Hola nuevamente :D

Bien, quiero agradecer a los que leen el Fic (de nuevo) … por sus lindos comentarios en FB :v creo que eso más que nada motiva mucho para escribir XD

Desde el fondo de mi corazón deseo que este capítulo sea de su agrado y disfrute :v Sin más, los dejo leyendo :D

Capítulo 3: Confusión

Starfire.

Mi mente deseaba concentrarse, pero todo esto había pasado tan vertiginosamente que ya me resultaba complicado sentirme acogida en algún lugar. Era como si alguien hubiese invadido mis pensamientos y no me permitiera sentir paz.

Al momento de lanzar aquel diminuto dispositivo, corrí como pude a la salida que ella había creado. Esa mujer es veloz. Me jaló del cabello e hizo que retrocediera de manera tosca.

-¡No irás a ningún lado, pequeña! –Golpeó mi brazo derecho con su pierna y me hizo gemir. Entonces sentí el efecto de la naranja nube que salía de su arma.

Oh no, de nuevo quiere que pierda mis poderes… Me dije a mi misma fastidiada. Ya me había cansado de todos los problemas en los que estaba por culpa de mis enemigos, nuestros enemigos.

Harta de esto, empecé a forzar todo mi cuerpo para que reaccionara.

Mientras Talia apretaba su muñequera con velocidad, la alarma de la torre comenzó a hacer ruido por todo el complejo. Sólo espero que mis compañeros puedan rescatarme esta vez…sin invitados sorpresa.

-Muy bien linda, salgamos de aquí. –Con sus brazos se dispuso a cargarme. Entonces fue interrumpida por una patada en las costillas.

-¡Ah!- Gritó mientras se estrellaba a un enorme muro de metal. Me miró confundida.

No le di más tiempo, volé hacia ella y volví a patear su cuerpo, esta vez en su pierna izquierda. Gimió nuevamente y llena de ira, le arrojé rayos de estrella. No me importó escuchar su sufrimiento, no dejaría que me raptara y obligase a hacer lo que quisiera… Con mis poderes, ni ella, ni Slade… ni Red X son rivales para mí.

Lástima que tengan un modo para destituirme de mi poder y yo no sepa cuál es ni cómo librarme. Lo único que sé es que mi voluntad es fuerte, mientras sienta esta confianza y deseos de emerger, mi poder volverá a mí.

Pocas veces me siento así, para ser sincera. Últimamente he estado un poco… confundida. Y eso en parte contribuye a que mi poder se contenga y así me encuentro completamente vulnerable.

Pero ahora… mi poder ha regresado, y podría decir que me siento bastante bien.

-¡Maldita hija de… -Soltó algún tipo de boomerang y este se estrelló contra mi frente. No me hizo ningún rasguño. Yo en cambio solo le dediqué una mirada triunfal desde la altura de mi vuelo.

-Ya no me harás ningún daño a mí, ¡Ni a mis amigos! –Volví hacia ella para terminar de una buena vez y dejarla inconsciente. Pero ella venía más preparada de lo que creí.

-Los demás no me importan, querida. –Sacó un tubo pequeño y lo oprimió sin titubear en mi dirección. Lanzó de nuevo las chispas que ya me había propinado en anteriores encuentros y entonces caí de un solo movimiento, llena de dolor y enojo, mucho enojo. No sé si es mi imaginación pero… esa cosa me hacía sentir de un muy mal humor. ¡Eso no es usual en mí!

-¿Por qué siempre quieren hacerme daño? ¡Yo no les he hecho nada! –Furiosa le grité e intenté ponerme de pie.

Los Titanes llegaron finalmente y todo se volvió un caos.

Robin fue el primero en atacar a Talia. Ella estaba luchando cuerpo a cuerpo con él, pero a la llegada de Chico Bestia, Raven y Cyborg, no tuvo mucho éxito.

Me pregunto si le servirá ese antídoto anhula-poderes Habló mi consciencia.

