CAPÍTULO 2: Accidente
Capítulo siguiente... Al fin veremos el accidente de Spock...
El equipo de reconocimiento para esa misión consistía en el capitán, el primer oficial, el doctor McCoy y tres miembros del equipo de seguridad de la nave, tres camisas rojas*
Después de ser energizados en el planeta, se dividieron en dos grupos para explorar el terreno. El planeta se veía muy similar a los desiertos terrestres, sin señales de ninguna forma de vida a la vista, ni siquiera plantas. Jim, McCoy y Hendorf fueron, por un lado, mientras que los otros tres por otro. Cada uno de los equipos tenían un tricorder para detectar cualquier anomalía cercana. Caminaron por al menos unos 20 minutos, explorando rocas y otros, cuando escucharon unos gritos de alarma provenientes de la zona que exploraban Spock y los otros. Jim y Bones se miraron, asintiendo al mismo tiempo y se dirigieron allí. Cuando llegaron, solo pudieron ver a los dos miembros de seguridad desmayados, cerca de lo que parecía un gran cráter.
-Maldición, se supone que este planeta estaba deshabitado Jim -dijo McCoy mientras examinaba a los dos hombres. Se tranquilizó más al ver que no habían sufrido daños graves, salvo unas cuantas contusiones y nada más. Uno de ellos despertó en unos minutos y de inmediato fue abordado por el capitán.
-Señor García, ¿qué pasó? ¿Dónde está el señor Spock? -la voz de Jim sonaba preocupada.
-El señor Spock pareció escuchar algo y se adelantó, de repente, escuchamos una explosión y un denso humo cubrió toda la zona, perdí el conocimiento...
-¡Maldita sea! -Jim no se había acercado al cráter, temeroso de lo que pudiera encontrar, apenas escuchó lo anterior, se apresuró a meterse en el mismo, encontrándose con la cosa más rara que pudo haber encontrado. En la base de ese cráter, había una joven vulcana. Podía distinguir sus orejas puntiagudas entre las hebras de cabello liso negro, llevaba un uniforme masculino de la Flota Estelar. Tuvo un presentimiento, pero no podía creerlo.
-¡Bones! ¡Apresúrate, tienes que venir aquí! -la joven estaba de espaldas a Jim, y este no se atrevía a moverla o si quiera acercarse más a ver su rostro.
-¡Demonios Jim, que soy médico, no tu maldito perro para venir cada vez que me llamas! ¿Qué es lo que pasa? -apenas estuvo al lado de Jim y vio lo mismo que él, su boca se abrió en una muda mueca, parecía un pez intentando boquear, cuando la voz volvió a él, solo pudo preguntarse- ¿Ese es?
Jim superó el shock inicial y rodeó el cuerpo, comprobando lo que ya sabía, esa joven vulcana era su primer oficial. Las facciones en su rostro se habían hecho más suaves, sus labios se veían más grandes, al igual que sus pestañas, el cabello estaba hasta la mitad de su espalda y el uniforme estaba algo rasgado en ciertas zonas que por alguna razón lo hicieron sentir vergüenza. ¿Desde cuándo el seductor Jim se sentía así por observar ciertas partes en una mujer? Aún con todo eso, por alguna razón, ese cuerpo gritaba Spock por donde lo viera, no sabía por qué, pero eso era lo que sentía en ese momento. Mientras Jim aún estaba asimilando todo esto, McCoy se había dedicado a pasar el tricorder examinando algún daño o alguna anormalidad, sin embargo, todo se mostraba normal.
-Será mejor transportarnos de regreso Jim, debo examinar más esto -sin superar el shock, Jim habló a su comunicador para que fueran energizados nuevamente a la nave. No quería que Spock sufriera más daño, por lo cual, con mucha delicadeza, lo cargó en sus brazos apoyando su cabeza en su pecho. Los latidos de su corazón se intensificaron e intentó ignorarlos, sólo lo hacía para mantenerlo a salvo, se repetía a sí mismo. McCoy lo vio con sorpresa, pero luego sólo hizo una mueca ante esto.
