el teléfono en la oreja.
—Hola de nuevo, eres sordo ¿Hablaras ahora sí por fin? Eres peor que un político sin respuestas ¿3 meses no son suficiente?—Mi voz sonaba furica por el auricular, lo sabía por qué la qué respondía esta vez era Alice, mi hermana la inquieta, error mi media hermana en dado caso, tan diferente a mí que la quería lo suficiente, una enana que decía tantas cosas a la vez que me hacia enojar, pero soportable en esta soledad tan molesta.
— ¡EDWARD CULLEN, NO ME GRITES ESTUPIDO! —Escuche como una menor me regañaba eso era contradictorio teniendo ella tan solo 21 putos años, olvidando que seguía siendo el mayor de los tres hermanos así que pase mi mano por el cabello para relajarme un poco es cierto no debía pagar con ella mi frustración. No cuando era la que mas "Cooperaba conmigo", aunque tenia entendido que ella vivía en Londres ¿hace 8 meses atrás?, ok información que me dieron, una modista era fácil de saberle la vida, odiaba tener que recordar que ella había regresado aunque no recordaba ¿el por qué?
—Lo siento duende, fue por una estupidez ¿Cómo está Esme?¿Como estas tu?¿Emmett y mi cuñada hermosa Rosalie? notase el sarcasmo —Ella era muy sensible en términos de hermandad así que espere que ella entendiera mi estado y no se enojara conmigo por mis tonterías. Preguntando por mi adorada familia, Esme se alegraría por mi avance aunque no sabía porque creía que mi actitud estaba errada, tantos años de crianza y aun no me salía lo de "Mamá" con la francesa lo de Rosalie era un asunto sin resolver, un secreto que me llevaría a la tumba si pudiera, según mi familia todo entre nosotros quedo en el pasado pero aun siento algo de rencor de la rubia que tanto me afecto en secundaria y sé que no era el único Jasper siendo su hermano me tenía algo de amargura, eso no lo olvido.
—Lo sé, lo siento me frustras Edward no le contestas a mamá ¿Te ha pasado algo?, nosotros estamos bien, superando todo contigo queremos verte. Ya es mucho tiempo con tu soledad llevas 2 meses corriéndonos.—Hubo unos minutos de silencio total donde ella decía "Nosotros estamos bien, todo está bien" que pensé que no solo hablaba de Esme, Carlisle, Jasper, Emmett y su adorada esposa Rosalie. Solo ladeo mi rostro mientras camino a acostarme en mi cama que la odiaba por lo grande que era, parecía que estuviera hecha para 4 personas ¿En que pensé cuando la compre? Tener una orgia supongo, tan madera oscura, tan cómoda, deje que la música acabara no tenía ganas de absolutamente nada.
—Estoy bien solo, no los quiero aquí a todos todo el día como si fuera un maldito inútil ¿ya recordé como bañarme solo? Gracias. —Pastillas hagan efecto, pastillas hagan efecto creo que haré un nuevo mantra, mierda mi mente era una tormenta que cada vez se hacía más intensa creo que cerrar los ojos ayudaría con mi jaqueca.
—Edward, pasaste 5 meses en coma, ¿y quieres que dejemos de un momento a otro de preocuparnos, estúpido egocéntrico.—Respire hondo ocultando la risa del insulto, en total 9 putos meses que eran lo peor, que podría recordad fechas 9 meses y aun me veía en coma en esa cama dejando correr mi vida, en verdad era un idiota pero no se lo reconocería.
—Lo siento. —Mire mis pies descalzos y apreté mi mano izquierda, aun dolía algunos movimientos, pensando en mi hermana —Bien, te quiero igual enana.—suspire por aquellas palabras , no sé porque debía decirlas más seguidas debe ser porque estaba en constante momento al borde de un colapso o de muerte.
—¿Entonces vienes mañana a cenar? por favor Eddy quizás si te siente mejor puedas conocer a alguien.— Mi mirada en el techo, ese apodo me provocaba escalofríos, escuche la voz de suplica y a eso no resiste nadie era como cuando escuchar la voz de un vendedor de autos, así te este vendiendo uno de los peores o cuando una puta ofrece las caricias prohibidas y deseas que lo cumpla antes de pagarle, sonreí torcidamente no debería comparar a mi hermana con ello.
—Prepara la casa, Edward olvida su vida. Ira hacia allá mañana a las 8 pm bien, hora de descansar las pastillas hacen efecto duende.—Escuche un chillido de victoria mientras imaginaba como de seguro daba saltos en un mismo sitio, la imaginaba perfectamente como si estuviera adelante de mi, aleje un poco el auricular del teléfono no quería escuchar cómo le gritaba a Jasper que tendría el "placer" claro de mañana darle de comer a su cuñado.
