Hermione había vuelto a las mazmorras. Había conservado la capa de Harry y todas las noches después de ir un rato a la torre de astronomía o pasear por los pasillos con Draco para no crear sospechas, ambos entraban en las mazmorras, dormían ahí y por las mañanas salían juntos (sin que nadie viera a Hermione obviamente) y en algún punto desolado del castillo ella se quitaba la capa y reaparecía a la vista de todos, llegaba como todas las mañanas, de la mano de Draco al gran comedor a desayunar.

Ella se sentía como una recién casada, era sumamente feliz de despertar al lado de su rubio favorito, y él igual. Las cosas iban demasiado bien entre ellos. En el colegio ya se hablaba de que Dramione era una pareja mucho más popular que la del mismísmimo Harry Potter y Ginny Weasley.

Para el día de san Valentín, se había organizado una salida a Hogsmeade. Ni Draco ni Hermione eran muy afectos a ese tipo de celebraciones comerciales, así que no planearon nada empalagoso y romántico para ese día, pero sin embargo siempre les encantaba pasar tiempo a solas. Disfrutaban mucho su mutua compañía, así que irían a la reunión en Hogsmeade, y luego se desaparecerían como seguramente harían las demás parejas del colegio.

Sin embargo, ese día mientras desayunaban, la lechuza desplumada de los Weasley apareció en el gran comedor muy temprano. Ginny desató la carta y la leyó, su semblante tranquilo e incluso soñoliento cambió inmediatamente por un semblante preocupado. Harry y Hermione lo notaron de inmediato

- ¿Qué ocurre Ginny? - Harry miraba por encima del hombro de su peliroja para descubrir el contenido de la carta que tanto había preocupado a su novia. Hermione no perdía detalle

- Es Ron, debemos irnos, Harry, Herms, está en San Mungo, vamos - y salió disparada seguida de Harry y Hermione

Hermione se asustó tanto por su pelirojo amigo, que por un momento se olvidó de su novio, el Slytherin había visto cómo habían salido los tres como almas que lleva el diablo del comedor y ya estaba tras de ellos cuando Hermione les dijo a Harry y Ginny

- Adelántense, los alcanzo en un momento, le avisaré a Draco

Ellos asintieron y siguieron su carrera hacia el despacho de McGonagall

- Hermione, ¿a dónde vas? - Draco había alcanzado a Hermione

- A San Mungo, es Ron, no sé nada más por el momento, Draco, perdón, debo irme - y continuó a toda prisa siguiendo a sus amigos, dejando a Draco ahí en el pasillo mirándola desconcertado.

Llegaron a toda prisa a la oficina de McGonagall, ella había recibido una lechuza de parte de Molly Weasley, solicitándole el permiso de sus hijos (porque así llamaba también a Harry y Hermione) para que pudieran visitar a Ron, por lo que inmediatamente viajaron por polvos flu hacia San Mungo.

Nada más llegar se encontraron con toda la familia Weasley, Percy les explicó la situación

- Ron y George se encontraban trabajando en un una nueva broma, para la tienda, George dice que salió un momento del despacho para buscar unos ingredientes, cuando escuchó una fuerte explosión, entró y Ron estaba inconsciente, estaba herido, así que inmediatamente lo trajo para acá, sin embargo, los medi magos siguen atendiéndolo, aún no tenemos noticias

- ¿Es grave? - preguntó Hermione

- No lo sabemos aún - y Percy comenzó a deambular nervioso por la sala

Ginny lloraba en silencio, recargada en el hombro de Harry. Él y Hermione se sentaron a su lado en la sala de espera, todos estaban visiblemente preocupados.

Después de unas horas, un medi mago se acercó y preguntó

- ¿Familia Weasley?

Inmediatamente todos los pelirojos (y Harry y Hermione) se acercaron, lo rodearon en un círculo y comenzaron a hablar atropelladamente, todos querían saber el estado de Ron

- Tranquilos, un momento por favor - pidió el medi mago - Ronald se encuentra estable y fuera de peligro, sin embargo aún está inconsciente, pueden pasar sólo 2 personas a la vez a acompañarlo, los demás tendrán que esperar aquí

Inmediatamente Arthur y Molly se encaminaron al cuarto donde Ronald dormía, efecto de las pociones sanadoras que le habían dado, sus heridas ya estaban controladas, sólo se veía colorado, pero les aseguraron que se le pasaría en unas horas, que era cuando esperaban que despertara.

