Cap. 4: La Pista

"Cuando Starfire decide confiar en el enemigo".

Robin.

Abrí mis ojos al sonar el despertador, la verdad es que no quería levantarme tan temprano, tenía miedo de enfrentar lo que estaba por venir…

¿Cómo pude ser tan insolente?

Recostado en la cama me giré un poco hacia la izquierda, había una mujer a mi lado. Su preciosa cabellera cubría toda su espalda, estaba totalmente acomodada y no parecía maltratada. La cobija cubría su delgada figura y su respiración apenas era perceptible. Mi bella novia aún no despertaba…

-¿Starfire? –La llamé. –Linda, es hora de levantarnos –Y entonces toqué su mejilla con mi mano para hacer que me observara.

-¿Dick? –Me miró con esos ojos tan alegres y llenos de vida. -¿Por qué me has hecho esto?

-¿De qué hablas? –No entendía lo que decía. Su semblante de pronto se transformó agresivo y su mirada se llenó de energía. ¿Estaba molesta?

-¿Por qué me has traicionado? –Su voz había cambiado. ¡Dios! sonaba aterradora. -¡¿POR QUÉ?! –Lanzó rayos en mi dirección y yo grité antes de que la luz verde cubriera todo mi ser.

Desperté.

Realmente lo hice. Solo fue un mal sueño, uno muy inusual.

Cuando miré de reojo en la cama, no había nadie.

Supongo que no quiso que nos descubrieran.

Finalmente llegó a mi memoria. Lo que había pasado la noche anterior, absolutamente todo ha vuelto a mí, junto con una punzada de culpa, de esas con las que no puedes estar tranquilo hasta admitirlas. Pero, obviamente, no puedo decírselo a nadie.

¿Qué diablos he hecho?

Me vestí en menos de dos minutos y estaba listo para regresar a mi hogar. Ingresé a la Baticueva y no me sorprendió en lo absoluto ver a Bruce sentado frente al computador con una enorme taza de café.

-¿Dormiste bien? –dijo sin verme. Oh por Dios, ¿Sabrá algo?

-Dormí bien ¿Y tú? –respondí tratando de ocultar mi vergüenza. –Yo no duermo hasta tener respuestas –Hizo una seña para que me uniera a él y examinara su pantalla. -¿Ves esto? Es una escala exacta del compuesto que afectó a tu amiga - ¿Amiga? Pensé incómodo. –El veneno que la conforma no es la principal causa de que este líquido le afecte –Me miró por primera vez en la mañana.

–Magia–dijo. Me sobresalté un poco.

-¿Magia? –Repetí incrédulo. –Magia oscura, y muy antigua –terminó él.

Inmediatamente pensé en Raven, algo le habría impedido sentir el tipo o la clase de brujería que le ha afectado a Starfire.

Caminé hacia las escaleras para descender un poco más y marcharme en mi motocicleta. Antes de ingresar al área de estacionamiento, Alfred me llamó: -Joven Grayson, hay algo para usted –Puso en mis manos una pequeña caja gris. –Es de la señorita Gordon, me pidió que se lo diera –

-Gracias, Alfred. Nos veremos luego –Guardé el obsequio en mi maleta, la eché a mi espalda y emprendí mi viaje de vuelta a la Torre.

Al llegar a la sala común, la primera persona en la que pensé esta mañana no estaba. Hoy es domingo así que… usualmente todos se despiertan un poco más tarde.

La Torre se veía vacía y yo… tengo que verla, es todo.

Fui hasta su habitación listo para disculparme con ella por haberla tratado mal la noche anterior, simplemente debía explicarle que estas cosas siempre me afectan. Acechan a mi novia por todos los cielos…

Toqué su puerta tres veces. -¿Starfire? Necesito hablarte –No hubo ningún ruido. -¿Starfire? ¿Star? –Volví a tocar con algo de preocupación. Nada.

Listo para derrumbar su puerta con mis explosivos, se abrió.

-Whoa ¿Qué haces Robin? –Jinx sonrió. Estaba con su ropa de dormir. Claro… se quedaron cuidándola como había ordenado.

-Amm, hola. Solo quería asegurarme de que Starfire se encuentra bien –Mentí, aunque en parte… era cierto.