Aunque, para mi sorpresa, ella solo peleaba con su habitual espada y su impresionante conocimiento de lucha cuerpo a cuerpo.

Pronto, lanzó una bomba de gas y se dispuso a escapar, pero Jinx arribó a lado de Wally y juntos la hicieron retroceder con su sola presencia.

Chico Flash corrió para socorrerme pero le grité que se detuviera.

-¡Estoy bien! ¡Ayúdalos a ellos! –Y entonces, corrí hacia la ventana destruida. Me preparé para lanzarme y obligar a mis poderes surgir otra vez. Creo que ya entendía cómo funcionaba esto.

-No tiene poderes, va a morir. –Escuché la molesta voz de Talia avisar a los demás, con cierta burla en sus palabras.

Me paré en seco y volteé a verla, frustrada.

Raven sujetó a Talia con su magia y me miró. Todos me miraron.

-Sólo así podré recuperarlos. –Quise tranquilizarlos, pero Robin con molestia en su rostro fue el primero en hablar:

-No… te… muevas. –Me advirtió.

-¿Qué harás? ¿Lanzarme una cuerda y arrojarme al suelo como la última vez? –Le respondí amargamente y todos escucharon. Por X´Hal… ¡Yo no quise decir eso!

Su mirada fue de sorpresa, luego pasó a ser irascible. En realidad lo había fastidiado, y… Cielos… de verdad no fue intencional. Esas palabras salieron de mi boca como si… como si algo más me controlara…

-¡Starfire, no tenemos tiempo para esto…! –Cyborg habló e intentó acercarse sigilosamente hasta mí.

-Lo siento. –Dije fugazmente, tratando de que aquellas palabras fueran una perfecta justificación y no causar más problemas de los que ya he dado.

¿Cómo llegó a pasar todo esto?

Caminé torpemente hacia Cyborg con uno de mis brazos apoyado en mi hombro, en señal de rendición. No observé a nadie, a pesar de sentir su mirada fulminándome para que lo voltease a ver. No iba a pasar.

Mi amigo me sujetó en un abrazo que no correspondí. Me sentía… muy extraña.

En un parpadeo, Talia escapó del poder que la oprimía con una espada muy similar a la de… ¿Slade? ¡¿Pero cómo?!

Prontamente se giró y con un ataque feroz lastimó a mi pequeño amigo.

-¡Chico Bestia! –Exclamó Cyborg, en seguida apuntó su cañón hacia la asesina y disparó. Ella esquivó con movimientos casi imperceptibles. Esa mujer es letal.

Vi cómo peleaba contra Robin, Cyborg, Chico Flash y Jinx, mientras que Raven fue a ayudar a nuestro amigo herido.

De pronto, Jinx arrojó una gran descarga de poder sobre Talia y la hizo caer con fuerza. Robin arrebató su espada y Cyborg la sostuvo para después atarla con un dispositivo que él había creado, ya que lucía como él, metálico, azulado y resistente.

-Es un lindo juego, niños, pero no podrán vencer a la reina. –Entonces aparecieron guerreros encapuchados de negro, con espadas similares a las de su líder. Comenzó una batalla, la única incógnita era: ¿Qué harían conmigo?

Porque justo ahora… puedo sentirlo.

Ira. Frustración. Rabia. Enojo. Pero no sé hacia quién…

Ella destruyó la circular cápsula que la envolvía y prosiguió con su cometido.

Bruscamente volví mi vista hasta aquella mujer. Peleaba con mucho entusiasmo y tenía bien dominados a Cyborg y a Robin. Es extraño… pero presiento que solo la están entreteniendo.

Chico Bestia a lado de Raven, Jinx y Wally peleaban contra los sirvientes de Talia. Justo ahora yo deseo ayudar y no puedo mover ni un solo dedo.

¡Tengo que hacer algo! ¡No puedo moverme!

Y de verdad que no podía.

Oh X´Hal, creo que estoy enloqueciendo.

