Corazón de Melón (Amour Sucré) y todos sus personajes son propiedad de ChinoMiko.


2.- El día en que comenzó a odiarlo

El día en que comenzó a odiarlo estaban realizando una sencilla actividad en el Jardín de Niños.

La profesora había repartido hojas y diferentes crayones con la indicación de que dibujaran lo que más querían, que les gustara o que les hiciera feliz.

Nathaniel no tuvo que pensarlo mucho. Es más, ni siquiera lo hizo, pues sin dudarlo ni un momento tomó un crayón negro y dibujó un garabato que a su parecer lucía como una melena. Después lo cambió por un gris y dibujó dos pequeños círculos semejantes a ojos. Posteriormente tomó un tercer crayón y terminó trazando un rostro bastante familiar.

Había realizado aquella tarea con tanta diligencia que no se dio cuenta que el resto de sus compañeros aún no terminaban su dibujo. Incluso otros aún se debatían en qué dibujar.

Para matar el tiempo dio un recorrido entre los otros niños y con curiosidad observó lo que ellos habían elegido: algunos dibujaron sus mascotas, otros su familia, algunos más su juguete favorito, e incluso hubo uno que dibujó infinidad de golosinas.

Nadie había dibujado otra persona que no fuera familiar a ellos, mucho menos a un chico. Así, el corazón le latió a mil y le dio miedo. Buscó con la mirada al niño cuyo rostro protagonizaba la hoja recién dibujada y, con menos cautela de la que el rubio hubiese deseado, husmeó su dibujo. Él había dibujado a dos personas y reconoció a la mujer que siempre lo acompañaba, su madre. Entonces sus ojos dorados se toparon con los plomizos pillándolo en el acto y Nathaniel sintió sus mejillas arder. Y maldijo mil veces a Castiel por causar tal efecto.

El día en que comenzó a odiarlo destruyó su dibujo con tremenda violencia ante la mirada atónita de los demás y, después de conseguir otro papel, dibujó un gato.


BlueJulieta, ¡muchas gracias por tu comentario linda!