Holi holi! al fin volví! luego de este largo hiatus inesperado, porque en serio que ni yo lo planeé y me disculpo por eso. Entre flojera, falta de inspiracion y la uni, ya saben = no actualizo :'v Pero ¡Vamos! Gorillaz oficialmente está de regreso en el mapa y eso hay que celebralo, y que mejor que actualizando este fic :) porque si no tampoco puedo avanzar con los demas que tengo atrasados y pendientes y por eso me puse las pilas lol.
¿Que cancion de las nuevas les ha gustado mas? A mi en primer lugar Saturnz Barz (el video y la cancion, es que los dos son tan aaaarrghhh! miis bebos w xDD) y en segundo Andromeda uwu Aqui ya es de dia, 28 de marzo, falta exactamente un mes para que el disco salga y haré todo lo posible por comprarlo ¡¿oiste papá?! Aunque me tome mas tiempo que a los demas. Disfruten el capitulo, lo bueno es que es largo, eso compensa la espera, lo malo es que es muy sad :'( A esto le queda un capitulo. Uno mas y ese será el final, ya lo decidí :'( ok, ya no hablo mas. Perdonen si se hallan errores, ya ando clavando el pico donde sea lol si ven algo mal escrito diganme y lo corrijo.
Russel está cada vez estaba más cerca de llegar y mientras seguía avanzando, se devoraba un tiburón a mordiscos en lo que una pequeña nipona enmascarada en blanco se apoyaba encima de la nuca del gran baterista.
Ahora las cosas en Plastic Beach estaban tranquilas. Eso al menos hasta que Boogie Man hizo su aparición nuevamente. Salió de la nada y se posicionó justo en la terraza de la casa, admirando por un momento el paisaje que desde ahí se apreciaba.
Por dentro, en el estudio, estaba Murdoc, y al ver que Cyborg regresó sola no pudo evitar cuestionarla.- ¿Dónde está ese tonto? Te dije que lo hicieras venir.- A lo que la chica robot negó con la cabeza y se encogió de hombros.- ¿No quiere venir?- Se mostró disgustado.
En eso escuchó ruidos justo arriba, por afuera de la casa.- ¿Qué es eso?- Se puso alerta y la robot lo imitó. No tenía ni una pista de quien pudiera estar caminando sobre la azotea ya que todos estaban abajo, así que para prevenir, le dio una orden a su guardaespaldas.- Espero que estés preparada para lo que sea.- Cyborg rápidamente cogió sus armas y pareció que lo hizo con emoción. Al verla lista, Murdoc le indicó mediante señas que se pusiera atrás de él. Subirían las escaleras y él estaría por delante.
Subieron con precaución y Murdoc abrió la entrada del techo con lentitud. Asomó su cabeza un poco para encontrarse con la sorpresiva visita de su no deseado huésped. Se sorprendió por verlo ahí otra vez, pero al mismo tiempo lo conocía suficiente para poder decir que Boogie Man no era un ser que se rindiera tan fácil…y el mismo Murdoc tampoco.
Cyborg también salía a la terraza armada hasta los dientes. Sonriendo, lanzó disparos como loca hacia cualquier dirección con tal de deshacerse de ese desconocido. Los proyectiles aturdieron al demonio y este optó por salirse de ahí cuanto antes. Boogie Man pegó un salto descomunal que lo hizo desplazarse desde la azotea hacia abajo, cayendo una vez más en el agua.
Para 2D, la vista que alcanzó a ver desde su ventana fue la de una figura oscura cayendo de golpe y haciendo miles de burbujas, alejándose de ahí nadando.
"Ese es… ¿Boogie Man?"
La creatura de las tinieblas salió del agua otra vez gracias a un gran salto y aterrizó sobre la cubierta de un auténtico y enorme barco pirata que él mismo hizo aparecer de la nada y en un santiamén.
A pesar de todo, Boogie Man se encontraba ileso y desde su lugar pareció dirigirle a Murdoc una mirada llena de odio y rencor. Extendió una de sus manos hacia enfrente y de esa manera provocó que Murdoc empezara a tener una visión acerca del pasado.
En lo que esto sucedía, Cyborg se escabulló de nuevo escaleras abajo.
