Cuando comenzaba a anochecer, por fin Draco y Hermione se movieron y comenzaron a caminar con mucho pesar. Por fin ambos pudieron despedirse de su hija. Cerrar el círculo después de tantos años. Ninguno decía nada, pero era hora de aclarar las cosas
- ¿No vas a preguntar? - dijo ella
- No me atrevo
- Me enteré por casualidad - prosiguió Hermione - cuando terminó lo del evento del gira tiempo con Scorpius y Albus, fui a archivar los papeles del caso y por casualidad, me topé con el expediente de este caso. Lo hojeé curioseando, pero entonces, encontré los papeles de nuestro matrimonio. Comprenderás que me llamó la atención y continué leyendo lo demás. En él explicaban que te habían llevado de Hogwarts, a una misión de reconocimiento, había una declaración tuya, donde narrabas todo lo que habías visto ahí. Y también estaban los papeles de San Mungo. Tenian la fecha de mi admisión y mi diagnóstico: aborto. Posteriormente había un testimonial, donde los aurores relataban cómo habían removido mis recuerdos al respecto de la misión, por petición de Harry. Me puse furiosa. Le reclamé a Harry y le exigí que me devolvieran mis recuerdos. Pero me dijo que era imposible, el auror que había hecho el hechizo ya murió, nadie más puede devolver mis recuerdos, más que la persona que lo quitó. Así que Harry me mostró sus recuerdos, hay muchos huecos en ellos por supuesto, pero al menos sé lo básico al respecto de qué ocurrió. Harry me rogó que no te buscara, yo quería pedirte una explicación, por qué lo permitiste, pero lo medité y él tiene razón, tu sufriste demasiado, lo superaste y no tenía derecho a hacerte revivir todo, pero con lo de hoy... lo siento, pero no podía faltar por segunda vez al funeral de mi hija, yo solo.. no podía, tenía que despedirme de ella... lo siento Draco, en verdad lo siento mucho
- No te disculpes. Yo... no quise decirte nada porque bueno.. cuando yo regresé tu ya estabas casada con la comadreja, te veías feliz y yo estaba hecho una mierda... no hubiera podido consolarte, hubieras vuelto a deprimirte, Potter hizo bien en protegerte, sin embargo... soy egoísta por preguntarte esto pero ¿todavía quieres tus recuerdos?
Ella lo miró con expresión confundida
- ¿Cómo dices?
- Esos idiotas del ministerio son incompetentes hasta para llenar papeleo... El auror no removió tus recuerdos Hermione. ¿Crees que lo hubiera dejado husmear en la mente de mi esposa? - dijo él con ese tono de autosuficiencia que lo había caracterizado siempre - yo lo hice. Al menos, los del día de la boda, supongo que si te los devuelvo, recuperarás todo hasta antes de ese día...
- Claro que sí, por supuesto que los quiero, son mis recuerdos, tengo derecho, Draco ¿me los devolverás?
Él sonrió y la miró con sus hermosos ojos grises con un chispazo de esperanza en ellos. Sacó su varita, la apunto a Hermione y se concentró
Los recuerdos fluyeron hacia ella inmediatamente. Todo estaba ahí. Desde que se vieron el primer día en el gran comedor, cuando se hicieron compañeros en pociones, cuando él le pidió perdón por todo, la apuesta en el campo de quidditch, cuando se emborracharon en la fiesta, cuando ella lo descubrió tratando de borrar la marca, el primer beso, todos los demás besos en la biblioteca, cuando él conoció a sus padres, cuando le pidió ser su novia, cuando fueron al baile de navidad, su primera vez, todas las demás veces que hicieron el amor en vacaciones de navidad, su noviazgo en el colegio, cuando terminaron, cuando ella descubrió que estaba embarazada, cuando él le pidió que se casara con él, cuando se casaron.
Ella abrió los ojos, se acercó a él y lo besó. Lo besó con todo ese amor que ahora corría otra vez por sus venas, ese amor era lo que le faltaba para sentirse completa, su corazón estaba completo ahora. Estaba lleno de él. Y como siempre les pasaba, comenzaban besándose lentamente, subían el ritmo, y luego sus manos comenzaban inquietas, ella brincó a sus brazos, lo rodeó con sus piernas por la cintura, volvió a sentir su erección contra ella, ella se apretó contra él, no dejaban de besarse. Sin decir nada, desaparecieron, aparecieron en un lugar que Hermione no reconoció, era como la habitación de Draco en Hogwarts, pero no era la habitación de Hogwarts. Se despojaron de la ropa y se entregaron mutuamente. Hacía años que no estaban juntos así, disfrutando de su contacto, recorriendo cada parte de sus cuerpos con besos y caricias. Definitivamente, ambos sabían que ahí era donde pertenecían.
