¡Wooo! ¡Ya volví, no estoy muerta! xD perdon por haber tardado, no quise aplazar mas esto asi que les traigo actualizacion de una vez. Lo siento chicos, ahora que estoy de vacaciones ya no tengo excusas que poner por mi demora ;n; ... nah, mentira, sí tengo lol y es que tengo un trabajo temporal de niñera y eso quita tiempo jajaja ayy y yo que queria ocupar mis vacaciones para actualizar mas seguido, raios. Bueno, en fin, tambien lo siento pero despues de todo ni Noodle ni Russel aparecen aqui :v si lo hubiera hecho mas largo chance y si eh, pero no, sufran más xD igual cuando lean el final de este capitulo ya saben lo que sigue :D ~(8) Up on Melancholy Hill (8)~ ademas yo dije que las apariciones de ellos podian ocurrir, o podian no hacerlo asi que no me siento mal, yo solo dije una posibilidad :P ¡Disfruten!


-¿Pero nos vamos ya? ¿Faltando tan poco para navidad?- Preguntó 2D con un dejo de asombro.- Pero Murdoc, yo no quiero pasar la navidad en esa playa. Mejor esperemos a que pasen las fiestas.- Cyborg iba entrando a la habitación en ese momento.

-¿Y celebrarlas aquí? ¡Olvídalo! Yo ya no soporto quedarme un segundo más en ningún hotel. ¡Nos regresamos ahora mismo! Además, yo no festejo esa basura. Se trata de pura mercadotecnia para alimentar el capitalismo.

-Eres un aguafiestas.- Se quejó su compañero.- Solo dices eso como excusa porque eres satanista.

Murdoc estuvo a punto de darle una bofetada pero logró contenerse.- Una palabra más, Faceache, y no respondo de lo que te haga.- Amenazó.

-Sí es un aguafiestas.- Le susurró a la robot.


Para el día siguiente ya estaban listos para irse. Saliendo del hotel donde se estaban quedando, Murdoc les indicó a 2D y a Cyborg subirse al auto, el cual 2D nunca había visto antes. Se trataba de un Camaro de primera generación de 1969. Era negro con el diseño de una estrella blanca en ambas puertas del piloto y copiloto que además en la del piloto parcia estar abollada por varios disparos que recibió antes. Toda una reliquia antigua.- ¿De dónde salió este auto?

-No hagas preguntas y ya súbete.

-¿Acaso lo robaste?- Insistió.

-¿En verdad quieres saber?

-Eh…sí.

Murdoc rechinó un poco los dientes antes de responder.- Bueno, ya lo verás.

-¿A qué te refieres con que ya lo veré?

Murdoc respiró hondo.- Me refiero a que… ¡Estas a punto de recibir mi puño en tu cara si no haces lo que te digo!- Eso bastó para que 2D se subiera sin rechistar más.

-¡Esta bien, está bien, ya voy!

Empacaron en la cajuela todo su equipaje y se marcharon.

En cada cierto tiempo los hombres se turnaban para conducir y también para detenerse a cargar gasolina o en comprar algo para comer. En su defecto hacían paradas para comer en cualquier restaurante de paso y aprovechar para ir al baño. Sería un largo viaje hasta Plastic Beach y cuando 2D ocupaba el asiento del copiloto se encargaba de seguir siendo creativo en el IPad.

En una de esas 2D iba al volante y se detuvo para poder bajar a comer hamburguesas. Era un restaurante de mala muerte. Las mesas estaban sucias, con chicles pegados debajo de ellas. Los asientos rotos, las paredes manchadas de grasa, música aburrida de antaño, montones de moscas infestando el lugar, un olor terrible en los baños y meseros mal encarados pero era eso o morir de hambre pues aquel era el último lugar en kilómetros donde podías pedir algo medianamente decente y además los precios eran baratos.

En el restaurante solo estaba la mesera anciana que tomaba la orden y el chef gordo. Había un solo cliente aparte de ellos que comía en completo silencio y los Gorillaz lo hicieron igual. En lo que les llegaba su pedido Murdoc notó que el otro cliente ahí presente no dejaba de verlos fijamente. Paseaba sus ojos en cada uno de ellos con algo de recelo y misterio y eso le hizo sentirse incómodo. Le hubiera reclamado pero prefirió no armar un alboroto esta vez. "Idiota".- Pensó.

