Hermione y Draco se comenzaron a dejar ver en público, por lo que el escándalo estalló de nuevo. Lo bueno es que a ellos poco o nada les importaba lo que dijera la gente, eran demasiado felices y ahora que hasta sus hijos sabían sobre su relación y estaban de acuerdo con ello ya no sentían que les hacía falta nada más.

Draco les había comunicado a sus padres que había vuelto con Hermione. La memoria de ellos no había sido modificada y recordaban bien la primera vez que ellos habían tenido una relación, se habían alegrado de no tener que intervenir y que todo hubiera acabado por su cuenta. Esta vez, Draco les advirtió que no quería ni escuchar una queja de su parte.

A los padres de Hermione tampoco les habían modificado los recuerdos, por lo que se alegraron mucho de volver a ver a Draco y de saber que nuevamente los chicos estaban juntos. Ellos los visitaban a veces.

También visitaban a los Potter, ellos que recordaban cómo habían sido felices juntos en la escuela, estaban contentos por que se habían logrado reencontrar y habían resuelto su situación

Al final de cuentas, Ron y Hermione acordaron tramitar un divorcio, en lugar de una anulación, lo hicieron para proteger a sus hijos y a Scorpius, que de otra manera se consideraría habían nacido todos fuera de matrimonio, además, lo hicieron por respeto a la memoria de Astoria, que nunca pudo enterarse de la verdad.

Los meses pasaron volando, y llegó el momento en que los chicos regresaban a casa. Rose y Hugo iban a quedarse primero con Ron, pero Hermione acompañó a Draco a recoger a Scorpius y además, quería saludar a sus hijos. Nuevamente, esperaban junto a Harry y Ginny, cuando llegó Ron, se saludaron pero no hablaban entre ellos, Ginny se apartó un poco para acompañar a su hermano y Harry charlaba con Draco y Hermione.

El tren llegó y como siempre, Rose, James y Lily bajaron primero. Pero sucedió algo extraño, pues esta vez Albus y Scorpius venían acompañados de dos chicas, platicaban con ellas y cuando se despidieron, las abrazaron y siguieron su camino. Todos observaron sorprendidos, pues siempre habían tenido problemas para hacer más amigos, pero se sintieron felices por ellos. Rose rodó los ojos. Scorpius abrazó a su padre y a Hermione, Rose volvió a poner los ojos en blanco, apartó a su madre de los Malfoy por un momento, mientras ella y Hugo le contaban sobre su año y sus planes con Ron. El andén casi estaba desierto, los Potter esperaban a Ron y los chicos, irían todos juntos a la madriguera. Los Malfoy esperaban a Hermione. Cuando llegó el momento, ella se despidió de sus hijos, y se fueron cada uno por su lado. Rose se volvió un momento antes de irse, observó que a Hermione la abrazaban Draco y Scorpius, como si la estuvieran consolando... sintió un pinchazo en su corazón.

Cuando llegó el turno de Hermione para tener a los chicos, fue a casa de Ron por ellos.

Rose se sintió nerviosa, pues no quería pasar el resto de sus vacaciones con los Malfoy, pero la charla que había tenido en el tren con Scorpius en año nuevo, le había afectado más de lo que ella quería admitir. Estaba enojada porque aunque sabía que él tenía razón en todo lo que le dijo, no lo podía aceptar de buena gana y le daba mucho coraje verlo a él comprendiendo mejor a su propia madre y consolándola, ella era muy competitiva, y le enojaba mucho perder ante Scorpius. Por eso le había escrito a Hermione y le había dicho que ella también estaba dispuesta a convivir con ellos, si eso la hacía feliz. Pero cuando se desaparecieron junto con Hermione y aparecieron en su antigua casa, Rose se sintió confundida

- Mamá, ¿no estabas pasando las vacaciones con los Malfoy?

- Sí lo estaba, pero ahora que estoy con ustedes, creí más conveniente venir aquí

Rose hizo un mohín, lo cuál no pasó desapercibido para Hermione

- Rosie, agradezco que me hayas hecho saber que no te importaba estar con ellos, yo quisiera que llegara el momento en que tú y Hugo se sintieran cómodos con la situación, pero no lo voy a forzar de la noche a la mañana, los traje aquí para pasar unos días con ustedes, pero también tengo un plan que los incluye a ellos, si ustedes están dispuestos, ya sabes que yo pasaba mis veranos con tus abuelos, acampando en el bosque de Dean, y que a tu padre nunca le gustó la idea de acampar - Hermione recordó que Ron nunca superó el trauma de cuando estuvieron buscando horrocrux - por eso nunca lo había hecho con ustedes, pero, podríamos intentarlo ahora, convencí a Draco y a Scorpius de acompañarnos...

