Ya casi se cumplía un año de la muerte de Freddy y Golden estaba bastante preocupado por su amiga ya que ahora no sólo iba al cementerio a hablar con su hermano una vez a la semana, sino que también visitaba aquel edificio en el que había muerto y hablaba prácticamente sola.
Éstos sucesos no eran lo que más le preocupaba sino que también cuando iba a comer al edificio actuaba como si Freddy estuviera a su lado, riendo y bromeando. Habían veces también que prácticamente le obligaba a hablar con el difunto como si estuviera allí. Eso no sólo le preocupaba, le asustaba.
- Aún está afectada, demasiado- Se dijo a si mismo mientras se tiraba en la cama agotado.
Obviamente no le dejaron más de 3 meses para cuidar de su amiga por lo cual luego de aquel periodo tuvo que volver a sus labores como ídolo y cantante. Por supuesto aún quería vigilar a Carry por lo cual contrató a alguien que la espiara advirtiendole aquello. La pelirroja no se sorprendió del todo, veía venir algo así y aceptó a regañadientes.
Una mañana Carry despertó y notó que la casa estaba totalmente vacía, no habían rastros de siquiera el espía que normalmente la seguía a todas partes. Fue entonces que escucho tocar el timbre y con una taza de chocolate caliente en la mano derecha, fue a abrir para encontrarse con dos chicos peliblancos y marcas moradas bajo los ojos. La chica tenía una mirada algo entusiasta pero también como de una chica perturbada o hasta loca en opinión de Carry.
- Buenos días señorita- Hablo el chico sacando un sombrero de quien sabe donde y haciendo una reverencia- Mi nombre es Puppet y aquí mi hermana se llama...-
- Soy Mai- Dijo riendo la chica inclinandose levemente. Su cuerpo sufrió un escalofrío como los que nunca tuvo al escucharla, su voz era rasposa y algo tetrica. Al ver sus ojos casi podía ver la verdadera manifestación de la locura, demencia y tristeza. Gotas de sudor empezaban a descender de su frente.
- Hemos venido aquí porque ella- apuntó a su hermana con su mano- Escuchó un llamado de auxilio hace aproximadamente media hora en exactamente este lugar- Su sonrisa parecía algo siniestra pero también le inspiraba confianza, lo dicho por él la confundió- Como solemos hacer siempre, hemos venido a ayudar- Su hermana, Mai como se había presentado, asintió varias veces afirmando lo que el muchacho relataba.
- ¿Media hora? No, se confundieron- Empezó a hablar Carry- Aquí hace media hora no pasó nada ni se escuchó un grito de auxilio. Vivo sola y...- Paró de hablar cuando noto el cuerpo de un hombre vestido de negro inconciente entre unos arbustos. Su cuerpo se paralizó- N-no puede s-ser...- Su voz tembló mientras llevaba una mano a su boca para evitar gritar. Tenía algo rojo en su traje.
Ambos chicos la miraron aún sonrientes y ella en cambio los miraba con terror. Empezó a recorrerlos de arriba a abajo. El chico de había puesto el sombrero de copa colorido y que combinaba bien con su traje que parecía como el de un presentador de circo de colores cálidos, sólo le faltaba el bastón. La chica llevaba en pelo atado en una moño igualmente de colores cálidos y que igual combinaba con el vestido algo pomposo que le llegaba hasta las rodillas, sus zapatos parecían de tela, como los de bailarinas.
- Discúlpanos por aquello- Habló nuevamente el chico con ojos siniestros- Déjanos presentarnos nuevamente-
El miedo ya inundaba el cuerpo de Carry y para su mala suerte ninguno de sus vecinos parecía que la salvaría, ¿Debería gritar?
Apenas llegó al baño más cercano se apoyó en el lava manos y suspiró para luego mojarse la cara. Estaba sumamente agotado por tanto ensayo y rezaba porque su voz no haya sido muy forzada porque de lo contrario seguro se podría arruinar.
Normalmente por ello trataba de suavizar su canto y hacerlo fluido, de esa forma quizá siga siendo como siempre. Aunque por ello en su trabajo lo estén explotando, se empezaba a cansar. Ya eran 4 años y sólo lo explotaban para hacer dinero. Quería dejarlo.
Secó sus manos con un papel y luego decidió mejor continuar con el nuevo disco. Apenas salió del baño su teléfono comenzó a sonar: Sr. Miller.
Contestó algo preocupado. Aquel sujeto sólo tenía permitido llamar si sucedía algo malo con Carry.
