Harry entró en la oficina de Hermione muy temprano esa mañana.
- Hermione, tengo algo que decirte
- ¿Terminaron ya de acordonar el área?
- No, eso no será necesario
Ella levantó la vista y lo miro confundida
- Él me leyó la mente. Se ofreció a hacerlo. Dijo que si de todos modos ella está enterrada en algún lado, qué mas daba que estuviera en otro. Le construirá un mausoleo ahí.
Hermione no podía hablar. Tenía un nudo en la garganta.
- Quiero ir... estaré ahí, no pude estar cuando la enterraron la primera vez, no fallaré la segunda vez
- No puedo impedirtelo, pero... Draco sabrá que sabes...
- Somos adultos ahora, sabremos manejarlo, sólo... no puedo no estar ahí... era mi hija
- Lo sé
- ¿Cuando lo harán?
- Hoy, en un rato más
Hermione se levantó como resorte.
- Vamos
Harry y Hermione se desaparecieron, y aparecieron en el panteón mágico, se dirigieron al mausoleo de los Malfoy. Era uno de los más grandes de todo el panteón. Hacía sólo poco más de un año, Draco había llevado a Astoria a ese lugar, no había vuelto. La niña estaba en la tumba de Draco. Narcissa ni siquiera tuvo la gentileza de señalarlo así. Nadie sabía que aparentemente dos personas ocupaban el mismo lugar. Pero como el cuerpo de Draco nunca apareció, en realidad, sólo había un cuerpo ahí dentro. Draco no había estado presente cuando la enterraron. Tenía el corazón apretado. Cuando viera la pequeña caja, sabía que se desplomaría, así que estaba sólo. Removió la loza con su varita. La loza que llevaba su nombre. La rompió. Ahora que él no estaba muerto, no tenía caso que siguiera ahí, además su hija tendría su propio mausoleo. Iba a sacar la caja, la que contenía los restos de la niña. Respiraba agitado. Ya sentía su rostro empapado. Entonces oyó pasos, se dirigían hacia él. ¿que no había dicho que lo haría sólo? No se giró, esperaba que los pasos en realidad no se dirigieran a él. Pero de repente oyó como alguien se detenía junto a él, sintió una mano entrelazar sus dedos con la suya. Él conocía esa mano. Se giró y encontró a Hermione parada junto a él. Su rostro estaba también empapado en llanto. Miraba el agujero, de donde tendría que salir el pequeño cuerpecito de su niña.
¿Cómo era que ella estaba ahí? Y llorando, ¿sabría quién estaba ahí? Él la miró confundido, hasta que ella quitó la vista de la tumba y la clavó en la de él. Se miraron y cayeron nuevamente en el hechizo de sus miradas. Hermione no lo pudo aguantar más y se colgó de su cuello. Escondió su rostro en su pecho y lloró. Él la abrazó y recargó su cabeza en la de ella. No supieron cuanto tiempo se quedaron así.
Después Hermione se separó de él y le dijo con voz entre cortada
- Hazlo
Él asintió y con un movimiento de varita, la pequeña caja levitó, y se acercó a ellos. Draco tenía miedo de tocarla, pero extendió su mano y la contuvo ahí. La observó sin moverse. Hermione extendió sus manos. Tomó la caja, la abrazó a su pecho y lloró. Draco la abrazaba, la pequeña caja descansaba entre ambos.
Ninguno dijo nada. Se desaparecieron tomados de las manos, con su pequeña hija entre ellos. Harry los esperaba en la entrada designada del lugar. Tenía un frasquito con la sangre de Delphi y un pergamino con el conjuro. Draco y Hermione caminaron tomados de la mano. Hermione cargaba la pequeña caja.
Al llegar al límite la besó y se la entregó a Draco, sin dejar de llorar. Draco entró inmediatamente en el lugar, quería acabar con eso ya. Cuando estuvo fuera de la vista de Hermione y Harry lloró. Lloró a gritos y abrazaba la caja. Ese lugar le había quitado a su hija y a Hermione. Al menos ellas serían quienes destruirían al lugar.
- Bombarda - Pronunció y entonces se abrió un hueco en la tierra
Besó la caja y le acomodó dentro. Tiró la sangre de Delphi y se hirió la mano. Tiró su sangre ahí. Recitó el conjuro que Harry le había dado escrito en el pergamino. Cerró los ojos. No tenía valor para ver si había funcionado.
De repente sintió que alguien lo abrazaba. Abrió los ojos. Era Hermione. Él la abrazó también. Hermione conjuró coronas de flores sobre la tumba y ambos se quedaron abrazados contemplandola en silencio.