Comieron rápido y pudieron haber continuado el viaje de no ser porque justo al lado del restaurante se situaba un pequeño negocio de baratijas.

-Oye Mudz, entremos a ese lugar.- Sugirió 2D.

-¡Sueñas! No perdamos más tiempo y ya vámonos.

-¡Oye! Al menos estiremos las piernas un rato antes de seguir.- Sin esperar que Murdoc renegara, entró al lugar con Cyborg tras él y Murdoc no tuvo de otra más que seguirlos.

-Pff, par de tontos…oigan ¡Espérenme!- Al entrar al pequeño negocio Murdoc le echó un vistazo rápido a todo.- ¿Qué clase de lugar es este? ¡Aquí huele a muerto! Y no hay más que basura. ¡Siempre escoges los lugares más estúpidos para entrar, 2D!

Mientras Murdoc se quejaba, los otros dos inspeccionaban todo lo que vendían. En una parte arrinconada Cyborg vio que estaban colgadas varias mascaras de Halloween que no se vendieron en el mes de octubre. Escogió una para descolgar y la analizó. Luego 2D se acercó a ella.

-¿Qué tienes ahí Cyborg?... ¡Oh! Son mascaras…-Tomó la que tenía Cyborg y se la puso. De todas, esa era la máscara más simple. Blanca, hecha de plástico, con un diseño de cara de payaso de nariz azul alargada y un cordón por detrás para sujetarla a la cabeza.

Unos segundos después entró al local el mismo hombre de hace rato en el restaurante. Se paseó por ahí sin intenciones de comprar nada, con las manos siempre metidas en su chamarra de cuero. Igual que antes solo se concentraba en echarle vistazos a cada uno de los integrantes de la banda, sobre todo al líder, aunque no era muy notorio porque traía puestos unos lentes negros para cubrirse del sol pero Murdoc podía presentir su mirada y eso lo estaba desesperando. A veces el sujeto hacía como que se concentraba en alguna cosa pero después volvía a su tarea de observarlos a todos.

En eso 2D se puso la máscara y después se acercó a Murdoc quien ahora se distrajo viendo una vieja colección de discos de vinilo.- ¿Qué tal ésta?- Preguntó a sus espaldas, dándole a Murdoc el susto de su vida cuando volteó a mirarlo y en su lugar se encontró con esa horrible cara.

-¡Imbécil! ¡¿Quieres que me dé un infarto o qué?!

-No fue mi intención asustarte. Perdón.- Procedió a quitarse la máscara.

-¡Deja esa tontería! Dame las llaves del auto y vámonos. Yo conduzco.

-Espera, yo quiero comprarla.

-Ya pasó el Halloween.

-¿Tú sabes a quién recuerdo siempre que es día de Halloween?- Inquirió.- Además Cyborg fue la que escogió esta mascara.- Dijo en un tono bajo.

Murdoc suspiró.- ¡Entonces cómprala y ya!

-Pero no creo que tenga suficiente dinero.

-¡¿Y qué?! ¡¿Esperas que yo la pague por ti?!

-…

-…Esto es increíble.- Volvió a suspirar. Ya le urgía irse de ese polvoriento sitio de una maldita vez. De los viejos vinilos que estaba mirando tomó algunos que le habían parecido buenos y también tomó una bandana roja e hizo que 2D lo siguiera hasta el mostrador donde se pagaba la mercancía. Después Cyborg llegó tras ellos con un una caja de municiones de balas y también la puso en el mostrador.- ¿Ves? Al menos Cyborg sí lleva algo bueno.- Le dijo a 2D.

Murdoc sacó su billetera y dejó la cantidad justa en dólares al hombre dueño del lugar quien desde el momento en el que entraron no los recibió ni con un "Hola" por estar viendo revistas eróticas.

Cuando por fin salieron Murdoc se sintió aliviado de ya no tener que aguantar el ambiente tensó que se respiraba ahí dentro. Salió con los vinilos en mano, la bandana amarrada al cuello y 2D con su máscara sobre la cabeza.

