Los días que siguieron, Hermione los vivió como si fuera un zombie. Después de llorar por horas, supuso que se había quedado sin lágrimas. Pero también se quedó sin alma, sin sentimientos, sin corazón, caminaba, hablaba, comía cuando la obligaban, no sonreía. Jamás. Dormía poco, pues tenía pesadillas. Cuando cerraba los ojos lo veía, caminaba de prisa, ella corría a toda velocidad para alcanzarlo y nunca lo lograba... despertaba sudando, agitada, sentía un hueco en donde alguna vez sabía que había tenido corazón. El hueco le dolía permanentemente. Se había acostumbrado a ese dolor.
Lo único "normal" en Hermione, era que estudiaba como loca. Devoraba los libros de la biblioteca, había adelantado semanas de deberes y tareas. Estudiaba como poseída. Eran los únicos momentos en que podía olvidar por un momento su situación. Así que se volcó en ello. No hablaba con nadie. No sabía nada del mundo que transcurría a su alrededor. Era vagamente consciente de las personas, hablaba mecánicamente, cuando debía hacerlo. Pero realmente no hablaba con nadie. No se enteraba de nada.
Draco había salido ese día del salón ya con el rostro empapado por las lágrimas, se limpió la cara con violencia, caminó hasta su habitación y se encerró. Lloró todo el día y toda la noche. Nott había ido a buscarlo al día siguiente porque nadie lo había visto, nadie sabía nada de él. Draco sólo pudo decirle que Hermione lo había dejado. Su voz se escuchó vacía, sin emoción, mecánica. Él y Pansy habían tratado de animarlo, pero Draco no reaccionaba, los oía pero no los escuchaba, tenía sus ojos fijos en la nada, no miraba a nadie. En cuanto le mencionaban a Hermione se iba. No lo podía soportar.
El pecho le dolía todo el tiempo. No tenía ganas de nada, pero de lo que menos tenía ganas era de verla. Así que había ido con Slughorn, y le había explicado que él y Hermione habían peleado, y que el rendimiento de ambos se vería seriamente afectado si eran obligados a trabajar juntos. Draco le pidió a Slughorn cambiarse de clase. Al principio él no había aceptado, pensaba que era sumamente inmaduro de parte de ambos que se comportaran así. Pero con el tiempo lo había visto. Hermione era un zombie. Draco no se presentaba a las clases. Mc Gonagall le dió permiso de cambiar de clase, pero le advirtió que si lo hacía, no había vuelta atrás. No iba a estar solapando dramas de adolescentes. Ya no tenían ninguna clase juntos. Draco no iba al gran comedor. Le había pagado a unos chicos de primero para que robaran comida y se la llevaran a escondidas. Draco quería odiarla. Había arruinado su vida. Él lo había desafiado a todo y a todos por ella y ella lo había dejado, por que le era más conveniente estar con Weasley. Maldita sangre sucia. Se sintió mal por volverla a llamar así, pero no lo pudo evitar. Maldita comadreja. Los odiaba a los dos.
Y sin embargo... cuando lograba dormir un poco, la veía, ella le sonreía, él tocaba su cara, ella se sonrojaba, él no lo podía aguantar y la abrazaba, sentía su corazón latir otra vez, aspiraba su aroma y se sentía vivo otra vez. Ella se mordia el labio, y él la besaba. Se sentía en el cielo, la quería, la amaba, la deseaba, sus manos comenzaban a recorrerla, la ropa le comenzaba a estorbar, la comenzaba a despojar de ella, la besaba completa, en cada rincón de su suave cuerpo, ya no podía aguantar, necesitaba estar dentro de ella una vez más, necesitaba volver a ser uno con ella, y entonces ocurría... Ella se incorporaba:
- Yo debo estar con Ron
Y desaparecía. Lo dejaba sumido en la más completa y absoluta oscuridad y miseria. Despertaba sudando y sobresaltado. Lloraba nuevamente. La volvía a odiar. Y el ciclo se repetía.
Un día finalmente Draco llegó a la conclusión de que él jamás podría odiarla. La realidad era que la extrañaba. Maldita Granger. Esto era el colmo. Ella lo había dejado como un trapo viejo y él la extrañaba. Más que eso, estaba preocupado por ella. Quería saber cómo estaba. Comprobar que era feliz. Porque si no lo era, él mismo mataría a la comadreja. No había nada que le diera más gusto.
