Lo mejor que me ha podido pasar fue aceptar ese estúpido trato, ¿lo peor?.. No ser capaz de decírselo a tiempo y que se enterara de esa manera.
Capítulo 4.
Anoche por primera vez en mi vida me acosté con una mujer, tengo que decir que no lo hubiera hecho sino fuera porque hice una apuesta, por ayudar a mí atontada y enamoradiza prima Misao. Tenía a Natsuki en el otro lado de mi cama durmiendo plácidamente, no fue mejor pero sí diferente y tengo que admitir que me ha sorprendido.
Una semana antes.
No eran más de las 9 y media de la mañana y Youko, mi secretaria y mi mejor amiga entraba con nuestros cafés y los periódicos bajo el brazo dispuesta a contarme los cotilleos de la oficina y de su vida privada, pero esta mañana era diferente, pues nada más sentarse la puerta se abrió estrepitosamente.
- ¡Misao!- dije al mirar a la causante de semejante ruido – ¿se puede saber qué haces?-
-Shi- Shizuru!- dijo rompiendo a llorar. Nos quedamos mirándola sin saber que hacer hasta que reaccionamos segundos después, corrí hacia ella y Youko nos dejó a solas diciendo que le avisara si necesitamos algo, pues ya se conocía los berrinches de mi prima y huyó como pudo.
-¿Qué ocurre? ¿Por qué estas llorando?- sin embargo no recibí respuesta, solo sollozos y más lágrimas, la examiné rápidamente y me di cuenta por las pintas que traía que no había dormido en casa.- ¿Mal de amores otra vez?-
-¡Es una puta!- sí, di en el clavo. - me dijo que me quería, que yo sería la última, que estaría siempre conmigo.-
-¿No has oído muchas veces esa historia?- ¿por qué tengo que ser yo su paño de lágrimas?, - te he dicho infinidad de veces que te dejes de andar con estúpidas niñatas y te pongas a estudiar - la intenté levantar.
-Esta vez era diferente, llevaba tanto tiempo esperando mi momento, fuimos felices ¿y para qué? ¡Me ha tratado peor que a un perro!- volvió a llorar.
-Lo mejor que puedes hacer es olvidar y pasar página- me incorporé pues esta conversación no iba a ninguna parte - con suerte encontraras a otra mu…-
-¡NO!- gritó mientras se incorporaba -No se lo voy a perdonar, he venido para que me ayudes a vengarme.-
-Te crees que tengo tiempo para tus estupideces- me senté en mi silla y comencé a ordenar mi escritorio -déjate de perder el tiempo en venganzas sin sentidos y vete a casa- le dije mirándole directamente a los ojos -tu padre puede llegar de un momento a otro, ¿qué pasa si te ve de estas formas?- aunque creo que ya está acostumbrado.
-Por favor Shizuru, ¡por favor!- me cogió de ambas manos y se arrodilló para suplicarme -eres la única que puede ayudarme- gruñí levemente e iba a levantarme, pues este teatro no me gustaba nada pero en ese momento entraron tres arpías entre ellas Youko.
-Vaya, ¡qué escena más comprometedora!- Habló Nina -siento interrumpir pero necesitamos hablar con tu prima así que largo-
-¡No me iré hasta que Shizuru acepte ayudarme!- la hice incorporarse y soltarme las manos- ¡y no aceptaré un no como respuesta!- comenzó a gritar.
- ¿Y esta niñita es la heredera de esta empresa?.. - comenzó a decir y reírse Nikki -menudo futuro, no durara ni un año...- miró a Nina y chocaron sus palmas en un acto de chulería. Mi insolente prima caminó hacia ellas con la intención de golpearlas pero la detuve a tiempo.
- ¿Y qué es lo que quieres que haga Shizuru exactamente?- habló por fin Youko que miraba con cara de aburrimiento pues al igual que yo, no aguantamos este tipo de escenas.
- Quiero que me ayude a vengarme de Midori, que le dé donde más le duele- para eso contrata a un sicario no a mí -quiero que enamore a su hermana y le rompa el corazón- ¡¿Qué?!
- Espera- dijo Youko mientras se acercaba al escritorio mientras se aguantaba la risa -¿quieres que ella enamore a la hermana de tu "conquista" para darle una lección a esta?- rio -Niña, estas mal de la cabeza- yo tampoco pude evitar reírme.
- ¿Y por qué a la hermana? ¿Por qué no a la chica que te lastimó?- Preguntó una interesada Nina-
-Porque es muy astuta y se daría cuenta enseguida- se arregló la chaqueta -y sé que su hermana es lo que más quiere en el mundo y le dolería inmensamente si se enterase que por su culpa sufre- sino la conociera diría que llevaba semanas planeándolo.