-Ella está muy bien, aún no despierta, pero te dejamos con ella –Guiñó su rosado ojo y salió de su cuarto, seguida por Raven.

Me observó por unos momentos. Su ceja se levantó un poco y su semblante estaba… ¿Preocupado?

-¿Sucede algo? –pregunté. –Starfire está mejor. Creo que ahora asumirás lo que puede estar sucediendo –afirmó ella. –Sí, Slade está utilizando fuerzas que ni él mismo puede controlar –Raven dio una mirada juguetona. –Al parecer tú también –Y sin más, salió de la habitación.

¿Habrá leído mis pensamientos?

No creo… si no, estaría furiosa.

Pero sin duda, presintió que algo en mí había cambiado. Bueno, puedo ocuparme de eso después.

La puerta se cerró detrás de mí. Caminé en silencio hasta mi novia. Estaba acostada en su enorme cama fucsia. Su cuerpo entero estaba cubierto por sábanas y su respiración era pacífica. Vaya… así luce tan hermosa.

No quiero despertarla, pero mi desesperación por tratar de arreglar las cosas entre ambos me está matando. Literalmente.

Me senté a su lado y acaricié su cabeza lentamente. Llegué hasta su hombro izquierdo y comencé a frotar con suavidad. Su simple olor me hacía sentir reconfortado. No puedo creer que anoche simplemente me haya dejado llevar por la estúpida confusión que sentía. Ella es la única que me ha mantenido aquí… por ella sigo con los Titanes. He cambiado mucho y eso es bueno, cambié mucho más cuando ambos iniciamos nuestra relación.

Ella abrió sus ojos y posó su mirada en mí. Tardó unos segundos en percatarse de mi presencia y luego, se me abalanzó con mucha fuerza. -¡Robin! –me abrazó y juntos caímos al suelo.

Gemí de dolor. -¡Star! También te extrañé –La envolví por su pequeña cintura y atraje su cabeza a mi pecho. -¿Cómo te sientes?

-Estoy mejor ahora –Apretó mi espalda con su abrazo y después de un momento, ambos nos pusimos de pie. –Lamento que… -la interrumpí, si alguien tenía que disculparse, era yo.

-No digas más. He venido hasta aquí a pedirte perdón, por cómo me he comportado contigo, por la forma en la que te he hablado. Star lo lamento… -Y lo decía muy en serio. –Oh Dick… todo esto nos está volviendo locos. Siento no haberte dicho lo que ocurría, pero ayer no fui yo la que habló contigo. Hay algo más, puedo sentirlo –Me miró y sabía que era cierto. Algo malo estaba sucediendo. –Lo sé, ayer Bruce y yo hicimos unos análisis. Pero me alegra tanto estar bien contigo.

De nuevo me estoy mintiendo a mí mismo. No estaba bien.

Su delgada mano se posó en mi mejilla y se acercó para besarme los labios. No me negué. ¿Por qué lo haría?

Sentí un pellizco interior. La verdad era que la había engañado hacia unas horas con mi ex novia, de la peor forma posible, todo por un momento de debilidad. ¿Puedo confesárselo a Starfire sin que ella termine odiándome de por vida?

Ese es el punto. No quiero perderla.

Me afligí un poco debido a mi aspecto y a mi olor. Ni siquiera me molesté en tomar una ducha antes de salir de la mansión Wayne. Entonces, ayudé a Star a levantarse.

-Tomemos una ducha juntos –Fue la única cosa que se me ocurrió. No huía del problema, quería sentirme liberado al momento de retomar lo nuestro, aunque ella obviamente, no tiene idea. Me sonrió tímidamente debido a mi propuesta.

-Dick, estás algo extraño –Dio una leve mueca divertida. –Ya lo sé –le dije riendo un poco. Me empecé a desvestir frente a ella. Retiré mi chaqueta, después mi camisa, mis tennis y los pantalones desgastados que me puse. Ella no hizo ningún movimiento, ni siquiera se molestó en mirar mi torso, como siempre hacía.

Hubo silencio.

-Algo me sucede. Dick, pueden controlarme, lo sé y al parecer no puedo hacer nada para evitarlo –Sus ojos se humedecían con cada palabra que decía. –Siento que la próxima vez será peor…

-Ellos no van a hacerte nada Star, no lo voy a permitir. Te lo prometo –Tomé su cabeza por ambos lados y le di un beso en la frente. –Siempre estaré contigo.

