Capítulo 12

Conociendo a la familia

Parte Dos

Medianoche en la ciudad. Las calles estaban plagadas, como de costumbre, con gente gozando del comienzo del fin de semana. Era como un hábito cada inicio de éste, ver gente emborrachándose, de junta con los amigos en los pubs o suburbios.

Caminaba por las calles aquellas entonces, con ruidos emergentes en esos lugares, el humo de los cigarros encendidos a su alrededor se impregnaban en su ropa. Con una mano trataba de arrancar el humillo, como si una mosca invisible estuviera estorbando.

Después de tanto andar por las calles, llegó finalmente a su destino. En frente suyo una gran casa se encontraba con las luces encendidas y no le importó tocar el timbre a esa hora.

- Señorita un joven la busca. Dijo que le urge hablar con usted – el mayordomo se le acercó a una somnolienta Asami, quien yacía en el asiento de su escritorio.

- ¿Quién es? – preguntó frotándose los ojos.

- Soy yo – dijo de pronto ya que había ingresado de golpe a la casa de la muchacha.

- Déjanos solos – le inquirió al empleado.

Asami se levantó y caminó hacia él. Sus pasos eran seguros y no tuvo miedo ni dudó en ningún momento. Se abalanzó sobre él en un abrazo y comenzó a buscar su boca desesperadamente. Lo anhelaba hace meses. Cuando por fin él le respondió el beso, dejo escapar en un suspiro su nombre.

- Mako…

- Asami…

- Mako…

- Oye… ¿Qué te sucede?

Asami cuando oyó aquellas palabras salió de su ensoñación. Aún se encontraba dormida ¿Acaso seguía presa de los sueños? Se moría de vergüenza y se levantó rápidamente de su lugar, aquel asiento de su escritorio.

- ¿A qué vienes? – preguntó descolocada.

- Necesitamos conversar. Y no acepto una negativa.

La chica lo miró con extrañeza ante la imponente actitud de éste, quien se encontraba parado frente a la puerta sin intención de entrar. Asami entonces se acercó un poco a él, no demasiado para no hacer evidente su reciente sueño. Entonces entendió que su presencia acá no era ni más ni menos que para hablar de Korra.

- ¿Por qué no quieres hablar con ella? Está preocupada y triste con la reacción que tomaste. Ella se empeñó en venir a verte y ni siquiera la recibes ¿Se suponen que son amigas, no?

Asami no respondía, de hecho comenzó a avanzar, esta vez segura, hacia Mako. Lo siguiente que hizo y pensó no lo medito ni le dio más vueltas. De alguna u otra forma seguía flotando en sus sueños y se dejaba llevar. Aunque más tarde hubiesen consecuencias de sus actos. Quizás debiese pedir perdón, incluso sería capaz de pedirlas de rodillas, pero cuando besó los labios de Mako en el impulso que la llevó hasta él y luego ser empujada por el mismo para que se separará de su boca, no la hizo reaccionar.

- ¿Te volviste loca?

Loca ha estado desde que la dejó, pensaba Asami en su interior y unas lágrimas aparecieron en sus ojos en señal de protesta.

- Perdón.

Fue lo único que hizo y le pidió a un empleado que por favor viniera rápido y sacara de la casa a Mako. No quería verlo, no quería pensar ni muchos menos recordar a su amiga. Había cometido una estupidez y tendría que saber reparar en el daño que podría ocasionar.

- Vine a puro perder el tiempo - dijo malhumorado.

Una vez fuera de la gran casa, Mako caminó por las calles, tratando de limpiar la escena que acaba de vivir con Asami. Escena que lo dejó descolocado y un tanto asqueado. Y como la noche comenzaba a acompañarlo con un poco de gotas que caían nuevamente, pasó por el lado de una botillería y decidió comprar un par de latas de cerveza para poder ir bebiendo en el camino.

Una lata consumida y la segunda a la mitad cuando por fin llegó a otro local y decidió probar. Nunca lo había intentado, pero sentía curiosidad.

- Deme una cajetilla de esas – Mako apuntó a una de 10 unidades.

Y así se dirigió a una banca frente a las costas de la ciudad. Encendió uno, por primera vez y le dio una calada. Se sintió mareado y tosió un poco, pero ante todo se sintió relajado. Y como si nada comenzó a hablarle al cigarro.

- Tú y yo no vamos a ser buenos amigos. Es sólo por esta noche.