Se alejaron ya unos cuantos kilómetros para entrar justo en el gran desierto de California.

De un momento a otro un motociclista se les unió en el camino. Su rostro estaba cubierto por el casco, solo se le alcanzaban a notar los ojos. No supieron de donde salió.

-¿De dónde salió ese sujeto?- Preguntó Murdoc a 2D.

Él se giró para mirar por el vidrio trasero y después simplemente se encogió de hombros.- No lo sé… ¡Oh! Quizá sea el que estaba en el restaurante y en la tienda.- Señaló.

-Sí…pienso lo mismo.- Murmuró el bajista.

El tipo siempre iba detrás de ellos. Murdoc esperaba que en algún momento los rebasara pero siempre iba por atrás. Se fijaba por el retrovisor y veía como el hombre de vez en cuando sacaba su comunicador walkie talkie para hablar quién sabe qué tanto.

"¿Será un policía?"- Pensó.- "No, no, no, relájate. No puede ser…a menos que…"

De un momento a otro Murdoc hizo el auto a un costado del camino para detenerse abruptamente en un solo pisado de freno, levantando mucha tierra del suelo.

-¡¿Qué haces?!- Reclamó el vocalista al sentir el repentino cambio.- ¡Casi haces que me salga por el parabrisas…otra vez!

-¡Cállate ya!- Lo silenció el otro. Ya fuera de la carretera vieron como el otro tipo se siguió de largo. Murdoc soltó un suspiro de alivio al pensar que ya no eran seguidos pero no duró mucho pues la motocicleta algunos metros más adelante cambió de dirección para retornar otra vez hacia ellos.- ¡Mierda, lo sabía!- Maldijo el bajista. Velozmente maniobró el volante y volvió al acelerador para volver al asfalto y continuar el trayecto pero más rápido que antes.

-¿Qué está pasando?- Preguntó 2D lleno de miedo.

-¡Nos está siguiendo! ¡El maldito quiere mi cabeza, es un puto caza recompensas!

-¡¿Qué vas a hacer?! ¡Nos vas a estrellar contra él!

-¡Confía en mí!- Murdoc aceleró aún más ya viéndose cerca de la motocicleta que tampoco dejaba de aproximarse en sentido contrario. El sujeto al ver que aquel viejo Camaro no tenía la intención de detenerse, sacó de su chamarra una pequeña pistola y apuntó hacía ellos.

-¡Cuidado, está armado!- Advirtió 2D en completo terror. Pensando que era el fin, no tuvo más que taparse el rostro con las manos.

El sujeto disparó el arma y les dio justo en medio del parabrisas, dejando un claro orificio por donde atravesó la bala. Su puntería falló pues no hirió a nadie dentro del auto. Murdoc no dejó de avanzar hacia él ni un momento a pesar de todo y con más velocidad.

Al ver esto, el tipo entró en pánico, lo cual hizo que su moto empezara a ir de un lado a otro intentando evadir chocar contra el Camaro pero era imposible pues Murdoc estratégicamente se posiciono en medio de la carretera sin darle espacio a donde escapar. Su último recurso fue saltar del vehículo y caer fuertemente sobre el pavimento. La moto derrapó y salió volando lejos por un lado y el hombre por el otro. En el proceso fue a quedar inconsciente.

-¡Si! ¡Le di su merecido a ese idiota!- Murdoc rio fuerte y descontroladamente al ver que estaban fuera de peligro luego de ver la escena que sus ojos presenciaron. Se sintió satisfecho y feliz por lo que hizo y pudo seguir manejando con tranquilidad.- Oye…ya puedes mirar, estamos a salvo.- Le informó a 2D dándole unos toquecitos en el hombro con el dedo.

-¡Cállate, estás loco!- Reclamó el otro sin atreverse a mirar nada todavía aunque ya sabía que todo había pasado.

-Lo sé, tú lo has dicho.

-¡Pudiste habernos matado!

-¡Estamos vivos! Solo eso importa…y ya deja de ser un marica.