La miré unos momentos, no lo resistí más. Jalé su pequeña blusa rosada hacia atrás y la cargué en brazos. Caminé con ella hasta su baño y la deposité en la tina. Star se sonrojó inmediatamente y yo giré la perilla para que saliera agua.

Me lancé a ella después de quitarme mi ropa interior.

-Dick, ten cuidado –dijo entre risas cuando la empecé a besar por todos lados. Me abrazó y yo la levanté solo un poco para dejarla totalmente desnuda.

Luce perfecta.

Juntos comenzamos a jugar en medio del agua, disfruto esto más de lo que jamás creí. No lo tenía en mente al momento de venir hasta acá para pedir una disculpa. Creo que es mejor.

Al terminar no lo pensé dos veces. Me levanté de la tina cargándola a ella. Tomé la primera toalla que vi y la envolví por su espalda. Salimos abrazados y yo la regresé hasta su cama. Con necesidad besé sus labios, atrapé sus brazos con solo una mano. Sabía que ella disfrutaba del momento tanto como yo, si no, fácilmente se habría librado de mi agarre. Continué besando todo su cuerpo; solo la escuchaba suspirar y retorcerse debajo de mí.

-Dick…-susurró con falta de aire.

-Te amo, Kori –dije antes de perder el control.

¿Hacía cuanto no teníamos esta clase de intimidad? Bueno, eso estaba por terminar en unos minutos…

Un breve sonido me despertó. Tocaban a la puerta de mi novia.

-¿Star? ¿Robin? –Cyborg nos llamó. Miré el reloj que estaba en la repisa de mi novia: 1:26p.m.

-Supongo que nos quedamos dormidos –Starfire susurró sonriendo. –Así parece –Le sonreí de vuelta. Me sentía de muy buen ánimo. Pero no podía dejar de lado el hecho de que le he fallado. Hemos estado juntos como pareja durante un año. Y ahora yo lo había estropeado.

-¿Hay alguien aquí? –dijo Wally. -¿Hola?

-Abriré la puerta en breve –Kori alzó un poco la voz y trató de incorporarse. -¡Ouch! Me duele todo el cuerpo- Sé que mis mejillas se encendieron al recordar la razón de su dolor. Y siendo honesto, también me sentía muy cansado, aunque feliz de que ella fuese la causa.

-Debo salir de aquí si queremos mantenerlos callados –le dije lo más bajo posible. Me hinqué sobre sus piernas y la besé rápidamente. –Te veo al rato, linda –Giré sobre mi cuerpo, con una sábana cubrí mi cintura hacia abajo. –Dick no creo que…

-Descuida. Vístete, Kori – y me escabullí por la ventana, deseando con todo mi ser que nadie me viera.

Lo que hicimos esta mañana, jamás me arrepentiré. El cargar con la mentira en el pecho es lo único que no me permite estar bien conmigo mismo.

Sólo hay una persona que puede entenderme y darme un consejo. Necesito hablar con él lo más pronto posible.

Starfire.

De un salto me incorporé y cubrí mi cuerpo desnudo con mi bata rosa. Traté de correr hasta la puerta pero tropecé con…

-¡Sedita! –exclamé cuando caí al suelo. –Lo siento, lo siento mucho pequeño… -quise alcanzarlo con mis manos pero se escabulló hasta mi cama. Vi el resto de la ropa de Dick y me apuré a meterla debajo de las sábanas.

-¡¿Hola?! –seguían gritando mis amigos. Por fin pude abrirles.

-Buen día amigos, ¿Qué sucede? –dije nerviosa. -¿Está todo bien por aquí? –Cyborg se acercó a mi puerta.

-Más bien, buenas tardes Star –Wally me sonrió y entonces ambos me miraron por completo. -¿Acabas de despertar? –siguió el pelirrojo. -¡Sí! Tomé una ducha pero entonces volví a recostarme y me quedé dormida, muy dormida –respondí alegre.

-¿Y Robin? –preguntó Cyborg. -¿Robin? ¿No ha llegado? –mentí.