Y volvió a darle una calada, sintiendo los mismos síntomas.

Las horas avanzaban, la madrugada cada vez era más evidente y una leve llovizna hacia acto de presencia. Y Mako seguía allí sentado esperando la nada. Comenzó a disfrutar por primera vez de aquella brisa húmeda del ambiente que lo despojaba de todo y que lo hacía olvidarse del mundo. Sólo sentir como cada gotita de agua acariciaba su rostro, pensó en ella, en su chica, en aquellos ojos azules que lo tenían vuelto loco, en sus besos, aquellos besos que lo dejaban con un bombardeo en el pecho incontrolable, hasta en sus mordidas, que eran siempre bien recibidas a pesar del leve dolor que le provocaba. Pensó en sus caricias, en como sus manos recorrían el cuerpo del muchacho explorando todo lo que ella quisiese, pensó en sus suspiros, sus quejidos, aquella música para sus oídos.

- Korra… - de su boca emanó aquel dulce nombre.

Guardó la cajetilla de cigarro, bebió lo poco de cerveza rancia que le quedaba ya al final de la lata y se levantó de su puesto para comenzar nuevamente a caminar, pero esta vez se dirigía a su casa. Ya era suficiente por el día de hoy.

La mañana del día sábado fue de gran bullicio, Bolin no dejaba de ir de aquí para allá con sus cosas. Mako despertó de mala gana y se levantó apenas, sólo para observar que demonios hacia su hermano tan temprano y con tanto alboroto.

- Es que… Mako. Saldré con la chica del teatro hoy… y estoy nervioso.

- Ahm… ¿Y cómo se llama? – Mako se rascaba los ojos, mientras se quitaba una lagaña.

- Opal y… ¿Sabías que es sobrina de tu jefa?

Mako miró de reojo a su hermano.

- ¿Y eso qué?

- No, nada, es sólo un comentario.

- Bueno, yo hoy debo ir a trabajar. Estaré todo el día allá. Pero llego – le dijo apuntando con un dedo – avísame si bueno… ya sabes.

- ¡Hey! – reclamó Bolin – no soy tan rápido como tú y Korra - dicho eso, corrió hacia su habitación para evitar algún disparo de algo por parte de su hermano.

El chico de los ojos dorados suspiró como de costumbre ante los comentarios de su hermano. Siempre lo sacaban de sus casillas, pero nunca lo hacía con mala intención. Cuando vio que se encaminaba a la puerta, ya todo perfumado y bien vestido, hizo lo mismo cuando Mako salió con Korra la primera vez. Le deseo suerte.

Y mientras estaba solo en casa, decidió llamarla. Saber cómo había amanecido, oír su voz y un largo etcétera para comenzar bien su día.

- Buen día chico listo – respondía Korra al otro lado del teléfono.

- ¿Durmiendo?

- Más o menos.

Mako rió y caminó con su celular en mano, fue nuevamente a acostarse en su cama. Aún le quedaban horas para irse a su trabajo, así que aprovecho la instancia para descansar algo más.

- ¿No trabajas hoy? - preguntó ella.

- Sí, pero en unas horas más. Ahora estoy acá solo, triste y abandonado.

- Que eres dramático – Korra reía al otro lado del fono - se te pega la teatralidad de tu hermano.

- Pero es… podríamos estar así los dos acá un ratito… - Mako hizo un puchero y se removió un poco en su cama.

- ¿En dónde estás ubicado?

- Estoy acostado.

- ¿Haciendo qué?

- Hablando contigo.

Korra lo pensó, se levantó de su cama para cerciorarse de que en su casa no había nadie. Y así fue. Sus padres habían salido de compra. Por eso es que caminó nuevamente hacia su aposento y volvió a hablar con Mako.

- ¿Has hecho alguna vez sexo por teléfono?

Mako escuchó aquellas palabras y se atragantó con su propio aire y saliva ¿En serio le estaba proponiendo eso? Pensó que no era mala idea, que sería una nueva experiencia con ella. Pero le frustraba, porque la verdad prefería estar con ella en vivo y en directo.

- Yo también quiero estar contigo - se avergonzaba – pero… ay… olvídalo ¿Si? – inquirió apenada.

- Korra ¿Quieres hacerlo en verdad?

- Era una idea loca que se me atravesó por la mente. Yo también estoy sola en casa…

Mako se acomodó en su cama, su mano inconscientemente comenzó a viajar por su cuerpo.

