N/A:Buen día querido lector. Este espacio que dispongo entre capítulos es para informar sobre algunas cosas relevantes para le continuidad de este fic. Primero que todo, lo estaré actualizando cada sábado. En segundo lugar, este proyecto lo he llevado con antelación así que estoy adelantado en unos 4 capítulos. Tercero, la historia tengo planeado terminarla en 15 capítulos o algo aproximado, no deseo extenderme en asuntos que no tengan relevancia. Por último, creo que es necesario decir que esta historia la iba a publicar mucho después (cuando ya estuviera escribiendo los tres capítulos finales) pues tengo otro fic mucho más adelantado que no he publicado, esto se debe a que estoy "estancado", por lo que decidí ir publicando este ya que todo está planeado y me resulta mucho más fluida la escritura aquí que en el otro.

Como asunto aparte, gracias a los comentarios que me han dejado, siempre es bueno leer sobre qué aspectos estoy trabajando bien y tener en cuenta los aspectos que debo mejorar. Espero que esta historia les continúe agradando y espero que me acompañen hasta el final.

Memorias en tinta y papel

Día 1

Sunset Shimmer

Habitación de Starlight

No había un rastro característico presente en aquel cuarto, era como si un fantasma hubiese vivido inclusive antes de toda esta situación. Abrí un campo entre el polvo y un par de piedras para disponerme a leer.

La menor de los Apple se había ido con paso firme… el recuerdo de su figura inocente llenó mis memorias cuando leí su apartado en el diario. Pasé las hojas deteniéndome solo un poco en los relatos que parecían ser importantes. Como era de esperar ninguno decía nada sobre lo que le ocurrió a las princesas. Sin embargo, había una sección que no recurría a lecciones aprendidas. En toda regla era un diario, simples relatos de los momentos que habían sido presenciados únicamente por la princesa. Un encabezado me llamó la atención…

[…]Starlight Glimmer

Hoy hubiera deseado escribir algo más positivo, pero esta realidad que enfrentamos tiene un carácter hostil. Me cuesta rememorar los sucesos ocurridos este día, más me cuesta escribirlo. Trataré de ofrecer la fidelidad que corresponde a lo que presencié, no llenaré los espacios de conjeturas y mucho menos de emociones.

Solo espero, quizás, que la próxima vez en que indague por estas páginas, sea para encontrar un alivio del recuerdo valiente de mi querida alumna. Estas palabras, son mi último recuerdo de ella […]

Tragué saliva antes de aventurarme en los siguientes párrafos. La caligrafía temblaba y, el paso del tiempo no habían hecho mucho por el papel que, amarillento y olvidado lograba, de cierta manera, transmitir la áspera sensación de mi lectura, así, como la difícil labor escritural de la princesa.

[…] Un estruendo seco me despertó alarmada entre el indeciso día. El afán alimentado por la curiosidad me obligó a dirigirme rápidamente fuera de la habitación para buscar la fuente de dicho sonido. Para mi sorpresa, los aposentos de Starlight se encontraban inundados de un espeso polvo.

Traté de acercarme alarmada por la seguridad de mi pupila solo para golpearme con un cuerpo proyectado desde el interior de la nube polvorienta. Era ella, malherida y jadeante, traté de reincorporarme, pero un destello me lanzó hacia el primer piso.

Escuchaba los lamentos de quien sería nuestro atacante. Su grito ahogado en ira y desesperación hizo temblar hasta los cimientos del castillo. Cuando me percaté de su identidad, estaba sobre el suelo y, siendo el alimento de la reina Chrysalis. Ante mis desesperados intentos por huir de su magia, la malévola sonrió en señal de sadismo, pues, disfrutaba verme retorciendo de dolor y temor.

Un rayo la disipó de mi vista, pero, había tomado mucho poder de mí. Por lo que solo observé a Starlight intentando mantenerse en sus cuatro cascos con gran dificultad.

La reina dispuso su cuerno en señal de duelo y mi discípula igualo aquel acto. Mientras la malévola atacante corría con decisión, la dolida apenas galopaba. Antes de llegar a una proximidad de contacto. El campo protector de la unicornio logró destrozar el cuerno de su adversario. Aquella, sin un signo de dolor por la pérdida de su fuente de magia insertó lo que quedaba de este en el pecho de la poni quien, por signo de debilidad había deshecho su protección.

Dejé escapar un grito que solo hizo eco ante el silencio redundante del enorme castillo. Este fue sustituido por los gemidos de dolor y enojo que Starlight emitía tratando de remover el medio cuerno de la reina.