Lo que Draco vio ese día no era a Hermione. Él había decidido ir al gran comedor. Era tierra neutral y la podría observar a una distancia segura. Theo y Pansy se sorprendieron de verlo ahí, trataron de hablarle, pero él los ignoró. Miraba disimuladamente a la mesa de Gryffindor. Ella no estaba aún, pero poco después llegó. Ernie Mc Millan la acompañaba. Hablaban. Era Hermione, pero a la vez, no era Hermione. Parecía una muñeca. Hermosa pero vacía. Sus ojos habían perdido el brillo y la curiosidad. Su caminar era mecánico, pesado. Se despidieron y ella se sentó sola. Potter y la mini comadreja la miraron, pero no hablaban con ella. Sus amigas, las chicas del dormitorio, la vieron llegar, le sonrieron, ella las vio, pero no sonrió. Sus ojos las traspasaron como si fueran fantasmas. Se sirvió un poco de comida. Sacó un libro y leyó. No probó bocado. Pero de repente. Se levantó y salió de ahí.
Draco se sintió culpable por un momento. Pensó que tal vez ella había actuado así por él. Pero ¿qué le pasaba? ¿que ya no podía ir al comedor? era zona neutral, les pertenecía a todos. Se tendría que acostumbrar a su presencia. Le gustara o no. Él tenía el mismo derecho que ella a estar ahí. Y decidió volver a comer ahí.
Las siguientes veces observó a Hermione y ella seguía igual. La empezó a seguir a la distancia, por los pasillos. Actuaba igual. Un día, se atrevió a seguirla a su clase de herbologia. Miraba desde la distancia el hibernadero. Hermione era un zombie a todas horas. No era por él. Así actuaba todo el tiempo. Maldita comadreja. Si no estaba haciendo feliz a Hermione, ¿para qué se la había quitado? Él podía recordar a Hermione cuando estaban juntos, era feliz. Sonreía. Sus ojos brillaban. Estaba más hermosa que nunca. No era para nada esa alma en pena.
Él quería hacer algo por Hermione, pero no sabía qué.
Un día, buscó a Astoria en la sala común.
- Hola - ella levantó la vista y lo miró sumamente intrigada
- Hola
- ¿Tienes un minuto?
- Sí... claro, ¿qué puedo hacer por ti? - ella lo miraba temerosa
- Vamos afuera
Ella lo siguió. Caminaron hacia los jardines, donde normalmente solían platicar. No se había atrevido a abrir la boca. Había tratado de hablar con él antes y no había logrado nada. Le había querido dar su espacio para que mejorara. Pero él no mejoraba. Ella observaba a Hermione. Ella estaba peor que él, si eso era posible. Nadie en el colegio supo por qué se separaron. Astoria escuchaba todo tipo de chismes, pero no creía ninguno. No creería nada que no le dijera el propio Draco. Pero él no hablaba con nadie. Ni con Pansy y Theo. ¿Por qué quería hablar con ella ahora?
- Es Hermione
- Me imagino.. - dijo ella sin saber muy bien a qué se refería
- Ella... ¿ha estado así todo este tiempo?
- No te comprendo Draco...
- ¡Así! Demonios, es como un muerto viviente, ¿cuanto tiempo lleva actuando así?
- Pues... ha estado así desde que ustedes... bueno.. más o menos lo mismo que tu... - ella no sabía como terminar la frase
Draco la fulminó con la mirada ¿qué hice? pensó Astoria
- No. Eso no es posible. Ella me dejó. Quería estar con la comadreja, ¿por que demonios no es feliz?
Astoria no comprendía muy bien, pero dedujo. Hermione dejó a Draco por Ronald Weasley. ¿Era eso posible? ¿Por qué actuaba como muerto entonces? Por eso precisamente era que había tantas teorías locas rondando por el colegio, por que de entrada, nadie sabía quién había dejado a quién. Ambos estaban igual de afectados. Lo cuál no tenía ningún sentido. Si eran tan infelices separados ¿por qué se habían separado?
- ¿Por qué? - repitió él y se lo preguntó a Astoria a la cara
- Lo siento Draco, no te comprendo...
- ¿Por qué Hermione es infeliz? ¿qué ha pasado? ¿qué le hizo la comadreja?
- Yo... yo no lo sé Draco, ella no habla con nadie, nadie sabe nada, de entrada nadie sabe por qué se separaron, ni Potter ni Weasley, así que no creo que ella haya vuelto con Ronald
-¿Cómo dices? ¿ella no está con la comadreja? ¿y por qué me dejó entonces?
Astoria no contestó nada. Esa era la plática más rara que había tenido con Draco.
- Draco, perdón que insista con esto pero ¿qué ocurrió entre ustedes? Un día eran la pareja del año y al otro... tu desapareces, ella se comporta como un muerto viviente, la gente habla y habla de ustedes y ustedes ni siquiera lo notan, no hablan con nadie, ni con sus amigos cercanos, son sumamente infelices, ¿qué ocurrió?
- No lo sé - dijo Draco mirando hacia la nada
- Deberías intentar hablar con ella - Astoria miraba el suelo.
- Yo no... no puedo... lo siento Astoria, pero tengo que irme - y entonces la dejó ahí en medio de la nada y se fue