-Pues suena divertido- dijo animada Nikki -¿no creen chicas?- ¡Para nada!-el problema es que Shizuru no es lesbiana como tú- verdad -y dudo mucho que se preste para esto- gran verdad. Misao regresó a mirarme y asentí a cada argumento que daba Nikki.
- Shizuru no lo haría aunque fuera lesbiana, es demasiado virginal en estas cosas- rio Nina mientras se apoyaba en Nikki -ni aunque le ofrezcas todo el oro del mundo, es demasiado aburrida, no te ofendas- me lo soltó con un gesto apaciguador.
-No voy a caer es vuestro estúpido juego, no lo pienso hacer y punto- me senté en mi escritorio, me quité las gafas y acaricié mis ojos con mis dedos en un acto de cansancio -y no me hagáis perder más mi tiempo– les indiqué la salida en señal que la tertulia había finalizado.
-¡10 mil yenes!– Sacó Nikki de su cartera- te pago 10 mil yenes si te enrollas con ella- ¡Ja!
- ¡20 mil! - dijo Misao cuando me estaba riendo de la oferta de Nikki -Te doy 20 mil yenes por día!
-¿Vosotras estáis sordas o tenéis un problema mental?- dije ya un poco cansada.
- Escúchame Shizuru- se acercó Nina apegándome a ella con un fuerte abrazo
-Te damos 25 mil yenes por día si aguantas dos semanas con esa chica- ¡estáis enfermas! -Si aguantas dos semanas juntas te llevarás esa cantidad-
-Podrás comprarte ese vestido que viste en Guess- oh es verdad y también podría comprarme el... espera, ya me están liando -¿qué dices?- preguntó una interesada Nikki
- Y me pagáis 30 mil yens por cada día que pase a partir de las dos semanas- dije con chulería con la esperanza de que tal vez su mezquinas existencias se vinieran atrás.
-¡Hecho!- se apresuró a estrecharme la mano Misao -sabía que aceptarías- no lo hago por ti sino por el dinero -¡pero tienes que enamorarla!-
-Si sii, tu vete preparando el cheque- te voy a desplumar.
-Es demasiado fácil- hablo Nina -este es el trato, tienes que salir con ella, acostaros juntas y enamorarla, pero tienes que aguantar mínimo dos semanas, sino- rio malvadamente -tendrás que reembolsar esa cantidad a nosotras- ¡¿estás loca?!.. Lo dudé por un momento y aún más al ver la cara de Youko que decía que no iba a salir bien, pero mi arrogancia es mayor que mi sentido común y acabé aceptando. ¡No sé porque me dejé liar por estas, ¡ni siquiera sé que hacen aquí!
Nikki, Nina, Youko y yo. Siempre juntas, siempre jodiendo a la gente. Quiero decir que esa etapa de mi vida la dejé hace años pero tengo que reconocer que no consigo salir del todo de ella, y no me preguntéis por qué.
Nina y Nikki Minagi, son hermanas, más conocidas como las gemelas Minagi. Son reconocidas por despilfarrar el dinero de sus padres y su pasión por los coches deportivos. Aunque terminaron la carrera de derecho nunca la han ejercido y no creo que lo hagan.
Youko Sagisawa, la tercera del grupo. La conocí por casualidad por una amiga en común pero al final empatizamos, hace cinco años que la conozco y hace tres que trabajamos codo con codo. Y yo, bueno que puedo decir de mí, Me llamo Shizuru Fujino tengo 29 años, aunque me gradué en periodismo trabajo como directora de relaciones públicas en la empresa de publicidad de mi tío. Y sí, soy la típica enchufada de la familia, pero tienen que reconocer que hago muy bien mi trabajo y en estos tres años que llevo en la empresa no he cometido ningún error aunque por muchos méritos que logre seguiré siendo la enchufada de la empresa. Pero volviendo al tema, me he metido en un lio que no creo que pueda salir, tengo que enamorar a una pobre diabla para vengar a mi prima, es ridículo, sin decir inmoral y vergonzoso, pero hay dinero de por medio y lo necesito ya que por fin, después de años de trabajo duro pude comprarme el loft de mi sueños, bueno, 282 pagos más y será del todo mío y he visto la manera perfecta de adelantar esas mensualidades a costa de mis amigas.