Inesperadamente mi poder volvió. Mis manos se encendieron como llamas y mi energía llegó hasta mis ojos. Sentí mi cuerpo elevarse y entonces, rayos de estrella se esparcieron a todos lados. No importó a quiénes lastimé, porque a decir verdad, todos habían recibido un poco de mi cálido poder.

Esto es maravilloso. Tener la atención de todos y cada uno de ellos… incluso Talia lucía confundida.

-Starfire ¿Qué pasa? – Raven, con su voz llena de preocupación me indagó.

Antes de responder, Talia disparó nuevamente de su brazo energía que neutralizó por completo mi cuerpo y me hizo caer por el borde de la torre.

-¡Starfire! –Muchas voces exclamaron al unísono.

Fue un potente impulso el que me hizo reaccionar. Y esta vez, provenía de mí, solo de mí.

Pude estabilizar mi cuerpo con precisión y rápidamente me impulsé como estrella fugaz hasta la cima. ¡Wow! ¡Me siento increíble!

Al regresar me topé con Robin a punto de arrojarse en mi dirección. Sentí una breve satisfacción al ver que aún trataba de salvarme y no se veía tan… molesto como hace unos minutos.

-¿Estás bien? –Su voz entrecortada sonó.

Me tendió la mano. Yo tomé la suya y le sonreí.

-Lo estoy ahora. –Él devolvió la sonrisa, aunque con menos emoción. Aún está molesto y no puedo culparlo.

Juntos y aún agarrados de las manos, nos preparamos para luchar. De imprevisto, Batman arribó a la escena y con una cuerda negra ató a Talia haciéndola retroceder.

Me había olvidado por completo de él… quizá ya se había retirado y momentos después presintió que algo no estaba bien. O tal vez esperaba que nosotros nos las arregláramos solos. Pensé en Dick y en lo importante que es para él ser nuestro líder. Es tan perfeccionista que a la primera persona a la que culpa es a él mismo.

Diría que es casi tan vulnerable como yo…

Abandoné mis pensamientos al momento que Dick soltó mi mano y de un salto llegó hasta el caballero oscuro. No perdí más el tiempo y proseguí a atacar a los pocos sujetos de negro que quedaban en el lugar.

Fácilmente fueron derrotados, y no tanto porque yo hubiese intervenido, mis amigos tenían todo bajo control. El problema era Talia y esa arma que poseía… la que en estos momentos Robin acaba de tomar entre sus manos.

-Iré a examinarla. –Habló Batman con voz ronca. Puedo asegurar que sonaba impaciente, aún detrás de esa oscura voz.

-Voy contigo. –Terminó Robin. –Ambos se dieron una mirada y antes de levantar a nuestra agresora, ella ya había cortado el cable con una cuchilla pequeña. Pronto corrió hasta una esquina y saltó extendiendo sus brazos.

Me espanté al creer que quería quitarse la vida así que volé en su búsqueda, pero ella había desaparecido por completo. Regresé mi confundida mirada hacia Robin y luego observé a Batman. Su semblante era tranquilo. ¿A caso no les importaba atrapar a aquella mujer?

-Iremos con ustedes. –Cyborg afirmó. Robin inmediatamente le dio a entender que ese no era el objetivo.

-Se quedarán aquí. Todos. –Su mirada se posó en mí. –Van a cuidar a Starfire, y tú tienes prohibido salir de aquí. –Demandó con autoridad.

Asentí. Luego Logan habló:

-¿Quién limpiará este desorden?

Raven le sonrió y con su poder hizo llegar a sus brazos un pedazo de pared destruido.

-Gracias por ser voluntario. –Se burló de él.

-Todos vamos a ayudar. –Intervino Wally alegremente. -Puedes irte, Robin.

Justo en el momento en que nuestro líder salió lado a lado con su antiguo maestro, volé silenciosamente hasta ellos. Quería comentar con mi novio lo que me había ocurrido hace rato… cuando perdí el control de mi cuerpo por unos instantes.

Me impresionó mucho que no mencionara nada sobre ello, ninguno lo hizo.

