Bleach no me pertenece.
Ichigo...
Aquellas palabras fueron como una daga de hielo.
—¡Traidor!— rugió Ichigo antes de sujetar al motivo de su ira de la camisa afuera de la escuela.
—Ya llevamos un mes y Kurosaki-dono me ha aceptado— dijo Ishida antes de mostrarse serio —Pero no creí que armarías semejante escándalo.
—¡Pero Karin es cuatro años menor que tú!
—Lo sé, pero yo se controlar mis impulsos hormonales. Además di mi palabra de que al cumplir la mayoría de edad, seré más cuidadoso.
Las palabras de su amigo no hacían más que enfurecer al adolescente de cabello anaranjado, quien masculló antes de soltarlo.
—Aun no me fío de ti Ishida. Si mis conocimientos en manga no están mal, se acerca el momento en que nos traicionarás por cualquier motivo— se jactó Ichigo.
—¡Eso es estúpido! ¡La única razón por la cual podría traicionarlos es que hubiesen más Quincy!— respondió Uryuu antes de cruzarse de brazos — Y por si no lo has notado, soy el último.
Pero aquellas palabras en lugar de calmar a Ichigo, solo le alteraron más, pues su mente de adolescente comenzó a trabajar más rápido que la luz y pronto su rostro se tiñó de rojo.
—¡Donde quieras recuperar a tu raza con mi hermana, te juro que te mato!
Ishida no tardó mucho en entender a qué se refería su amigo y su rostro también se encendió.
—¡Por quien me has tomado!— exclamó Ishida bastante avergonzado —Y-Yo sé de sobra lo que representa cuidar de un niño.
—En ese caso, quiero que me lo demuestres— le retó.
El Quincy gruñó —¡Bien, lo haré! Y cuando termine te tragaras todas y cada una de tus palabras Kurosaki Ichigo— respondió antes de irse.
Ichigo hizo lo mismo, pero al llegar fue recibido por un potente balonazo en la cara.
—¡Eres un tarado Ichi-nii!— rugió Karin.
—Ishida es muy grande para ti— respondió Ichigo mientras se sobaba la nariz, solo para verse obligado a esquivar otro tiro de su hermana menor.
—¡Y lo dice quién quiere andar con una shinigami que le lleva más de diez años!—se defendió Karin.
Y antes de que ambos comenzaran a discutir, Yuzu intervino.
—Ichi-nii, Ishida-san no es tan malo, se nota que realmente quiere a Karin— dijo para recibir la mirada furiosa de Ichigo —Además, ¿No es lo mismo que quietes hacer con Rukia-chan? Hasta donde sé, ella tiene un hermano mayor.
—Kuchiki Byakuya— agregó Karin antes de sonreír —Y seguramente él se sentirá igual que tú al enterarse de que quieres estar con su hermana.
La batalla era desigual, ahora eran dos contra uno e Ichigo iba perdiendo, aun así, no se daría por vencido.
—Si hace lo que le pedí me callaré— dijo Ichigo para cruzarse de brazos —Ahora dime la verdad Yuzu, ¿Tienes a un prospecto que deba de ir a visitar?
La pequeña castaña se sobresaltó de inmediato —No— mintió.
Por fortuna para ella, Ichigo le creyó y se marchó a su habitación.
Cuando las mellizas se quedaron a solas, Yuzu corrió hacia su celular.
—Le diré a Grimmjow-chan que le ayude a Ishida-san. No quiero que vaya a pelear con Ichi-nii— dijo la castaña, a lo que su hermana solo soltó un pesado suspiro.
—¿Serán tan protectores los hermanos mayores o solo el nuestro?— le preguntó Karin a Yuzu, quien se encogió de hombros.