Se quedó unos instantes sosteniéndose desde la cabeza de Chrysalis para evitar que el peso de su propio cuerpo terminara de hacer el trabajo. Sus ojos se notaban vacíos, todo su cuerpo temblaba y, la sangre iniciaba a descender por el rostro de su agresora.

Una concentración mágica fue captada por mi vista, aquello provenía del cuerno de mi estudiante, quien haciendo uso de sus últimas energías asestó un golpe letal en la reina cambiante, derrumbándola y liberándose así de ella, sin embargo su sangre comenzó a inundar el suelo del castillo, así mismo, la sangre de la propia Crhysalis imitaba el recorrer de las grietas en el mismo terreno.

Ante mi debilidad, logré acercarme para tratar de curarla con un hechizo sanador, sin embargo, la falta de fuerzas era tal que ni siquiera una chispa de magia nació de mi cuerno.

Solo me quedé allí, incapaz de moverme, incapaz de realizar milagros, incapaz de evitar su muerte […]

Sentía una melancólica empatía, más aun por encontrarme en la habitación de la mencionada y trágica heroína. Me permití un respiro de la lectura, aun las ideas golpeaban mi mente tratando de organizarse, pues, este mundo, es de donde provengo, este mundo me vio nacer, pero ahora, está muriendo y no quiero tener ese recuerdo de mi mágica Equestria.

Me prometí llegar al final de esto con tal de revivir la magia en estas tierras, establecer el orden, la armonía. Decidida, le comentaría a Applebloom sobre mi resolución, de seguro ella también estará dispuesta para mejorar su presente, pero…

¿Qué se suponía que haríamos?

No tenía idea, mucho menos conocimiento de lo que verdaderamente ocurrió. La elección más obvia fue seguir leyendo el diario, de seguro alguna pista debía aparecer en alguna parte.

Traté de retomar mi lectura, pero las páginas siguientes narraban el funeral de Starlight. No estaba dispuesta a leer los sentimientos de la princesa Twilight, sobre todo ante el hecho de presenciar su defunción. Bastará conocer el puntual aspecto que la pupila fue enterrada junto al árbol de la armonía.

Avanzada mi lectura, logré encontrar otros dos apartados; uno de ellos tormentoso y frio...

[…]Imperio de cristal

¿Cuánto más podré soportar la inclemencia de este mundo?

Hace algunos días recibí una carta de Cadence y Shining Armor. En ella, la preocupación sobre el futuro de Equestria se hacía presente y fue el tema primordial de su mensaje, aun así, mi atención fue dirigida a otro enunciado.

Decían que el corazón de cristal se había agrietado, me pedían calma pero era imposible, inclusive con los esfuerzos de Sunburst y los ponis de cristal fue inmanejable el asunto de la tormenta de nieve.

Seguí recibiendo cartas los posteriores días, cada vez sentía una debilidad y desesperación emergente de cada una, por lo tanto, precisamente, la última llenó mi cuerpo de incertidumbre y temor, era como si ya supiera lo que había ocurrido.

Aquellos mensajes tomaban su tiempo en llegar, los guardias reales se encargaban de dicha labor, por lo tanto se estimaba el tiempo a la hora de recibir o enviar una carta.

Me duele mucho ser testigo de lo que quizás hayan sido las últimas palabras de Cadence, pues, sus letras contenían mucha desesperación, me imploraba ayuda, compañía, consuelo.

Partimos de inmediato, no importaba cuanto tardase en llegar, debía asegurarme de que al menos estuvieran vivos. Pero, ni siquiera se me permitió el derecho de observarlos.

El glorioso imperio de cristal, aquel bello y brillante lugar que emanaba amor y esperanza, había sido consumido por una implacable tormenta de nieve. Buscamos hasta el cansancio y, lo único que pudimos encontrar fueron las tumbas de los gobernantes, simbolizadas con un corazón, asumí que la pequeña Flurry Heart también estaba bajo el hielo. Una familia junta y abandonada en medio de la tormenta. Nadie soportaría tanto dolor y mucho menos tal carga, pues, ahora soy yo la única princesa que queda. Soy la última esperanza de Equestria.[…]

El segundo apartado era más antiguo, pues narraba lo que asumí fue el nacimiento de este trágico mundo.

[…]Princesas

Hoy, toda Equestria recibió la noticia más devastadora que se haya tenido en su haber. Las dos princesas de Canterlot; Luna y Celestia, han muerto…

El sol y la luna se quedaron estáticos en el cielo, juntos. Como si desearan que el recuerdo de las gobernantes nos diera esperanza, pero, sirven como un doloroso recordatorio de su fallecimiento, pues, no habrá ningún poni que logre moverlos de donde están, este limbo entre jornadas es suficiente para romper el equilibrio del mundo.