Ya un poco más calmados, los demás esperaron en la sala por la noticia de que Ron había despertado, pero aún se notaba un poco tenso el ambiente

Efectivamente un par de horas después y Ron había despertado, por parejas todos fueron entrando a saludarlo, George y Percy, Harry y Ginny, y por último, entró Hermione.

El pelirojo estaba todavía algo colorado de la piel, les habían advertido que no lo tocaran, pues su piel era nueva y demasiado sensible. Levitaba sobre la cama, pero estaba parcialmente incorporado, como si una almohada invisible detuviera su espalda. Al entrar Hermione, Ron le dirigió una sonrisa tímida, ella estaba nerviosa, no lo había vuelto a ver desde lo del ministerio, la charla había sido más amigable que cuando rompieron, sin embargo, ahora Ron sabía lo de Draco y ella y no sabía cómo lo había tomado en realidad, aunque Harry y Ginny le aseguraron que estaba tranquilo, pero nunca se sabía con Ronald.

- Hola Ron - saludó Hermione casi en un susurro - ¿cómo te sientes?

- Acalorado e irritado - contestó el pelirojo - pero me da gusto verte Herms, ¿cómo has estado?

- Bien, mejor que tú al menos - y ambos rieron - me preocupaste Ronald ¿qué rayos hiciste?

El pelirojo suspiró antes de contestar

- Bueno, ya se los he explicado, fue un accidente, se me cayó mi varita y me agaché a juntarla, cuando me levanté me golpé con la mesa, el golpe hizo que algunas pociones e ingredientes se juntaran, ni yo mismo sé lo que pasó, sólo escuché el golpe y luego una explosión, supongo que son cosas que pasan

Hermione lo miraba con ternura y movía la cabeza de un lado a otro

- Debes tener más cuidado Ronald - lo regañó ella

- Ya lo sé mamá - bromeó el pelirojo

Bajó la mirada y se hizo un silencio un poco incómodo, Ron quería preguntarle a Hermione sobre Malfoy, no era que no les creyera a Harry y Ginny, pero necesitaba oírlo de ella

- Herms, no te enojes conmigo, puede ser el efecto de las pociones anestésicas, que me hacen preguntar esto de forma tan ruda pero ¿Malfoy? ¿en serio? ¿por qué? - había reproche en sus preguntas y rencor en su rostro, aún cuando él lo trató de disimular lo mejor que pudo, la sutileza no estaba entre las cualidades de Ron

- Ronald, en serio no es el momento ni

- Me lo debes Herms, me debes una explicación, ¿me mentiste verdad? tu ya tenías algo con él cuando terminaste conmigo por esa excusa patética - la interrumpió Ron y alzó un poco la voz

- Ron, no te debes alterar ahora, por favor

- Entonces contéstame, esas preguntas me han estado matando desde que Harry y Ginny me lo contaron - sus ojos se llenaron de lágrimas, su rostro mostraba rabia e impotencia - yo pensé que habíamos tenido una de nuestras peleas habituales, siempre pensé que volveríamos, cuando te vi en el ministerio, ya no estuve tan seguro... había algo en tí... algo que no noté la otra vez pero estoy seguro que ya estaba ahí, cuando te negaste a volver conmigo y me lanzaste la excusa esa de que yo sería más feliz con alguien más lo supe, me quedó claro, tu ya tenías a alguien, sólo que yo no sabía a quién, cuando Harry y Ginny me lo dijeron no lo podía creer, ellos me aseguraron que él había cambiado bastante, que ya era una persona medianamente tolerable, pero es que - ya las lágrimas corrían por el rostro del pelirojo - yo te amaba Herms, te amo y no puedo creer que hayas olvidado toda nuestra historia, todo lo que pasamos, por él, por ese hurón mal teñido que te odiaba, te humillaba y te molestaba todos los días, y ¡NO! no te atrevas a decirme que cambió, estoy harto de que todo mundo lo justifique de esa forma, es un mortífago, debió acabar en Azkabán, tú lo sabes, en el fondo lo sabes, Hermione ¿por qué?