La visión se enfocaba en los cuatro jinetes del apocalipsis, montados cada uno en su caballo y cabalgándolos salvajemente. Todos ellos de aspecto imponente, poderosos, dignos de respeto. Un quinto y último jinete, que iba hasta atrás de los otros, estaba montado en un burro lento .A la lejanía otra figura se acercó hacia él. Boogie Man no pudo verle el rostro porque lo cubría el sombrero que llevaba puesto. El sujeto le extendió su mano enguantada en señal de querer hacer un trato con él. Entonces Boogie Man aceptó sin pensarlo demasiado. Cuando ambos se dieron la mano, el otro sujeto por fin le reveló su rostro, mostrando así que siempre se trató de Murdoc con quien Boogie Man cerró el acuerdo.
A partir de ese momento las demandas de Murdoc fueron que Gorillaz volviera a resurgir como una banda exitosa, con un nuevo disco, una nueva base, un nuevo sonido, un nuevo de todo. Hasta ese entonces Boogie Man le concedió todo lo acordado y aun así Murdoc nunca fue capaz de saldar su parte. Si Boogie Man no obtenía su paga a cambio por las buenas, sería por las malas.
Ahí fue que la visión terminó. El bajista se sonrió burlonamente hacia Boogie Man e incluso le sacó la lengua. Se notaba que seguía sin querer pagarle con nada.
Cyborg reapareció nuevamente esta vez en la playa donde estaban todos los artistas, hasta el momento, expectantes en la escena entre Murdoc y Boogie Man, pero ahora que Cyborg volvía, ella se robó toda la atención, sobre todo porque ahora se preparó con un mayor armamento. De por sí, la puerta principal de la entrada acaba de ser derribada y destrozada desde adentro gracias a una enorme explosión y todos desconocieron que fue lo que la provoco. Si un disparo, dinamita o una granada.
La robot se cargaba dos armas enormes en cada mano, su cuerpo envuelto en recarga de balas, más arma pesada la cargaba sobre la espalda y además se le notaba una gran sonrisa dibujada en sus labios, como si con todo esto se hubiera preparado para pelear en el mismísimo Armagedón y así asegurarse la victoria. Después de todo fue Murdoc quien le dijo que estuviera "preparada para lo que sea" y vaya que sí lo estaba.
El demonio, furioso, con un simple movimiento de brazos, hizo que más neblina negra se extendiera a lo largo de la cubierta del barco, y toda esta neblina de a poco fue elevándose y adquiriendo la forma de varias personas que de nuevo se hicieron presentes.
Ahí apareció Damon Albarn junto con sus propios artistas. El plan seguía en pie: Derrocar a los Gorillaz para ser ellos los nuevos Gorillaz, por eso desde un principio también cerraron un trato con Boogie Man para poder lograrlo. Por eso todo el alboroto de dejarlos siempre encerrados en los vestidores, todo siempre fue parte de un plan entre ellos para sacarlos del camino, hasta Boogie Man lo sabía, todos confabularon contra ellos desde antes, desde un inicio.
A lo lejos llegaron más aviones de guerra que comenzaron una gran balacera aérea hacia Plastic Beach. Murdoc entonces corrió a ocultarse en el interior de la casa, volviendo sobre sus pasos, salta hacía la entrada por donde salió a la terraza para poder salvarse la vida antes de que cualquier proyectil lograra lastimarlo.
Todos los vidrios comenzaron a hacerse pedazos al ser impactados. 2D desde la parte baja sientió como todo temblaba y echó otra mirada hacia su ventana. Vio que la ballena estaba cerca y cada vez acorta cada más la distancia entre ella y 2D.
Él, teniendo aun puesta sobre la cabeza la máscara que Cyorg le escogió, su único reflejo fue ajustársela frente a su rostro para si ya no ver más al mamífero marino. Si ese sería su inminente final, no quería que sus ojos vieran que terminaría su vida de esa forma, con su más grande temor tragándoselo.
Mientras tanto, arriba, la batalla continuaba. Cyborg logró ponerse tras varios obstáculos para evitar que la atacaran. Nunca en su plazo de vida hasta el momento presenció tanta destrucción hacia la playa, ni tantos aviones juntos tratando de atacar al mismo tiempo. Aquello era algo con lo que ella nunca lidió, y realmente desconocía si podría lograrlo.
A su alrededor ella presintió el miedo de los demás que también trataban de huir de aquel desastre. La desesperación y la desesperanza también eran emociones y sentimientos que flotaban en el aire, que lo hacían más pesado.
Los escombros por doquier, los gritos, el pánico, el llanto, la sangre, la locura, las armas, el fuego y el humo que éstas desprendían. Todo eso multiplicado por diez. Así era el ambiente en Plastic Beach.