-Enamorar a una chica, eh? Suena fácil pero me pregunto cómo será ella- pregunté a Youko quien estaba corrigiendo unos informes en su portátil.- ¿Cómo crees que será?- al no recibir respuesta seguí hablando sola -será la típica ¿"mujhombre"?, ya sabes, la que se ve a leguas que les gusta las mujeres... lo difícil es reconocer si es una mujer o un hombre- reí por lo bajo. -o la estilo camionera-
- ¿camionera?- preguntó sin alzar la vista de la pantalla
- la que va con camisas de a cuadros todo el tiempo- me miró brevemente para luego seguir escribiendo, por un momento olvidé que ese era su estilo de vestir -aunque conociendo a Misao sé que les gusta las tipo modernitas… corte de pelo a la moda pero afeminados y de ropa moderna-
-pero no se trata de la chica con la que sale tu prima sino de su hermana- dijo con un tono cansado.
-me dijo que era "normalita"- hice las comillas en el aire. -las que van siempre de camiseta y pantalones…-
Youko bajó la pantalla del portátil con fuerza - ¿Shizuru, por qué no te dejas de jugar y te dedicas a los asuntos de la empresa?- se levantó de su silla muy enojada-
- Tienes razón, pero no puedo dejarlo ahora, sino perderé 350 mil yens- caminé hacia la ventana -no me lo puedo permitir y lo sabes-
-lo único que sé es que eres una homófoba retorcida que se presta a juegos estúpidos de instituto por dinero-
- …-
- Puede que esa chica sea una "hooligans" o que sea la chica más tonta del mundo, pero sea como sea no se merece esto que vas hacer- me giré a verla mientras recogía sus cosas de mi escritorio -y puede que te arrepientas algún día- tenía razón, esto no era propio de mi -además, puedes acabar enamorándote de ella- me lo dijo tan seriamente que no pude evitar reírme-
-Es lo único que estoy segura que no ocurrirá- en ese momento sonó mi móvil -vaya, es guapa- fue lo que atiné a decir, Youko se acercó y miró la foto que recibí de parte de mi prima.
- sí, y parece ser la "tipo Barbie"- ¿lo dices porque lleva un vestido? -mucha suerte Shizuru-me dio un golpecito en el hombro para luego salir.
-¿Te gusta?- pregunté burlona. Ella miró alrededor para comprobar que nadie más lo había escuchado, después me miró enfadada- tranquila- alcé las manos en modo de inocencia- no se lo he dicho a nadie- no le he dicho a nadie que le gustan las mujeres y que su familia está desesperada por casarla con cualquier hombre que le encuentre atractiva a su edad-
Y así pasaron los días, Misao no dejaba de enviarme información de la chica que debía enamorar, por el momento sabía que se llamaba Kuga Natsuki, tenía 25 o 26 años y que era pastelera en una cafetería de una de las avenidas principales, vive con un par de amigas y para mi sorpresa no era hermana de la chica de la que se había enamorado mi prima sino su mejor amiga de la infancia. El sábado por la noche mientras revisaba algunos informes recibí la no grata presencia de cuatro dementes en mi departamento, intenté echarlas pero vinieron con varias bolsas de comida china con la excusa de que querían cenar en familia y también terminar con el "plan-de-enamoramiento-a-la-hermana". No son buenas inventando nombres a las misiones, así que nos sentamos alrededor de la mesilla que tengo cerca del sofá.
- todos los domingos Kuga-san siempre baja a desayunar sola a la cafetería que está debajo de su casa- dijo Misao mientras se llenaba la boca de arroz -así que esa es nuestra única oportunidad para que puedas hablar con ella- me señalaba con los palillos.
-Nosotras te acompañaremos para que no te sientas sola- me ofreció una sonrisa Nikki-
- y para verificar que cumples con el trato- me miró con arrogancia Nina.
- ¿Por qué les interesa tanto que me líe con esa chica?- llamé la atención de las gemelas -de Misao lo entiendo, pero ¿de vosotras?-
-Hace mucho tiempo que no hacemos nada juntas- respondió Nikki -¡y esta es una gran oportunidad!... como los viejos tiempos-
- Yo...- masticaba lentamente mientras intentaba buscar las palabras adecuadas para así poder tocar la poca fibra sensible que tienen estas idiotas y terminar con esta estúpida apuesta -no creo que sea buena idea seguí…-
-Bueno, a Shizuru siempre le ha gustado tenerlo todo por escrito- comenzó a reír mi prima -donde hay papel y bolígrafos- dijo mientras rebuscaba en mis cajones de mi escritorio-
-¡Deja de revolver mis cosas!- me levanté rápidamente -y ¡límpiate las manos por favor!- ya estaba harta e iba a echarlas a todas de una buena vez.