- Ron tú no quieres escucharlo

- ¡Ya te dije que me contestes Hermione! ¿por qué me engañaste? ¿por qué con él? de todos los hombres que hay en el mundo ¿por qué?

Ella también lloraba, sentía un nudo en la garganta, pero no sabía cómo expresarse, no quería dañar a su amigo, ella lo quería, como a un hermano, le dolía verlo sufrir y que ella fuera la causa de su sufrimiento, era lo peor

- Esta bien, pero no me interrumpas Ron, esto ya es demasiado difícil de por sí, antes que nada, quiero que te quede claro que yo te quiero, siempre te he querido de la misma forma, desde que te conocí, aún cuando yo no te caía bien, y después cuando nos hicimos amigos, me gustaba mucho estar contigo, eres una persona con muchísimas cualidades, me encariñé contigo, no de la misma forma que con Harry, porque tu y yo estábamos siempre como perros y gatos y no lo niegues, por eso me sentía diferente contigo, tu me exasperabas, pero a la vez me atraías, eso no ha cambiado, me siento igual aún, ya te lo dije, sólo que este año que Draco y yo nos acercamos, sentí algo totalmente diferente por él, pero te aseguro que yo nunca te engañé, él y yo éramos amigos, yo me sentía confundida por él, pero en el momento en que me di cuenta lo que sentía por él, yo decidí ser honesta contigo, porque no era justo para tí, tu también mereces sentir todas las cosas que yo siento con él, te lo dije el día del ministerio, te lo digo ahora, nuestra relación no era como debía de ser una relación de pareja, pero yo nunca quise dañarte Ron ¿me crees?

- Para mi lo era, nuestra relación, era lo que siempre había soñado, tú lo eras, yo siempre te voy a querer de una forma especial Hermione, no creo poder volver a lo de antes, es imposible, me dolió, no sabes como me dolió escucharte hablar de él, sé que te estás refrenando, y eso sólo lo hace peor, no quiero ni pensar a lo que has llegado con él porque... lo siento Hermione, yo te amo, deseo que seas feliz, pero no me pidas que yo lo vea, porque tu felicidad, al lado de ese desgraciado odioso, es algo por lo que nunca podré sentirme bien

Ella lloró con la cabeza agachada, lo comprendía, si de repente Draco la dejara por alguien más, ella lo dejaría, querría su felicidad, pero no podría convivir con ellos, no se imaginaba llendo a su boda, al nacimiento de sus hijos, comprendía a Ron, pero le dolía, sentía que estaba perdiendo un trozo de su alma y de su corazón, ese que siempre se quedaría al lado del pelirojo que tanto amaba, aunque no de la forma en que él quería...

- Sabes que yo siempre estaré ahí para ti, no importa el tiempo que te tome, no importa cuanto nos distanciemos, en el momento en que me lo pidas yo estaré a tu lado. Te quiero Ron. Cuídate

Y dicho esto salió de la habitación. Todos la miraron preocupada, había salido bañada en lágrimas, Molly y Arthur corrieron a la habitación de Ron, inmediatamente pensaron lo peor, Hermione no podía hablar, tenía un nudo en la garganta. Molly volvió para decirles que Ron estaba bien... dentro de lo que cabía, en realidad, no estaba mejor que Hermione, lloraba desconsolado, pero Molly comprendía, se imaginaba que eso ocurriría. Su hijo había estado deprimido desde que terminó con Hermione, pero cuando en navidad le dieron la noticia... estaba peor, sin embargo ella tenía la esperanza en el fondo de que se arreglaran, ella sabía que se querían y ya se había hecho a la idea de tener a Hermione en la familia.

Cuando Hermione estuvo un poco más calmada, los tres chicos volvieron a Hogwarts. Estaba por caer la noche, Hermione iba a las mazmorras a buscar a Draco, cuando de repente por la ventana miró hacia los jardines y se quedó helada...

