Capítulo 9

El placer de estar a tu lado

Bolin hacía todo a propósito, pero de verdad que le agradeció el haberse quedado fuera esa noche. Estaría nuevamente a solas con la chica. Sus deseos más ocultos lo estaban volviendo loco y lo hacían sentirse inquieto. La casa estaba sola y en total silencio. Tampoco quería parecer un pervertido y llevarla de inmediato a la cama, aunque se moría de ganas de estar con ella. Le ofreció que compraran algo para comer, lo cual ella accedió obviamente. Quería complacerla y la mejor manera que conocía hasta el momento era con una rica comida – sobre todo aquella comida china que tanto insistió comer la primera vez que fue para su casa, detalles que Bolin le había comentado – Cuando entraron al departamento, Mako se había dirigido a encender la radio y poner algo de música.

- Ehm… ponte cómoda – le decía Mako a la chica rascándose la cabeza.

Ella se sentó en el sillón y comenzó a buscar su teléfono móvil. Iba a avisarle a su madre que no llegaría a casa y aún pensaba en si decirle la verdad u omitir la información. Mientras tanto Mako sacaba dos platos, más el servicio y unas servilletas, para poder llevar a la mesita de centro la comida que habían comprado.

La línea de teléfono aún seguía sonando y el olfato de Korra se hacía cada vez más sensible ante el olor de la comida. Hasta que al fin contestó y eso la sacó de su ensoñación con la carne mongoliana y el arroz chaufán.

- ¡Mamá!

- Korra, hija ¿Dónde estás? ¿Aún sigues en el gimnasio?

Korra comenzaba nuevamente con su manía de las uñas.

- Estoy… - Korra miro a Mako quien se acercaba con el servicio – estoy… en casa de Mako.

- Ah… ya veo… ¿Qué pretendes que le diga a tu papá?

- Ah pues, no sé… dile que ando de fiesta y ya ¿Sí?

Mako veía las caras que Korra hacía cada vez que le respondía a su madre por teléfono. Ésta lo miró como era observada y le dio vergüenza. Mako sonreía de lado.

- Bueno hija te cubriré, pero ya me tienes que contar todo. Además… deberás preparar el almuerzo una semana entera – decía Senna al otro lado del teléfono.

- ¡Mamá! – gritó Korra.

- Ya hija, hablando en serio. Cuídate ¿sí? Llega temprano mañana.

- Sí mamá - respondía Korra ya más calmada ante las últimas palabras de su madre – te quiero… y gracias. Nos vemos mañana.

Mako le ofreció un plato listo cuando la muchacha dejó de hablar por fono. Se sentó a su lado y comenzó a comer. Luego sirvió bebida en unos vasos que había llevado también a la mesa. Korra recibió el plato y comenzó a comer con sus ojitos brillando de emoción.

- Creo que tus padres me tendrán en la lista de enemigos – decía Mako mientras saboreaba la comida.

Korra rió ante el comentario y siguió disfrutando de su comida.

Las horas avanzaban y ambos se encontraban acurrucados en el sillón viendo una película. Mako, quien la tenía abrazada con su brazo alrededor del cuello, jugaba de vez en cuando con el cabello de la chica y Korra de tan relajada que se sentía ante eso, comenzaban a pesarle los párpados.

- ¡Te estás quedando dormida! – bromeaba Mako.

- No… que dices… - se frotaba los ojos.

Mako no dejaba de jugar con los mechones de cabello de Korra y ella al moverse de su sitio, intentó disimular un bostezo lo cual provocó la risa del muchacho. Con todo ese entorno rodeándoles y sin preocupaciones se le acercó para besarla. Un beso corto que quedó con gusto a poco, pero fue Korra quien se aventó a él de manera desesperada buscando y reclamando por un beso más profundo. Ahí en ese pequeño sillón se besaban apasionadamente provocando uno que otro suspiro por parte de ambos. Los besos de Mako estaban pasando de los labios de Korra hacia el sector de su oreja, con su lengua jugaba con ella lo que provocó uno que otro escalofrío en la joven. Korra suspiraba y tiraba su cabeza hacia atrás dejándole mayor libertad de exploración a Mako, quien siguió su camino de besos entre la mandíbula de la ojiazul hasta su cuello. Su lengua estaba acariciando toda la piel posible.