A Rose no le emocionaba tampoco la idea de acampar y menos con esos dos, pero supuso que estaba bien, finalmente ella se lo propuso a su madre y ahora tendría que ser firme, así que aceptó

Hugo era un poco más desafanado, Scorpius no le caía bien, todavía tenía mucho recelo contra Draco, pero recordó las amenazas de su padre sobre hacerle las cosas difíciles a su madre y también aceptó

Los chicos y Hermione pasaron unos días solos, y a veces salían junto con los Malfoy. Cosas sencillas para que se fueran acostumbrando, iban a comer algo, a pasear por Diagon Alley, o para sorpresa de todos, iban al mundo muggle, (la sorpresa era ver que Draco aceptaba ir, casi sin chistar), en esas pequeñas salidas, Scorpius y Hugo habían comenzado a llevarse más o menos bien, Rose los ignoraba a ambos y prefería estar con Hermione y Draco.

Luego llegó el día del campamento, Draco y Hermione esperaban que no fuera demasiado incómodo para sus hijos, dormían todos juntos en una tienda que estaba encantada como la que habían utilizado en el mundial de quidditch o como cuando buscaban los Horrocrux. El primer día Draco jugaba quidditch con Rose y con Hugo, tanto como era posible con sólo tres personas pues Hermione y Scorpius se habían negado rotundamente a participar. Ellos los miraban mientras charlaban sobre su segundo tema favorito: libros. Su primer tema favorito era Rose. Ese día, Hugo había comenzado a perder el recelo contra Draco.

Otro día, Hermione y Scorpius charlaban aparte, Hugo jugaba con su Nintendo 3DS (pues él como su abuelo Arthur tenía una absoluta fascinación por los trastos muggles, pero a diferencia de él, Hugo sí los comprendía gracias a Hermione y sus abuelos los Granger) Draco estaba sentado fuera de la tienda, Rose se sentó a su lado, tenía algo que preguntarle, o más bien, mucho que preguntarle, pero prefería hacerlo a solas

- Hola, señor Malfoy, ¿puedo sentarme?

- Claro Rose, puedes llamarme Draco si quieres, señor Malfoy es mi padre, me hace sentir escalofríos y viejo - dijo Draco sonriéndole

- Pues gracias - Rose no sabía cómo continuar

- ¿Quieres preguntar algo cierto?

- Sí, espero no te ofendas, pero la verdad, soy muy curiosa y dado que tu y mi madre están juntos ahora no quisiera quedarme con la duda

- No me ofenderé, te comprendo, contestaré tus preguntas con gusto

- Bien, pues, lo primero es lo siguiente: mi padre nos contó que tú te negaste a reconocerlos ante Voldemort, a mis padres y al tío Harry, pero entonces tu eras un mortifago, lo que no entiendo es ¿por qué lo hiciste? todos te lo agradecemos, no me mal entiendas, pero ¿tuvo mi madre algo que ver en tu decisión? es decir, ¿ustedes ya se entendían entonces?

- Para nada - contestó Draco - seguro tus padres te contaron que ellos y yo nos llevábamos pésimo en la escuela, yo era un idiota, así que los molestaba, ellos me ponían en mi lugar a veces, no creas que no, sobre todo tu mamá, yo no sé si tu sepas exactamente qué ocurrió ahí, pero yo tenía mucho tiempo con remordimiento de conciencia, Voldemort me convirtió en mortifago por venganza hacia mis padres, me dio una misión imposible, en la cual yo sólo podía terminar muerto, pero tampoco podía negarme, eso hubiera significado que él personalmente los mataría, me salvé de realizar mi tarea pero alguien más lo hizo por mi, lo cuál salvó a mis padres de morir y a mi mismo

- Severus Snape, cuando mató a Dumbledore, eso lo sé, entonces ¿es cierto, tu no lo ibas a matar?