Fui directamente a la habitación de Dick, supuse que estaría empacando algunas de sus armas y un poco de ropa para quedarse en su pasado hogar.

No me equivoqué. Él cerró una pequeña maleta negra y la puso en sus hombros justo cuando arribé a su puerta. Al verme se sobresaltó un poco.

-Lo siento Dick, no quise interrumpirte. Es solo que… quiero decirte algo.

Él suspiró.

–Descuida, ¿Cuál es el problema?

-Es que tengo el presentimiento de que alguien me… -Interrumpió de manera áspera.

-¿Crees que no lo noté? Kori, es obvio que te quieren capturar…

-Sí, ya lo sé, pero Dick yo…

-Tengo que irme. –Me esquivó y caminó como si nada a la puerta.

-¡Dick! ¡Escucha! ¡Alguien me está… -Mi voz se detuvo en seco. Echó su mirada sobre mí, llena de desesperación, lucía irritable. Esperó a que hablara… y yo esperaba hacerlo.

¡Ay, no! ¡No! ¡No! ¡No!

¡Esta sensación de nuevo invade mi cuerpo!

-¡¿Alguien está que?! –Gritó sin esconder el coraje en su voz.

Lo puedo sentir… algo más está actuando en mi interior.

-¡¿Kori?! ¡No tenemos tiempo para esto! ¡Habla! ¡Responde!

¡¿Por qué no puedo moverme?! X´Hal… ¡Ayúdame!

-¡Starfire! ¡Respóndeme ahora! ¡YA MISMO!

¡Dick alguien me está controlando! ¡Por favor ayúdame!

Contemplé la ira brotar de su cuerpo. Aprisionó mis dos hombros con los suyos y me movió de adelante hacia atrás con brusquedad.

Gritaba, su rostro estaba rojo por la ira. Su frente goteaba sudor y su boca se abría de manera exagerada.

Tomó mi mejilla con su mano y acercó mi frente con la suya, ahora en forma de ruego seguía implorando, pero yo simplemente había dejado de escuchar.

Empecé a sentirme muy molesta con él, recordé todas las cosas que él me ha hecho. Gritarme, amenazarme, incluso arremetió contra mí y perdió toda la delicadeza que alguna vez me obsequió.

No solo me obligó a quedarme en la torre, ahora también quiere alejarme del equipo. Me destituyó y quiere que alguien más tome mi lugar.

No lo permitiré.

-¡Quita tus manos de mi cuerpo, ahora! –Mi voz lo hizo retroceder. Con mis ojos iluminados lo fulminé impetuosa.

-¡Tú no vas a quitarme mi lugar!

-¡¿QUÉ?! ¿Qué diablos te sucede? –La confusión se apoderó de él.

-Voy a irme de aquí, pero antes… ¿No te gustaría pelear conmigo?

¡¿Pero qué estoy diciendo?!

-¡BASTA DE TONTERÍAS! –Él estaba iracundo.

-¿Qué pasa Chico Maravilla, no crees poder vencerme? –La voz que emanaba de mí era odiosa.

-Mira, Starfire, no sé qué te ocurre, pero…

-¿Pero qué? –De nuevo, la voz altanera estaba allí.

-Me tengo que ir. –Él dijo dándose la vuelta, sin mirarme.

Di pasos rápidos y jalé su brazo. Se volteó hacia mí y su mirada decía todo, estaba indignado.

-¿Por qué quieres destituirme del equipo? ¿No confías en mí?

-¿Qué?... ¿No ves que lo hago para protegerte? Estás actuando de manera muy extraña…

¡Sí! ¡Porque no soy yo! Es algo dentro de mí que está… obligándome a hacer esto… ¡Dick… date cuenta!

-Puedo cuidarme sola. No te necesito, ni a ti ni a nadie.

-¿Eso es lo que crees?

¡No, por supuesto que no! ¡Dick Grayson! ¡Por qué no puedes verme a los ojos y darte cuenta! ¡Mírame a los ojos!

No. No lo hizo. Simplemente tiró su brazo belicosamente de mi agarre y se marchó.