-De hecho… ya llegó. Su motocicleta está en el estacionamiento. ¿No lo has visto? –mi amigo me dio una mirada extraña. –No… no lo he visto. ¿Ya lo buscaron en su habitación? –pregunté ahora con mi voz temblorosa. –Eh…no está allí. Creímos que estaría contigo –Wally recargó su brazo en mi puerta y trató de entrar. Entonces desvíe mí mirada solo un poco hasta mi cama. Sedita estaba jaloneando la chaqueta de mi novio.

¡Ay no!

-¿Qué sucede Star? ¿Hay algo que no quieres que veamos? –Cyborg dijo con su típica voz burlona. -¡No estoy presentable! –grité fingiendo indignación y cerré la puerta en sus caras. Pasó un momento y me percaté que poco a poco se alejaban de mi entrada. Sedita seguía arrastrando la ropa de Dick y yo me sentí aliviada de que esto no pasara a más.

Me senté dando un gran suspiro y tomando a mi bumgorf entre mis brazos. –No lo vuelvas a hacer –le dije respirando nuevamente. ¡Estuvo muy cerca!

Al verme en el espejo divisé mi cabello, estaba totalmente seco y muy alborotado. Decidí peinarlo y vestirme para reunirme a mis amigos en la sala común. Recordando bien, los Titanes tenemos mucho que discutir.

Estaba sentada a lado de Raven y Cyborg. Ambos hacían análisis de mi sangre y algunas pruebas extra para examinar y descubrir lo que realmente está ocurriendo.

-Definitivamente es magia antigua. Oscura y casi irrevocable –dijo Raven a un muy pensativo Robin. –Pero no sé aún la magnitud que tiene –concluyó y volvió a poner atención a la pantalla incrustada al cuerpo de Cyborg.

-¡Star, linda! ¿Cómo estás? –rio Chico Bestia al llegar hasta nosotros. Cubrió con un brazo a Raven y con su mano libre acarició mi cabeza juguetonamente. –Llegas tarde, ¿Qué tanto sucede, que ahora es difícil localizarlos a todos? –Cyborg enfatizó la última palabra mirándome a mí y después a Robin. Lo vi de reojo y me sonrojé un poco. Después de lo que había pasado en la mañana, era evidente que ambos nos sintiésemos avergonzados. Sin embargo, algo más le sucede… se nota mucho en su mirada, detrás de su antifaz, algo le preocupa.

-Concéntrate, Cyborg –fue lo único que mi novio dijo. Pasó un lapso de dos horas más y los estudios por fin concluyeron. –Ahhh por fin –dije bostezando alegremente. -¿Algún veredicto? –preguntó Jinx que estaba sentada en la sala junto a Wally. –Mmm bien, para empezar, la toxina es veneno letal combinado con hechicería oscura y antigua. Buscan algo en Starfire posiblemente relacionado a su fuerza e inmunidad a esa cosa. Star logra recuperarse en menos de una hora. Ellos ya deben saberlo. Al parecer hay dos bandos distintos que buscan obtener algo de ella… pero es obvio que la necesitan con vida. Eso es… a grandes rasgos –mi amigo Cyborg respondió con frustración. Estaba molesto, como yo. ¿Es que por qué tengo que ser la víctima de esto?

-No lo entiendo. No tengo tanto poder y deciden atacarme a mí –dije llena de tristeza. –No buscan a la más poderosa, buscan a la más resistente. Starfire, esa eres tú –Cyborg siguió. –Si tan solo tuviese una pista más…

-¡Viejo! –lo interrumpió Chico Bestia. –Ya tenemos bastantes datos, ¿No podemos simplemente buscar a Slade y patearle el…-

-No se trata de eso –Robin intervino. -¡Bien, bien, basta! –dijo Wally. -¿Quieres otra pista? La única forma es arriesgarnos e ir tras ellos –

-¿Ellos? –Jinx preguntó con sorpresa. –Así es, nena. Slade y Talia se unen de nuevo… y al parecer, el anciano también está involucrado –Wally dijo divertido y se cruzó de brazos. –Las pistas que necesites serán encontradas solo si las buscamos, y deberíamos solicitar la ayuda de los demás Titanes –miró a Cyborg y después a Robin.