-Ven Misao- dijo Nina haciendo un gesto con la mano -déjate de papel y de tonterías- Gracias Nina a veces piensas un poco. -vamos a grabarlo- ¿¡Qué!? A pesar de decirles que pararan, Nina ya estaba grabándolo todo con su teléfono.- Holaa, estamos en el departamento de Shizuru para filmar el acuerdo de- con la mano que no sujetaba el móvil hizo unas comillas en el aire mientras lo decía con tono de burla –plan de enamoramiento a la hermana- Nikki y Misao comenzaron a reírse mientras Youko comenzó a recoger las cajas de comida de la mesilla y así evitar salir en el video- Shizuru, la participante- me enfocó con su cámara, giré el rostro aunque no pude evitar sonreír -tendrá que enamorar a la preciosa Natsuki kuga para así vengar a su dulce y pequeña prima- esta vez enfocó a Misao, que sobreactuaba delante de la cámara- y también por el premio que será de 350 mil yens más 30 mil por días extras- volvió a enfocarme- pero si pierde tendrá que devolver toda esa cantidad!, ¿estas preparada Fujino-sama?- miré directamente a la cámara
-¡No perderé!, ¡acabaré con esa idiota, lo haré por el dinero!- Nina apagó la cámara y comenzaron a reírse mientras yo no dejaba de pensar en la mañana siguiente.
Ya era domingo, no era más de las nueve de la mañana y las cuatro entramos al local que nos indicó Misao, esta última no vino por miedo a que la descubran y se chafe el plan. Un chico alto y rubio con acento italiano nos preguntó que queríamos para desayunar, pedimos algo para disimular y así esperar a la chica. El sitio se iba llenando poco a poco hasta que la vi, entró por otra puerta que no era la entrada principal y se dirigió directamente al mostrador, saludó al chico rubio con un gran abrazo y un pico, cosas de gays supongo. Mientras esperaba su pedido una chica se apoyó en su espalda y comenzaron a hablar, supe poco tiempo después que era la famosa Midori, por fin podía ponerle cara a la chica que odiaba, ya que por su culpa estoy haciendo esta estupidez. Mis acompañantes me animaban que atacara ya, pues la susodicha estaba a punto de terminar de desayunar pero seguía hablando con el rubio italiano, cuando iba dispuesta a ir a su mesa, las chicas me detuvieron y me dijeron que me sentara y que me cubriera la cara disimuladamente ya que una antigua y enemiga de ellas se sentó en la mesa. La reconocí al poco tiempo, era Mai Tokiha, me pregunto que hace ella en un lugar como este. Para mi buena suerte el chico rubio se levantó y al poco tiempo también Mai, era el momento justo, el que estaba esperando. Natsuki me miró, pues creo que intuyó mis intenciones y antes que se levantara me dirigí a su mesa. Me senté sin que ella terminara de ofrecérmelo, estaba un poco nerviosa pero intenté que no lo notara, comenzamos hablar de todo un poco, cada minuto que pasaba sentía que esta misión iba a ser más fácil de lo que pensaba. Al mirar su reloj se levantó de golpe y me dijo que se tenía que ir, solo atiné a decir tonterías. Le dije que quería otra cita. Tragué saliva al soltar semejante disparate pero tuve suerte de que no se riera de mí o me cortara el rollo, sin embargo parece que le gusté de verdad e intercambiamos nuestros números. Vi cómo se iba mientras las chicas venían a mí felicitándome por mi gran actuación. Quedamos al día siguiente para desayunar, por la cara que traía parece que no ha tenido buen despertar, nos saludamos como si dos viejas amigas se encontraran por casualidad, no pasó desapercibido mi vestuario ni el coche que llevaba, un coche que me prestó Nikki pues decía que así ganaría más puntos, y no lo dudo pues veía a Natsuki como examinaba el coche con detenimiento. La llevé a un local al que suelo quedar mucho con mi madre, hablamos sobre nuestras cosas, a que nos dedicábamos y por raro que pareciera teníamos muchas cosas en común, me lo estaba pasando extrañamente bien, y no estaba actuando en ningún momento, solo dejé que pasara las cosas, la lleve a su casa y antes que bajara del coche la besé, no fue un gran beso pero si fue lo suficientemente bueno para hacerle creer que me interesaba de verdad. Arranqué hacia la oficina y mientras conducía informé a las chicas que Natsuki ya era mía. Terminé con todos los asuntos que tenía pendiente, le pedí a mi secretaria y malhumorada amiga que no dejara que entrara nadie ni me pasara llamadas. La tarde paso casi volando y me dirigí a mi departamento, lo organicé rápidamente pues tenía la intención de traer esta noche a Natsuki, no quería acostarme con ella, eso lo dejaría para los últimos días y así que sea lo más llevadero posible, pero sí para impresionarla con unas copitas de mi mejor vino y buena música. Al ser casi las doce de la noche pase por ella al local donde trabaja Midori, no pude evitar fruncir el ceño al mirarla pues se había convertido un fastidio todo esto y encima era todo por su culpa, cambié la cara enseguida al enfocar a Natsuki dirigiéndose a mí. Nos dimos un beso corto y la lleve al coche. Fuimos directamente a mi casa, sé que se impresionó mucho al verla, y no pude evitar reírme al ver su cara, puede que sea arrogante pero, sé que ella no conseguirá nunca lo que yo he conseguido.