Apenas llegaron a la nave, Jim llevó a Spock aún en sus brazos a la bahía médica, se negaba a dejarlo en la camilla de transporte, alegando que podía lastimarse -siendo que esas camillas eran super seguras.
-Jim, será mejor que ya sueltes a Spock -McCoy estaba algo molestó pues Jim se había empeñado en dejar a Spock en la camilla de la bahía médica, pero no se alejaba, imposibilitando la exanimación.
Tres coscorrones, dos escáneres completos de cuerpo y 4 muestras de sangre después, McCoy dictaminó que no había ninguna señal física de la razón del cambio de género de Spock. Sus resultados indicaban que todo era normal.
-Si todo está normal, ¿por qué ahora es una mujer? -dijo Jim sin poder evitar que su voz sonara rara.
-No tengo ni una idea del porqué, en cuanto despierte será mejor que...
Justo en ese momento, Jim vio como Spock abría los ojos. Se acercó a él, dejando a Bones hablando solo.
-Spock, ¿Cómo te sientes?
-¿Capitán? -la voz de Spock sonaba unas décimas más aguda, y Jim sólo pudo pensar en lo linda que era su voz masculina y que quería que regresara cuanto antes.
-No nos des estos sustos duende, Jim no me ha dejado en paz desde que te encontramos así en Pyris VII
-Spock, ¿qué fue lo que pasó allá abajo? -preguntó Jim. Normalmente se hubiera acercado a Spock, pero se sentía demasiado confundido con su cambio de género y no sabía cómo actuar.
Spock notó que el capitán parecía mantener una distancia considerable de él, lo cual lo dejó algo confundido, pues Jim era de esas personas que mientras más enfermo estés, más se pegan a ti. Narró lo sucedido, aunque no era muy diferente a lo que ya sabían, mientras hacía esto, notó algo extraño en su cuerpo y podía asegurar que su voz estaba más aguda.
-Doctor McCoy, ¿me dice que estoy en perfectas condiciones?
-Pues, eso parece, duende. Aparentemente no tienes nada malo -Spock parecía meditar lo dicho por el doctor, cuando notó un bulto en medio de su pecho... ¿Esos eran senos? -salvo que ahora eres una mujer claro- a pesar de lo inverosímil y lo raro de la situación, ahora que estaban en la nave y que Spock había despertado, Leonard estalló en carcajadas. Jim y Spock lo miraron, el primero con enojo y el segundo analizando la razón de la risa del doctor.
-Y pensar que gracias a esta misión podría ver al duende siendo una duende... Podrá ser todo lo vulcano que quiera señorita Spock -recalcó el "señorita"- pero las mujeres humanas son más emocionales que cualquiera y siendo usted mitad humano, creo que me divertiré mucho desde ahora.
-¡Bones! -regañó Jim.
-Vamos niño, mira el lado amable. Ahora podrás coquetear con Spock todo lo que quieras sin ser sutil -dijo Leonard con una expresión sarcástica en su rostro. Sabía que Jim estaba interesado en Spock y que eso no cambiaría si era hombre o mujer, pero no podía evitar fastidiarlos un poco. De casualidad había escuchado la conversación de Spock y Uhura cuando rompieron su noviazgo, así que o Jim aprovechaba o no lograría nada...
BITÁCORA DEL PRIMER OFICIAL Y CIENTÍFICO A BORDO, FECHA ESTELAR 2262.3, DÍA 845 EN LA MISIÓN DE CINCO AÑOS ESTABLECIDA POR LA FEDERACIÓN UNIDA DE PLANETAS.
La última misión de exploración en el planeta Pyris VII, clase M se llevó a cabo sin bajas que lamentar; sin embargo, es mi deber informar que producto de una explosión seguida de una liberación de gas de origen desconocido y no detectada por los tricorders, sufrí una transformación de género de masculino a femenino. Se llevó a cabo la correspondiente teletransportación a bordo al encontrarme inconsciente por la explosión y al parecer nadie fue testigo de mi cambio de género. La conclusión lógica parece indicar que fue producto del gas liberado y de mi cercanía a la fuente de origen, ya que fui el único afectado. Mis capacidades físicas y mentales no se han visto disminuidas ni aumentadas producto del incidente, por lo cual el doctor McCoy determinó que físicamente podía darme de alta, acotando que sería mejor que me mantuviera en observación y privado de mis funciones a bordo, a lo cual me negué. Seguiré desempeñándome en mi cargo sin ningún problema.