Volteé a ver a mi novio, no sabía cómo iba a reaccionar. Pero Wally tiene razón, debemos apresurarnos y conseguir las piezas faltantes… antes de que ellos puedan controlarme por completo…

-¡Titanes! –exclamé con tanta fuerza que Chico Bestia se transformó en tortuga y giró en el aire por unos segundos. -¡Cielos, Star! –me reclamó al volver a su forma humana. –Oh… yo lo siento amigo pero… tengo que decirles algo importante –Todos me miraron expectantes. –Me pueden controlar… no en su totalidad pero ya me sucedió ayer… ustedes lo vieron –Eché un vistazo a Raven. Lucía tranquila. -¿Ya lo sabes, verdad? –Ella asintió. –Pero aún no tiene un efecto total en ti. La única justificación que tengo es que la hechicería que aplicaron en el antídoto te está afectando el cerebro, pero no puedo removerla debido a que no sé lo que es. No puedo sentirla del todo… solo sé que lucha por apoderarse de ti pero necesita que estés más vulnerable –

-Por suerte para nosotros tu fuerza es ilimitada –terminó Chico Flash por ella. –No creo que tenga que ver mucho con su fuerza física. Más bien, la fuerza mental que tienes –Raven flotó un poco y extendió su mano hacia mí. –Azarath Metrion Zinthos – Una niebla oscura cubrió mi cuerpo y después se esfumó. –Ese hechizo te protegerá –Me dedicó una leve sonrisa. –Gracias, amiga –dije.

-Y entonces ¿Qué haz decidido? –preguntó Wally a Robin.

-Llamaré a los Titanes Este. Van a ayudarlos en la búsqueda. Cyborg y Raven, necesito que ambos vengan conmigo, iremos a la Baticueva a informar a Batman, y también a la Liga de la Justicia –Me miró de pronto y se quedó callado.

-¿No puedo acompañarlos, cierto? –dije mientras agachaba mi cabeza. –No… lo lamento Kori… pero tú tienes que estar aquí, te protegerán. Además, solo será un informe rápido. Slade y compañía ya nos llevan bastante ventaja, debemos salir de aquí en cuanto antes –y entonces caminó hacia la salida. –En 20 minutos nos reuniremos en el tejado –Cyborg interrumpió casi llorando. -¿Usaremos la Nave T?

-¿Eso es nuevo? –preguntó Raven con sarcasmo. –Me gustaría ver la cara de Batman al contemplar una de mis más preciadas creaciones, mi hermoso bebé…- Raven lo jaló del brazo y juntos salieron del lugar. Cyborg estaba tan emocionado que sus palabras y gritos se seguían escuchando incluso al cerrarse la puerta detrás de ellos.

-Bien supongo que… vamos a divertirnos un rato ¿No, Kori? –Wally seguía de buen humor. Le di una leve sonrisa. Volé hacia mi cuarto para ponerme mi traje de combate, por si acaso.

Cuando llegué me recosté en mi cama y traté de asimilar lo que sucedía. Una fuerza invisible se pasea en mi mente… y si bajo la guardia me podrá controlar por completo. Quería llorar… pero un ruido en mi puerta me hizo distraerme un poco.

-Adelante –dije con poca energía.

-¿Estás… llorando? –Robin preguntó preocupado y se acercó a mí. –Oh… Dick, eres tú –sonreí un poco. Su presencia mejoró mi estado de ánimo. –Princesa, estarás bien. En verdad deseo que nos acompañes pero… -se detuvo un instante. –No quiero ponerte en más peligro. Aquí estarás a salvo –me abrazó. –Lo entiendo Robin, no te angusties tanto por mí. Deseo ser útil, es todo –Sin soltarme de su agarre continuó hablando. –Dulce Star… no te angusties por ello, prefiero mantenerte a salvo que perderte por no querer separarme de ti –me miró fijamente a los ojos. –Elijo ser yo el que sufra las consecuencias –y después me besó, envolvió mi cintura entre sus brazos y me cargó con fuerza. –Te amo –dijo él. Me sentó en la cama y corrió a la salida, sin mirarme. -¡También te amo! –grité antes de que se alejará por completo.

Te amo demasiado, Dick.

Volví a la sala de estar para pasar un rato agradable con mis amigos. Antes de acercarme por completo escuché la conversación que tenían. Todos estaban allí.

