Han pasado varios dias desde que actualicé. ¡Desde el año pasado que no lo hago! :O ok mal chiste lol. Bueno, primero que nada ¡Feliz año nuevo! c: y tambien espero que hayan pasado una linda navidad n.n Aww ahora dentro de pocos días regresaré a la univerdidad :/ En fin, ahora sí como lo habia prometido ¡Aqui tenemos a Russel y Noodle! ¡Wiii! Y ¿Que mas? este podria ser ya el antepenultimo capitulo (?) Calculo que podrian aproximarse otros dos capitulos (el ultimo con epilogo) antes de que esta historia llegue a su fin o quiza sean tres capitulos aprox. Eso aun tengo que decidirlo. Mientras tanto, disfruten esta actualizacion que espero les guste c: ahora debo volver a trabajar con mis otros fics xD


Noodle se hallaba muy relajada practicando un poco de meditación encerrada en su propio camarote.

Estaba viajando en barco. El señor Kyuzo le había dado su boleto para que se fuera y también le obsequió algo para defenderse pues escuchó rumores acerca de que algunos aliados del gobierno japonés estaban en busca de Noodle para deshacerse de ella. Estuvo viviendo con él en Japón los últimos cuatro años, se expandió el rumor hasta oídos de los políticos y Kyuzo con todo el dolor de su corazón tuvo que despedirse de ella y hacer que saliera del país en cubierto para protegerla. Su próximo destino no importaba cual fuera siempre y cuando ya no estuviera en Japón. Le compró el primer pasaje que le pareció accesible y le dio un beso de despedida antes de verla subirse en su transporte. A Noodle también le dolió mucho despedirse del señor Kyuzo pero era necesario, sabe que lo hizo por su bien.

Ahora el gusto de Noodle por practicar meditación no le duró mucho pues de repente el barco empezó a bambolearse mucho y eso la distrajo de su actividad. Miro hacia afuera por una ventana y vio a varios aviones sobrevolando encima del trasatlántico con la intención de atacarlo. También el resto de personas que viajaban en ese barco comenzaron a gritar y correr por doquier.

"Piratas"- Pensó ella, aunque no estaba totalmente segura. Sí podrían ser piratas o sino los agentes del gobierno que sí sabían dónde estaba después de todo.

A pesar de las circunstancias mantuvo la calma porque de nada serviría alterarse. Se colocó su máscara que llevaba poniéndose desde que se hizo ese feo moretón en el ojo hace varias semanas. Era un hematoma muy grande y al no querer que se lo notaran, usar la máscara fue su única opción para esconderlo. Volvió hacia el pequeño sofá instalado en su cuarto y se sentó a pensar lo que debía hacer.

Escuchó tres pequeños golpes en su puerta y después se asomó por ella un mesero que trabajaba en el barco.- Madam, la nave está bajo ataque de piratas. Tengo ordenes de escoltarla a los botes salvavidas.

Noodle lo escuchó pero no le prestó atención. Su mente ya había decidido que hacer. Se levantó del sofá y se acercó a su cama donde encima de ella estaba un maletín del cual extrajo una metralleta calibre 45. Sí, el obsequio de parte del señor Kyuzo. Él más que nadie sabía que Noodle podía manejar un arma de ese tipo y se la dio precisamente para defenderse de esas situaciones si llegaban a ocurrir.

-¡Oh! Yo…- El mesero se asustó un poco y se hizo a un lado cuando vio que Noodle quería salir del cuarto con arma en mano y se dirigió al pasillo para salir a la cubierta.- Oh Dios…

Noodle ahora ardía en rabia. Esos maleantes pagarían por haber arruinado su viaje en barco. Y si eran los del gobierno tampoco tendría ninguna compasión.

Pronto la nipona les disparaba a los aviones a diestra y siniestra desde la cubierta del barco con ayuda de la metralleta y logró tirar algunos cuantos pero nunca previó que desde uno de ellos que aun sobrevolaba sobre su cabeza se fuera a lanzar una bomba. El piloto se sonrió de manera burlona antes de dejar caer el artefacto mortal sobre todo el barco.