2D apenas se atrevió a ver el parabrisas, en el lugar donde se había estrellado la bala. Su curiosidad lo llevó a mirar hacia atrás para ver si el pequeño objeto también atravesó el vidrio contrario. Su sorpresa fue encontrarse a Cyborg sacando algo de chispas de electricidad y con un agujero en la cabeza que coincidía con el lugar donde la bala pudo haber seguido su trayecto si la robot no hubiera estado ahí.- ¡Dios, ese sujeto le dio a Cyborg! Sus circuitos parecen estar fallando ¡Murdoc, mírala!

-No me preocupa, estará bien ¿Qué puede hacerle una simple bala a mi pequeña máquina de matar?- Respondió con una sonrisa estando muy relajado.

-¿Estas bien, Cyborg?- Le preguntó el vocalista sin dejar de mostrarse preocupado. Se acercó lo más que pudo hacia ella sin dejar su asiento y le pasó la mano varias veces frente a su rostro para ver si reaccionaba o si seguía la mano con sus ojos. La androide estaba bien, asintió y además levantó el pulgar en señal afirmativa mientras sonreía. Se encontraba bastante tranquila como si nada hubiera pasado y además los chispazos eran nulos ahora. Al verla 2D se calmó pues le transmitió un sentimiento de tranquilidad.- De acuerdo.- Luego volvió a acomodarse en el asiento antes de empezar a quedarse dormido.

"Cyborg sonrió"- Repasó 2D en su mente en lo que cerraba los ojos con un poco de inquietud. Ella nunca sonríe. La única vez que la vio hacerlo ni siquiera ocurrió en serio. Fue en su raro sueño que tuvo tiempo atrás con respecto a Boogie Man. Se quedó con esa pequeña duda pero eran más sus ganas por dormir que mejor se deshizo de sus raras ideas.

Cyborg mientras tanto esculcó ella misma sobre su cabeza para intentar sacar la bala que se quedó alojada en el interior y cuando al fin la encontró simplemente la dejó caer sobre el suelo del auto.


Continuaron avanzando por aquella desolada carretera durante varias horas. Todo estaba tranquilo. El motor del auto que estaba situado en la parte de enfrente del mismo no dejaba de causar smock.

Más adelante estaba estacionada una patrulla cuyo oficial a cargo se hallaba comiendo unas ricas rosquillas glaseadas con chispitas y un vaso de café. Le llegó un reporte por su comunicador acerca de un Camaro negro yendo por la zona a gran velocidad. Justo terminaron de pasarle el reporte cuando el oficial vio venir al auto denunciado en cuestión justo frente a él. Se apresuró a volver a subir a su patrulla para ir tras ellos.

2D apenas volvía a despertarse y talló sus ojos para mejorar su visión del panorama. Al parecer aún faltaba mucho por recorrer y aun no arribaban a su destino.

Pronto el oficial les dio alcance con las sirenas encendidas y Murdoc para burlarse de él sacó el brazo por la ventanilla y le hizo señas para que los pasara. No tenía tiempo para que los detuvieran y mucho menos para que le cobraran una multa.

Cyborg interpretó esas señales como que Murdoc quería deshacerse del policía, así que tomó su arma ya cargada y también se asomó por su ventana. Murdoc adivinó las intenciones de su guardaespaldas e intentó detenerla y hacer que volviera a su lugar pero fue en vano. Cyborg apuntó con su rifle hacia la patrulla para comenzar a dispararle directo al parabrisas. Dos tiros bien dados fueron suficientes para que el policía perdiera el control y se desviara de la carretera para ir a estrellarse contra un letrero promocional de desayuno de medusa.

Mientras los chicos contemplaron la escena 2D se quedó asombrado mientas que Murdoc pensó "Ni modo, ya valió".

Más adelante rebasaron un auto rojo que se encontraba detenido a un lado. Se trataba igualmente de un Camaro modelo El Camino del mismo año, 69. El sujeto a bordo se fumaba un cigarrillo y al verlos pasar no dudó en darles alcance. El cielo entonces se llenó de repente de una neblina negra misteriosa que apareció en cuestión de segundos y después de este raro suceso a Cyborg comenzaron a fallarle los circuitos. Nuevamente andaba mal pero peor que cuando recibió el disparo. Ahora de sus ojos chorreaba aceite negro, digno de una escena para una película de terror y su cabeza no paraba de bambolearse sin control. Entonces Murdoc le hizo señas a su compañero para que volteara a revisar la condición de ella y al hacerlo la robot ya yacía inconsciente sobre su asiento mientras aun desprendía un poco de humo negro.