Todo eso por sí mismo era una bomba que se detonó en cuestión de segundos y todo por la llegada de aquel ser oscuro y misterioso llamado Boogie Man. Era demasiado. Era imposible. Todo un reto para Cyborg…al fin…un verdadero reto. Cuando todo ese tiempo solo estuvo sirviendo para protegerle el trasero a Murdoc, por fin se presentaba algo digno de demostrar cuales eran sus verdaderas capacidades como robot, por fin podría demostrar sus habilidades, para lo que en realidad fue creada. Esa una oportunidad que nunca antes se volvería a repetir, ese era su momento.
Ese tiempo en que Cyborg se quedó estática procesándolo todo fue como si pasaran minutos, valiosos minutos que se pudieron haber utilizado para salvar la vida de los demás. Cuando la robot salió de su trance, notó como los demás colaboradores de la banda la estaban mirando. Algunos expectantes, suplicantes a que hiciera algo, otros la vieron algo aterrados y a la vez confundidos. Varios de ellos lograron tomar cualquier cosa que fuera para poder defenderse ellos mismos pero aun así permanecían escondidos de la vista de los piratas malos.
Todo ellos pudieron notar como la androide los miró de vuelta con una sonrisa espeluznaste capaz de causarles escalofríos. Era una sonrisa que nunca antes la vio nadie hacer, era algo macabra, parecida a la que cualquier psicótico encerrado en manicomio haría. Ese momento fue tan aterrador, parecido al que se experimenta cuando vas a ver una película de miedo que nunca antes viste. Y el terror aumentó más cuando a Cyborg comenzó a salírsele una lágrima de su ojo derecho. No era lagrima de aceite de engranes. Era una lagrima autentica, signo del gran éxtasis que la robot experimentaba.
En las profundidades del cuarto de 2D, éste estaba listo para esperar a que la ballena se lo tragara. No se atrevía a mirar, solo esperaba lo que tuviera que pasar. Pero el ataque de la ballena jamás llegó. El mamífero repentinamente fue sujetado de su aleta trasera por una mano gigantesca que la detuvo en su camino para llegar a 2D. La ballena pareció quedarse helada ante tal situación.
De pronto el mamífero fue expulsado hacia afuera del agua por esa misma mano enorme que la lanzó y la mandó tan lejos como pudo. En el proceso el enorme animal impactó contra los aviones que no vieron venir esa intromisión en su camino. La mayoría siempre estuvo concentrándose en lanzar disparos. Como mucho la ballena también se llevó a dos aviones enemigos y los hizo desplomarse en el océano, volviéndolos trizas. A otro más lo hizo explotar en el aire.
-¡¿Q-q-qué diablos fue eso?!- 2D fue directo hacia la puerta e intentaría abrirla a como dé lugar para no seguir perdiéndose detalles de lo que ocurría afuera.- ¡Vamos, abre…abre…!- Pedía el vocalista en lo que trataba de jalar la puerta o tan si quiera poder aflojarla.
Fue entonces que Russel emergió desde abajo, alzándose cual enorme titán marino. Tomó una gran bocanada para respirar al fin aire fresco luego de todo el tiempo que estuvo sumergido e inmediatamente después colocó ambos brazos sobre la orilla de la playa causando un gran chapuzón al hacerlo.
Ahora Russel miraba a todos los presentes como si fueran pequeñas hormiguitas, tan impotentes. La aparición del gran norteamericano hizo que la batalla de pronto cesara. Ahora todos también se concentraban en Russel. No daban crédito a su tamaño y de inmediato empezaron los murmullos preguntando acerca de porqué creció tanto, que hacía ahí, y donde había estado antes durante tanto tiempo que no se supo de él, durante toda la fase de producción del álbum de la banda.
De momento Russel también resultó una salvación, pues los atacantes al verlo huyeron despavoridos de la zona y dejaron Plastic Beach tranquila. Los aviones se alejaban y de Boogie Man tampoco había rastro alguno.
Todos quienes estaban del lado de los auténticos Gorillaz miraban al baterista con asombro pero tampoco sabían cómo reaccionar ni que decirle. Él seguía observándolos con esa mirada de padre estricto que les decía "Espero recibir una buena explicación aquí". Seguramente él también tendría muchas preguntas que merecían y valían la pena ser resueltas. Hasta la misma Cyborg quedó sin reacción al verlo.