La explosión ocasionada fue muy grande y terrible. Noodle salió volando hacia el agua después del tremendo impacto, perdiendo su arma en el proceso. Cuando los aviadores estuvieron satisfechos con el daño hecho se alejaron rápidamente de la escena.

Noodle mientras tanto nadó lejos de ahí manteniéndose todo el tiempo sumergida para que no la vieran. Llegó hasta donde se hallaba una balsa salvavidas de plástico sin nadie a bordo, estaba abandonada pero a ella le sirvió para montarse en ella y salir del agua. Más atrás el barco ahora se había vuelto destrozos y además se estaba quemando pero la nipona ya no podía hacer nada por remediar la situación. Respiró una gran bocanada de aire cuando se vio libre del peligro y se recostó sobre el salvavidas dejando que los rayos del sol le dieran de lleno en todo su cuerpo.

Parecía que Noodle se quedaría ahí varada, dejando a su balsa yendo sin un rumbo fijo durante quien sabe cuánto tiempo. Pero bueno, al menos le alegraba estar en eso y no nadando.


Ya llevaban un buen rato navegando bajo el océano y no debía faltar mucho para llegar a Plastic Beach. 2D todo ese tiempo estuvo pendiente de Cyborg sin apartarse de su lado mientras Murdoc tenía el control del submarino sin dejar de lado la pipa en la cual fumaba.

De pronto Cyborg volvió a despertarse alteradamente. 2D la vio al momento en que ella ahora estaba intentando vomitar un pequeño pulpo vivo que se quedó atrapado dentro de ella desde que el auto impactó contra el océano. Se lo debió haber tragado sin querer y ahora ese pequeño fue el mismo que ocasiono que Cyborg volviera a reaccionar para poder expulsar aquel extraño cuerpo de su sistema.

Cuando por fin el pulpo salió, Cyborg se limpió con el dorso de la mano un pequeño rastro de baba de pulpo que quedó sobresaliendo de la comisura de sus labios.

Después de mirar aquella escena 2D sintió escalofríos y optó por mejor darle su espacio a la robot.

En el camino. A Murdoc se le habían unido varios submarinos más. En cada uno de ellos iban todas las personas que colaboraron para el disco y pensaban acompañarlo hasta llegar a la playa plástica. Al parecer se espació entre ellos la noticia de que Damon Albarn les tendió siempre a los Gorillaz una trampa durante todos los conciertos presentados y, acordando que eso era injusto, se unieron al bajista de la banda para demostrarle que lo apoyaban a él a pesar de todo.

Ahí iban Lou Reed, Gruff Rhys, Snoop Dogg, Paul y Mick comiéndose una lata de espinacas para el camino, los miembros de De La Soul, quienes succionaron con las turbinas de su submarino algunas cuantas medusas y bueno… entre muchos otros más.

Mientras tanto Murdoc sacó su propio submarino a la superficie, ocupando un mirador para observar que tan lejos estaban de llegar y les indicó a sus otros dos acompañantes que ya estaban a nada de Plastic Beach.

Volviendo con Noodle, seguía recostada en la balsa hasta que sintió unas vibraciones muy fuertes debajo de ella. El agua estaba muy turbulenta. Se enderezó en su lugar y miro hacia el mar. Lo que vio fue una figura gigantesca nadando justo por debajo. No era un tiburón ni nada parecido. Era un hombre de tamaño descomunal.

Russel decidió justo entonces salir a tomarse un respiro pues le faltaba oxígeno a sus pulmones. Cuando se puso de pie ocasionó que la balsa donde Noode estaba quedara arriba de su gran cabeza. La chica entonces no supo cómo reaccionar cuando se vio a si misma ahora estando elevada a sesenta metros de altura. Volvió su vista hacia el enorme hombre y fue que pudo observarlo mejor. Afroamericano, ojos completamente blancos, complexión robusta.

-¿Russel?- Cuestionó ella teniendo el temor latente en su voz. Era una pequeñita comparada con él. Era probable que no la escuchara pero así fue. Russel oyó una voz diminuta zumbándole hasta que llegó a sus oídos y respondió entonces.