-Iremos a visitar a un viejo amigo de Batman –dijo Cyborg emocionado. –Recuerden mantener este lugar a salvo –Alguien respondió a través del comunicador. –Por cierto, será su responsabilidad cuidar no solo de Jump City, también de Starfire. Bestita, Jinx y Chico Flash van a ayudarles. Sí lo sé…

-Están esperándonos. Nos vamos, Titanes, buena suerte –oí sus pasos dirigirse nuevamente hasta donde yo estaba. Floté con rapidez y me escondí en la oscuridad del pasillo. Vi como salían corriendo Raven, Cyborg y Robin. - ¿Así que esto no es un viaje para descubrir a Slade y obtener información? Van por él, van a cazarlo, y al parecer no estarán solos. –pensé con toda seguridad.

-¿Quién va a ayudarlos en la misión? –entré al lugar y pregunté autoritariamente.

-¿Emm… de qué hablas? –dijo Chico Bestia. –Díganlo ya o me iré de este lugar –dije de nueva cuenta, molesta. –Van al cuartel de Batman, Star. ¿Contenta? –me dijo Jinx. –No… ellos van por Slade y para ello no creo que lo hagan solos –Chico Flash se acercó y abrazó a Jinx. –Irán lado a lado con la Liga de la Justicia, es todo –sonrió y suspiró un poco aliviado. -¿En serio es necesario hacer un lío de todo esto?

-Pues no lo es, al menos para ti, ya que no estás incluido en esto como yo, Wally –dije fastidiada. -¡Bien te entiendo! Pero tenemos que quedarnos aquí, los Titanes Este vendrán a darnos su apoyo –terminó él y yo asentí de mala gana.

Hasta que pueda escapar de aquí.

Había pasado más de una semana y nosotros seguíamos sin obtener noticias. Jump City era calma total, no había rastros de Slade, ni de Talia, mucho menos de la Liga de las Sombras. Villanos más comunes también se encontraban en estado de inactividad. ¿Estarán de vacaciones?

Wally decía que les diésemos tiempo para la misión, pero yo solo me preocupaba más y más, ni siquiera podía dormir, no he comido nada en tres días y mi ánimo está muy mal. Lo peor era que no teníamos comunicación con ellos, según Chico Bestia, al lugar donde ellos fueron no cuentan con este tipo de tecnología. No entiendo mucho a qué se refería con eso, pero me inquieta no recibir noticias de mis amigos, ni de mi novio.

Lo extraño tanto…

Un choque pequeño en el ventanal de nuestra Torre me hizo sobresaltarme mucho. -¿Qué diablos es esto? –Jinx cogió un pequeño objeto negro del suelo. –Chico Flash se asomó fugazmente hasta la ventana rota para divisar al culpable de ello, pero no encontró a nadie. –Es una… ¿Nota? –preguntó Garfield. –No estoy segura de eso –Jinx la examinó un poco más. –Permíteme –dijo su novio y la cogió con su mano. –Hmmm interesante. Es una X roja –la aventó al suelo y tronó con un leve sonido acompañado de una chispa de fuego. En efecto, era una nota:

5510 – Mania Alk S.

Midway City

Nos quedamos en silencio por un instante.

-¡Los habrán secuestrado! –Jinx cubrió con sus manos su boca. -¡Por todos los cielos! –Wally intentó calmarla. –Será una trampa para nosotros, por favor no saquemos conclusiones apresuradas –Chico Bestia pronto indagó -¿Midway City? Es mi viejo hogar… -Todos lo observamos. -¿Y qué hay allá, Chico Bestia? –le pregunté deseosa. –Es una ciudad normal Star… como Jump City, no tiene sentido que esto sea una trampa –Wally continuó –No… posiblemente solo es un… ¿Qué?

-¿Una pista? Tal vez… -dijo Jinx. –Quizá sea lo que necesitamos… -dije.

-¡¿Hola?! Esa cosa era de Red X ¿Olvidas sus pegajosas armas rojas? Él trabaja para Slade –Logan dijo, pero Jinx prosiguió. –Sip, pero es lo único que tenemos hasta ahora. ¿No creen que es el momento de buscarlos? ¿Qué tal si sus vidas están en peligro? –Fue interrumpida por una voz femenina. -¡Wow! ¡wow! ¿Qué tanto planean sin nosotros? –Abeja iba entrando a la sala. Tras ella venían Aqualad, Veloz, Más y Menos.

