Capítulo 3
De Estudios y Amistades
Una nueva semana comenzaba. Julio se acercaba y daría paso a las tan anheladas vacaciones de invierno. Korra se encontraba sentada en las afueras del gimnasio de Ciudad República, que es parte donde los estudiantes de su carrera pasaban más tiempo. Como era habitual, mordía la punta de un lápiz grafito y leía un par de apuntes de su cuaderno.
- ¿Cómo te fue en el examen? – preguntó uno de sus compañeros que venía saliendo del recinto.
- Supongo que bien – admitió la chica - aunque estoy más ansiosa por el del miércoles.
- ¿El de natación? – preguntó.
- Ese mismo – Korra se sacó el lápiz de la boca y cerró su cuaderno de apuntes – pero también me tiene con el alma en un hilo el de Inglés.
Korra se despedía del chico y empezaba su marcha hacia la Universidad, allí se juntaría con Asami y Bolin. Durante la caminata se le venían a la cabeza recuerdos de anoche. Sentía que todo estaba yendo muy rápido con Mako, pero ¿Cómo puedes frenar tus sensaciones? Además de eso, sentía que los nervios la traicionaban de sólo pensar cómo podría reaccionar su amiga. Pero por sobre todo, quería que fuese miércoles, quería verlo y eso lo admitía interiormente, aunque se regañaba a sí misma, viendo cada 5 minutos su teléfono móvil esperando que él le mandara algún mensaje, cosa que no sucedía y se sentía una verdadera boba. Solamente una cosa podía hacerla sentir bien en este preciso momento y se dirigió hacia donde su olfato le indicaba. Unos hot dogs.
- Korra se está demorando – decía Bolin mientras miraba la hora en su reloj de pulsera.
- Tenía examen final hoy de un ramo. Tenemos que esperarla para poder irnos a la biblioteca.
Korra venía a prisa, corriendo hasta donde estaban sus amigos. Bolin apenas la vio le dio un fuerte abrazo y le preguntó por cómo le había ido en su prueba.
Mientras tanto en otro lugar de la ciudad, en la facultad de Derecho de Ciudad República, Mako se encontraba saliendo de su clase para ir en dirección a su trabajo. El chico se dedicaba a hacer trámites de la Jefa de Policía. Tramites pequeños, entrega de documentos y hasta traspasar informaciones a la plataforma digital. La jefa de Mako, Lin Beifong era amiga de los padres de él, por eso, tiene trato especial en el trabajo, en cuanto a horarios. Pero debía partir desde abajo si quería llegar alto, en eso nunca dio su mano a torcer ni le ofreció las cosas en bandeja. Luego de un par de horas, salió a tomar aire, necesitaba comer algo. Se dirigió a un puesto de comida rápida y pidió un sándwich con una bebida. Mientras esperaba que le prepararan su colación decidió llamarla por teléfono. Se moría de ganas de escuchar su voz y tuvo que aguantar todo el día para no sonar insoportable ante la necesidad de escucharla. Sonó el tono, una… dos… tres veces.
Un teléfono sonaba en medio de la biblioteca, todos comenzaron a observar a la dueña de este, Korra al percatarse de que era su móvil se sonrojó más de lo debido y comenzó a buscarlo desesperadamente en su bolso. Se le había olvidado por completo dejarlo en modo silencio. Cuando vio de quien se trataba la llamada se puso aún más nerviosa que se le cayó el celular de las manos provocando más ruido aún en el lugar y avivando a que le gente empezara a decirle que se callara o el típico "shhh" con el dedo índice en la boca.
- Permiso, iré… iré a contestar afuera – dijo saliendo a toda prisa del lugar.
Cuando había llegado afuera la llamada aún seguía sonando, menos mal pensó Korra y contestó, sus manos estaban sudorosas y un tímido hola apareció en su boca.
- ¡Korra! – decía el muchacho al otro lado del teléfono.
- Disculpa que me haya demorado, estaba en la biblioteca con tu hermano y Asami y olvidé ponerle silencio al teléfono – daba un respiro – y todos me miraron feo – añadió con un puchero.
Mako reía al escucharla. De verdad le alegraba el día oír su voz.
- Nadie debería mirarte feo, es contra las normas – exclamaba Mako - ¿Cómo estás? ¿Qué tal tu día?
- Ufff… - respiró la chica después de casi salir corriendo a la entrada principal – bien, estresada, cansada. Tuve un examen hoy y ahora acá batallando con el de Inglés. Mañana tengo que practicar y el miércoles tengo el de natación. Estoy tratando de asimilar todo – llevaba una de sus uñas a la boca para morderla - ¿Qué tal tú?
- Bien, ya salí de un examen y ahora trabajando. Aunque estoy en pausa y espero a comerme un delicioso sándwich, muero de hambre.
- ¡No hables de comida que me da hambre! – lo regañaba.
- ¿No haz almorzado?
- Sólo me comí un hot dog - hubo un silencio y luego de un rato Korra bufó - así que disfruta ese sándwich por mí también.
- Lo haré, aunque… feliz te invitaría uno.