- ¿te gusta mi casa?- pregunté mientras descorchaba un vino para que se vaya aireando.
-¡Tienes una casa increíble!- respondió mientras se dirigía al balcón – y unas vistas...- se quedó sin palabras, ya que se podía contemplar gran parte de la ciudad.
-me alegro que te guste- me dirigí a la cocina y traje dos copas en mis manos, le ofrecí una, agradeció mientras le servía el vino. -puedes contemplar la ciudad desde aquí.- sonreí. Natsuki me quedo mirando, se aclaró la garganta y entró a la casa.
- Shizuru-san dime, ¿por qué haces todo esto?, y no me digas que te enamoraste de mi a primera vista porque no creo en esas cosas- Por un momento pensé que me había descubierto -Por favor, dime la verdad-
- Ya te lo he dicho – me acerqué a ella lentamente - me gustas mucho, me quedé impresionada al verte en el bar- entrelacé mi mano con la suya - me gustaría tener algo contigo pero si no quieres lo entenderé perfectamente-
- Lo siento...- me acarició el rostro y me atrajo hacia ella - es solo que… ha sido un poco raro todo esto… tan rápido y yo…-
-No confías en mí- la miré directamente a los ojos con una sonrisa forzada. No contestó, como respuesta me besó, un beso que se intensificó al acariciar su cuello. No era mi intención acostarme con ella, pero sus labios, la suavidad de su pelo, la fragancia que desprendía de su cuello, me hicieron perder la razón y no pude contenerme. La llevé casi corriendo a mi habitación, entre beso y beso logré quitarle su jersey y el cinturón, la tumbé lentamente en la cama, seguí besándola, no sé por qué lo hacía pero su voz, los ruiditos que provocaba en ella me hipnotizaba impidiéndome parar, iba a quitarle los pantalones pero Natsuki se levantó poniéndose ella encima de mí y empezó besándome el cuello, al ver que lo único que provocaba era cosquillas más que otra cosa, se dedicó a hacerme reír, a tocar mis puntos más cosquillosos, me dolía la barriga de tanto reírme y varias lagrimas salieron de mis ojos, al ver mi rostro paró, se acercó lentamente quitándome los pelos de la cara.
-¿Estas bien?- acaricié sus mejillas delicadamente, y por primera vez la contemplé con detenimiento, era hermosa, sus ojos verdes, su piel pálida y sus cabellos de color negro, ligeramente azulado formaban un rostro casi angelical. La atraje hacia mí mientras asentía a su pregunta.
-Hazme tuya- salió de mis labios con un hilo de voz, su respuesta fue casi automática, me desvestía lentamente, llenándome el cuerpo de sus caricias y besos. Se me hizo un nudo en la garganta, cerré los ojos y me dejé querer –catorce días…-.
.
.
Han pasado, siete meses, ¡SIETE!.. No voy a mentir, lo dejé porque me compré un portátil nuevo y entre el trabajo y mis estudios me era difícil seguir con esto, además, al no pasar todos los archivos al nuevo ordenador me olvidé por completo de este fic. Hace poco el programa Word de mi nuevo portátil caducó y tuve que recurrir a mi antiguo portátil y VOILÀ!... Aquí estaba… así que decidí continuarlo y terminarlo.
En este capítulo leemos la versión de Shizuru, Una chica de valores arcaicos, engreída, y muy arrogante que acepta una apuesta por conseguir lo único que le importa en esta vida, el dinero.
Siento la espera y perdonen cualquier falta de ortografía… Ya es muy noche U.U
¡Hasta la próxima!