Todo eso para 2D era bastante confuso ¿Por qué ahora de repente a todos se les ocurría perseguirlos? Tenía miedo, no paraba de estar nervioso. Si bien era que estaban sufriendo esa persecución por culpa de su líder de banda y por querer su cabeza, 2D no era más que una inocente victima en aquella situación. La neblina negra que vio también le causó pánico. Era igual a la de su sueño. Se preguntó si esa neblina seria la causante del mal estado de la robot. Si era así, era porque Boogie Man tenía algo que ver en todo eso.

Finalmente el sujeto de El Camino se posicionó por detrás. Murdoc lo miró por el retrovisor y ahora sí sintió miedo. ¡Era un hombre calvo! Los calvos siempre son peligrosos. "Oh no, esto no es bueno". Ahora no tenía una Cyborg que pudiera defenderlo.

El Camino pasó a un costado de ellos por la carretera manteniendo la misma velocidad para no perderlos, ambos autos iban bastante parejos. El hombre calvo desenfundó su arma para apuntar hacia la ventana de Murdoc y disparar. Antes de que lo hiciera, el bajista intentó subir su vidrio como una forma de protegerse pues hasta entonces lo tenía abajo. El perseguidor falló en ese primer intento luego de que Murdoc y 2D se hicieran pequeños en sus asientos para evitar el disparo. Y también falló en los otros cuatro después de ese. No logró herir a ninguno de los pasajeros del Camaro pero sí pudo destrozar todos los cristales. Para ser un caza-recompensas experimentado, o era muy mala su puntería o los Gorillaz eran muy astutos al poder escapar de él.

Nuevamente el conductor quedó por detrás y aceleraba un poco con el fin de abollar la parte trasera del Camaro con el parachoques de El Camino. Con algo de suerte eso les haría desviarse. Hizo entonces un último intento con su arma. Se asomó por la ventana sacando medio cuerpo del auto y volvió a disparar. Aquella bala fue a parar al espejo retrovisor de la puerta de Murdoc. Al fallar de nuevo, el hombre lanzó un grito de decepción y volvió su cuerpo hacia dentro para mejor seguir conduciendo. Cualquiera que fuera la cantidad que le pagaron, debía ser muy buena para no querer rendirse a esas alturas.

Murdoc continuaba acelerando y luego de ver roto el espejo de su puerta fue lo último que toleró. Ya lo tenía harto ese calvo. En la palanca presionó el turbo que los hizo ir mucho más rápido y dejaron al otro auto rojo mucho, muy atrás. 2D tuvo que pegarse a su asiento y aferrase a él. Contuvo también sus ganas de vomitar pues todo el ajetreo le estaba causando mareos.

Mientras tanto volviendo con el oficial caído tiempo antes, su patrulla quedó destrozada, volteada, con el capó abierto, inservible. Él también obtuvo varias heridas en la cabeza y sangraba pero estaba vivo. Ahora lo único que le quedaba eran sus rosquillas. Eran lo único que importaba. Se empezó a arrastrar por el suelo de tierra para lograr alcanzar la caja de rosquillas pero por detrás se volvió a manifestar la neblina negra indicando que Boogie Man iba a aparecer. Así fue, cuando aquel demonio alcanzó su forma física se acercó al policía quien seguía empeñado en alcanzar la caja y luego se inclinó sobre él y lo envolvió con su gran capa negra antes de transformarlo en neblina también y desvanecerse los dos. Bueno, menos mal que el pobre hombre pudo alcanzar aunque sea una rosquilla antes de desaparecer.

Volviendo a las escenas de acción, el calvo continuaba empeñándose en sacar a los Gorillaz de la carretera. Borrarlos del mapa. Si bien su objetivo principal era Murdoc, no le importaba matar otros dos pájaros de un tiro. Por fin sus intentos resultaron y el Camaro negro se desvió del asfalto debido a la gran velocidad para ir a chocar contra una barra de contención pero ésta no soportó el impacto y acabó por romperse, lo cual envió al Camaro y a los Gorillaz directo al gran océano. 2D y Murdoc emitieron un fuerte grito antes de que el auto se hundiera.