- Ya terminaremos aquí e iré a comer algo, tengo que ir al gimnasio más tarde. No puedo hacer mucho si no me alimento – Korra comenzaba a jugar con su cabello, se dio una vuelta y vio que Asami venía a buscarla seguramente – Mako debo cortarte, tengo que seguir con mi trabajo. Asami viene a buscarme – dijo algo triste.
- Está bien – añadió el muchacho al otro lado del teléfono – quería saludarte hoy. Me alegras el día bonita – menos mal Mako no podía ver a Korra, pensó la muchacha, porque llamarla así le había hecho ponerse colorada. Lo sabía, cada vez que sentía su cara arder - un beso, hablamos entonces. Éxito en tus trabajos.
- Un beso, hablamos. Éxito a ti también – y ambos colgaron.
- ¡Korra! ¿Con quién hablabas? – preguntó Asami que alcanzó a oír algo de la conversa – ¿A quién le mandas un beso? - rió su amiga
- Ay... Asami... escuchaste mal – apretó su teléfono móvil muy fuerte - ya ven vamos, quiero terminar ese maldito trabajo.
- Oye - Asami la detuvo – ¿Estás saliendo con alguien?
Korra no sabía si era el momento para contarle a su amiga, por eso prefirió omitir diciendo que se trataba de su primo que vivía muy, pero muy lejos.
Entraron nuevamente al aula y siguieron con su trabajo. La ojiazul estaba preocupada por lo que pudiese suceder, miraba de vez en cuando de reojo a su amiga. ¿Cómo podría reaccionar? ¿Se lo tomaría bien o mal? O peor aún ¿Seguirá teniendo sentimientos por él? Eso le provocó un fuerte dolor en su vientre. Asami nunca más le hablo de él, quizás no le hacía bien o realmente lo había superado. Nuevamente tomó su lápiz y comenzó a morderlo, mientras digitaba unas líneas del texto de Inglés en el portátil.
- Tú y tu mal hábito del lápiz – Asami le quitaba el lápiz de la boca.
- No puedo evitarlo – dijo Korra.
- Parecen novias – bromeaba Bolin
- Bolin… ¿Apuesto a que tienes sueños fantasiosos con nosotras dos? – insinuó Asami.
- ¿Quieres que te responda eso Asami?
Los tres reían silenciosamente ya que se encontraban en la biblioteca. Cuando Asami vio la hora, pensó que ya era hora de finalizar por hoy. Además mañana también tenían clases y Korra debía entrenar duro para su examen del miércoles.
- Vamos a comer algo, los tres. Nos merecemos un pequeño relajo ¿No creen?
- Yo me apunto – dijo Bolin – hemos estado trabajando duro estas semanas y ya casi ni nos juntamos. Con suerte pudimos celebrar juntos en la fiesta de cumpleaños de Asami.
- Es cierto – respondió Asami - ustedes quizás donde se metieron esa noche. Ninguno de los dos estaba ¿Dónde se habían metido?
A Korra se le subieron más los colores al rostro.
- Yo… yo me fui a dormir a una de tus habitaciones. Estaba cansada y con tanto alcohol me había dado sueño – mintió rápidamente.
- Bueno yo… - comenzó a dudar Bolin – había una chica…
- Menudo par de amigos que tengo – dijo Asami mirándolos a ambos.
- Bueno… ¡vámonos por favor! – Korra se levantaba de su asiento y guardaba sus cuadernos en su bolso – ¡tengo hambre!
Los tres salieron entonces del lugar y caminaron hacia un local de comida rápida que había cerca. Pudieron pasar una buena tarde. Iban con buenos pasos en el examen de Inglés que debía presentar la próxima semana. Como el día miércoles se dedicarían a tiempo completo a terminar el trabajo, pudieron darse esta pequeña pausa y así liberar sus tensiones. Eran buenos amigos, pero la Universidad y la semana de exámenes los tenían agotados y un poco distanciados. Reían, bromeaban y comían a gusto. Verdaderamente les hacía falta estos minutos.
- Chicas recuerden, la otra semana es mi obra, las quiero ver ahí a ambas - se despedía Bolin.
- Ahí estaremos amigo - le sonreía Asami.
Se dieron un abrazo en conjunto y cada uno tomó su camino a casa. Korra con sus audífonos caminó hasta el paradero del móvil que la llevaría a casa. Mañana sería un día de entrenamiento completo. Porque le gustaba y porque quería ser la mejor de la clase, tener la mejor nota en el examen en cuanto a natación se refería y porque el día miércoles daría todo y al final del día podría volver a verlo nuevamente.
Hola a mis fieles lectores (? jajaaj por fin pude subir la historia, anoche me lo intentaba y lo volvía a intentar y la página no me cargaba, ya pensaba yo que en verdad estaba muy mala que ni siquiera me dejaba subir D: ok no, pero bueno, tuve que esperar el día siguiente y acá me ven (o leen)
quiero darle gracias a los reviews que me han dejado, de verdad que me alegran un montón *-*
así que saludos personalizados para:
SofiaaCaro
Humpty Dumpty Dhu
Eliza20
galaxy01
Zumakorra Lover
corazones y abrazos para ustedes por darme esta sencilla sonrisa :)
y bien, espero que hayan disfrutado este capítulo, me dejen sus ideas u opiniones y nos vemos en el próximo capítulo!
PD: Makorra OP! *O*