Spock terminó la grabación, almacenándolo en la memoria de la nave. Se encontraba en su habitación, habiendo cambiado su uniforme roto por uno nuevo. Su parte humana aún se preguntaba si era buena idea seguir en funciones, pero luego del escándalo armado por el capitán y secundado por el doctor McCoy determinó en un 87,5% las probabilidades de que el capitán intentara encontrar por todos los medios posibles una solución a su situación actual...
Se sentía incómodo en ese aspecto, además que notaba cierta aversión por parte del capitán y eso le molestaba... Tal vez sería buena idea consultar con alguien al respecto y no se le ocurrió mejor idea que ir a hablar con Nyota. Salió de la habitación, dirigiéndose a la de Uhura, notó que todas las personas con las que se cruzaba lo miraban con curiosidad, pero no se detuvo hasta llegar. El tamaño de su busto hacía presión sobre su camisa reglamentaria y los pantalones le ajustaban un poco más debido al aumento del tamaño de sus caderas. Su cabello aún llevaba el fleco hacia abajo, pero caía sobre su espalda. Al no saber cómo arreglarlo, lo había dejado suelto.
Llamó a la puerta y Uhura salió, se quedó un buen rato mirándolo sin pronunciar palabra, como sopesando que decir.
-Nyota, debo hablar contigo.
-¿Era cierto? Pensé que el capitán nos estaba tomando una broma al finalizar el turno alfa.
-Si te refieres a mi cambio de género, es correcto, parece que es a causa de mi cercanía al gas liberado en la explosión en tierra.
-Ya veo, pasa Spock -Nyota pudo observar que había un buen número de miembros de la tripulación cerca de su habitación intentando escuchar la plática. El rumor de ello seguro correría rápido. Al ingresar, ofreció asiento a Spock para poder conversar- Dime, Spock.
-Creo que mi cambio ha provocado que el capitán se muestre algo extraño.
-¿Jim te está evitando?
-Está manteniendo su distancia conmigo, pareciera que le causo cierto grado de aversión. Siento que eso podría dañar nuestra amistad -Nyota sonrió. ¿A Spock le molestaba que el capitán no se acercará a él? Tendría que ser muy ciega para no ver la razón de ello, así que intentó hacérselo notar a Spock.
-Te sientes incómodo en esta situación, ¿porque el capitán parece rechazarte como mujer?
-Sí.
-Spock, ¿te sientes atraído por Jim?
-Es mi mejor amigo.
-¿Pero solo es eso? Mira Spock, no te presionaré más, pero aún entre nosotros que tuvimos una relación, nunca has sido demasiado apegado, en cambio con Jim pareces no rechazar ninguno de sus acercamientos, como si los esperaras... Sólo piensa en eso.
Spock no dijo nada al respecto, sólo quedó pensativo. Fue en ese momento que Nyota notó la ropa de Spock.
-Spock, ¿Estás usando tu uniforme?
-Por supuesto, Nyota, no entiendo cuál sería el problema por usar mi uniforme.
-Spock, notaste que todos te miraban ¿verdad? -Spock asintió- Es porque vas vestido así. Necesitas usar un uniforme femenino, al menos mientras dure tu cambio.
-No creo que sea necesario, el uniforme que llevo ahora está en perfectas condiciones -Nyota no podía decirle directamente que ese uniforme le ajustaba demasiado en ciertas zonas haciendo notar ciertas partes de su cuerpo, así que solo alegó a la comodidad del uniforme femenino en su condición actual y gracias a Dios, Spock aceptó. Sin embargo, no podía darle un uniforme de los suyos ya que eran rojos y fijándose bien, dudaba que Spock entrara en sus copas de sujetador. Pensó en alguien que pudiera ayudarla, y de repente se le ocurrió la persona perfecta.