Russel procedió a abrir la boca. En un principio pensaron que sería para decir algo, pero únicamente lo hizo para dejar a alguien salir desde adentro. Era una persona pequeña, pequeña para Russel, claro. Obviamente era un ser normal. Ahora que veían bien, se trataba de una mujer. ¿Una niña? No, una adolescente, una chica joven, por ahí de sus veinte. Tenía una máscara blanca puesta. Alguno se dijeron a sí mismos que la máscara representaba la cara de un felino, otros más le hallaron forma de mariposa pero la bendita mascara ahora era lo de menos. ¿Quién era esa joven? Todos querían saberlo, estaban ansiosos. Cuando la chica se retiró su cubierta fue para revelar que se trataba de Noodle.
Aquella tierna niñita que alguna vez conocieron durante la primera fase de la banda ya no estaba ahí. Aquella dulce adolescente que creyeron perder durante el rodaje del video de El Mañana se convirtió en una chica mayor, rebelde, envuelta en ropas blancas que bien algunos consideraron como si fuera la alegoría de un ángel que regresaba a la tierra luego de haberse marchado una vez.
Sin duda ese era un ángel hermoso. Noodle estaba tan linda, el cambió que sufrió durante esos años de desaparición no fue para mal, sin embargo su cara se encontraba algo demacrada por culpa de un gran hematoma en su ojo derecho.
Todos estaban en silencio apreciándola a ella. Noodle también le dirigió un vistazo a cada uno. A algunos los reconocía de trabajos anteriores con Gorillaz, pero al topar su mirada con la de su clon robot adolescente no pudo evitar preguntar lo más lógico.- ¿Qué demonios está sucediendo aquí?
Justo en esos instantes aparecía Murdoc. Logró salir ileso de su escondite dentro de la casa pero estaba lleno de pequeños rasguños en la cara de algunos vidrios que lograron lastimarlo.
-Demonios…- Dijo para sí en voz baja, sintiéndose derrotado por los acontecimientos ocurridos. A sus sienes les estaba dando un pequeño masaje pues por el alboroto de tantos disparos hasta le dolía la cabeza. Su mirada después la dirigió al primer gran monumento que se encontraba frente a él y ese obviamente era Russel.- ¡¿Qué carajo?! ¡¿Russel, eres tú?!
-¡Murdoc!- Reaccionó el mencionado.
-¿Qué te pasó? ¡Esta enorme!
-Te he estado buscando durante mucho.- Exclamo el baterista, ignorando el comentario del otro y señalándole, con el semblante muy serio.
-¿Qué? Aguarda un momento grandote…- Murdoc recuperó la compostura.-…en primera explica que pasó contigo.- Mientras hablaba cada vez se acercaba más al enorme neoyorkino.- Y qué diablos estás haciendo aquí.
-¡No, no! ¿Cómo que qué diablos hago aquí? Si no fuera por mí ya te habrían matado y además tú eres el que debe…
-¡Darme una explicación!- Interrumpió Noodle.
-¡Exacto! - Sentenció Russel.
-¿Noodle? Noodle… ¿E-en verdad eres tú? - Hasta ahora Murdoc se daba cuenta de la presencia de la nipona. La miró con los ojos bien abiertos sin poderlo creer aun.
-¿Por qué no comienzas diciéndome por qué hay una doble de mí?- Espetó ella con enojo.
-Y después nos hablarás sobre esta…isla de desechos, o…lo que sea.- Secundó el neoyorkino.
Murdoc cayó en cuenta de que al fin ambas Noodles se conocieron, estando cara a cara. Las miró una a la otra y fue ahí que la tensión aumentó.- Noodle…Russel, por favor, no nos precipitemos a conclusiones apresuradas ¿Sí?- Empezó a reír muy nervioso.- C-claro, y-yo les explico todo lo que quieran pero… ¡Vamos! ¿En serio no están felices de verme? ¿Ni siquiera un "¡Que tal Mudzy!"? ¿Eh, Russ?... Y Noodle, muñeca ¿No me darás un abrazo?- Comenzó a acercarse a ella con los brazos muy abiertos pero Noodle se negó alejándose aún más y apartando a Murdoc de su persona.
-¡No, olvídalo! ¡No te daré un abrazó! ¡No pienso saludarte! ¡No pienso estar conforme hasta que respondas todas nuestras dudas!
-¡Estas evadiendo el tema!- Le reclamó el colosal afroamericano.
-¡Wow! Calma, están alterados, yo entiendo.- Murdoc era quien trataba de calmar los ánimos agresivos.
-¡Comienza a hablar ahora!