Quizá la respuesta a su pregunta era más simple de lo que pensaban, sin embargo Ichigo no estaba dispuesto a permitir que Ishida se librase de sus condiciones. Aunque el Quincy no pensó en retractarse ni una sola vez, pues su palabra estaba siendo cuestionada de forma irracional por su paranoico amigo, al cual se aseguraría de callar con el resultado de su esfuerzo junto a cierta pantera, quien a petición de su novia no incitaría al Kurosaki a pelear hasta destruir media Karakura.
Casi un mes después, Ichigo recibió su merecido, al ver que Ishida regresaba junto a una enorme tesis sobre el cuidado correcto de un niño y Grimmjow, quien le había ayudado en gran parte de la teoría.
Y antes de que Ichigo pudiese intentar atacar a la pantera, esta habló.
—Ya tienes la prueba de que el cuatro ojos es bueno, así que déjalo en paz de una buena vez— dijo Grimmjow con seriedad.
—Es una tesis, solo muestra el lado teórico de esto— respondió el Kurosaki antes de intentar fulminar al hollow con la mirada —Y no pensé que tuvieras el suficiente atrevimiento como para venir y convencer a Yuzu de salir contigo, aunque también debo de hablar seriamente con ella y esa mentira— agregó.
Grimmjow ante sus palabras rio sonoramente —¡Pero si eres más problemático que tu padre! Ahora entiendo porque ella se mostraba tan nerviosa cuando le preguntaba si sería buena idea hablar contigo sobre esto— dijo para cruzarse de brazos —Oh vamos, él se atrevió a crear una tesis de algo que nunca estudió y lo hizo bastante bien. Además, no solo nos estas molestando a nosotros, tus hermanas también se sienten incomodas con esta sobreprotección tuya.
Las palabras del felino parecían surtir efecto en el Kurosaki, cuya mirada reflejaba sorpresa. Ante este pequeño descuido, Ishida se apresuró a hablar.
—Concuerdo con Grimmjow, no solo nos estas estresando a nosotros. Ellas también se sienten mal y aunque tratemos de convencerlas que no es su culpa, ya sabes, quieren protegernos — mencionó el Quincy.
Ante sus palabras el Kurosaki se rascó la nuca —Joder, siempre sucede lo mismo conmigo.
—Eres su hermano mayor, es normal que hagas eso, sino pregúntale a Ulquiorra— comentó Grimmjow antes de sonreír —Así que confía en tus hermanas, ellas saben cuidarse por si solas, no por nada Yuzu logró dominarme. Y ahora casi he llegado a ser un romántico empedernido.
Ichigo comenzó a reír ante sus palabras, la pantera estaba a punto de atacarlo, pero el Kurosaki sonrió —Vale, lo entiendo. Así que para disculparme, ¿Les parece si los invito al Karaoke hoy?
—No puedo, Karin tiene partido y prometí ir a verla— dijo Ishida.
—Yo iba a acompañar a Yuzu y a sus amigas a ver una película al cine— mencionó Grimmjow.
Tanto Grimmjow como Ishida al escucharse comenzaron a reír, asimismo Ichigo solo soltó un pequeño suspiro.
—Bien, yo iré con alguien más. No necesitan decirme solterón— dijo Ichigo.
—¿Por qué no invitas a esa shinigami de cabello oscuro? — le preguntó el felino.
—¿Rukia? — mencionó el Kurosaki antes de quedarse en silencio —Suena bien, además podría declararme.
—Y luego lidiarías con su hermano— respondió Ishida.
El Kurosaki al escucharlo gruñó —Maldición, Byakuya es un estirado de poca monta. No sé qué me obligue a hacer.
Ishida le dio un par de palmaditas a su amigo —No creo que una tesis, seguramente tenga que ver con ser un shinigami. Así que la tienes más fácil que yo— concluyó.
Ichigo negó con la cabeza, bastante divertido, quizá había cedido ante Grimmjow y Uryuu, pero ya tenía una vaga idea de lo que podría pensar Byakuya sobre él cuando le pidiese su aprobación.
Cosa que ocurriría en algunos meses.
