Amenazas II
Día 2
Sunset Shimmer
Apenas pude contemplar los sueños tras mis parpados, pues me resultó más imponente la pesadez de mis sentimientos que el cansancio mismo. Estuve unos momentos mirando al vacío de la habitación en la cual me encontraba, solo para llenar mi mente de angustia y dolor.
No podía seguir así, me convencí nuevamente de que era necesario tener conocimiento de todo este mundo para seguir adelante y me forcé a tomar el diario para leer algunos apartados que había dejado muertos.
Lastimosamente, el que preparé para mi lectura, era desastroso…
[…] Discord
¿Qué tanto podemos cambiar?
Ya sea para bien o para mal, nunca estaremos seguros de lo que puede llegar a pasarnos para que nuestra alma tome una dirección opuesta a la cual nosotros la hemos encaminado. Es cierto que los seres que están cerca de nosotros tienen una influencia mucho más que notoria, pero para cambiar nuestra forma de pensar, hábitos e inclusive nuestra esencia; aquello que nos define, se necesitaría algo tan poderoso, tan mágico, que nos obligue o, nos permita sacrificarnos…
Yo me encontraba muy ocupada encargándome de la mayoría de los asuntos de la nación, por lo que era bastante obvio que algo se me escapase durante mi reciente responsabilidad.
Un guardia real vino clamando urgencia y ayuda sobre un asunto que no creí fuese problema. Que ingenua fui…
Los prisioneros del tártaro habían escapado de su merecido destino y andaban sueltos por toda Equestria haciendo lo que les plazca, entre ellos Tirek.
No dudé un instante en tratar de localizarlo y hacerle frente, sin embargo fue imposible para nosotras seis dar con su paradero, esto se debió a que sus movimientos eran erráticos, casi desesperados. Donde fuese que llegáramos, él ya se había ido, inclusive no consumía gran parte de la magia de los ponis, estaba evitando que diéramos con él.
La ayuda de Discord era esencial, siendo la única criatura capaz de percibir anomalías mágicas no le costó mucho trabajo encontrarlo y traerlo ante mí. Su deplorable aspecto me hacía querer incluso, acabar con su sufrimiento, más aún se comportaba de manera desesperada; ese no era el temible demonio al que una vez enfrenté.
Me imploró que lo dejase ir, que debía salir de Equestria, inclusive soltó un delirio sobre si de ser nuevamente castigado, que lo enviasen a otro mundo, no deseaba permanecer más en este.
Tal fue mi incomprensión que por un momento pensé que se refería a finalizar con su existencia, sin embargo y, por suerte para él, Discord estaba más centrado y por ende más capaz de manejar la situación y tratar de interpretar lo que el desgraciado insinuaba.
Intercambiamos unas cuantas palabras, lo que dijo únicamente lo sabemos Discord y yo, pues aquella sentencia que actuaba como profecía indicaba el final de la magia, el final de toda criatura fantástica, pues, su afán se debía a la imposibilidad de manejar lo que él llamó, una tormenta mágica.
La describió como una inmensa nube que se encargaba de absorber toda la magia de este mundo, que en vez de los normales rayos y relámpagos, los silenciosos actos de esta anomalía golpeaban a los seres que poseían magia, que todos atraían a dicho fenómeno y, al ser la princesa Luna y la princesa Celestia los seres más poderosos, fueron las primeras en ser atacadas.
No di fe sobre sus palabras, era imposible que conociera lo que le había ocurrido a las princesas, más aun, que supiera exactamente lo que estaba ocurriendo, sin embargo el draconicus le dio la razón argumentando que de ser así, le resultaría imposible percibir la proclamada tormenta, pues su actuar es silencioso y golpea de vez en cuando, básicamente, hizo la misma analogía que el tirano. No se puede saber cuándo y dónde va a caer un rayo.
La solución llegó a mí como si supiera de memoria un guion de una antigua obra; el árbol de la armonía. Decidida, expresé mis pensamientos ante las dos criaturas quienes con incredulidad me observaron. Tirek fue el primero en hablar, mencionando que ni siquiera el árbol podría contra tal fuerza. Lo reté al preguntarle de qué manera había obtenido tales conocimientos sobre el mundo, lo interrogué únicamente para que sus palabras fueran "Ahora que la princesa Luna no se encuentra, los sueños tienen su propia magia".