-¡Bien, bien! Les explicó.- Suspiró.- Supongo que todo se remonta a la época en la que Noodle se fue. La banda ya no es lo mismo sin ella, cada quien quiso tomar su propio camino después de eso. Con el tiempo, el dinero a mí se me agotaba. Ese "descanso" que todos decidimos darnos se prolongó demasiado y parecía que Gorillaz ya no tenía intenciones de volver a reunirse. Se me acababa la plata y entonces decidí empezar un nuevo disco por mi cuenta. Pero ¡De ustedes dos! ¡Ni remota idea de dónde localizarlos! Y por mis propios medios tuve que sustituir a Russel con baterías sintéticas, digamos que 2D tampoco está aquí por gusto y de Noodle tuve que hacer una réplica robot ¡Y está playa, es la nueva base! Digo, a veces podemos estarnos muriendo de inanición pero…es un pequeño paraíso, podrían acostumbrarse a esto.- Lo resumió lo más que pudo pero aun así los demás lo miraron insatisfechos, no los convenció su explicación aunque por primera vez Murdoc fue estrictamente honesto.- ¡Oh por favor! ¡Ya les dije lo que querían oír! ¡¿Ok?! ¿Qué más quieren, una disculpa?... ¡Lo siento! ¿De acuerdo? Ya….- Hubo otro momento de silencio. Russel y Noodle siguieron lanzándole miradas inconformes y con disgusto. Ante eso, Murdoc tuvo que intentar esforzarse un poco más.
-Fui un idiota. Quizá debí haber intentado seguir buscándolos en lugar de ser el llanero solitario en todo esto. Noods, sobre todo a ti te debo la disculpa más grande. No dejé de extrañarte ni un solo día, ni un solo minuto ni segundo. Nadie puede reemplazarte, ni siquiera una segunda tú…por favor…perdóname…- Volvió a acercarse a ella y esta vez se hincó enfrente, abrazándole las piernas como si le implorar algo de clemencia, en lo que agachaba la cabeza.
A la chica se le partió el corazón ver esa escena a sus pies, pero no quería demostrarlo ni lo haría, con los brazos cruzados, estaba decidida a no mostrar compasión.-No…no lo sé. No voy a perdonarte. Podría tomarme días, meses, años o tal vez nunca, tal vez nunca te perdone. Lo que me hiciste no lo merece ¡¿Entiendes?! Me siento…traicionada.- No pudo evitar que de sus ojos salieran unas cuantas lagrimas que resbalaron por sus mejillas hasta juntarse en la punta de su barbilla para después caer.
Murdoc se sintió terrible, se sintió la mierda más grande y la persona más terrible del mundo porque acababa de hacer llorar a una chica. Y no cualquiera, era Noodle, su Noodle, su princesa, su niña-ahora-ya-no-tan-niña convertida en una mujercita.
Era verdad, ella no tenía por qué perdonarlo nunca si no quería. Esas palabras lograron herirlo. Peor que cualquier bala que hubiera podido atravesarlo antes. Él sintió como esas lagrimas le cayeron en su cabeza y en ese momento sintió como algo dentro de sí se revolvía, provocándole nauseas de sí mismo.
Entonces en ese instante también alguien más salía desde adentro de la casa. Ahora fue 2D quien apareció corriendo, gritando, con los brazos al aire como un loco desesperado por lo ocurrido.- ¡Murdoc! ¡Murdoc! ¡Ayuda! ¡¿Qué está pasando?!- Al parecer pudo lograr salir de su habitación por sí mismo, al fin.- Se paró en seco al ver aquella escena tan peculiar. Como siempre el gigantesco Russel robándose la atención primeramente y en segundo lugar quedaba Murdoc aun abrazándose de Noodle. 2D la pudo reconocer al instante pero al igual que el resto, no pudo reaccionar en ese momento. A lo mucho solo se le salió murmurar su nombre, con un poco de tartamudeo.
-¡2D!- Exclamó la nipona. No con mucha dificultad zafó sus piernas del agarre de Murdoc sin importarle que éste se quedara sin nada de que sostenerse. Al ver como ella se dirigía hacia el vocalista, solo pudo bajar su mirada nuevamente aun sintiendo que el que Noodle lo dejara ahí plantado se lo tenía bien ganado. Noodle corrió torpemente sobre la superficie irregular de Plastic Beach, acercándose con cada paso hacia 2D. En algún momento ella abrió los brazos de par en par sin poder esperar un segundo más sin abrazar a Stuart. Él también apenas dio unos pocos pasos adelante, terminó por abrir los brazos igual que ella y cuando estuvieron cerca fue que se unieron en un caluroso abrazo, uno que no se daban en años.- ¡No sabes cuánto te extrañe!