- Korra, imagina que estoy allí a tu lado, y mis manos acarician tu cuerpo – su voz comenzaba a sonar suave y dictaba lo que debía hacer ella - piensa que estoy explorando cada rincón de tu cuerpo – Korra obedecía al otro lado del teléfono, cerró sus ojos y se dejó llevar - ahora mis manos… mis manos acarician esa piel suave tuya, te aprietan para poder sentirte mía. Y luego voy directamente a tus… tus pechos ¿Sabes lo que haré?

- Ajá – respondía en un jadeo Korra – jugarás con mis pezones como siempre lo haces, tus dedos acarician esa zona y yo en respuesta muerdo tus labios. Mis manos viajan por tu pecho y juego con tus pectorales y tus pezones también, que por cierto son muy sexys.

Mako rió con aquello último.

- No me desconcentres, que te tengo acá encima mío completamente desnuda. Ahora ¿sabes con que seguiré?… te pondré debajo de mí y mis dedos no aguantan más así que voy directamente a jugar allí, con tu parte más sensible Korra. Lo voy masajeando lentamente primero.

- Sigue Mako – decía Korra mientras comenzaba a tocar su intimidad.

Korra se tocaba, pensaba tal y como Mako decía, cada caricia que ella se daba, eran las fuertes manos de él recorriendo su cuerpo. Mako le ordenó que introdujera uno de sus dedos, lo que provocó que Korra abriera aún más sus piernas para sentir que él estaba allí y darse a ella mayor placer. También comenzó a decirle cosas, como que ella con sus manos también jugaban con el miembro de Mako, lo aprisionaba en su mano, lo apretaba fuerte y comenzaba el acto de subir y bajar. Y mientras él comenzaba a masturbarse pensando en ella, los suspiros que se entregaban por teléfono los tenían completamente calientes.

- Korra… - comenzaba a decir su nombre con placer.

- Mako – le respondía ella de la misma forma.

Mako agitaba su mano rápidamente alrededor de su miembro eréctil, estaba a punto de alcanzar el éxtasis. Le preguntó a Korra como iba, pero al escuchar su respiración agitada entendió que iba en el mismo camino de la victoria que él.

Korra soltó un quejido a través del teléfono y Mako mantuvo su mano alrededor de su erección para evitar manchar su ropa, regalándole también a Korra el placer de escuchar sus quejidos.

Su respiración estaba rápida y reía como tonto.

- Deseo que la próxima vez, esto sea en persona – Mako comenzaba a recuperarse después de aquella experiencia.

- Deseo lo mismo Mako – suspiró agitadamente– justo a tiempo. Llegaron mis papás.

- ¿Me vas a cortar la llamada? – preguntó.

- No, pero… ¿Tienes que hacer algo ahora? – rió al pensar en aquel detalle.

- Eres malvada Korra. Y sí, debo limpiar un asunto – dijo con algo de vergüenza – hablamos más rato ¿te parece?

Ambos cortaron la llamada y uno, de forma importante, se dirigió al baño a terminar con un pequeño detalle de limpieza. Cosas que suceden.

.

.

Comenzó el día desde temprano para ambos, tanto Korra como Mako estaban realizando sus quehaceres en la mañana. Korra estaba ansiosa porque hoy, de alguna manera, presentaría a Mako delante de sus padres y el menos contento con todo eso era su papá, en cambio su madre era la más animada, quien yacía en la cocina preparando cosas deliciosas, como le dijo a su hija, para poner en la mesa en la tarde.

- Oh vamos papá, cambia esa cara.

Korra se sentaba a un lado en el sillón donde este leía el periódico. Su padre no le contestaba, sólo rezongaba, lo que provocó que Korra se diera por vencido y se dirigiera a ayudar a su madre.

Por otra parte, Mako comenzó su día en el trabajo. Beifong le dio una montonera de papeles que revisar, como le había concedido dos semanas de vacaciones, decidió torturarlo este último día.

Bostezaba una que otra vez, y mientras se rascaba la cabeza, seguía en sus quehaceres.

- Vamos Mako, no estés contando las moscas.

- Jefa Beifong… yo no estaba distraído.

Lin Beifong se reía de Mako por lo que le acaba de decir. El aludido solo respiró entonces más aliviado y siguió con su trabajo. Se notaba tenso y nervioso, era por eso que su jefa trataba de bromear con él.