- No hubiera podido, no es que no lo hubiera intentado, pero supongo que en el fondo no estaba convencido, ni aún con las amenazas sobre nuestras cabezas. Desde ese día yo no podía vivir en paz, vi y viví cosas terribles, por fortuna, como que Voldemort se olvidó de mi después de eso y no me pidió que hiciera otra cosa, hasta ese día. Él no estaba ahí, pero mi tía, que era algo así como su brazo derecho, quería que yo identificara a Potter, lo habían capturado, junto a tus padres, pero tu mamá le había lanzado un hechizo para desfigurarlo y que no lo reconocieran, yo lo supe de inmediato. Lo conocía demasiado bien, traté de que no se dieran cuenta, pero el hecho de que tus padres estuvieran con él no hacía otra cosa más que confirmarlo, así que no los miré, me concentré en Potter. Mi tía me presionaba, mi padre me presionaba, yo trataba de pensar, me dolía la cabeza de tanto que lo intentaba, tenía que hacer algo, él los mataría a los tres, si mataba a Potter la guerra estaba perdida

- ¿Tú querías que los mortifagos perdieran la guerra?, ¿por qué?, tu eras mortifago, también tus padres

- Porque precisamente eso me permitió ver los horrores de lo que hubiera sido su reinado, yo estaba perdido a pesar de lo que ocurriera, no quería vivir en un mundo gobernado por Voldemort y lo contrario significaría la muerte o Azkaban para nosotros, pero aún así, en el fondo, lo prefería antes que ver a ese loco triunfar. Así que hice algo sumamente cobarde. Le dije a mi tía que no lo sabía. Fue estúpido, pero fue lo único en lo que pude pensar. Sabía que el hechizo de Potter desaparecería y ya no dependería de mi, todo mundo habría reconocido a Harry, pero yo no podía pensar, tenía demasiado miedo. Esa es la verdad Rose, se que tus padres y Potter son unos héroes, supongo que esperabas algo más heroico de mi respuesta, pero yo no soy ningún héroe, soy sólo una persona que estuvo muy equivocada toda su vida y que ahora no tenía el valor de reconocerlo y cambiar.

- Pero cambiaste, también eso me lo dijeron, ¿por qué? ¿ahora sí fue por mi madre?

- En parte, pero cuando todo acabó y la sociedad me dio otra oportunidad, yo decidí dar el primer paso. No sólo no había acabado en Azkaban, sino que me habían dejado volver a la escuela. Yo tampoco había cursado mi último año, como Potter y tus padres, así que decidí que mi primer paso para volverme un miembro decente de la comunidad, era volver a la escuela y dejar de actuar como un patán. Muchos tuvieron mi mismo pensamiento, así que la escuela finalmente estaba en paz, no existían esas divisiones entre casas que siempre habían existido, todos actuaban como chicos normales, todos sólo queríamos olvidar y recuperar nuestra adolescencia perdida, así fue como me acerqué a tu madre. Ya en son de paz resultó que nos volvimos amigos, dejando de lado mis prejuicios y mis insultos me di cuenta que en realidad ella me caía muy bien, la extrañaba cuando no estábamos juntos y me gustaba pasar tiempo con ella. Supongo que te lo dijeron, pero te lo reitero, ella no engañó a tu padre conmigo ni con nadie. Ella terminó con él y tiempo después sí comenzó una relación conmigo, pero siempre fue honesta con él, tú más que nadie la debe conocer, qué tipo de persona es ella y en el fondo sabes que no lo haría.

Rose asintió. Tenía otra pregunta

- Tu nunca perdiste tus recuerdos ¿cierto? - Draco asintió - entonces ¿porqué no buscaste a mamá cuando regresaste? y ¿qué hay de tu esposa? ¿ella sabía algo de.. todo esto?