- ¿Aún sigues con sueño? – susurró en su oído.

Como respuesta de Korra obtuvo que la chica agarró del cabello a Mako alejándola de su piel y reclamó nuevamente por unos besos. Su lengua se introducía lo más posible en él, explorando sus dientes y el exquisito sabor de su boca.

Korra se levantaba de su lugar y Mako aprovechó de mover sus manos directo al trasero de ella. Lo acarició y luego lo agarró firmemente para poder posicionarla a horcajadas de él.

- Te estás perdiendo la película – decía Korra quien mordía suavemente el labio inferior de Mako.

- A la mierda la película – respondió seducido por la posición de Korra.

Sus manos hurgaron entre la ropa de ella hasta dar con su piel desnuda. Encontró sus pechos y poco a poco los masajeabas con su sujetador puesto, su dedo pulgar viajaba de forma circular en los pezones de Korra lo cual provocaban sonoros suspiros de excitación. Ella se removía aún más en esa posición. Mako entonces le arrancaba la ropa, ya no quería hablar más, sólo se disponía a actuar. Una mano viajo a la espalda de la morena para poder desabrochar su sostén. Así Korra quedaba sólo con sus pantalones puesto en aquella posición. Mako comenzaba a lamer uno de sus pechos, los mordía suavemente.

- Mako – suspiraba.

Sus manos alejaron al muchacho de su cuerpo. Éste la miró fijamente preocupado por aquella reacción. Ella se levantó de él entonces. Sus manos se posicionaron en su pantalón y comenzó a desabrocharse el botón de este y lentamente se fue bajando la prenda hasta quedar sólo con una bonita braga de encajes de color negro. Mako la veía embobado, su conjunto de lencería era hermoso, pero no se percató de ello hasta en ese momento.

- Quítate la ropa Mako – decía avergonzada.

Cuando oyó aquellas palabras se percató de que seguía con toda su vestimenta en su lugar. De un solo acto entonces se quitó el chaleco y su polera manga larga. Se levantó del sillón, se acercó a abrazar y volver a besar a Korra. Ella en cambio bajo sus manos para desabrochar el pantalón del chico. Rozando cada parte íntima de él. Su mano se posó luego en el miembro de él. Lo sentía duro y excitado. Metió su mano dentro del bóxer y sus fríos dedos comenzaban a acariciar el sexo del chico. Lo rodeó con la mano y comenzó a masajearlo. Mako con sus manos viajo nuevamente hasta el trasero de ella, también metió sus manos dentro de la prenda y masajeó sus glúteos. A ambos su respiración comenzaba a hacerse más agitada. Cuando Korra dejó de lado el miembro de Mako, éste aprovecho la oportunidad de tomarla en brazos a horcajadas y se la llevó a la habitación.

Entraron y no paraban de besarse. La puerta se cerró y Mako dio media vuelta para apoyarla contra ésta. Dejo de sostener las piernas de la chica para poder quitarle la última prenda que estorbaba en ese momento. Ya en el suelo ella lanzó su calzón con el pie hacia donde cayera en la habitación. De paso Mako también se quitó su bóxer y así ambos quedaron completamente desnudos. Korra levantaba su pierna nuevamente, al estilo tango y sus intimidades volvían a rozarse en la más completa naturalidad.

- No te muevas de aquí – le pidió Mako.

Se dirigió hacia el cajón de su velador para poder sacar aquel envoltorio metálico. Una vez ya con ella en su poder se volvió hacia Korra. Ella lo miraba sonrojada, quizás por la adrenalina del momento. Cuando caminó hacia ella esta le quitó el paquete, se arrodilló y comenzó a jugar nuevamente con el miembro de Mako. Éste se estaba excitando, su sexo estaba cada vez más duro y reclamaba con ansias estar dentro de la chica. Entonces la morena se detuvo, observó atentamente aquel órgano erecto y con sumo cuidado colocó el preservativo.

Korra envolvió sus piernas alrededor de Mako y éste agarró con fuerza el trasero de ella. De una sola embestida entró en el cuerpo de ella provocando un sonoro quejido de parte de ella.

