Harry llevaba días estudiando el expediente de la misión de Draco y Lucius Malfoy. Ya sólo le restaba hablar con Delphi.

Ese día se encaminó a Azkaban, el lugar ya no era tan tétrico desde que ya no estaba custodiada por dementores, los prisioneros tenían un trato más humanitario, aunque algunos de ellos no lo merecieran. Harry caminó rápidamente y se encontró en la celda de Delphi. Lucía mucho más como Bellatrix que la última vez que la había visto. El cabello enmarañado le cubria la cara y tenía una expresión demente en el rostro.

- Hola Delphi - saludó Harry

Ella alzó la vista y comenzó a reirse histérica

- Vaya, vaya, que sorpresa, el niño que vivió... ¿qué es lo que quieres Potter?

- Hablar contigo Delphi, necesito que me digas que hechizo protege el lugar donde te escondieron de bebé.

- Si yo era un bebé, ¿como quieres que lo sepa?

- Porque, Delphi, si nadie nunca supo de ti, quiere decir que en algun lado estuviste escondida, y ese lugar es perfecto. Sabemos donde está, sabemos como entrar y como salir, pero lo quiero desmantelado

Delphi volvió a reir histérica

- ¿Qué te hace pensar que voy a cooperar? ¿a cambio de que? estoy aquí de por vida, ¿me daras televisión por cable?

- No sabía que conocias tan bien el mundo muggle, tu padre debe estar revolcándose en su tumba... si tuviera una...

Ella se levantó y su expresión demente amenazó a Harry, pero las cadenas la sostuvieron y no pudo llegar a Harry

- Maldito infeliz...

- No estoy aquí para discutir, Delphi - dijo Harry tratando de aparentar tranquilidad, pero esa chica le ponía los pelos de punta - ya te he dicho que vas a cooperar, lo quieras o no

Harry hizo una seña y dos aurores se aproximaron a Delphi

- Inmovilus - susurró uno

El otro sacó un frasquito y se lo dio a tragar a Delphi

- Finite - dijo el auror y Delphi comenzó a toser

- Bien Delphi, ahora sí, hablemos, ¿cómo desmantelo el lugar, cómo quitamos el hechizo que lo protege, que clase de magia es?

Ella seguía tosiendo, estaba fingiendo, para no hablar, pero las palabras salieron aún sin ella quererlo

- Sólo yo puedo remover el hechizo, es magia de sangre, el lugar está protegido con mi sangre

- ¿Como? - continuo Harry aparentando serenidad

- Debo estar ahí, debo pagar con sangre, y recitar un encantamiento

- ¿Te puedes desaparecer estando ahí dentro?

- No, nadie puede

- ¿Como sales de ahí?

- Pronunciando mi nombre

- ¿Que esconden ahí?

- Nada, el lugar era para esconderme a mi

- ¿Es peligroso, los muggles pueden entrar? ¿magos?

- Claro que es peligroso, los muggles pueden entrar, pero ya no saldrían jamás... y los magos.. sólo unos cuantos... elegidos

- Los mortifagos que portan la marca tenebrosa

- Sí

- Si llevamos tu sangre ahí y alguien más pronuncia el encantamiento, ¿se romperá?

Delphi, se convulsionaba, gruñia, trataba de vomitar

- Inmobilicenla - ordenó Harry

- Inmovilus - dijo el auror

- No estas cooperando, Delphi, contesta, si llevamos tu sangre ahí y alguien más pronuncia el encantamiento, ¿se romperá?

- Probablemente

- ¿Sería peligroso?

- Claro que sería peligroso, además, sería imposible

- ¿Por que?

- Porque quien pronuncia el hechizo también debe aportar sangre, y debe aportar carne... - comenzó a gritar

- Denle otra dosis - dijo Harry

Los aurores avanzaron y lo hicieron

- ¿Deberán aportar sangre y carne? ¿por qué es eso imposible? - continuó Harry

- Porque la carne se debe quedar ahí, para siempre

- Así que, alguien entra, deja un pedazo de carne y sangre en el lugar, además de tu sangre, recita el encantamiento ¿y listo?

Ella se mecía, estaba desesperada, no podía dejar de hablar

- Una persona... una persona se debe quedar ahí, una persona completa

Y comenzó a reir histérica

- ¿O sea, que la persona que se quede debe morir ahí?

- No tiene que ser ahí... tu puedes llevarla muerta... pero... es difícil que un muerto recite un encantamiento ¿verdad?

- ¿Por eso decías que era imposible?

- Nno es imposible... sólo... no estás captando la indirecta... eres un poco idiota... Potter - escupio ella con odio

- Entonces dilo directamente

- Puedes llevar a tu hijo... sangre de tu sangre... matarlo, recitar el conjuro y dejarlo ahí... eso funcionará... ¿a cuál llevarías? apuesto que Albus, es patético, el otro es un bravucón, antes te mataría él a ti... o quizá la niña... ella moriría dócilmente

Volvió a reir y Harry reprimió un impulso por abofetearla

- ¿Hay otra manera?

- Si... yo lo haría

- NO. Tu escaparías, no voy a arriesgarme

- Entonces vivirás con la conciencia intranquila... ¿cuántos muggles habrán muerto ya ahí? No lo resistirás. No podrás vivir con ello, además, tu no puedes entrar, ¿a caso tu tienes la marca?

