Hermione se fue al ministerio, después de llorar un poco por la partida de Ron. Le había dolido verlo sufrir así, pero no había alternativa. Ella amaba a Draco, él tenía razón, no era justo que se sacrificaran otra vez. Estaba preocupada ahora por sus hijos. Estaban en el colegio y faltaban unos meses para navidad, entonces ellos vendrían a casa sólo para enterarse que su familia se separaría. Esto no era un panorama agradable. Los chicos amaban a Ron, y él a ellos, era un excelente padre ¿se lo tomarían a mal? ¿la culparían? ¿la odiarían?. Casi no se pudo concentrar en su trabajo ese día, tenía mucho en la cabeza, pero al final del día alguien tocó en su puerta, y le alegró el día
Draco había estado preocupado por Hermione desde que se fue en la mañana. No tenía idea de cómo reaccionaría la comadreja cuando Hermione le dijera que habían vivido una mentira y que eso se había acabado. Lo compadeció y por primera vez agradeció que Astoria no estuviera viva para ver esto, ella era una buena persona, no se merecía ese sufrimiento, además él la quería y no le hubiera gustado verla sufrir, ella siempre lo apoyó y estuvo ahí para él, a pesar de que después le confesó que había estado enamorada de él desde niña, lo cuál querría decir que cuando se hicieron amigos y él le hablaba de Hermione ella ya estaba enamorada de él y sin embargo, nunca se lo dijo, nunca le demostró su dolor, siempre lo había apoyado, siempre lo había aconsejado, era bueno que al menos ella se hubiera salvado de todo este enredo. Así que cuando calculó que Hermione terminaría sus labores, fue a buscarla, tenía que saber qué había pasado
- Hola - la saludó él desde la puerta de su oficina, con su hermosa sonrisa ladeada que a ella tanto le gustaba
Ella se levantó de su lugar y caminó hacia él, que ya había cerrado la puerta y por tanto decidió no contenerse y saltar a sus brazos inmediatamente. Lo besó apasionadamente, enredando sus piernas en su cintura y su manos en su cabello. Él caminó hacia un sillón que estaba en la oficina de Hermione y se tumbaron ahí, continuaron besándose y tocándose, se despojaron de la ropa que se interponía entre ellos y se entregaron, habían perdido mucho tiempo separados, años y años en que debieron estar juntos, así, fundidos en uno, y ninguno quería perder un segundo más, habían sufrido demasiado por su separación, así que ahora les tocaba disfrutarse mutuamente, saborearse, amarse.
Terminaron abrazados, ella se colocó encima de él, respiraban agitados pero aún no podían parar de besarse. Cuando su respiración se normalizó, por fin él pudo preguntarle lo que le había hecho sentir inquieto todo el día
- ¿Y cómo te fue? con la comadreja, quiero decir
Ella suspiró con pesar y le dijo
- Tan mal como debía ser. El hecho de que él tampoco recordara nada lo hizo sentir muy confundido, por suerte Harry estaba con él, dado que yo no fui a pasar la noche a casa él lo acompañó, sólo le dijo que yo estaba en una misión, no le dijo nada más, pero le pedí que se quedara, finalmente él estaba involucrado en el asunto, él le dejó ver a Ron el recuerdo de ese día, cuando decidieron modificar mis recuerdos, para que entendiera por qué lo habían hecho, además le dijo que él y Ginny lo habían tratado de persuadir acerca de que no modificara su memoria pero él había insistido, así que mi argumento final fue justamente ese, que aún con lo injusto y lo terrible de nuestra situación, entre él y yo, él era el único que había elegido. Está muy herido, enojado, frustrado, se desapareció de la casa, no se a dónde, supongo que es lo mejor, debería calmarse un poco, cuando terminé con él, cuando éramos novios reaccionó igual, sólo se desapareció y me dejó ahí sola, pero en aquel entonces las cosas eran más fáciles, sólo éramos él y yo, pero ahora tenemos a los chicos, no podremos evitarnos para siempre, él tendrá que madurar un poco y tratar de recomponerse y encontrar la forma de lidiar conmigo, por ellos...
- ¿Sigues preocupada por ellos?
- Sí... como te dije, Ron tomó una decisión, además es un adulto, deberá aprender a vivir con ello, pero los chicos están en una edad muy complicada, adoran a Ron, él a ellos, no sé cómo lo vayan a tomar, digo, ¿tú no estás ni un poco preocupado?
- Lo estoy, por ti, mi esposa está muerta y mi hijo estaría feliz por mi aún si no fueras tú, y dado que eres tú estará mucho más feliz, estoy seguro
Hermione no lo quiso mencionar, pero ese detalle era algo en lo que no había reparado, de por sí la separación no les haría ninguna gracia a sus hijos, pero ¿cómo tomarían el saber que dejaría a su padre por Draco? Ron siempre les había inculcado enemistad con los Malfoy, y eso que no tenía sus recuerdos, pero por alguna razón siempre le guardó mucho rencor a Draco
- Draco, yo te amo y no estoy dispuesta a separarme de ti nunca más, pero debo pedirte algo, es algo similar a lo que hicimos cuando recién nos hicimos novios...
Él resopló y rodó los ojos, sabía perfecto a que se refería
- Primero nos escondíamos de mis padres ¿y ahora lo haremos de tus hijos?
- Entiende, yo no puedo sólo comenzar una relación contigo y nisiquiera hablar con ellos, faltan unas semanas para que ellos vengan a pasar navidad, hablaré con ellos de frente y entonces tu y yo podremos retomar lo nuestro
- ¿Es decir que mientras ese día llega no nos veremos?
- No... sí nos veremos, sólo que no será en público
- Es exactamente igual que aquella vez... me siento como un adolescente... a estas alturas...
- Draco, por favor, hazlo por mi
Él la miró, sabía que se rendiría ante ella cualquier cosa que le pidiera, pero la verdad es que no estaba contento, así que lanzó su contra oferta
- Está bien, no nos veremos en público, pero tú te mudarás conmigo, conectarás esta chimenea con la de mi casa, así nadie te verá salir ni llegar, no sabrán de donde vienes, es perfecto ¿no crees?
- No - dijo Hermione dudosa - no es perfecto, ¿por qué no te mudas tu conmigo? yo no podría vivir con tus padres... no se cómo convenciste a Astoria de hacerlo y más si no se llevaba bien con ellos, pero yo ni loca
- Yo no dije que viviríamos con mis padres, dije mi casa, con todo lo que quiero hacerte no creo conveniente que tengamos testigos... - dijo el rubio con su típica sonrisa de autosuficiencia
Hermione ya se había sonrojado con las palabras del rubio, sólo él la hacía sentir como una adolescente...
- O sea, que todo este tiempo tuviste una casa propia y aún así ¿vivías con tus padres?
- Era lo más práctico — contestó encogiéndose de hombros — Astoria estaba delicada de salud, así que necesitaba que la ayudaran con Scorpius, y yo no iba a mudarme con los Greengrass
- Vaya, pobre, encima de tener que lidiar con su enfermedad, lidiar con tus padres
- Hey, no cambies el tema - dijo Draco tomando la cara de la castaña para que lo mirara - te mudarás conmigo ¿verdad?
Ella guardó silencio sólo para divertirse con la ansiedad de Draco, pues en realidad ya había tomado una decisión, finalmente habló
- Si no tengo más remedio
- No lo tienes - dijo él y volvió a besarla