Las horas avanzaban y avanzaban y un nudo en el estómago se le hacía a Mako esa tarde. Ya de por si presentarse delante de los padres de alguien era una situación bastante incómoda para todo ser vivo. Pero con lo que le había dicho Korra, de que su padre era muy celoso, no lo dejaba ni respirar tranquilo. Pensó que tal vez podría llevarle algún presente para amenizar la bienvenida.

- Clint – se dirigía al muchacho que pasaba por su escritorio - ¿Me puedes dar algún consejo?

- ¿Qué sucede? – preguntó curioso mientras llevaba una pila de papeles en sus manos.

- Lo que pasa es que hoy a la tarde – hizo una pausa – la chica con la que estoy saliendo me invitó a la casa de sus padres…

- Wow, amigo, te deseo MUCHA suerte – dijo resaltando aquella palabra.

- ¿Crees que sea conveniente llevar algo? – apoyo su mentón en su mano izquierda, pensando en alguna posibilidad – ella me dijo que su padre es bastante celoso, por eso…

- Amigo –lo interrumpió Clint y dejó los papeles encima de la mesa de Mako, se sentó en la silla que estaba delante de él y comenzó a platicar – todos los padres de las chicas son extremadamente celosos – se burlaba – lo mejor que puedes hacer es no llevar nada la primera vez. Inicialmente observa como es él, que le gusta y que detesta, y así cuando haya una segunda vez, estás preparado.

Clint entonces se volvió a levantar al ver la presencia de Beifong cerca de ellos, tomó nuevamente sus papeles y comenzó a caminar.

- Mejor llévale algo a ella.

Dicho eso, Mako se sintió algo más tranquilo y esperó que dieran las 5 para poder comenzar a retirarse. Pensaba en ir a su casa, darse una ducha y luego ir hasta la casa de ella.

Korra en tanto, no paraba de moverse de un lado a otro dentro de su propia casa. Cuando Senna la observó, decidió acompañarla a su cuarto. De cierto modo le dijo que se arreglara, o que se cambiara de vestuario, en fin, que hiciera algo para matar el tiempo, ya que era posible que con todas las vueltas que se daba, pudiera hacer un agujero en el piso.

El timbre sonó de pronto y todos los que estaban en casa quedaron viendo la puerta. Korra fue entonces hasta ella para abrir, echándole un vistazo antes al reloj de la pared que daba las 5 con 55 minutos. Cuando por fin la puerta daba vista hacia la calle pudo ver a Mako bajo los escalones esperando, se le veía nervioso y eso le causó gracia, no era el único que se encontraba en ese estado.

Antes de que ingresara a la casa, Korra bajó también esas escalas y fue a darle un fuerte abrazo al chico. Él le respondió nervioso, ya que desde adentro sus padres estaban observando sigilosamente, pero a ella no le interesaba en absoluto. Sólo quería demostrarle lo feliz que estaba por tenerlo allí y de cierto modo compartirle el mismo terror que el sentía. Cosas que suceden.

- Me alegra tanto verte - decía aún en los brazos de Mako.

- Korra - aspiraba su aroma.

- Estoy nerviosa – la respiración de Mako le hacía cosquillas en el cuello.

- Yo igual – decía en respuesta.

Se despejaron de aquel abrazo y se vieron cara a cara. Ambos se largaron a reír temerosamente, pero en fin, ya estaban en aquella situación. Mako, antes de entrar a casa con Korra le entregó un pequeño presente. Venía en una bolsita de color azul con una pequeña cinta de regalo. Korra vio sorprendida el detalle.

- ¿Qué es? – preguntó observando minuciosamente el envoltorio.

- Cuando lo abras, lo sabrás.

- ¿Es… para mí? – Korra se sonrojaba ante el gesto.

El joven le sonreía como respuesta y los ojos de Korra irradiaban una alegría única. Le dio un pequeño beso en los labios en señal de agradecimiento y caminaron finalmente dentro de la casa. Allí Senna recibió con un abrazo al muchacho que lo dejó sorprendido. La madre de Korra lo veía con ojos dulces y eso para Mako era algo que anhelaba siempre. El hecho de vivir sin sus padres y a veces necesitar ese abrazo maternal, lo hacía recordar con nostalgia. Al verse allí con esa sensación en el pecho, una onda de calor y fraternidad lo inundó.