-¿Quién anda ahí? ¿Quién dijo eso?- Giro su cabeza varias veces sin lograr ver a nadie.

-¡Soy yo Russ! ¡Soy Noodle!- Gritó.

-¿Noodle? ¿Dónde estás?- Se desesperó al pensar que estaría en el agua y su vista fue directo hacia ahí y no la vio.

-¡Aquí arriba, sobre tu cabeza!

Russel llevó una de sus manos hacia arriba para tentarse la cabeza y en efecto ahí sintió un cuerpo pequeño. Lo tomó con la mayor delicadeza posible hasta tenerlo delante de sus ojos y verlo mejor. Había tomado a una mujercita enmascarada y vestida en colores claros. Ella entonces se quitó la máscara para mostrarse ante él.

-Oye grandulón…es bueno verte otra vez. ¿Qué pasó contigo?- Sentenció ella con una sonrisa en los labios. Russel también se sonrió de felicidad y no pudo contener lágrimas de alegría que le brotaron incesantemente.

-¡Oh Noodle, te he extrañado tanto!

-¡Y yo a ti!- Expresó con emoción. Lo más que pudo hacer fue abrazar el dedo pulgar de Russel para demostrar su cariño.

-Tu…tu ojo…

Noodle se dio cuenta de su herida y de inmediato volvió a cubrirse tras la máscara.- No es nada Russ, estoy bien.

-¿Segura?

-Sí, larga historia, no querrás saber.

-¿No te lastimaron? Bien. Si no me dices, yo tampoco te diré el porqué de mi tamaño.

-¡Russel, no se vale!- Bromeó.

-Claro que sí.- Sonrió burlonamente.

-…Bueno no me digas, Pero al menos explícame que haces aquí.

-Lo mismo iba a preguntar.

-Larga historia.- Repitió.- Bueno, tiene que ver con el gobierno de Japón.

-Oh.- Exclamo.- Creo que si será una larga historia. Cuéntamelo todo, ¿Dónde has estado? ¿Qué has hecho? Tenemos mucho tiempo. Recuerda, si me dices, yo te digo a donde vamos.

Noodle tomó aire antes de hablar.- Bien, desde que me separé de la banda, yo…- La chica siguió hablando un largo rato mientras Russel avanzaba en el mar, escuchándola.


Volviendo con el resto de la banda ya estaban en Plastic Beach. Debido a la neblina del ligar Murdoc tuvo que asomarse fuera del submarino y observar por un catalejo.

Sobra la cima de un pilar igualmente hecho de basura. El líder distinguió ver ahí parado a Boogie Man acariciando un manatí a lado suyo como si se tratara de una mascota. ¿Cómo llegó hasta ahí y desde cuando ya los esperaba? Al parecer este demonio seguía sin rendirse respecto a cobrar cuentas con Niccals.

El ser de inframundo se sintió observado y cuando también le regresó la mirada a Murdoc, éste entonces bajó su catalejo y decidió darle la orden a Cyborg de disparar. Ella obedeció. Con su arma disparó dos veces y estuvo muy cerca de herir a Boogie Man, si es que realmente se puede herir a un ser infernal pero en lugar de eso solo pudo atinar a hacerle un par de agujeros en su capa. Boogie Man se sintió indignado por semejante atrevimiento. Tal vez Niccals había ganado más tiempo por ahora per no sería por mucho. Él iba a regresar pero por el momento se retiraría. Tomó al manatí con sus largas garras y lo obligó a rodar desde el tope del pilar plástico para hacer que cayera al agua y el mismo Boogie Man se fue con el gran animal.

Murdoc los vio caer al agua e interiormente se sintió aliviado al pensar que el demonio se rindió y quizás hasta se intimido igual al ver que Murdoc no estaba solo, tenía a su Cyborg.

La niebla entonces se disipó y con eso los integrantes de Gorillaz pudieron ver con orgullo como ante ellos se iba mostrando la portentosa edificación de Plastic Beach.

Cuando estuvieron cerca de la orilla bajaron todos del submarino. Murdoc tomó un largo respiro al exclamar.- ¡Por fin en casa!