—Descansa, te queremos todos y te esperaremos siempre.— Y entonces corta ¿Cómo si no quisiera explicar quienes me quieren?, ¿por qué esperar siempre? rei un poco enrollándome en sabanas, dándole poca importancia y en pensamientos que seguro me llevaran en sueños tan palpable como si fueran listo para tocar y moldear con mi ideas quería caer en Morfeo.
"—No tengo sueño sabes, pero sé que debemos viajar temprano.—Hablarle al oído era uno de mis movimientos especiales para el chantaje , susurrar en esa piel que se ponía como piel de gallina cuando mis labios pasaban 'casualmente' por ese lado, sintiendo su calor ella dándose la vuelta para darme la espalda con un pequeña risa, que seguro reconocería bien donde fuera.
—Amor, no te hagas de rogar...prometo recompensarte en tus sueños.— Era mi voz de suplica mientras daba besos aquella espalda llena de pocas pecas hermosas, para mi eran únicas cuando su cabello oscuro como el chocolate más puro se posaba en ella, mi dedo siguió el paso de esa columna despacio con una delicadeza de los mejores amantes, la siento estremecer y aun así siento que estoy listo para fundirme en este volcán de sensaciones, con ella siempre será así, la pego a mi rozando mi erección contra su trasero bien redondeando, lo sé no la había dejado descansar desde que nos mudamos pero es que era fascinante estar con ella.
—No, cielo no es una buena idea…hay que trabajar mañana. — La escucho decir soñolienta, no puedo mirar su rostro pero se lo hermosa que es, me la imagino sonriendo contra la almohada queriéndome impedir sin mucha convicción que la haga mía y me armo de valor para dejar pasar mi ansiedad por esa noche, ambos desnudos solo ronzándonos nos amaríamos, mordí un poco el lóbulo de su oreja y la oigo gemir bajito estaba más dispuesto a no dormir que a dormir.
—¡Edward!, no amor. — Un ronroneo se escapa de mis labios para pasar mis urgidas manos sobre sus caderas, disfrutando de esa piel que me encantaba besar y marcar, mis manos bajando por su abdomen plano imaginando que un día llevaría en ese vientre a nuestros hijos sonrió con algo de satisfacción, para ello estábamos practicando fervientemente en los últimos 2 meses.
—Tenemos que practicar, quiero que mis hijos salgan más guapos que Emmett, mira como lo destruyo la genética. —Mi voz suena a un chiste algo indebido antes de hacerla mía, pero la pequeña silueta se remueve riendo con una satisfacción que nadie más podría, mis manos recorrieron más abajo en busca de su puntos más débiles, vaya que convencerla nunca es fácil era nada o todo. Mis dedos empezaron a acariciar aquel monte de Venus con suma paciencia escuchando y mirando como cedían sus músculos antes mis toques, cuando sus piernas se separaban de apoco haciéndome elevar mi ego. "Listo" pensé, antes de que sus rizos femeninos fueran aprovechados por mi manos para bajar a su intimidad que daba más calor que el mismo sol, ella se tenso un momento para luego dejarse llevar por mi toque paciente, buscando aquel punto donde sabia que la colocaría en problemas me encantaba escucharla maldecir o jadear mientras mis dedos se deslizaban con facilidad halándola húmeda y deseosa de mi como yo de ella, tentando a su clítoris sin intentar satisfacerla del todo.
—Solo es el juego previo amor, vamos no seas terca. — Digo mientras uno de mis dedos se introduce en su intimidad con lentitud para empezar a bombear un suave ritmo de vaivén, mientras mi pulgar acaricia su pequeña protuberancia un botón sonrosado lo podría imaginar aun sí no podría verlo. Sintiendo como mi cuerpo reacciona hasta un dolor en mi miembro poco agradable, pero estaba para sentirle llegar primero a ese clímax para eso estoy, para darle lo mejor a la persona que amo, mientras una creciente erección se roza de nuevo a su espalda baja, paseándome por la línea de su trasero imitando una penetración."
Despierto agitado sudando frio ¿o caliente? Que mas daba, mientras me quedo sentado en la cama mirando en la oscuridad lo poco que fijo, es mi habitación pero estaba solo no estaba con ninguna mujer con melena oscura, trago con fuerza y mi respiración suena jadeante mientras miro las sabanas que me cubren nunca había soñado tan vivamente, ni en mi adolescencia donde los sueños eróticos no me llegarían a seducir del todo, siempre me paraba de la cama pero esta vez tenia la tensión en mi rostro cuando un gran problema lo tenía entre mis piernas.
—¡Maldición!—Aun sentía un poco de hormigueó en mis manos como sí hubiera tocado algo mas allá de mis sueños, como si pudiera saborear aquella pálida piel, ok si me escuchaban los médicos o psicólogos post-accidente dirían que me tendrían que internar por delirios. Paso la mano con desespero por mi cabello jalándolo un poco por frustración, esto se arreglara con una buena ducha ¿o no? Creo que debería emplear los métodos más comunes.
The story Continued...