- Mucho gusto – dijo luego el pelinegro, estirando la mano hacia el padre de Korra.

Tonraq, se quedó un momento allí, observándolo y Korra no le despegaba la mirada a su padre. La pobre chica sentía que su corazón estaba atascado en su garganta, pero cuando el padre esbozó una ligera sonrisa, todo volvió a la calma.

- Mucho gusto muchacho – le correspondió el saludo estrechando la mano de Mako.

La tensión ya había pasado y el primer paso ya estaba dado. Ambos se sentaron en el sillón del living y Mako comenzó a observar con mayor atención, el ambiente en el que estaba rodeado, el lugar en donde Korra vivía.

La puerta principal estaba cerrada y todo quedaba a la vista, living y comedor estaban unidos. A la izquierda podías ver la cocina americana que tenían. Las paredes de la casa eran de un color acogedor, un color azul claro y blanco y el techo de color café madera. Las cortinas azules, las mismas que había visto la primera vez, pero desde fuera. El sillón donde estaban sentados era bastante cómodo, recién pudo notarlo a los minutos de haberse sentado con la chica. De un color café crema que combinaba perfectamente con los muebles.

- ¡Chocolates! Mako me trajiste chocolates – Korra se emocionaba al percatarse del presente de Mako - No me van a durar ni un día ¡Gracias!

Mako había salido del trance que la casa le estaba dando, fijándose de cada detalle, hasta del cuadro de un paisaje poco conocido en Ciudad República, un paisaje que llamó su atención. Un paisaje llenó de nieve.

- No seas tan golosa y cómelos de a poco.

- Son míos, yo sabré lo que hago con ellos – le sacó la lengua.

Senna, quien se encontraba de lejos observando a los tortolitos, preparaba la mesa para que pudieran comer los bocadillos que hizo con tanto esmero esta tarde. Y veía con orgullo a su esposo, quien poseía un rostro más tranquilo después de todo.

- Veo que no andas con cara de ogro, amor – bromeaba Senna.

- Bah, sólo me llevé una buena impresión a primera vista del muchacho ese.

- Tonraq, tienes que darle el voto de confianza a nuestra hija. Haz visto como ha madurado desde entonces.

Cuando los muchachos fueron llamados para pasar a la mesa, se levantaron y caminaron directamente hacia las sillas donde se ubicarían juntos. De hecho, Tonraq ya estaba instalado y veía cada movimiento de ambos.

El cuestionario comenzó, pensó Korra, porque su padre le realizaba preguntas a Mako que éste respondía sin titubeos, mostrando confianza y seguridad. Le habló de su carrera, de cómo decidió estudiar leyes, más que nada para ayudar y aportar en el trabajo de departamento de policías, además de que ya estaba familiarizado con eso desde que trabaja con Lin Beifong. Y Tonraq escuchaba atento las declaraciones de Mako. Habló también sobre su familia en Ba Sing Se, y de su hermano. De cómo fue su llegada a Ciudad República y como tuvieron que sobrevivir sin la ayuda de sus padres.

- ¿Tus padres entonces se casaron y vivieron un tiempo en Ba Sing Se?

- Sí, pero el sector bajo de Ba Sing Se no tenía muchas oportunidades de surgir. Trabajaban duro y ahorraron por mucho tiempo – Mako bebía de su taza de té y seguía relatando su historia. Korra también lo escuchaba con atención – Cuando Bolin tenía 13 y yo 15 años, nos vinimos todos a Ciudad República. Pero al año después… ellos fallecieron.

El silencio rodó por la casa. Korra no despegaba la vista de él, y ante aquellas palabras quiso cambiar de tema rotundamente. Mientras pensaba qué decir, su mano viajó por debajo de la mesa en busca de la de él. Pero sólo la depositó en la rodilla de éste y le dio un pequeño agarre, en señal de ánimo y apoyo.

- Lo importante, es que ellos deben estar orgullosos de ti y de tu hermano. Han sido capaces de salir adelante, los dos – decía Senna - y también tienes a tu familia en Ba Sing Se. Siempre es bueno que los vayas a visitar…

- De hecho mamá… – interrumpió Korra.

- Quería invitar a Korra a que me acompañara a visitarlos – dijo de pronto Mako, mirando más que nada a Tonraq - será por unos días. Mi hermano y yo iremos el martes a primera hora.

Esta vez fue Mako quien buscó la mano de Korra por debajo de la mesa. Cuando se encontraron ambos entrelazaron sus dedos.