- ¿Te lastimé? – preguntó preocupado Mako.

Korra negó con la cabeza y se aferró más al cuello del chico para no caer. Éste también la tenía fuertemente sujeta. La embestía fuerte y duro. Los gemidos se adueñaban del lugar. La casa ya no estaba en silencio. Se sentía el golpe constante de dos cuerpos desnudos y el nombre de cada uno en un quejido. Korra sentía como el orgasmo se iba adueñando de su cuerpo y Mako seguía con su movimiento más y más rápido.

Y estando bien sujeta del cuello del chico Korra se estremeció en la puerta, dando un grito ahogado y Mako quien se aproximaba al clímax también, dio una última estocada profunda hasta saciarse completamente en ella.

Sus respiraciones golpeaban el rostro del otro, sus cuerpos estaban sudorosos lo que hacían que se vieran realmente sensuales juntos. Mako habiéndose recuperado de aquel orgasmo soltó las piernas de la chica para que pudiera apoyarse en el suelo, pero seguía siendo prisionero de los brazos de ella alrededor de su cuello.

- Me tiritan las piernas – dijo Korra quien tenía su rostro oculto en aquel abrazo.

- Ven, vamos a la cama – Mako seguía acariciando cada rincón de la piel de Korra.

Entonces soltó su abrazo y Mako aprovecho de darle un beso rápido en los labios y se dirigió al baño para eliminar aquel preservativo. Korra en cambió cayó rendida en aquella cama, acurrucándose en su totalidad. Era le segunda vez que dormiría en su lugar favorito, como lo había mencionado la primera vez que estuvo allí. Cuando Mako entró a la habitación se dirigió inmediatamente donde la chica, no sin antes prestarle una polera para que se abrigara.

- Toma, me gusta verte con mi ropa puesta.

Se sentó entonces y se colocó aquella polera manga corta. Gris con rojo.

- ¿El rojo es tu color favorito? – preguntó

- ¿No se nota? – Mako respondió con una pregunta.

Él quien se había colocado un pantalón delgado se fue a recostar al lado de ella. Una vez allí cómodo, Korra depositó su cabeza en el pecho de Mako y éste nuevamente jugaba con su cabello revuelto después de aquel encuentro en la puerta. Y así el sueño se fue apoderando de ambos.

El sonido de una musiquita sonaba en aquella casa. Y un par de criaturas se removían por aquel bullicio. Eran las 10 de la mañana del día domingo y Mako se despertaba inquieto. Su celular no dejaba de sonar provocando el mal humor del moreno. Pero se calmó cuando a su lado observó a aquella jovencita dormir entre sus brazos, con su cabello suelto y alborotado. Se acomodó nuevamente para seguir en sus sueños, pero nuevamente comenzaba a sonar el teléfono.

- Anda y contesta esa porquería – decía entre sueños Korra quien se despegó del abrazo de él para darle la libertad de salir de la cama.

Se levantó entonces y caminó hacia el living de la casa. Allí además pudo ver la ropa tirada en el suelo de ella como la de él. Rió por dentro al recordar aquella escena. Cogió el teléfono y vio un par de llamadas perdidas de su hermano. Mako revoleó los ojos y le mando un mensaje.

"Ni se te ocurra aparecer por acá. ¡Si es posible llega mañana!"

Entonces caminó de vuelta a su habitación, dejó su móvil en la mesita – en silencio – y nuevamente se acostó al lado de ella. Se colocó encima y vio a los ojos soñolientos azules que estaban ahí esperando por algo y que comenzaban a desperezarse.

- ¿Una mañanera? – preguntó Korra al ver las intenciones de Mako.

- Es bueno para empezar el día – le dijo mientras buscaba sus labios.

Se ubicó entre las piernas de la chica, quien yacía sin ropa interior. Sus dedos bajaron hasta aquella zona libre y comenzó a jugar con el clítoris de Korra. Sus suspiros eran abrazadores y aprovechando el torso desnudo de Mako ésta se tomó la libertad de acariciar cada rincón descubierto también.