Me indigné, deseé desterrarlo al sol, sin embargo, como si fuese un guardián, Discord calmó mis pensamientos. Propuso que él se encargaría de aquello, que se llevaría a todos los prisioneros del tártaro y que trataría de encontrar la tormenta.
Al ser un asunto tan importante, todos decidimos reunirnos en la sala de los tronos para que el señor del caos cumpliese su labor. Sin embargo, aquello que en principio interpreté como un acto sin consecuencias, fue dejado a un lado cuando el mismo draconicus se dirigió a Fluttershy y le dedicó el más bello discurso que haya escuchado en mi vida.
Muy tarde lo comprendí, tuvo la intención de llevarse todo el caos con él a un lugar que nunca sabremos.
Su poder fue tal que durante mucho tiempo no escuchamos noticias de ningún pueblo o ciudad siendo víctima de los prisioneros, pero, a cambio de esta efímera tranquilidad que me dio tiempo para escribir nuevamente en mi diario, habíamos perdido a un amigo. […]
Logré percibir los cambios por los que pasó la princesa Twilight pues, la escritura era mucho más violenta y directa. Ahora comprendía un poco lo que estaba ocurriendo y, de ser verdad lo que está escrito en ese diario, la tormenta consumirá toda magia de este mundo tarde o temprano, y debido a las preocupaciones más urgentes de los ponis, era poco probable que alguien se diera cuenta de la anomalía.
Titubeé al pasar de páginas y observar lo que vendría a ser el último apartado del diario; las últimas palabras escritas por mi amiga Twilight y, la devastadora derrota de toda magia…
[…]Armonía
Ahora los dragones se han vuelto locos…
Una pequeña visita de Ember nos permitió conocer la situación por la que todos los seres escamosos pasarían, propuso llevarse a Spike para que los daños que causase cuando su mente fuese consumida por la irracionalidad fuera mínima, sin embargo, ni él ni yo aceptamos su oferta.
La noble líder se marchó deseando que nuestra vida fuese prospera y longeva. En cuanto a lo que le ocurriría a mi pequeño asistente, solo pude ofrecerle un abrazo reconfortante, sin embargo debido a la inevitable corrupción de su ser, propuso que le encerrásemos y que bajo ningún concepto le dejásemos libre.
Ante la idea, me negué, pero su determinación era tal que, él mismo construyo su propia prisión.
Pasaban los días y trataba de convencerle de que saliera, fue inútil, eligió la biblioteca como su única morada y me permitía ingresar con muchas precauciones. Pronto, me cansé, no solo de tener prisionero a Spike en su propio hogar, me cansé de todo, de Equestria, de este mundo condenado.
¿Por qué?
¿Por qué no puedo hacer nada por mi cuenta?
¿Por qué dependo ahora de los demás cuando soy la única princesa en Equestria?
¡Estoy harta de todo!
Quiero solucionarlo todo ahora.
Llamaré a mis amigas y nos dirigiremos hacia el bosque. Estamos ligadas al árbol de la armonía así que, de nosotras depende, utilizaremos nuestra magia tal y como hicimos cuando nos enfrentamos a Tirek.
Si tengo suerte, este será el último apartado del diario, ya que, con el final de mi escritura, espero también termine con este moribundo reino. […]
Había frustración en las palabras, casi traspasando la hoja, las cicatrices que dejó la pluma sobre el papel aún eran notorias en las páginas siguientes que permanecían en blanco.
Negándome a aceptar que mi amiga se haya ido seguí buscando en el diario, pasaba desesperadamente las hojas solo para encontrarme con el amarillento y debilitado papel que se deshacía ante mi brusco trato.
No aguante más y tiré el diario hacia el suelo con fuerza, terminando de hacer el trabajo del tiempo, las hojas se soltaron y me quedé observando el desastre.