¿Qué me está sucediendo?

Las lágrimas no tardaron en llegar. Sentí como mi cuerpo fue soltado por alguna especie de fuerza invisible.

Ahora las cosas estaban peor que nunca.

Robin.

Llegué en mi motocicleta a la Mansión Wayne detrás del Batimóvil. No estaba de ánimos para viajar a solas con Bruce y que me llenara de interrogantes que ni siquiera yo sé.

Estoy de mal genio, es todo.

Ya no quiero pensar en ella; me preocupa demasiado lo que ha estado sucediendo últimamente. Es decir, de pronto mi novia se vuelve la persona más relevante para nuestros enemigos. ¿Qué estarán planeando con Star?

-Bienvenido, Señor Wayne. ¡Oh! ¡Jóven Grayson! Es un placer verlo nuevamente por estos rumbos. –Alfred nos recibió con su usual consideración. Mostró alegría al verme. Era como estar en casa… hace mucho no me sentía así de… a gusto.

-¿Cómo estás, Alfred? –Le dediqué una leve sonrisa y estreché su mano.

Bruce ordenó a su mayordomo examinar la espada de Talia y tras eso, ambos nos dirigimos hasta su enorme centro de operaciones.

Juro por Dios que no hay lugar más equipado de tecnología súper avanzada que la Baticueva… quizás, la torre de los Titanes.

-Imagino que ya sabes lo que está sucediendo. –Habló él mientras escribía en su teclado, sin mirarme.

-Sé que están tras Starfire, creemos que quieren igualar su fuerza, probarla y usarla… tú lo dijiste, ellos…

-¿Ellos? –Me cuestionó. -¿Quién más ataca a la chica que no sean Deathstroke y Talia respectivamente? Son aliados.

-¿Qué? Pero…

Sólo giró su rostro hacia mí, aparentemente esperaba una respuesta inesperada.

-Hay un villano que se hace llamar Red X… aunque pensándolo bien, solo es un ladrón que está interesado en su propio beneficio. Está trabajando para Slade, y… bien, la otra noche él estaba peleando contra Talia…así que dudo que entre ellos exista una alianza.

-No había escuchado hablar sobre Red X. Pero te puedo asegurar que La Liga de las Sombras y Deathstroke traman algo. –Me indicó con su dedo índice para que mirara la pantalla.

En ella, había fotografías, una se ponía encima de la otra intercaladamente. Eran Talia, su padre Ra's al Ghul y Slade.

Parecía que compartían información, lucían despreocupados.

A lado de Talia había un pequeño niño, cubierto de pies a cabeza en un uniforme negro. Y lo interesante es que detrás de Slade se encontraba otro sujeto… pero no supe identificarlo.

Quizás, ese sea Red X.

-¿Sabes de algo que pueda servir en la investigación? ¿Por qué de pronto la chica es su objetivo principal? –Preguntó Bruce.

-Porque Slade sabe de su resistencia, creo…al menos hasta ahora. Ella no es humana, así que es posible que la quiera para experimentar con su ADN y crear un ejército igual de resistente. Sabes, Starfire es inmune a la radiación, posee energía ilimitada… ella… iguala la fuerza de…

-¿Superman? –Me dijo con fingida indiferencia.

-No… no lo sé, pero es casi tan poderosa como él. Más bien iba a decir que iguala la fuerza de Superboy.

- ¿Y por qué crees que han podido herirla? –Me miró. -¿Te lo has preguntado, Dick?

-No ha sido mi principal preocupación, Bruce.

-Te has estado distrayendo bastante, chico. La espada es la clave.

Entonces se levantó, por detrás llegó Alfred con un dispositivo diminuto que sostenía la espada por medio de energía láser. Parecía estar atrapada en un pequeño campo de fuerza.

-Señor. –Él dijo y extendió el aparto para que pudiese ser retirado.

-1080, esto es compuesto 1080. –Leyó en su pantalla incrustada a su brazo.