Nos dirigimos a la capital, fui la primera en llegar. Cadence vive muy lejos, le tomará algún tiempo. Por lo tanto, también fui la primera en ver sus cuerpos inertes en la sala del trono. Por un lado, el cuerpo de Luna se había quebrado, como si se hubiese congelado, logré percatarme de pequeñas partículas de magia negra a su alrededor, era una especie de polvo oscuro que desaparecía a medida que me acercaba, toda la superficie del petrificado cuerpo era blancuzca emulando el astro, su rostro reflejaba un gran dolor, no pude observarla más, sin embargo no sería capaz de relajarme, ya que, por otro lado Celestia, mi maestra, tenía su cuerpo calcinado. Su esquelética apariencia me revuelve el estómago, sin duda fue lo más horrible que he visto en mi vida.

Deseo dormir, deseo que esto sea un mal sueño, deseo verlas nuevamente llenas de vida y de majestuosidad, deseo… […]

El relato de aquel día terminaba de esa manera, inclusive yo no puedo encontrar las palabras para describir esa pérdida de esperanza, inclusive a mí me duele leer.

Aun así me sentía en la obligación de continuar. De igual manera, sentía la necesidad de contribuir en estas memorias, por muy tristes que fuesen, es necesario conocer el paso a paso de lo ocurrido en este mundo, quizás, si fallo en mi auto inculcada labor, al menos dejaré un registro de mis acciones, así como de otros.

Me dispuse a transcribir en mi diario los apartados que consideré relevantes, así pasé gran parte de mi tiempo, o eso creía, pues el tiempo se convirtió en algo mucho más abstracto de lo que ya era.

Ante mi silenciosa escritura, el rugir de una bestia me alarmó. En ese mismo instante el castillo se quejó y yo quede inmóvil ante tal estruendo.

En la inmediatez, Applebloom se aproximó a mí.

-Sunset ¡Tenemos que salir de aquí!

-¿Por qué?

Una parte de mi lo sabía, solo que me empecinaba en negarlo inútilmente.

-Spike ha despertado, parece furioso, como si lo hubiesen molestado.

Fui descuidada…

Al recibir el mensaje veinte años después en mi libro, supuse que no tendría efecto si lo trazaba.

Llegué a una conclusión y me arrepentí.

-Fui yo…

-¿Qué? Me estás diciendo…

Su voz fue interrumpida por otro ensordecedor rugido, esta vez el suelo en el que estábamos presentes se hacía añicos.

-¡Salgamos de aquí, ahora!

Con una inimaginable fuerza, Applebloom fue capaz de arrastrarme fuera del castillo.

Me dejó en el suelo mientras observábamos como la estructura cedía ante la fuerza de la gravedad, seguidamente, observamos la enorme figura salir entre los escombros.

Spike, el pequeño acompañante de Twilight, su fiel asistente, ahora era un fuerte y enloquecido dragón que se revolcaba entre las piedras y el polvo para canalizar aquella ira que sentía.

-¡Estamos listos, Applebloom!

Percaté una voz masculina a mis espaldas.

-¿Lo trajeron todo?

-Inclusive un lanza extra hecha de diamante

Al girarme para observarlos vagamente los reconocí.

Eran dos unicornios, uno muy robusto y pesado, aun así, intimidaba. En cuando al otro, su estatura lo hacía imponente, no negaba su fuerza física.

-Snips y Snails…

Susurré para mis adentros. Ante la sorpresiva llegada de los dos, apenas logré darme cuenta de lo que sostenían con su magia; una enorme cantidad de cuerda gruesa hecha de acero, así como múltiples arpones para lo que supuse seria la inmovilización de Spike.

Pero, algo se me escapaba, lo había escuchado muy claramente.

Lanzas de diamante.

¿Para qué necesitaban lanzas de diamante?

La idea llegó junto con un horrible sentimiento.

-No iras ha…

Applebloom supo inmediatamente lo que quería decir, creo que se me notaba en los ojos. Ella me observó con pesar por un momento para luego cambiar su expresión; aquel ceño fruncido que me atemorizaba incluso más que los unicornios imponentes que tenía cerca, una mueca más feroz que la bestia gigante, y, un sentimiento más horrible del que yo sentiría jamás en la vida.

Sabía lo que iba a hacer, estaba segura de ello, pero, como si se tratase de auto convencer me habló.

-El castillo era su prisión…

Respiró profundo y continuó.

-Todos los dragones se han convertido en bestias irracionales y feroces, es lo único que podemos hacer, es lo que debemos hacer.

Snips y Snails le colocaron un arnés modificado para que lograse llevar una de las lanzas al costado.

-Es hora de despedirnos, Spike.