Ahí estaba, justo el rubio que buscaba, pero lo que no esperaba era verlo estrechando entre sus brazos a Astoria Greengrass. Ella escondía la cara en el pecho del rubio, le rodeaba con sus brazos su cintura, él la rodeaba de los hombros, recargaba su cabeza en la de la chica. Hermione sintió que perdió otro trozo de su alma... eso debía ser el famoso karma... ella le había roto el corazón a Ron, lo había dejado por alguien a quien ella amaba más, ¿y ahora le hacían lo mismo a ella? ¿qué era esa escena? Hermione decidió que no tenía ánimos para enfrentarlo. Corrió de vuelta a la torre Gryffindor. Entró en su cuarto y se echó en su cama, en la que no había dormido en semanas y lloró hasta quedarse dormida

Al día siguiente, ella no tenía ánimos de salir de su habitación. Se había quedado tratando de dormir hasta tarde. Rosy y Heidi se preocuparon por ella cuando volvieron de comer y vieron que aún no se levantaba.

- Herms, ¿qué te pasa? ¿discutiste con Draco?

El sólo mencionarle ese nombre la ponía mal, se sintió desfallecer.

- No discutimos, pero, ayer tuve un día muy difícil y llegué y lo vi... con Astoria... la abrazaba... no sé si tengo fuerzas para preguntarle que fue eso, no quiero verlo, es todo chicas

Ellas se miraron y Rosy se atrevió a hablar

- No creo que sea lo que piensas, se le nota que te quiere, a ti, no a ella, se ve muy triste, deambula por el colegio como fantasma, creo que está preocupado por ti deberías ir y

- Lo está - Ginny Weasley había entrado a la habitación - me lo encontré hace un momento, se molestó porque no le avisaste que volviste, te he salvado como pude, le dije que volvimos muy tarde y que probablemente aún dormias por eso, pero dime ¿qué ocurrió? ¿por qué no quieres hablar con él? ¿discutieron? ¿fue por lo de Ron?

- No Ginny no discutimos, ayer cuando llegué lo vi, abrazaba a Astoria Greengrass y yo tenía un ánimo de perros así que... no quiero verlo aún, no estoy preparada para enfrentarlo

- ¿La abrazaba? - dijo Ginny con furia contenida - que desgraciado... iré a matarlo

- Espera Ginny - la detuvo Heidi - podría haber una explicación, Herms debería hablar con él, si no la hay... iré contigo a matarlo. Sin embargo, creo que de momento no nos corresponde hablar con él, debe hacerlo Hermione

- Pero no iré ahora, no tengo ánimos, estoy decaída

- ¿Por lo de Ron? - preguntó Ginny

- Si, en parte, siento como que ya estoy recogiendo mi karma - sonrio con tristeza y ante la cara de interrogación que tenían sus amigas, continuó - Ron me reclamó ayer, por que yo lo dejé por Draco, me dijo que el me amaba y no podía ni quería ser parte de mi vida mientras yo estuviera con él - ya volvían las lágrimas, las chicas se sentaron junto a ella y la abrazaban o tomaban su mano - yo no quise convencerlo de otra cosa, la verdad lo entiendo, yo me sentiría igual si Draco me hiciera lo mismo, desearía su felicidad, pero no podría participar de ella, me alejaría, haría lo que Ron hizo conmigo. Me dolió en el alma perder a Ron, así que llego con el ánimo por los suelos, y ahí está Draco, dándome una cucharada de mi propia medicina, y yo... no puedo... no puedo soportarlo

- No creo que estemos hablando de lo mismo Hermione, debe ser tu imaginación, se le nota a un kilómetro que está loco por ti, comprendo tu situación, pero deberías tratar de hablar con él, sólo te seguirás haciendo daño, imaginando cosas - Heidi trataba de consolar a su amiga, pero no se atrevió a decirle que todos habían visto a Draco pasar el día completo con Astoria, y que ya incluso había algunos chismes al respecto, ella no quería, o no había querido creer nada, pero ahora... Hermione le había contagiado su inseguridad

- Sí, lo se, en el fondo sé que estoy actuando infantil, pero si no... no podría soportar perder a Ron y a Draco al mismo tiempo, chicas, si lo ven, si a caso él pregunta por mi, díganle que estoy con jaqueca, que lo veré después, que no se preocupe, o algo... lo que sea, sólo... no puedo hablar con él todavía ¿si? ¿lo harán?

Las tres asintieron. Ginny fue por comida que subió de contrabando para que Hermione no tuviera que bajar y no muriera de hambre y la dejaron sola