Cuando Hermione abrió los ojos al día siguiente, estaba dormida sobre el pecho de Draco, ambos estaban desnudos aún, sus piernas entrelazadas. Ella suspiró. Se sentía sumamente feliz. Él despertó también y la miró. No podría creer que fuera real. Después de tantos años, su Hermione estaba con él. Habían vuelto a ser uno, y dudaba que pudieran volver a separarse. La besó en la frente y sonrió
- Buenos días
- Buenos días, Draco - dijo ella dudosa - ¿donde estamos?
- En mi casa, este era mi cuarto
- ¿Era?
- Sí, de soltero, ¿no lo puedes notar?
- Sí, bueno, por un momento temí que estuviéramos en el cuarto de Scorpius
El rubio rió con ganas
- Este es como mi refugio, aquí nadie entra más que yo, lo conservé como estaba todos estos años porque... bueno, me recordaba viejos tiempos, la escuela, tú... - la besó nuevamente
- Draco, esto es como un sueño para mi, pero no podemos vivir evadidos de la realidad para siempre, ¿qué vamos a hacer?
- Hablaremos con la comadreja, no te pienso dejar ir nunca más, tu eres mía, nos separaron por las malas y ahora recuperaremos el tiempo perdido
- Pero... nuestros hijos
- Sabrán comprender, y si no comprenden, que mal por ellos, yo no pienso sacrificarme otra vez, ya lo hice una vez y no es justo. Salvamos al mundo otra vez, así que merecemos un premio. Además... tengo el presentimiento de que hubiéramos terminado siendo familia de cualquier forma
- ¿Cómo?
- ¿No lo sabes? al parecer Scorpius heredó mi fascinación por las mujeres Granger, está enamorado de Rose
Hermione abrió los ojos como plato
- ¿Como dices?
- Lo que oyes, está enamorado de ella desde primer año, por el momento es un amor no correspondido, pero mi hijo es persistente, y si ella es como tu, terminará rindiéndose ante él
Ella rió y lo golpeó cariñosamente
- Rose es inteligente, ella sabrá comprender, estoy un poco más preocupada por Hugo... está en una edad muy complicada, además él es complicado en sí.
- Mi hijo saltará de felicidad. Es decir, le ofreceré la oportunidad de vivir con su amor platónico, yo estaría igual
- Mentiroso, tu no eres para nada como Scorpius, el debió heredar el carácter de Astoria, tu eras terrible a su edad
- Oye - dijo él fingiendo estar ofendido - aporté lo más importante, él tiene todos mis encantos
- Cierto, me recuerda mucho a ti, si tu no hubieras sido un completo idiota, ¿ves que felices hubiéramos sido? ojalá Rose se enamore de él...
- Sí, él sería muy feliz... ¿cuando hablarás con la comadreja?
- Hoy mismo, sus recuerdos están perdidos para siempre, pero deberá comprender, viviamos una mentira
- ¿No eras feliz? - dijo él preocupado
- No, sí era feliz, yo siempre quise mucho a Ron, viví feliz porque no conocía otra cosa, me pasó lo mismo la primera vez, yo estaba bien con él, hasta que te conocí a ti, tu pusiste mi mundo de cabeza, nunca sentí con nadie lo que sentí contigo, eso y esto es totalmente diferente, ¿y tu? ¿fuiste feliz?
- Sí.. supongo que de alguna manera fui feliz, Astoria era mi amiga, me comprendía, era buena persona, les sacaba canas verdes a mis padres, me dio a Scorpius ¿qué mas puedo pedir?, es decir, no era tú, yo nunca te olvidé, pero supongo que fui feliz con Astoria
- Supongo que así debía ser... al menos tenemos algo positivo de todo esto, yo adoro a mis hijos y sé que tú también al tuyo, así que no me lamentaré más por lo que pasó, pero tienes razón, no es justo que sigamos separados, iré a hablar con Ron... - iba a levantarse, pero él la tomó por el brazo y le dijo
- ¿No te despedirás adecuadamente de mi?
Ella sólo sonrió y cayó de nuevo en sus brazos...