-Vamos Spock, iremos a conseguirte ropa.
Nyota seguida de Spock, se dirigieron a la habitación de la doctora Carol Marcus, quien había hecho buenas migas con Uhura y que estaba segura la ayudaría con el problema de Spock. Apenas llegaron y Carol las vio, entendió la razón de que estuvieran allí. Hizo que pasarán a la habitación y sacó un par de sus uniformes, incluyendo también ropa interior. Spock solo miraba a ambas chicas, mientras discutían si el tamaño de copa de Carol era el mismo que la ahora Spock mujer, e incluso parecían dispuestas a probárselo, siendo detenidas por Spock, quien señaló que si le explicaban como debía usarse, el mismo se pondría el uniforme. Nyota refunfuñó un poco, aunque finalmente cedió a explicar paso a paso como se colocaba cada una de las prendas y dejaron que usara el baño para cambiarse.
Spock ya había visto su propio cuerpo cuando cambió su uniforme dañado por otro, pero no en demasiado detalle, más cuando era obvio que volvería pronto a su propio género. No dudaba que James encontrará la solución, así tuviera que pasar por lo mismo, aunque prefería que no fuera así, ya que suponía que sería un grave golpe a la masculinidad del capitán, que además podría intentar seducir a los miembros varones de la tripulación. Su actitud coqueta no era un secreto para nadie y seguro le parecería divertido intentar algo en su posible nueva condición. Debía reasumir sus funciones antes que al capitán se le ocurriera otra de sus brillantes ideas que solo lo ponían en riesgo. Como su primer oficial, su deber era mantenerlo a salvo. No tenía nada que ver con esa rara emoción que surgía en su cabeza.
Ponerse el sujetador fue más complicado de lo que le había explicado Nyota, aunque al parecer la talla de Carol era la correcta para él, para ella. Los broches de la espalda eran algo incómodos, aunque se sentía más cómodo que cuando estaba usando la camisa reglamentaria de varón sin nada debajo. Terminó de ponerse las botas y se sintió extraño al verse vestido así. Salió del cuarto dejando a ambas mujeres con la boca abierta, pues el uniforme le quedaba demasiado bien, según las palabras de ambas. Marcus le ofreció regalarle unos cuantos uniformes y ropas interiores para que usara mientras se solucionaban las cosas, que Nyota aceptó gustosa por ella. Ahora solo restaba esperar las instrucciones del comando de la flota estelar para volver a explorar el planeta y encontrar una solución al problema.
Con el uniforme correcto a su género actual, se dirigió a su habitación para meditar. Todo lo que le había dicho Nyota y Leonard más lo que había pensado lo tenían desconcertado. Sentía que había algo que se le escapaba, más aún tratándose del capitán. James Kirk había logrado hacer que aceptara más de su parte humana, aunque ahora parecía tener problemas para controlar sus emociones. Una buena sesión de meditación tal vez podría ayudarlo.
A la mañana siguiente, se sorprendió de no encontrarse con el capitán, el doctor o Nyota durante el desayuno. Sentía que todos lo miraban llevando su nuevo uniforme, pero ignoró todo eso y al terminar, se dirigió al puente.
-Permiso para subir al puente capitán.
-Permiso... -Jim estaba a punto de dar el permiso, pero pareció reaccionar oír y la voz-. Spock, ¿no se supone que estabas en descanso? -giró la silla para mirar a Spock y casi se le cae la mandíbula de la impresión. ¡Spock estaba usando un maldito uniforme de mujer! ¡Como si no fuera suficiente para él con haber vuelto a tener una erección matutina producto de sus fantasías ahora podía ver más piel de la necesaria! Las piernas de Spock eran más esbeltas que cuando era un hombre, pero aun así, podía imaginárselas con sólo una mirada. Diablos, los sueños se harían más vívidos ahora.
-¡Spock, que hace aquí! ¡Le dije que debía tomar un descanso! -Bones estaba junto a Jim y al voltear se quedó igual, mudo. No sabía si por Spock siendo chica o por la mirada de Jim, que no se apartaba de las piernas de Spock. Carraspeó para llamar la atención de Jim, que lo miró notándose descubierto. Un sonrojo ligero cubrió sus mejillas, haciendo reír a McCoy. Ese niño se estaba comportando como un adolescente hormonal que ve por primera vez las piernas de una mujer. Definitivamente iba a disfrutar esto.