-¡Y yo a ti!- Declaró 2D sin poder soltarse de ella. Ahora que estaban juntos, no quería que nunca más se volvieran a separar. Noodle comenzó a sollozar por la emoción que experimentaba y en poco tiempo volvió a soltar lágrimas, esta vez por felicidad.- No vuelvas a irte.- dijo con un hilo de voz.
-Ha pasado tanto.- Respondió ella con voz quebradiza.
-No llores, no llores.- La consoló mientras acariciaba su cabello con cariño. Aunque siendo honestos, 2D estaba a punto de hacer lo mismo pero tuvo que aparentar hacerse el fuerte frente a ella. Volvieron a mirarse a los ojos y 2D le secó los rastros de sus lágrimas con ayuda de los pulgares. Noodle le sonrió.- Lo que importa es que estas aquí… ¡No puedo creerlo!- Ella a cambio le besó la frente y seguía sin soltarlo.
Después de presenciar aquella escena, algo dentro de Cyborg se rompió. Para ella, Noodle y Russel eran una amenaza, completos desconocidos invadiendo Plastic Beach, su territorio, todo aquello que Cyborg ha conocido.
Llegaron en un momento crucial, justo cuando Cyborg creía que podría manejarlo sola, y no, ellos llegaron y lo echaron a perder, vinieron a arruinar la oportunidad por la que Cyborg tanto había esperado para demostrar su verdadero potencial y la nipona y el neoyorkino tuvieron que intervenir y ahuyentar a los invasores. Pero a su vez ese también era trabajo de Cyborg, si ella no era quien los hacia correr lejos, eso la haría parecer una robot inútil.
De por sí, ahora resulta que ella misma solo es una copia de alguien más, no es auténtica. 2D y Murdoc nunca la hubieran necesitado realmente, solo porque la original se encontraba desaparecida, pero si no, entonces en realidad Cyborg nunca hubiera existido. Solo fue un instrumento para sacar a la banda adelante, y ahora que la verdadera guitarrista apareció…Cyborg ya no tienen un motivo de ser.
Noodle y 2D seguían abrazándose. Tal vez hubieran podido continuar así por más tiempo, pero el grito de advertencia que les lanzó Russel repentinamente los hizo tener que separarse.
-¡Cuidado chicos!- Le oyeron decir. Cuando se fijaron, Cyborg cargaba un arma en sus manos. Si no fuera por Russel, la bala que salió disparada de ahí hubiera impactado contra cualquiera de los dos.
-¡Cyborg!- Exclamó 2D muy impactado en lo que se hacía a un lado.
Pronto todos se dieron cuenta de que el ataque iba contra Noodle, porque al ver que su disparo fue en vano, Cyborg aventó la pistola al suelo y lo siguiente que hizo fue correr en dirección a Noodle con intenciones de lastimarla. De sus shorts extrajo un par de dagas que ahora portaba en ambas manos y se acercaba ágil y peligrosamente. Noodle no se sintió intimidada, por el contrario adquirió una pose firme y a la vez de defensa.
-¡Noodle, cuidado!- Advirtió 2D, aunque un poco tarde, pues para cuando lo dijo las dos ya se hallaban frente a frente. Antes de que Cyborg pudiera hacer cualquier cosa, Noodle la recibió con una fuerte patada voladora que le impactó fuertemente en su rostro. Esto hizo que Cyborg perdiera equilibrio y cayera, soltando las dagas en el proceso. El movimiento de Noodle impactó a 2D pero no de buena manera. Sintió miedo.- ¡No! ¡No peleen!- Gritó aterrorizado. Él quería ir e intervenir en lo que estaba pasando pero simplemente se quedó petrificado de miedo. No podía acercarse a detenerlas por temor a lo que pudiera suceder después, también podría resultar malherido.
Los demás ahí presentes, de hecho todos los colabores salieron huyendo del lugar. Aterrorizados cada uno se fueron de ahí fugazmente.
Cuando Cyborg se recuperó. Se puso de pie e impactó su puño contra el rostro de Noodle. Esto la hizo retroceder varios pasos pero sin perder el ritmo, ella hizo el contraataque.
-¡Noodle!- Ahora Russel se encontraba igual que 2D al ver que la lastimaban. Lanzó después un grito desesperado hacia Murdoc.- ¡Haz algo, idiota!