-¿Así que trataron de envenenarla? Es evidente que esa cosa no iba a hacerle nada…

-Pero lo hizo. –Dijo sin verme. –Este tóxico bloquea el metabolismo celular, por eso hirieron su piel, no duró demasiado debido a que la naturaleza que posee es taumatúrgica. Su energía es lo que la mantiene activa, sus células siempre están absorbiendo poder y es casi imposible limitarla.

-Esa maldita porquería contiene fluoroacetano de sodio. Es letal para cualquier ser humano. –Empecé a molestarme nuevamente.

¡Esos bastardos están dementes!

-Pero no es letal en ella, solo logra afectarle por no más de tres horas.

-¡Aun no entiendo para qué la necesita! –Golpeé mis brazos contra el teclado, molesto.

-Quizás se le acabó la disposición del Lago de Lázaro y necesita un nuevo poder. –Alfred intervino, obviamente bromeaba.

-Todo esto me ha causado frustración. Y recordar la manera en la que Kori se ha estado comportando… ¿Será por los efectos del veneno?

Eso espero, aunque también sé que su naturaleza tiene a ser un poco… agresiva.

-Ve a descansar, mañana volverás con tu equipo y les explicarás lo que sabemos. –Me ordenó Bruce.

-Descansaré solo un momento. Quiero ayudarte.

-Ya has ayudado suficiente. Descansa.

Antes de volver a protestar, Alfred colocó su mano en mi hombro y con su mirada me informó que saliese de allí.

Instintivamente le obedecí y nos retiramos del lugar.

Cené una taza de café y un pedazo de pan dulce. Me dirigí a una habitación y entonces… me topé con la persona que menos esperaba ver.

Su cabellera estaba suelta, traía puestos unos jeans azules y su cuerpo se hallaba cubierto por un poco de joyería.

Lucía muy bien.

-¿Bárbara? –La llamé con nerviosismo.

Se sorprendió al verme allí.

-¿D-Dick? ¡Oh por Dios! –Enseguida se lanzó a mis brazos. Le devolví el gesto tratando de mantener la distancia.

-¿Qué estás haciendo aquí? ¡Hace mucho que no sé de ti! –Me sonrió.

-Estoy de paso. ¿Qué hay de ti?

-Ciudad Gótica no va a patrullarse sola. –Guiñó un ojo.

-Claro, la ciudad necesita de Batichica. –Respondí juguetonamente. Me sentía muy feliz de verla.

-Luces increíble. –Me susurró al oído y entonces noté que sus manos sostenían con fuerza mi cuello. –Te he extrañado mucho, Dick. –Continuó mientras bajaba la voz.

-Yo he extrañado este lugar también. –Le dije, muy a mi pesar, pues ella se miraba… linda.

Mis brazos rodeaban su espalda y ella me miró con un poco de tristeza, sé que herí sus sentimientos.

-Y también te extrañé a ti. –La miré a sus ojos azules y le sonreí. Traté de enmendar el pequeño error que había cometido.

-¿Y cuánto me extrañaste? –Susurró en mi oído.

-Mucho, Babs. He extrañado mucho tu compañía, la de Bruce… incluso la de Alfred.

Ambos reímos.

-Pues yo te he extrañado a ti Dick, no tienes idea…de cuánto.

Me empecé a emocionar con cada palabra que decía.

Estoy sintiendo… algo familiar…

Volví a sonreírle y cuando estuve a punto de soltarla para preguntar por una habitación libre, ella me apretó contra su rostro y sus labios quedaron a centímetros de los míos.

-¿Sabes? He estado saliendo con algunos chicos, pero… ninguno es tan especial como tú…

Te quiero, Dick. –Y sin más, me besó.

¡Vaya! Hacía mucho que… deseaba este tipo de sensaciones, mi cuerpo entero lo reclamaba.

Bárbara es una chica muy bella, y estaba justo aquí para mí. Necesitaba desahogar tanto estrés… y Kori…

Starfire me ha demostrado que ha cambiado.