-En vista que ninguna de mis capacidades físicas o mentales se vieron afectadas durante el incidente, considero innecesario el dejar mi puesto, creí haberlo dejado claro, capitán.
-Estaba más preocupado por el cómo solucionar la situación y puede que no haya prestado atención a lo que dijo señor Spock -tomó una pausa al dirigir su mirada a la de Spock y luego se dio cuenta de su error-, señorita Spock, ahora-
-Exacto duende, mientras no sepamos el por qué eres una mujer ahora, estarás en descanso de tus funciones.
-Señorita Spock, ya escuchó al doctor McCoy, queda relevado de su puesto.
-Capitán, me parece innecesario, mi condición es óptima.
-¡¿Qué nadie en esta nave hace caso a las indicaciones del médico?! Primero Jim que quiere bajar otra vez y ahora Spock que no quiere tomar el descanso médico. ¡Maldición, que soy médico cirujano, no un maldito psicólogo! ¡Sé menos de mujeres vulcanas que de cualquier otra cosa!
-¡Bones! -mientras las tres personas al mando estaban aún en esta discusión, el puente estaba lleno de cuchicheos, sobre todo del personal femenino del mismo. El uniforme que llevaba puesto era uno femenino de la sección científica y parecía hecho para ella. Todas tenían curiosidad por quién había prestado el uniforme, hasta que Uhura se acercó a la doctora Marcus y le sonrió, diciendo en voz alta para que la oyeran todos en el puente.
-Creo que tu uniforme le queda a Spock como anillo al dedo, Carol -ambas rieron, mientras Spock hablaba sobre no entender la relación entre un anillo y el uniforme reglamentario de la flota estelar. Finalmente Jim convenció a Spock de retirarse a su habitación hasta recibir las instrucciones de la flota luego de haberse enviado el reporte del incidente y el informe médico de Leonard.
En cuanto Spock se retiró, James soltó un suspiro que Leonard interpretó como frustración. En reemplazo de Spock, tenían como oficial científica a la doctora Marcus, reasignada ese año a la nave y como primer oficial, a Sulu.
-Bones, tengo que hacer lo posible para que Spock regrese a la normalidad, bajaré de nuevo al planeta.
-Demasiados riesgos niño, si te conviertes también en mujer habrá un problema más a bordo.
Jim no dijo nada, parecía bastante estresado con todo lo que estaba pasando, así que el médico decidió que era mejor dejarlo solo.
-Será mejor que vayas a descansar un poco niño, órdenes del médico. Deja a Sulu manejar un rato la nave, es más seguro que deberemos quedarnos en órbita un tiempo -dio una palmada confortadora al capitán y salió dirigiéndose a la bahía médica.
No fue capaz de replicar nada a Leonard, ordenó que se informara los hechos a la federación y dejó a Sulu a cargo. Se dirigió a su habitación, pues tenía mucho que pensar si realmente la situación continuaba de ese modo por demasiado tiempo... ¿Spock sería su nueva primer oficial? ¿Sería capaz de trabajar viendo a su amigo como mujer? Siendo mujer no podría evitar flirtear un poco con ella porque era parte de su personalidad, aún sin darse cuenta, actuaba de manera diferente con las chicas y estaba más que seguro que eso provocaría problemas con Spock. Además, que su reciente descubierta atracción hacia el medio vulcano lo tenían en peor estado de lo normal. Sus sueños no hacían nada por ayudarlo tampoco, se encontraba deseando intimar con Spock, para saber si era pasional o no, conocer el aroma de su piel. ¿Sería tan bueno como en sus sueños?
*CAMISAS ROJAS: (Redshirt en inglés) Personaje de menor importancia que muere o es asesinado violentamente poco después de ser presentado con el fin de dramatizar la situación de peligro que están viviendo los personajes principales. Fuente: Wikipedia-sama