Y Tonraq miraba con decisión a Mako ante la propuesta que les lanzó. Cuando vio a los ojos de Korra, y ante todo su seguridad, no le quedó más opción.

- Si mi hija desea acompañarte, no me queda más opción.

Fueron las palabras que Tonraq dijo que hizo que Korra se levantara de su silla y fuera a abrazar a su padre. Senna contemplaba la escena con una sonrisa en su cara

- ¿Más té? – le preguntó a Mako, luego de ver tan tierna escena.

- Muchas gracias – sonrió.

Luego de toda aquella plática, Senna y Korra levantaban las cosas de la mesa para luego dejarlas en la cocina. Tonraq invitó a Mako a pasar al living, quizás a tener una conversa de hombre a hombre. Korra veía aquella escena desde su posición. Estaba asustada sí, pero confiaba en su padre, sabía que no diría algo malo o en contra del chico, no era tan desubicado.

La madre le comentaba mientras tanto, lo que pensaba de Mako, y era de esperarse que tuviera una buena impresión de él, sobre todo en el plano familiar. Además de sentir un química entre ellos pocas veces vista, intuiciones de mujer, repetía Senna.

Una vez terminado los quehaceres en la cocina, ésta le dijo a su hija que fuera a interrumpir la charla de ellos.

- Papá deja de aburrir a Mako con tus pláticas – bromeaba Korra.

Senna quien se encontraba tras la chica le hacía señas a su marido para que se retirara de allí y dejara solo a la pareja. Korra volteó de pronto y su madre dejo de hacer aquello disimuladamente. Entonces Tonraq le dio un pequeño agarrón en el hombro a Mako, y una vez de pie caminó junto a su esposa y se perdieron dentro de la casa.

- Al fin a solas – decía Korra quien se sentó en las piernas de Mako y se aferró a él.

- Oye tus papás nos pueden ver – comentó nervioso.

- Pero si no estamos haciendo nada malo… todavía – le movía las cejas insinuantemente.

Korra comenzó la búsqueda de un beso. En esa posición para Mako era aún más la tentación y jugar con las posibilidades de que los vieran o los pillaran in fraganti era cautivante y excitante, pero era la casa de los papas de Korra, y cualquier actitud "extraña" con la hija, sería mal visto y hasta temía de sufrir una posible castración. Pero ella se lo hacía difícil, ya que exigía más de él y este no le respondía de la manera en que quería.

- O - - oye… ¿Por qué no me enseñas tu casa mejor? – se excusó.

Korra se detuvo en sus intentos al percatarse del nerviosismo de Mako. Revoleo los ojos y se levantó de su cómoda posición, dejando que el frío se apodera de sus cuerpos. Soltó el aire y esperó que se levantara de allí para poder darle el tour por la casa. Después que ya conoció el living comedor, Korra lo guió por el pasillo que daba con las habitaciones y el baño, además de una puerta extra que cuando la abrió se percató de que había un patio trasero. Nada fuera de lo común y muchas macetas de plantas, que seguramente Senna cosechaba. EL frío que les produjo el salir, lo invitó a entrar nuevamente y Korra esta vez lo llevó hasta su habitación.

Cuando encendió la luz Mako pudo apreciar en totalidad el cuarto de la chica. También era de color azul, pero con combinación lila en las otras dos paredes. Cortinas blancas. La cama de ella también tenía un cubrecama de color azul, piso flotante y tenía una alfombra de color gris. En las paredes podía observar uno que otro poster pegado, quizás de algún grupo musical. Korra se sentó en la cama mientras seguía con la mirada a Mako.

Este se dirigió al escritorio de ella, donde tenía su portátil cerrado, libros y cuadernos encima y una fotografía que le llamó la atención. Estaba Bolin, Asami y ella. Y era de la fiesta de cumpleaños de su amiga. Mako la tomó entre sus manos y se le quedo viendo con una sonrisa bobalicona. Por último se percató en el televisor que estaba frente a su cama y en el ropero con algunas otras fotos pegadas. Se acercó a verlas y pudo ver a una Korra de quizás unos 16 años, algo desaliñada con un grupo de amigos, posiblemente. En otras fotos se veía ella más pequeña, otras con dos personas que eran relativamente iguales, y unas con sus padres.

- ¿Quiénes son? – preguntó después de haberlas observados por completo.