-Sugiero que vayamos a buscarlos –dije con total seguridad.

-Concuerdo contigo linda, la ciudad está más aburrida que nunca –dijo Roy.

-Para ser sincera, yo también quiero algo de acción –dijo Jinx.

–Bien, solo porque tú quieres ir, perezosa –Wally le dio un leve beso en la mejilla y nos miró a todos. –Entonces iremos a buscarlos. Prepárense.

Íbamos en la nave T camino a Midway City. Bueno, no todos. Chico Bestia volaba transformado en un ave a lado de nosotros. Abeja le hacía compañía. Dentro conducía Wally. Jinx y yo estábamos en el mismo compartimento algo apretadas. Me ofrecí a volar junto a Abeja y Gar pero ellos se negaron, debían protegerme y esa fue la única excusa que necesité para obedecer. No merecían preocuparse tanto por mí. Más y Menos tuvieron que hacer lo mismo y compartir su espacio, aunque no pareció importarles mucho. Aqualad y Veloz iban cómodamente en sus asientos. No hubo conversación alguna que no incluyera datos del computador indicando cuanto nos faltaba para llegar a aquel lugar.

Aterrizamos en uno de los edificios de WAYNE Enterprises y decidimos que entre más pronto nos pusiéramos a buscar, mayor sería nuestro éxito.

La verdad es que no sabía muy bien lo que estábamos por buscar, pero debíamos correr el riesgo.

Nos colocamos unos auriculares diminutos en los oídos, traíamos como extra nuestro comunicador clásico y además cada uno llevaba un rastreador, por si acaso. Como deduje al principio de "nuestra pequeña búsqueda", todos iban a separarse para buscar… todos menos yo. Chico Bestia me hará compañía y bueno… no me sentía cómoda del todo, era más que nada el que siempre me vigilaran lo que me fastidiaba.

Preguntar a los civiles era absurdo ya que parecían no ubicar la dirección de la nota: 5510 – Mania Alk S. Quizá nos ha engañado.

Nuestra infructuosa búsqueda me hizo caer en la desesperación. Gar lo notó y señaló que un helado sería una buena forma de relajarnos. Asentí y caminamos hacia una enorme plaza atestada de gente, sin importar que ya eran altas horas de la noche.

-¿De qué sabor quieres, Star? Hay de todos… ¡Oh! ¡Ya sé! Fresas con crema y chocolate. ¡Te encantará! –palmeó mi hombro con su mano. –Supongo que sí, gracias amigo –Y entonces salió disparado hasta la tienda de helados.

No iba a encontrar respuestas si seguíamos preguntando a las personas y recorriendo las calles más iluminadas de la ciudad. Era obvio que ese lugar debe estar muy bien escondido. Vi unos callejones oscuros cuando llegamos en la Nave T… supongo que puedo ir a echar un vistazo, después de todo, tengo mis poderes y sé cómo traerlos de vuelta. El problema es que no sé cómo evitaré que vuelvan a controlar mi cuerpo como si fuera un simple robot.

Lo siento, Chico Bestia –susurré. Entonces salí disparada hacia el cielo, buscando las partes más oscuras, lista para enfrentar lo que sea que haya allí.

Repasé muchos lugares oscuros, no había tanto como yo esperaba. Todos se me quedaban viendo. Apuesto a que me reconocían por ser una Joven Titán; a pesar de sus pesadas miradas, nadie hablaba. Ya me había cansado de escuchar en mi mente la palabra "nada" cada vez que veía una calle oscura sin más que gente caminando alrededor de pequeñas fogatas. Sentí lástima por ellos, inclusive de los que me miraban con odio y recelo. No entendía por qué y tampoco quería saberlo.

Últimamente me he sentido extraña, me fastidio y me enojo con facilidad.

Me quedé en medio de un callejón sin salida. Era lúgubre y húmedo. Sentí la mirada de alguien por encima de mí. Encendí mi mano y elevé mi Starbolt para visualizar a quien quiera que fuera. No había nadie.

Gruñí frustrada. Pero cuando me giré para emprender mi vuelo, unas cadenas se extendieron por todo mi cuerpo atrapándome como si fuera un capullo gigante. Grité, pero sabía que nadie iba a escuchar. Por suerte, mis amigos serán capaces de encontrarme gracias a la tecnología de Cyborg.