Murdoc se encontraba congelado en su lugar, viendo con expectación lo que ocurría en lo que ahora se volvía el campo de batalla.- E-eh…p-p-pero ¿Q-qué puedo hacer yo?- Russel notó que hasta Murdoc tenía miedo. Lo vio en su mirada. Y él bien sabía que nunca antes notó a Murdoc de ese modo. Era tan extraño verlo así, y a la vez comprensible. Pero si su líder no tenía idea de cómo detenerlas, Russel ya se estaba figurando algún modo. Era un gigante ahora. Él podría hacer algo. Con su tamaño de ahora, Cyborg no sería sino más que una simple hormiguita, se desharía de ella sin ningún problema.
Como si Noodle adivinara las intenciones de Russel, grito fuertemente.- ¡Yo sola puedo! ¡Lo tengo bajo control!
-¿¡Estás loca?!
Ahora ella sostenía las manos de Cyborg y las mantenía detrás de su espalda, manteniéndola inmovilizada. No contó con que la robot entonces echara la cabeza hacia atrás y Noodle recibió un fuerte golpe en la frente. Cyborg se vio liberada y aprovechó para darle otro golpe a Noodle en la boca del estómago. Esto la hizo caer de rodillas pero ni aun así esto la detuvo. Noodle atinó a jalarle una de las piernas a su doble y de esta manera ocasionó que Cyborg también se fuera hacia abajo. Estando a la misma altura, las dos continuaron dándose de golpes, bofetadas y jalones de cabello. Cyborg lastimó a Noodle en su nariz y esta comenzó a sangrar. La robot parecía estar disfrutando de ver a su contraparte en mal estado y sin rendirse. Presentaba todo un reto y eso era lo que buscaba. Qué mejor que pelear con Noodle que Noodle misma.
El rostro de Noodle ya se encontraba muy mal. Sangrante, con moretones y rasguños. No sabía cuánto más podría seguir así. Con un gran esfuerzo se sobrepuso encima de Cyborg luego de tumbarla hacia atrás y hacerla quedarse sobre el suelo putrefacto. La androide a pesar de todo conservaba una sonrisa inquietante. Al quedar inmovilizada de las manos gracias a Noodle, Cyborg sacó su mejor as bajo la manga y su sonrisa sombría fue cambiada cuando ella abrió su boca para mostrar el arma secreta que ocultaba en su interior.
Noodle se sorprendió. Temió por un momento que le disparara, entonces se movió velozmente para alejarse de ella y salir corriendo. Varias balas salieron disparadas en vano.
Noodle corrió hacia 2D. Volvió a abrazarlo y a la vez queriendo esconder detrás de él. 2D igualmente tenía mucho miedo pero el bienestar de Noodle era antes que el suyo.
Cyborg volvió a ponerse de pie para ir y alcanzar a Noodle pero la voz de Murdoc se lo impidió.- ¡Cyborg!- Gritó a todo pulmón. La robot entonces le prestó su total atención, con la mirada fija hacia su persona. El bajista al fin pudo atreverse a hacer algo al respecto. No dejaría que lastimaran a la nipona.- ¡Detente! ¡Detente ahora mismo!- Mientras Murdoc le hablaba, Cyborg parecía haber entrado en trance. No captaba del todo lo que Murdoc decía, aunque este creyera que sí estaba siendo escuchado. Cyborg tenía la visión algo ida, incapaz de poder enfocarse en un punto fijo hacia enfrente. Ella comenzó a caminar hacia donde Murdoc se encontraba, lentamente. Volvió a abrir su boca y mostró una vez más el arma oculta en ella. Al darse cuenta Murdoc sintió aún más pánico y le dio más órdenes a la robot para que se detuviera.- ¡Alto! ¡Quédate ahí, no des ni un paso más!- Sin embargo ella continuaba su camino.- ¡Cyborg, obedece! ¡Te digo que te quedes donde estas!
-¡No te escucha!- Declaró Russel.- ¡Nada funciona!
-¡Tienes que hacerme caso! – Gritó de nuevo el bajista en un último intento desesperado por hacer entrar a esa máquina en razón.
Noodle observó a la distancia. Su doble en cualquier momento abriría fuego. Como 2D se encontraba también observando, a su lado, ella podía sentir como todo él temblaba en su sitio. La mirada de la nipona se centró sobre el suelo donde distinguió el arma que Cyborg dejó olvidada desde un principio cuando planeó hacer su primer ataque contra ella que resultó fallido.