Luego le siguieron el resto de personas que también dejaron sus submarinos. A 2D también le alegraba pisar algo de superficie firme pero excepto un pequeño detalle. Plastic Beach no era su casa. Sí, de vez en cuando se deprimía y esta no era la excepción, al pensar que seguiría tener que viviendo en esa isla ¿Quizá por siempre? En todo caso él desearía haberse quedado en Inglaterra.

Por si mismo tomó el ascensor y lo utilizó para bajar a su habitación y quedarse ahí. No quería que lo vieran estando ahora así de deprimido.

Quería irse de ahí. Ya lo había intentado varias veces y fallado. ¿Tendría algún caso intentarlo otra vez? Para 2D nunca serían suficientes intentos, tampoco quería rendirse fácilmente.

De pronto escucho que alguien tocaba a su puerta y que alguien quería abrirla desde afuera. Era Cyborg.

-Oh, hola Cyborg. ¿Qué pasa?- Ella señaló hacia arriba.- ¿Quieren que vaya? Umm…no, gracias. Dile a Murdoc que no estoy muy bien ahora. Sucede que…ya estoy cansado. De seguir aquí…- Se sentó sobre la cama.- ¿Alguna vez Murdoc te contó sobre los Estudios Kong?

Buscando: Estudios Kong…

No se encontraron resultados.

Entonces Cyborg negó con la cabeza.

-...No, no, es obvio que no.- Respondió 2D.- Pero te hubieran gustado, en serio. Te habría gustado conocerlos. No eran el lugar más perfecto ni el más indicado para vivir pero estaban bien. Ese antes fue mi hogar por varios años. Todas las noches debías dormir casi con un solo ojo y con el otro estar pendiente a que los zombis no entraran. Al principio me daba miedo pero pude acostumbrarme, después de todo, los zombis son mis monstruos favoritos en las películas. Se llegaron a meter varias veces hasta que Noodle se deshizo de todos ellos. ¡Oh! Y de seguro también te gustaría conocerla a ella, bueno, no lo sé. Serian como…buenas amigas, casi hermanas, digo…tu eres su clon.- Rio.- Y en ese entonces tú también hubieras podido patearle el trasero a algunos muertos vivientes. Sería como tu hobby…pero bueno.- Suspiró.- Ahora estamos aquí. En lugar de zombis tengo que lidiar con una ballena enorme. He llegado a pensar que ahora debo llamar a esta playa mi nuevo hogar. No sé si algún día podré salir de aquí pero en verdad quiero hacerlo.- Volvió a mirar a Cyborg otra vez.- Si llegara a escapar…es decir, cuando salga de aquí, te llevaré conmigo ¿Sabes? Sí, eso haré.

Se quedó mirándola otro largo rato. Ahora ya no sabía que más decirle, lo había dicho todo y como siempre ella lo escuchó. Suspiró una vez más, aún más profundo que antes.- Cielos…debo estar loco para hacer esto…luego de todo lo que hemos pasado…- La tomó por los hombros y él se impulsó hacia adelante para quedar más cerca y cuando lo estuvo puso sus labios sobre los contarios dándole un tierno beso.- Creo que me gusta besarte.- Le dijo sonriendo.- Aunque no sé por qué lo hice hasta ahora.- Cyborg no hizo ningún movimiento pero al menos no quería matarlo ni nada por el estilo. Esa nueva acción ahora también se quedaría registrada en su memoria como una muestra de cariño y afecto. Imitó la sonrisa de 2D para demostrarle algo de simpatía por lo que hizo.

-Que Murdoc no se entere. Saldremos de aquí algún día, lo prometo.- Insistió.-… ¡Es cierto, Murdoc!- Reaccionó.- Me sigue esperando pero no quiero ir…- Cyborg entendió y entonces se fue sola otra vez cerrando la puerta tras de sí. 2D también volvió a quedarse solo. Ahora con la promesa de fugarse de Plastic Beach junto con Cyborg. Lo que Murdoc pensara no podía importarle menos. Además se quedó pensando por el beso que le dio a la robot. No estuvo nada mal después de todo.