Korra se levantó de su posición y fue hasta el ropero para enseñarle las personas de las fotos.

- Bueno esos de ahí son mis padres, estamos en el polo norte de paseo. Los de allí – indicó a los que son iguales - son mis primos, viven allá de hecho, se llaman Eska y Desna, verás que son hermanos. Esa de ahí soy yo a los 5 años - reía avergonzada al mostrar la foto de ella pequeña y por último se dirigió a la del grupo – y esa… es de cuando tenía 16 años… y… bueno… vi la vida de otra forma – decía entrecortadamente – e hice muchas tonteras, pero… pero lo pasé bien.

- ¿Qué tonteras? – la curiosidad se hizo evidente en Mako.

- Ahm… es – giro su rostro para evitar la mirada de Mako – no es que me de vergüenza, sólo que hice muchas estupideces, pero fueron buenos tiempos…

Mako se percató de que ella evitaba hablar sobre eso.

- Si no me quieres decir, no hay problema Korra…

- No es eso… es que… - dio un suspiro y se fue a sentar nuevamente a su cama – ellos eran mis amigos a esa edad. Y dentro de ese grupo conocí a alguien… pero el punto es que… probé ver la vida de otra manera – Mako quien se había sentado al lado de Korra escuchaba con atención – Llegaba tarde a casa, no estudiaba, me iba de fiestas… en fin, digamos que fue una época donde creía que revelarse era la mejor sensación del mundo.

- ¿Y sigues creyendo eso?

- Claro, pero – reía – pero ahora estoy enfocada en mis estudios y la natación. Son algo que me llenan, me hace sentir completa – hizo una pausa - ¿Puedo preguntarte algo yo ahora? – Mako afirmó en silencio - ¿Cómo murieron tus padres? – titubeó.

Preguntó nerviosa, porque pensó que sería un tema delicado para Mako. Y cuando vio el rostro algo descompuesto de él, supo que sí, que realmente le era un tema difícil de hablar.

- Murieron en un asalto Korra. Les dispararon y… no se salvaron – volteó el rostro evitando la mirada de Korra.

Korra asustada con su terquedad ante la pregunta, sintió una punzada en el pecho.

- ¡Perdón, perdón! – apoyó su cabeza en el hombro del muchacho – sólo quería saber, pero no pensé en las consecuencias. Cuando contaste eso en la mesa, sentí deseos de abrazarte y acurrucarte, de protegerte y mimarte…

- Tranquila Korra – dijo girando su rostro y depositándole un beso en la nuca – pero ya me desquitaré, quiero saber más sobre tu pasado.

A Korra se le heló la espalda al escuchar eso. Está bien, era justo contar todo lo que paso, sólo había dado detalles de aquella foto y de lo que a esa edad comenzaba a pensar y hacer.

- ¿Qué quieres saber exactamente? – preguntó bajito.

- No lo sé, ¿qué puedes contarme o qué quieres contarme?

Se acomodó entonces en su cama invitando a Mako a su lado, luego apuntó hacia la puerta que por cierto estaba abierta, así que después de entender aquello, se sintió más cómodo, aunque no del todo. Abrazó a Korra con un brazo y ésta colocó su cabeza sobre su pecho.

- Conocí a alguien en ese entonces. Fue mi primer amor – comenzaba a relatar Korra - pero más que nada, fue el tiempo en que quise ser una rebelde sin causa. Como te dije anteriormente: llegaba tarde a casa, no estudiaba para las clases, pasaba de fiesta en fiesta con ese grupo que vez en aquella foto. Mis padres no sabían todo. Cuando toqué fondo fue cuando estuve a punto de reprobar el año, así que me esforcé en pasar el curso y lo logré. Eso fue el último año, antes de entrar a la universidad.

- Pero …

- Déjame seguir – interrumpió a Mako – lo que mis padres no sabían era que en esas fiestas… - hubo un breve silencio antes de continuar – yo bebía más de la cuenta y también probé muchas cosas. Entre ellas marihuana y éxtasis. No me volví adicta eso sí, ya que sólo la tomaba cuando me iba de juerga con ese entonces, mi novio y el grupo. Era él que estaba demasiado dependiente de esas drogas. Y yo no le decía nada, para mí todo era novedoso y divertido. Un día sus padres lo descubrieron y al ver que por sí sólo el no pudo dejar esas cosas, lo mandaron a un reformatorio o algo parecido. No lo sé, pero antes de eso terminó conmigo sin explicación alguno, poniendo como excusa la rehabilitación y yo ya cargaba con una depresión, porque pasé un terrible susto… pensé que había quedado embarazada.