Procuró no llamar la atención de nadie. Cautelosa, se aproximó hacia el arma y la tomó con ambas manos para apuntarle a su clon metálica.
2D ni se percató de que Noodle ya no estaba con él, solo hasta que la vio ya con la pistola sujetada.
-¡No lo hagas!- Por mero impulso, 2D al fin pudo moverse de su lugar desde que la pelea comenzó. Se aproximó hasta Noodle. Él también trató de quitarle la pistola.
-¡2D! ¿Qué haces?- Reclamó ella.
-¡Suéltala!
-¡La necesito!
-¡Noodle, por favor…!- Entre la pequeña disputa de ambos, se escuchó un disparo proveniente de aquella misma pistola que los dos trataron de obtener. Después se hizo un silencio sepulcral. Todo el mundo retuvo la respiración por lo que subjetivamente pareció una eternidad pero fueron solo segundos. 2D y Noodle se miraron uno al otro rápidamente. Comprobaron ambos encontrarse bien y luego miraron hacían el frente.
Ahí seguía Cyborg, a diferencia de que ahora en la parte de su estómago estaba la marca de un agujero de bala por el cual uno podía ver fácilmente cómo la atravesó por completo. La robot les regresó la misma mirada lunática. Parecia ya no presentar otro semblante que no fuera ese.
2D, consternado en ese momento, echó unos pasos hacia atrás involuntariamente, sin poder creer lo que había hecho. Ya hubiera sido por él o por Noodle, o más bien, por ambos. Ambos causaron ese disparo hacia Cyborg pero no a propósito. 2D no lo hizo a propósito. Era el único que quería evitar que precisamente eso pasara, y pasó.
Noodle fue quien al final se quedó con la pistola. Cando reaccionó a ello, volvió a apuntarle a Cyborg y continuó apretando el gatillo. Una, dos, varias veces seguidas.
-¡No…no…no!- Suplicó 2D por cada disparo que escuchó. Sabía que ahora era inútil. Escucho otros tres disparos más pero trato de acallarlos cubriéndose los oídos. Cuando todo cesó, 2D se atrevió a volver a abrir los ojos. Vio a Cyborg temblando unos segundos antes de desvanecerse en el suelo. Él gritó fuertemente sin poder evitar ir corriendo en su auxilio. Llegó y se puso en cuclillas ante ella.- Levántate Cyborg, vamos, vamos…- Pedía. Él sabía que ya no se iba a parar de ahí pero no dejaba de tratar.- ¿Me escuchas?... ¿Aun estas ahí?...- Con cada pregunta que hacía más se soltaba a llorar. Esperaba que los ojos de Cyborg, que alguna vez comparó con diamantes, se abrieran, que le diera alguna señal de que aún había esperanza. Nada ocurría.
-Viejo, es inútil. Déjalo.- Sugirió Russel con delicadeza.
-No…no…- Se negó a oírlo.- ¿Aun puedes repararla…verdad?- La pregunta fue dirigida a Murdoc.
El bajista también se había acercado a mirar a su creación ahora destruida. Tenía un semblante serio.- Era solo un pedazo de metal. Chatarra, Tuercas y tornillos nada más. Noods…gracias por salvarme.- Se dirigió ahora hacia la nipona.
Ella igualmente estaba viendo a su doble caída.- ¿Qué te hace pensar que te salvé?- Dijo sin emoción alguna.- Solo quería deshacerme de ella de una vez.
Murdoc quedó dolido por eso, pero comprendió. Cuando vio que Noodle se diría ahora hacia la casa, mientras se limpiaba la sangre que aun goteaba de su nariz, él se ofreció a acompañarla.- Ven por aquí…
-¡Ella era más que tuercas y tornillos!- Grito entonces 2D, casi desgarrándose la garganta y llamando la atención de ambos.- ¡No la conocías lo suficiente!...Tenia…tenia sentimientos…-Sollozó.- Los tenia…los tenia…los tenia. Tomó el cuerpo metálico para acercarlo más hacia si, lo abrazó mientras seguía repitiendo "los tenía" muchas veces.
A Murdoc le causó mucha inquietud esa escena, escalofríos.
Russel no soportó ver a 2D de ese modo. No supo cómo ayudar. Por primera vez en mucho tiempo le dio la espalda, sin atreverse a seguirlo viendo.
Noodle continuó soltando pesadas lágrimas mientras se dejaba ser guiada por Murdoc.
Todo había terminado.