El calvo se bajó de El Camino para verificar las cosas y verlo por sí mismo. Caminó hasta la orilla del risco por donde cayeron y miró hacia abajo. Ahí ya no había rastro de nada, como si ningún auto hubiera caído por ahí, el agua lo borró todo. El caza-recompensas quedó satisfecho, su tarea estaba cumplida.


"¡Mierda, mierda, nos ahogamos!"- Pensó 2D sosteniendo la respiración mientras él junto con Murdoc y Cyborg se sumergían sin remedio hacia el fondo. Así no era como quería morir. La robot seguía sin despertar de su desvanecimiento. 2D se giró rápidamente con desespero a su compañero en espera de que él pudiera hacer algo. El auto caía en picada de manera vertical, totalmente inundado. Murdoc también contuvo su respiración fuertemente antes de oprimir un botón oculto en su asiento que hizo que el auto se transformara en cuestión de segundos en un submarino con la forma de un tiburón. Y no cualquier submarino con forma de tiburón, se trataba del mismo submarino que 2D vio tantas veces flotando frente a la costa de Plastic Beach, en el cual una vez intentó escapar, en el cual Murdoc se iba por varios días para volver con quienes colaborarían en el álbum. El auto cambió por completo su forma interna y externa para volverse más grande, más espacioso, con agilidad de moverse bajo el agua. Todos los cristales rotos se sustituyeron por cristales nuevos. El agua que hasta hace poco los invadió se había filtrado para dejar el espacio ahora seco. Murdoc seguía al mando de los controles e hizo que la aleta trasera del submarino comenzara a moverse para empezar a avanzar.

2D quedó atónito. Apenas y pudo pronunciar alguna palabra.- E-el…el auto… ¿Qué le pasó?

-Ahora estamos en un submarino, compadre.- Murdoc sentado en su asiento de capitán se encargaba de controlar el submarino, guiando su curso bajo el agua sin despegar los ojos de la ruta ya planeada.

-Bu-bueno, eso puedo verlo pero… ¿C-cómo?

-Sí…sí. Te lo dije. Te dije que ya lo verías. No se trata de un auto robado después de todo como pensabas. Siempre fue éste bebé, y si quieres verlo así, es un auto mágico, se transforma, mande a hacer las modificaciones adecuadas, algunas otras las hice yo mismo, Cyborg me ayudó también algunas veces y blah blah blah. Vamos, tampoco es la gran cosa…

-¿Q-que no es la gran cosa?... ¡Murdoc! ¡¿Por qué nunca me lo comentaste?!

-Yo nunca te comento nada… ¿Debería?

-¡Sí! Bueno…no…digo… ¡Cyborg!- 2D cayó en cuenta de que la guardaespaldas de Murdoc aún no reaccionaba y fue en su auxilio. La vio en la parte trasera del submarino, caída cual costal de papas. Se encargó de levantarla y recostarla.- Pobre…- Se dijo al verla.- Sabes…pudimos haber muerto.- Habló hacia el otro.

-Relájate, ahora estamos a salvo.

-Eso dijiste con el sujeto que nos perseguía en la moto.- Reclamó el vocalista.

-¡Ahora sí estamos a salvo! Y lo mejor es que estamos camino a Plastic Beach. Ese tonto calvo debe pensar ahora que dormimos con los peces muertos.- Soltó un par de risas.- Baboso…

-Mira como quedó ella.- Señaló.

Murdoc intentó tranquilizarlo.-Ya verás. Se va a despertar tarde o temprano.

-¿Cómo estas tan seguro? Siempre dices que se va a poner bien y…

-¿Y acaso no he tenido razón en eso?

-…Bueno sí pero…que tal que llegara algún día en que no sea así. Un día ella no se va a reponer y entonces…- Por alguna razón 2D esperó a que Murdoc le robara la palabra pero no, su líder ya no respondió nada y se concentraba en seguir pilotando aquel gigantesco tiburón de acero. Justo enfrente pasaban algunas tortugas gigantes, delfines y los corales hacían lucir muy colorido aquel fondo azul del océano.