¿Por qué decidió actuar como otra persona?

Algo en mí rechaza por completo su nueva forma de ser. Su personalidad ya es distinta. ¿A caso es su verdadera naturaleza?

La joven tierna, inocente y compasiva desaparece con el tiempo…

No es lo que necesito ahora, es decir, en estos momentos quiero ceder ante mi nueva amante. Mi mente y mi cuerpo me lo piden a gritos.

Ella me hace sentir bastante bien. Su beso es apasionado, no tiene miedo de demostrar quién es… ella… ella es increíble.

Sujeté su cintura con fuerza, ella posó sus pequeñas manos sobre mis brazos y comenzó a acariciarlos.

Roce su espalda hasta llegar a sus piernas, instintivamente ella las entrelazó a mi cintura; entonces decidí olvidar mis problemas y perderme en ella.

-Ya no hay habitaciones disponibles, supongo que te quedarás conmigo. –Sonrió mientras habló entrecortadamente.

-Tendré que quedarme aquí. –Dije, igual que ella faltó de aire.

No sé si estoy confundido con lo que siento, pero me importó muy poco.

La llevé a la cama y me dejé llevar.

Starfire.

Después de reparar la enfermería, me dirigí hasta mi habitación. Estaba exhausta, no físicamente… más bien, mentalmente.

Sentí unos pasos detrás de mí…

-¿Qué sucede, amigas? –Miré curiosa a Jinx y a Raven.

-No vas a quedarte sola linda, no después de lo que pasó esta noche. –Jinx dijo con ligera diversión.

-¿A qué se refieren? –Y de verdad no sabía a qué se refería…

-¡Tendremos una noche de chicas! –Exclamó Jinx.

-¿Estás jugando, cierto? –Raven alzó una ceja.

-Nop. ¡Vamos! El cuarto de Star es el más espacioso.

-¿Qué es una noche de chicas? –Consulté a Raven en cuanto llegamos a mi cuarto.

-No sé, nunca estuve en una. –Me dijo sin inmutarse.

Jinx rió con fuerza. Entonces nos dijo que debíamos ponernos nuestra ropa de dormir y comer algún tipo de comida chatarra.

Me cambié frente a mi espejo, mientras Jinx buscaba un buen lugar para colocar las almohadas y Raven se cambiaba en mi baño.

No dejo de pensar en mi novio, ¿Estará angustiado todavía? ¿Cómo es que no se dio cuenta de que estaba sufriendo?

Lo que puedo asegurar es que está molesto conmigo.

Sólo espero… que se encuentre bien, donde quiera que esté.

Continuará…

Bien, como ya se habrán dado cuenta, este Fic tiene mezcla de la serie, los cómics y próximamente sucesos recientes XD

Se acercan capítulos muy interesantes.

De nuevo, muchísimas gracias por leer esta historia, espero puedan compartirla y hacerla un poco más conocida :'v

Para la persona que me deja Reviews… No puedo responderte ya que no tienes cuenta en Fanfiction pero… te aseguro que pienso seguir con esta historia, por muuuchas razones, en especial la falta de buenos Fics… y otra vez gracias por leer y comentar saludos.

Los comentarios que dejan en FB… también les vuelvo a agradecer y les comento que la historia va a seguir! No quiero tardarme mil años actualizando como otros autores y tampoco pienso dejar la historia inconclusa. :D

Quiero creer que puedo actualizar cada semana… por alguna razón este Fic se desarrolla en mi mente yo solo llego a escribir y luego surgen más argumentos fascinantes que logran que se ponga mejor (o eso siento yo XD)

Esto no es ni la mitad de lo que quiero hacer… es curioso, pero una historia debe tener un buen inicio… relajado y todo eso :v con explicaciones y otros detalles…

Nos leemos próximamente :*

Espero haya sido de su agrado…

Cuídense 3

*Agradecimiento especial a mi amiga Sissy-Night xD por sus consejos e ideas :v

Con cariño, Belle Lynch. AKA TeenGhostlyGirl* :v