- Cuando yo regresé tu madre y tu padre ya se habían casado. Yo estaba muy mal, había pasado por muchos traumas en aquella misión, y ahora llegaba sólo para enterarme que nuestra hija se había ido y que Hermione pensó que yo estaba muerto y estaba dejándose morir, pensé ¿realmente quiero volverla a hacer sentir así? yo no había muerto pero nuestra hija sí, y lo había hecho en vano, pues la razón por la que ella murió fue porque Hermione se sobresaltó con la noticia de mi supuesta muerte. Era mi culpa. Y yo no estaba en condiciones de consolarla, yo mismo me sentía fatal, ella era feliz, tu padre siempre la había hecho feliz y yo ahora no tenía nada que ofrecerle, yo la amaba, pero la culpa, mi corazón roto... no era conveniente, decidí dejarla ser feliz, continuar con su vida. A Astoria le habían borrado también los recuerdos de lo mío con Hermione, pero antes de eso ella lo sabía, ella siempre me apoyó, era una buena amiga, tanto que ella me comenzó a buscar cuando yo aparecí, me consoló y estuvo a mi lado, aunque ella misma pasaba por problemas, siempre puso lo mío antes de cualquier cosa, había sufrido en silencio mi relación con Hermione, ahora sufría mis traumas por la misión, eso me hizo reaccionar, yo debía sobreponerme y continuar adelante, el ser una víctima sólo hace a la gente a tu alrededor sufrir, y yo no quería que Astoria sufriera más por mi, la ayudé con su problema y comenzamos a salir. Yo nunca olvidé a tu madre, pero Astoria era una buena chica, yo la quería y para protegerla decidí casarme con ella. Ella murió antes de que todo esto saliera a la luz, por lo que nunca recordó lo de Hermione, pero en su momento, ella lo supo.

- Eso fue muy noble de tu parte, y también lo de tu esposa, ella parece haber sido una buena persona, pero por eso mismo, tengo que preguntar, si ella viviera, ¿la habrías dejado?

- Sí. Me hubiera dolido su sufrimiento, pero ya te lo dije, yo amo a tu madre, y siempre lo hice, no hubiera podido seguir separado de ella a pesar de todo. Además Astoria lo habría comprendido.

- Yo tengo una pregunta - Hugo salió de la tienda, quien sabe cuánto tiempo tenía escuchando - ¿qué fue lo que le hiciste a mi padre? él no tenía el recuerdo sobre tu y mamá y parecía tener mucho rencor hacia ti

Draco rió melancólico

- Bueno yo era un idiota, me creía superior a todos, los Weasley no eran la excepción, en realidad él no era mi plato favorito, ese era Potter, y en seguida, Hermione, pero Ronald los defendía y a veces terminaba en discusiones conmigo también. Eso es todo lo que sé, quizá él te pueda aclarar la situación, yo era tan patán que a veces hacía cosas sin darme cuenta, quizá ni siquiera recuerdo haberle hecho nada a tu papá. Lo siento, sea lo que sea, todo fue fruto de mi educación, mis padres estaban equivocados, yo lo estaba, si algún día él puede recordar que fue lo que le hice con gusto me disculparé con él, puedes decirle eso.

Hugo se había sentado junto a Rose

- ¿Tú y mamá van a casarse? - le preguntó Hugo

Draco no sabía cómo responder a eso, por supuesto el quería volver a formalizar su situación con Hermione, pero no sabía si decirle que ya lo habían estado, que se lo pediría, nunca había sido muy bueno con los niños, ahora ahí estaban esos chicos, los hijos de Hermione mirándolo expectantes.

- No lo hemos hablado aún... - fue lo único que logró decir

- ¿Vas a pedírselo? - preguntó Rose

- Me gustaría hacerlo

- Te dirá que sí, no te preocupes - dijo Hugo poniendo los ojos en blanco

Draco sonrió esperanzado y miró hacia donde Scorpius y Hermione, que ya venían caminando hacia ellos. Rose y Hugo también los miraron.

- Bueno Rosie, ahora que será tu hermano quizá se le quiten las ideas sobre ti - dijo Hugo dándole un codazo a Rose

- ¡Cállate idiota! - Rose le dio un coscorrón a su hermano, demasiado fuerte, su cabeza resonó, ella se levantó, y estaba más roja que su cabello cuando entró en la tienda. Hugo tenía los ojos llorosos y sus manos en su cabeza. Draco miró la escena con los ojos abiertos como platos, no tuvo ocasión ni de reaccionar.

- ¿Qué ocurrió? - Hermione había visto la escena de lejos, corrió preocupada hacia Hugo y luego entró gritando - ¿Rose, pero qué te pasa?

Scorpius estaba tratando de contener la risa, Hugo lo miró con rencor y le dijo

- ¡Cállate, es tu culpa!

- ¿Yo? - dijo Scorpius señalándose a sí mismo y miró a su padre. Draco negó con la cabeza y Scorpius se sentó a su lado sin decir nada más.