Por un momento ignoré las cuartillas debido a mis incesantes deseos de regresar el tiempo y poder observar a Twilight una vez más, tal como si mis plegarias fuesen escuchadas, percaté una colorida hoja; no, era una foto, una que tomé con extremo cuidado y observé detenidamente.
Estaba toda la realeza, pasé uno a uno por sus rostros y traté de reconocer a todos los que se encontraban allí. Había un par de ponis que desconozco entre la princesa de la amistad y su hermano, quizás fuesen sus padres, además, me quede ensimismada en una pequeña criatura que se encontraba reposando sobre una de las patas de la princesa Cadence, un bebe unicornio con…
Alas…
Mi mente se quedó en blanco por un tiempo que no pude percibir.
Rememoré mis lecturas y no encontré nada sobre aquel bebe, peor aún, me era imposible revisar nuevamente los apartados pues, estaban desordenados y me llevaría mucho trabajo organizarlos sin que los destrozase.
Volví nuevamente a la foto y posé intensamente mis ojos en él
Era un bebe alicornio.
Como si una chispa surgiese, mi mente se encendió y observé la parte trasera de la imagen.
La encontré…
[…] A mi familia, mis amigas y mis mentoras […]
Era la letra de Twilight
[…] Espero que su espíritu siempre me acompañe en todas mis tareas como princesa, deseo con todo mi ser que siempre afronten sus vidas con una sonrisa.
A mis padres, les deseo una vejez tranquila.
A mis mentoras, les deseo que su reinado se prolongue por más de mil lunas
A mi hermano y cuñada; la princesa Cadence, que el amor fluya siempre en el imperio de cristal y que mi sobrina crezca con todo aquello que ya han demostrado […]
Había más palabras complementando la letanía tatuada al respaldo de la foto. Pero no leí más, me fue imposible. Supe inmediatamente el aspecto, el hecho, la circunstancia, el poni que había estado ignorando y que me obligaba a permanecer en un estado de incertidumbre pero, que al mismo tiempo me hacía creer en algo, así es, creer en la esperanza.
El primer pensamiento invadió mi mente como el mar amerando en la fina arena, tenía que encontrarla. La sobrina de Twilight, la bebe alicornio. Mis ideas se iban uniendo forzadamente como una cadena sin eslabón, aun así, ante la duda me llenaba de anhelo el pensar que, ni en una sola página se habló de ella directamente, aunque, también está la posibilidad de que haya perecido, sin embargo no podía darlo por hecho.
Mi intención era clara, debía ir al imperio de cristal y comprobarlo, era hozado pero no tenía otra alternativa, si algún ser es capaz de lograr que Equestria renazca es una princesa, y al ser la única pista que tenía, debía aferrarme a ella con todo.
Es nuestra última esperanza.
N/A: Buen día. Quiero aprovechar este pequeño espacio para informar sobre algunas cosas. Primero que todo, concretado este capítulo, doy por hecho que terminamos con 1/3 de la historia. Segundo, desde hace tiempo una inquietud sobre este fic me ha estado llenando de incertidumbre; se las comentaré, es la siguiente. Creo que en la narrativa no logró hacer que las participes se diferencien (Sunset y Applebloom) por lo que considero necesario repensar ese aspecto, lo que lleva a mencionar el tercer punto. Quiero utilizar esta semana para centrarme en eso y mejorar algunas cosas, sobre todo porque los siguientes capítulos serán más extensos, además tengo el inconveniente de que el tiempo se me está limitando, lo que me lleva al cuarto punto. Debido a mis responsabilidades como estudiante y profesor, debo adelantar trabajo, lo cual me consume una gran cantidad de tiempo, y esto me lleva al quinto punto, el cual se refiere a la imposibilidad de publicar el siguiente capítulo para el próximo sábado, sé que mencioné que tenía capítulos adelantados, pero ahora solo tengo 1 en reserva y otro que no he terminado, así que toda esta palabrería es para excusarme de que la otra semana no habrá capítulo.
Por último, creo que es buen momento para descansar ya que, bueno esta semana es de eso y también, el próximo sábado comienza la séptima temporada, así que, espero disfruten el estreno.