2D quería que Murdoc le dijera que estaba equivocado, que pasara lo que fuera pero que Cyborg siempre iba a ponerse bien porque…la verdad ahora le costaba imaginar cómo sería la vida sin Cyborg. Se acostumbró tanto a su presencia que se atrevía a decir que no le gustaría que ya no estuviera con ellos. Cyborg siempre se encargó de protegerlos a ambos. Aunque estuviera programada para eso, a 2D le parecía un acto muy heroico y noble. Aprendió a tomarle afecto y a quererla. Era una chica especial que se dio su propio lugar y lo más increíble: lo hizo sin siquiera haber tenido que decir nada.

El verla todos los días lo ayudó a sobrellevar el dolor que sintió por mucho tiempo al ya no tener a Noodle cerca, a la real. Porque miraba a Cyborg y…ahí estaba ella, de vuelta a cuando era una adolescente, no necesitaba más. Aunque sí, le aterraba en un principio de lo que fuera capaz de hacerle pero pudo acostumbrarse y cuando te dabas el tiempo de conocerla, te dabas cuenta de que no era tan mala.

Ahora se imaginaba como seria si las dos Noodles convivieran juntas ¿Se llevarían bien? Bueno, si él logra llevarse bien con Cyborg, la verdadera Noodle también podría. Las dos compartirían un cuarto y Noodle ya no se sentiría tan apartada por ser la única mujer en la banda. Ambas se enseñarían muchas cosas una a otra porque las dos saben demasiado de todo.

Le hizo un poco de gracia pensar que incluso podrían llegar a hacer pijamadas donde las dos se pintan las uñas y Noodle le cuenta a su doble robótica como se siente tener un crush sobre X muchacho. Le agradaba esa escena, le agradó imaginar a Cyborg formar parte de la rara y poco común pero linda familia que eran los Gorillaz y todos conviviendo juntos. Cinco integrantes en vez de cuatro. Sonaba muy fantasioso pero era tierno pensarlo. Él ya la aceptaba como un miembro mas después de todo.

Y de nuevo todos esos pensamientos se hilaron hasta llevarlo a aquella pregunta que se hizo desde un comienzo. Si los robots también podían querer. Era una pregunta tonta y la respuesta más inmediata sería un rotundo "No", pero la curiosidad de 2D no lo hacía quedarse con eso. Presentía que sí…o al menos Cyborg podría volverse el primer ser pensante no humano en mostrar sentimientos y emociones. La prueba estaba en como siempre se esfuerza por ponerse a sí misma delante de todo y de todos, antes que ponerlo a Murdoc y a él para defenderlos. Si eso no era amor al prójimo ¿Entonces que era? También cuando ambos convivieron haciendo todas las canciones, en Plastic Beach o en los hoteles, en los buses de gira, fueron buenos momentos. Y serian aún mejor si ella pudiera hablar, reír o llorar, serian sentimientos más sinceros pero hasta ese entonces para 2D ya lo eran.

-Bueno, voy a cambiarme…- La voz de Murdoc lo sacó de su burbuja de pensamientos cuando lo vio levantarse de su lugar y presionar el botón de piloto automático.- La ropa mojada me estorba mucho.- De un pequeño compartimiento sacó un par de prendas de ropa limpia y se metió con ellas al baño.

Ahí 2D se sintió mal de no tener un cambio de ropa también. Debía esperar a que la que llevaba se secara por si sola. El tiempo que ocupó para perderse en pensamientos fueron solo unos segundos que le parecieron horas. Si no hubiera sido por Murdoc, él seguiría reflexionando cada vez más y más.

Volvió su mirada a Cyborg y la vio con ojos de compasión. Suspiró larga, fuerte y hondamente.- Por favor despierta pronto.- Le recorrió su flequillo para destaparle los ojos y la frente. Aprovecho que estaban solos para darle un beso ahí. Si Murdoc lo hubiera visto ahora mismo no dejaría de burlarse de él.

Después el bajista salió mejor vestido. Con un suéter blanco de cuello de tortuga, nuevos pantalones de mezclilla, una gorra de capitán a juego con el suéter y fumándose una pipa entre los labios. Volvió a sentarse y a quitar el piloto automático. De ahí, el recorrido que aún les faltaba para llegar a Plastic Beach fue taciturno.