- "..."- No se podía oír muy bien, sólo como si hojas se movieran y murmullos. Fue entonces que comenzaron los gritos, gritos de una chica... ¡Gritos de Carry!- "Se... señor... Dos chicos jóvenes... ellos me... apuñalaron..."- Una voz grave se escucho, era Miller- "No sé que quieren..."- El sonido de unas manos levantando el teléfono- "Oye, el sujeto llamó a alguien"- Una voz rasposa y escalofriante, una bruja a su parecer- "Ah, déjalo"- Otra voz que era algo más casual, un chico quizá- "Adiosito"- Dijo la primera voz y se oyó el pitido del fin de llamada.
Golden se quedó totalmente paralizado y dejó caer el teléfono de su temblorosa mano. Algo le había pasado al Sr. Miller y a Carry.
- ¡Golden Boy!- Gritó su representante- Vuelve de una vez por todas-
No escuchó su llamada, él ya se había ido como alma lleva el diablo a casa se Carry para ver que demonios le había pasado a su amiga.
Foxy finalmente había salido de su casa luego de tantos meses que, literalmente, se había aislado. Claro que se había bañado y arreglado porque de lo contrario todos huirian de él.
Aquel pensamiento le hizo acordar de Chica y su repentina necesidad de alejarse de él. Conocía la dirección de la casa de su amiga, podría ir a visitarla y preguntarle porque de pronto ya no iba a visitarle.
Comenzó a caminar en esa dirección mientras era seguido por alguien, no alguien bueno por supuesto.
《Jajaja》 No pudo evitar soltar una risa.
Foxy paro en seco y volteo esperando encontrarse con alguien listo para pelear si era necesario, pero no había nada.
Espero totalmente quieto unos segundos a que alguien saliera de alguna parte pero nada pasó. Decidió seguir su camino, aún cuando sabía que aquella presencia que se había reído lo seguía.
- "¿Un fantasma?"- Se pregunto mentalmente- "¿Sería el fantasma de Freddy que en realidad no nos dejó...?"- Se detuvo nuevamente notando que sólo faltaban unos pocos metros para llegar a casa de Chica- ¿Freddy?- Preguntó en voz alta volteando otra vez.
《Mm... Algo así Jeje》 Respondió, pero no era la voz de Freddy, era grave y con un extraño acento.
- ¿A que te refieres con "algo así"?- Preguntó algo molesto Foxy. Tal vez podría ser sólo un tonto escondido que le juega una maldita broma.
《Sigueme》 Pidió esa voz incorporea.
Luego de ese pedido una piedrita salió de la nada y se puso delante de Foxy. Entonces si era un fantasma... pero no podía estar seguro de que fuera su amigo.
Tenía dos opciones, ignorar el pedido de el ser espectral e ir a casa de Chica, o seguirlo. Una segunda, tercera y cuarta piedrita se pusieron formando un camino.
Abrió abruptamente los ojos jadeando, podía sentir su pulso acelerado y su mente aún se encontraba aturdida por el golpe que le habían dado. Mentalmente se preguntaba donde estaba, recordaba lo sucedido y aquello logró asustarla más.
Cuando trató de mover sus brazos logró sentir la presión en ellos, sus piernas se habían dormido por estar, aparentemente, tanto tiempo sentada por lo cual trató moverlos mucho. Parpadeo varias veces y se movió tratando de ver si podría librarse del agarre de la cuerda que la ataba a la silla, no tuvo éxito por lo cual decidió dejar de intentar y esperar a que alguien aparezca para darle una explicación.
- ¡Vaya! Veo que despertaste- Oyó la voz de Mai en medio de la oscuridad. No tardó en sentir como alguien tocaba su pelo, acariciandolo- Tienes un bonito pelo, además es muy suave- Alago mirando su pelo con admiración- ¿Puedo peinartelo?-
- ¿Tengo otra opción?- Preguntó con sarcasmo, tenía el ceño fruncido y unas gotas de sudor en su frente- "Realmente no debo confiar en estas personas"- Se dijo mentalmente.
- Creo que no- Dijo riendo mientras comenzaba a peinar con sus dedos el pelo de Carry.
Pasaron un par de horas desde que tuvieron esa corta charla y Mal estaba a punto de terminar con el peinado de Carry. Un poco después de haber empezado a peinarla la peliblanca había cantado una canción, impresionado a la pelirroja pues su voz al cantar era muy diferente a cuando cantaba.
Su canción parecía estar en otro idioma porque no le entendía muy bien pero de cierta forma la hacía sentir tranquila y relajada. Sintió como comenzaba a trenzar su pelo y la delicadeza con la cual tomaba mechones de su cabello. Poco a poco empezó a cerrar los ojos y sin darse cuenta se había quedado dormida.
- No vayas a pensar que nosotras queríamos esto porque no es asi, Carry. Pero nosotros también queremos a Fred de vuelta y los necesitamos- Susurro terminando de hacer la trenza.