Los robots me llevaron al centro de una bodega enorme. Estaba llena de trabajadores, humanos y robots. Era escalofriante. Me habían colocado una enorme correa metálica en la cara, solo mis ojos y parte de mi cabello estaban libres. Supongo que encontré el escondite de Slade. Y sí, definitivamente era una trampa. –dije para mis adentros y con algo de ironía. ¿Cómo pude ser tan tonta?

Fui acorralada en una esquina con mis brazos colgando de las molestas cadenas que me habían capturado y mis pies estaban atados con un cordón grueso y rasposo. Lo que yo esperaba era poder destruir todos sus artefactos y salir victoriosa. No imaginé que los guantes que sostenían mis manos absorberían toda mi energía dejándome totalmente expuesta. Sin energía mi fuerza sobrenatural no servía de nada. Quiero creer en que mis amigos llegaran por mí antes de quedar totalmente inconsciente.

Desperté y con mucho esfuerzo giré mi cabeza un poco, debido a que todavía traía la correa puesta. Seguía atada en el mismo lugar. Sin embargo algo había cambiado. El lugar estaba solo y oscuro. Solo noté una pequeña luz salir de una habitación, muchos metros lejos de mí. X´Hal, estoy tan exhausta.

Todos deben estar descansando, o simplemente habían terminado con lo que sea que Slade les obligue a hacer.

Escuchó pasos. Corren de un lado a otro. Primero creí que serían mis amigos, pero los ruidos me indicaban lo contrario. No eran personas, era una persona, solo una. La desesperación que traía era demasiada que me hizo desesperar a mí también. Oí una explosión, golpes y muchos gritos. Eso duró más de lo que creí y, cuando por fin cesó, vi una silueta caminar hacia mí, trotando sin mucho esfuerzo.

Supongo que después de todo, sí son dos bandos –pensé al ver a Red X frente a mí.

Se quedó parado frente a mí un buen rato. Solo escuché su respiración entrecortada.

-No pensé que fueras tan idiota como para venir aquí –dijo con voz ronca. –Pero me equivoqué –Levantó una de sus manos y arrojó una X en mi dirección. Creí que me asesinaría, pero no fue así. Con ese disparo cortó mis cadenas y caí al suelo dolorosamente. Gemí a través de la correa en mi boca y me empecé a sentir muy mal. Él comenzó a liberarme del agarre plateado, lo hacía con mucha velocidad. Tenía mucha prisa, quién sabe qué esté planeando ahora…

-Dime niña, ¿Alguien sabe que estás aquí? –preguntó, aun librándome del agarre de las esposas. –Lo miré molesta, la correa no me dejaba hablar. –Puedes asentir –dijo él, con burla en su voz. Asentí.

Bruscamente jaló la correa de mi rostro, la cortó con su arma roja y la arrojó al suelo. Llevé mis manos a mi rostro, sé que estaba rojo por la irritación.

-Si tan solo lo que tienes de bonita lo tuvieras de inteligente –dijo X con sarcasmo. Yo seguía acariciando mi rostro, dolía mucho y mi cabeza comenzaba a dar vueltas. -¿Por qué no vinieron los Titanes contigo? –seguía insistiendo mientras me ayudaba a levantarme. Ignoré la mano que me tendió y me puse de pie yo sola. Lo miré confundida. -¿Qué s-sucede… p-porqué m-me ayudas? –pude decir y él no se movió. Segundos después dijo: -No es por gusto. Tenemos que… -Una voz al fondo lo interrumpió.

-¡Bien hecho! Chico…. Bien hecho –Slade aplaudía en dirección a nosotros.

¿Qué estaba pasando?

-Por fin la tenemos, y no tiene a donde ir –dijo tras él una mujer.

-Talia…-murmuré.

Continuará…

Bien, gracias por leer, espero les esté gustando el Fic :D y ésta vez actualicé dos semanas después porque … estaba en exámenes, los que están en Uni me entenderán XD Además, conozco chicos que tardan en actualizar Fics más de un año :''v hahaha, pero yo no quiero hacer eso… ya había mencionado antes que estaré actualizando cada semana… espero así sea de verdad (:

Con cariño, Belle Lynch.