Hermione salió con una bolsa de hielo y se la puso a Hugo en la cabeza. Volvió a entrar en la tienda. Un rato después ella y Rose salieron, Rose le hizo una seña a Hugo y se fueron a hablar aparte. Los demás los vieron cruzar un par de palabras y luego regresaron y se sentaron, Rose estaba callada, Hugo sonreía con autosuficiencia.

- Papá, ¿iremos a visitar la tumba de nuestra hermana? - Scorpius le preguntó a Draco. Hugo sonrió mirando de reojo a Rose que lo fulminó con la mirada

- Podríamos ir antes de irnos a casa, si ustedes quieren - y miró también a Rose y Hugo, quienes asintieron.

Los cinco pasaron unos días en el campo, Draco y Hermione estaban contentos, pues la situación cada día se hacía más cotidiana para los chicos, ahora peleaban como hermanos, Hugo se burlaba de Rose, Scorpius la defendía y Rose los insultaba a los dos y los ignoraba. En raras ocasiones los tres chicos convivían en paz, en algún momento Rose y Hugo peleaban y Scorpius trataba de mediar la situación. Los hijos de Hermione ya no sentían recelo hacia Draco, se sentían más a gusto con él y a veces bromeaban juntos.

Antes de irse a casa, fueron al lugar en el bosque que era el mausoleo de la hija de Draco y Hermione. Los cinco llegaron y se encontraron ante un enorme mausoleo blanco, que era custodiado por ángles que revoloteaban a su alrededor, para los muggles, el lugar era una montaña, pero no podían trepar porque se resbalaban.

- ¿Dramione? - preguntó Hugo, pero los tres se giraron hacia Draco y Hermione

- Nunca tuvimos oportunidad de ponerle nombre, en realidad, así nos llamaban a nosotros en la escuela, pensamos que sería lindo llamarla así ¿les gusta? - preguntó Hermione con lágrimas en los ojos

Los tres se giraron de vuelta al mausoleo, la palabra Dramione se leía en la marquesina del mausoleo, había una placa más abajo, en ella se leía

Con amor, por siempre, tus padres:

Hermione y Draco Malfoy

Rosie conjuró una corona y los cinco observaron en silencio por un rato.

Cuando regresaron, hacían planes para el día siguiente, los tres chicos jugaban naipes explosivos, cuando escucharon un ruido. Subieron y en el cuarto de Hermione y Draco, Hermione estaba en el sueldo, Draco estaba agachado sobre ella

- ¡Mamá! - gritaron Rose y Hugo

- La llevare a San Mungo, ahora vengo por ustedes, esperen - y Draco se desapareció con Hermione.

Los tres estaban muy nerviosos, cinco o diez minutos después Draco regresó, llevó primero a Rose, luego a Hugo y por último a Scorpius, los cuatro esperaban noticias del medi mago. Cuando él salió, les dijo que ya podían ver a Hermione, los tres chicos corrieron sin esperar otra indicación y entraron en el cuarto de Hermione, el doctor detuvo un momento a Draco.

Los chicos rodeaban a Hermione, con semblante preocupado, ella los miraba a los tres sonriente y les aseguraba que estaba bien, su rubio favorito apareció en la puerta y la miraba con su típica sonrisa de lado, ella lo miró y también le sonrió, por un momento se olvidaron de los chicos, cayeron en el hechizo de sus miradas y él se acercó mientras le decía

- ¿Siempre me darás así la noticia?

- Me gusta hacerlo dramático y emocionante - dijo ella sonriéndole

Él la tomó por las mejillas y la besó

- Bueno, como parece que te gusta que te lo pida en un hospital siempre - y se arrodilló ante ella - Hermione Granger, ¿podrías hacerme el honor de convertirte en mi esposa de nuevo?

- ¿De nuevo? - los tres chicos gritaron y se miraron, pero ellos no les hacían caso

- Sí, siempre será sí - contestó Hermione entre lágrimas y se volvieron a besar. Draco besó el vientre de Hermione y se recostó en su regazo

Hugo sonrió burlón y miró a Rose, ella lo fulminó con la mirada mientras le decía

- ¡Te voy a matar, engendro! - y salió persiguiendo a Hugo que corría despavorido.

Scorpius salió tras ellos, regresó un momento para decirles a Draco y Hermione

- ¡Felicidades! - y salió corriendo de nuevo

Draco y Hermione se miraron y sonrieron

- Te amo - dijeron al mismo tiempo y se besaron, en la más completa y absoluta felicidad.