Mako se bajó solo un poco su pantalón de pijama para poder dejar libre su miembro que ya comenzaba a erguirse ante los quejidos de Korra. Y esta sin querer sacarse la polera que llevaba puesta levantó sus piernas para abrazar la cintura de Mako.

- Deja… deja sacar un preservativo…

- Una… una vez así sin nada.

- ¿Pero… estás tomando pastillas?

- No, pero esta semana estaré en mis días… e iré a control. Solo una vez.

La idea era tentadora para él, pensó en hacerla, pero tampoco quería correr el riesgo.

- No Korra, primero te cuidas – le dijo con un tierno beso en sus labios y llevó su mano al lugar donde se encontraba la caja de preservativos que tenía.

Aunque Korra le regaló un puchero, pensó que esto era lo mejor que le podía haber sucedido. Encima de ella tenía a un hombre que la hacía sentir deseada y bonita, además que procuraba cuidarla con este simple acto. Mentalmente sentía deseos de decirle algo, pero prefirió guardar aquel sentimiento para más adelante, cuando sea demasiado fuerte y necesitara salir. Pero de alguna manera se aferró más fuerte a su cuello.

- Es riesgoso Korra, además… - el ojidorado le hablaba al oído a la chica quien no dejaba de abrazarlo - ¿Korra?

- Eres maravilloso – le respondió finalmente.

Mako se removió por completo con esas palabras. Era la primera vez que ella decía algo de él.

Y allí nuevamente estaban siendo uno solo. Ambos no podían controlar sus deseos, anhelaban el cuerpo del otro. Más que nada así se conocieron la primera vez y ese orgasmo mañanero había sido una nueva experiencia para ambos.

- ¿Por qué querías hacerlo así nada más?

- Bueno… - se avergonzó - a los hombres por lo general no les gusta usar condón ¿No? Además debe ser tedioso estar al pendiente de eso cada vez que… bueno… eso… - Korra se cubría el rostro con su brazo.

- Tienes razón, pero… Korra – trató de buscar su rostro – es arriesgado, tú estás estudiando, yo también. No podemos joderla.

Se miraron y sonrieron. Él tenía razón. Korra le dio un beso en señal de agradecimiento y acariciaba gentilmente su rostro.

- ¿Otra? – preguntó Mako.

- ¿Es en serio? – dijo sorprendida.

Ambos con una gran sonrisa en la cara dieron un giro y nuevamente no paraban de besarse y acariciarse.


Par de calientes no más. En serio ¿Dónde hay un Mako en este mundo tan sexual y sensual a la vez? ¡Quiero uno para mi!

En fin, acá les dejo este episodio HOT, para todas las sucias que pedían lemon :3 y ayy que me encantó! *-*

Y ahora en mi sección de saludos a los revies, comencemos:

SofiaaCaro: No necesite de ideas tuyas para este episodio jajajajajaja :$

Ary Garcioyama : ¿bueno, ya viste lo que acaban de hacer el parcito, las hormonas están que explotan! *O*

MtezP-Steph: Lemon! Mucho lemoooon! Cuidado de que no te vaya a sangrar la nariz :L jajajaajaj saludos!

Kate-Kuran: son todas unas sucias, pero acá está el lemon.. jojojojo

galaxy01: ¿Competencia? Pues ahora te gano Y XD y no, olvida lo de la sumisión xD no es para esos dos ajajajaja acá es 50/50

mrs. Isabella Salvatore: otra sucia más que quería lemon xDDD espero haya sido de tu agrado 1313 xDDDDDD

Korra-Avatar: los celos siempre son un buen recurso, ya se vendrán más escenas así, ahora es solo algo pequeñito y caliente xDD saludos :D

Eliza20: Otra más que quiso lemon xDDDDDD pervertidas que son! (y usted? Suena de fondo xD) ajaja espero que te haya gustado este :33 a mi en lo personal me gustó como quedo :D yeeeei, saludos!

Umineko: heeeeey! :D gracias por leerme chiquilla :D besos y abrazos!

k'ory: Ya mañana se estrena el libro 4 D: quiero morir, y si no hay happy ending quedaré mal, muy mal :( saludos!

Y bien eso es todo por ahora, el próximo capítulo se viene… la obra de Bolin xD

Saludos mi gente! :*