Harry la miró unos momentos y entonces se giró y comenzó a caminar a grandes zancadas.

Salió de Azkaban y entró en su despacho. Tomó su varita y sacó un recuerdo. Necesitaría recordar después esa información. En ese justo momento, Hermione entró en la oficina

- ¿Como ha ido el interrogatorio? - dijo en tono brusco

- No muy bien - contestó Harry

- Lo veré, muéstramelo

Harry lo colocó en el pensadero y Hermione metió la cabeza, al cabo de un momento, salió y tenía una expresión turbada en el rostro

Comenzó a caminar de un lado para otro estrujando sus manos.

- La llevaré. Llevaré a Delphi, sólo debo idear un plan para que no escape - comentó Harry

- Hay otra manera... pero... es horrible - Hermione comenzó a llorar

- ¿Qué? ¿de qué hablas?

- Hablo de mi hija - dijo Hermione con la voz quebrada - mi hija y de Draco - las lágrimas corrían por su rostro

Harry lo meditó por un momento. Era cierto. Draco llevaría el cuerpo de la niña, llevaría la sangre de Delphi, recitaría el conjuro, dejaría un poco de su sangre y el hechizo funcionaría, pero era horrible. Tendrían que dejar el cuerpo enterrado ahí, y primero, tendrían que exhumarla... no sabía si algún padre tendría estómago para hacer algo así

- También podríamos acordonar el área, ya la tenemos delimitada, podrías hablar con el primer ministro muggle, podríamos prohibir el paso

- Sí, podríamos hacer eso también... - dijo pensativa

- Yo no podría pedirle a Draco que

- Yo tampoco - dijo ella rápidamente

- Yo lo haría, si pudiera entrar ahí, yo lo haría, pero... tienes razón no puedo pedírselo a Draco

Ambos se miraron por un segundo y Hermione salió de ahí

Los días pasaron y Harry comenzó los preparativos para ir a acordonar el área, ya Hermione había hablado con el primer ministro muggle. Comenzarían de inmediato.

Draco estaba avisado, iría para asegurarse que el área estaba perfectamente bien delimitada. El primer día, trabajaron hasta bien entrada la noche, y decidieron ir a un bar. Harry estaba un poco afectado por todo... la revelación de Delphi, lo de Hermione, se sentía culpable, porque no le había dicho a Draco que Hermione sabía lo de sus recuerdos.

Así que tomó de más, Draco lo regañaba

- Harry, mañana debemos continuar, si sigues tomando así mañana tendrás una resaca que no te dejará trabajar

- No importa, merezco un poco de paz momentánea, si duermo ahora, tendré pesadillas

- ¿Por qué?

- Por Delphi, esa chica está loca

- Sí, lo está, pero a menos que se nos ocurra cómo lograr que no escape cuando ponga el hechizo, tendremos que hacer esto al estilo muggle

- Si, ella no me lo puso fácil, pero de las tres alternativas, esta era la menos horrible

- ¿Tres? - dijo Draco

- Sí, no preguntes

- ¿Qué otra alternativa hay?

- No te gustará la respuesta

- ¿Qué me ocultas Potter?

- Lo hago por tu bien, Draco, esa tipa está muy deschavetada

- ¿De qué se trata?

- Es magia de sangre, ya sabes que eso es muy oscuro, ¡otra por favor!

Draco tenía mucha curiosidad, así que se concentró y pensó: Legerement

- Así que, alguien entra, deja un pedazo de carne y sangre en el lugar, además de tu sangre, recita el encantamiento ¿y listo?

- Una persona... una persona se debe quedar ahí, una persona completa

- ¿O sea, que la persona que se quede debe morir ahí?

- No tiene que ser ahí... tu puedes llevarla muerta... pero... es difícil que un muerto recite un encantamiento ¿verdad?

- Puedes llevar a tu hijo... sangre de tu sangre... matarlo, recitar el conjuro y dejarlo ahí... eso funcionará... ¿a cuál llevarías? apuesto que Albus, es patético, el otro es un bravucón, antes te mataría él a ti... o quizá la niña... ella moriría dócilmente..."

Efectivamente, a Draco no le gustó lo que vio, más porque ahora sabía la respuesta. Su hija. Su hija y de Hermione. Él la debía llevar, junto con la sangre de Delphi, su sangre, recitar el encantamiento y el hechizo caería.

- ¿Leíste mi mente? maldito hurón

- Es tu culpa, me lo tenías que haber dicho

- ¿Qué sabes?

- Es mi hija. Mi hija con Hermione. Ella debe quedarse. Yo la debo llevar

- Te dije que no te gustaría

- Pero se tiene que hacer... lo haré Potter... de cualquier forma... está enterrada en un lugar, qué mas da enterrarla en otro, y si así logramos deshacer ese maldito hechizo, será por una buena causa, le construiré un mausoleo ahí, será como su palacio - sonrió melancólico y una lágrima resabló por su mejilla

- No podría pedírtelo Draco, por culpa de ese maldito lugar ella murió

- Por eso es sólo justo que sea ella quien acabe con él. Lo haré.

Harry lo abrazó, puede que fuera la borrachera, pero Draco le caía muy bien...