Mako escuchaba atento toda la declaración que Korra estaba haciendo, pensaba que hablaba de otra chica, jamás imaginó que ella, la misma que tenía en sus brazos ahora, hubiera sido y pasado por todo eso. Y Korra entre tanto contaba su historia, se aferraba más al abrazo de él, temiendo que saliera de pronto de su casa y de su lado.

- Un día me hice el test y este había salido positivo. Mi madre fue la única que supo y me llevó a medico lo más pronto posible, y todo fue una falsa alarma. Me desmoroné por completo, pensé que tendría que postergar mis planes para cuantos años más y qué pensaría mi padre de mí. Pero no sabía si agradecer o no el hecho de que un maldito test hubiera salido erróneo. Pero me había vuelto el alma al cuerpo. Él se había ido de mi lado, pasé el susto de mi vida con lo del embarazo falso. Y fue en el verano que me recomendaron hacer algo nuevo con mi vida y conocí a los hijos de Tenzin, comencé a cuidarlos y de paso él mismo me ayudó a platicar sobre mis miedos y por todo lo que había pasado. Luego en marzo entré a estudiar, descubrí lo que más me gusta hacer ahora, que es nadar y fin de la historia. Ahora me vez tal cual soy, con un pasado algo turbio…

Mako estaba en silencio y Korra buscó su mirada. Éste estaba tratando de asimilar todo lo que le había contado.

- Dime algo – suplicó Korra.

- Ehm… - estaba balbuceando - ¿Supiste algo de él?

- No, nunca más lo volví a ver.

Mako entonces quiso levantarse de la cama, soltó el abrazo que tenía con la chica y se sentó en la cama. Korra también quedó en la misma posición que Mako.

- No sé, es fuerte lo que me cuentas Korra, pero… ¿No te llama la atención volver a eso? Digo, si la pasaste bien…

- ¿La verdad? A veces sí quiero volver, pero son más fuertes mis deseos de cumplir mis metas. Soy feliz estudiando, soy feliz nadando. Además… te conocí a ti – esto último lo dijo bajando su cabeza avergonzada.

- ¿Asami y Bolin lo saben? – preguntó dándose la vuelta para poder ver a Korra.

- Saben sólo la historia de un corazón roto.

- ¿Cuánto tiempo estuviste con él?

- Como 2 años – Mako entonces se levantó de la cama y comenzó a caminar de un lado a otro – No me juzgues a mal – decía tristemente - ¿Nunca hiciste alguna locura Mako? ¿Nunca te enamoraste por primera vez?

- No te juzgo Korra, yo también hice estupideces en mi juventud – dijo finalmente - y sí, también me enamoré una vez.

Korra también se levantó de su lugar y fue directamente hacia él. Alargó un brazo para poder sujetarlo, pero él llevó sus manos hasta su rostro y se le acercó, quedando a escasos centímetros de distancia.

- Pero no quiero hablar de eso ahora.

- ¿Por qué no? – preguntó.

Pero Mako no hablo más y la buscó con un beso. Un beso apasionado que sentía la necesidad de dárselo desde un comienzo y en donde podía descargar esa necesidad que tenía de ella, de sentirla cerca suyo. Korra respondía con la misma intensidad, sus manos se aferraron a sus brazos.

- Estoy celoso - le decía sobre su boca – no quiero hablar, quiero demostrarte cuanto… cuanto me gustas ahora.

- Ay Mako – buscaba sus besos nuevamente - no seas bobo. Eso es parte del pasado. "pasado pisado" que te quede claro…

- ¿Y qué piensas de mí? – preguntaba.

- Me gustas tal y como eres – dijo al fin Korra.


Charaaaaaaan…. ¿Qué tal les va?. Bueno al fin pudieron conocer parte del pasado de Korra. ¿Cómo lo encontraron? Igual no sé, yo quería que fuere algo no se… descabellado, ya que si piensa, el novio misterioso de Korra lo tuvo a los 16 años. Y en fin… quiero saber que opinan. Y Nuevamente decir que el capítulo se ha alargado demasiado, pero ya el siguiente, Korra y Mako irán a Ba Sing Se. Iba a escribirlo en este capítulo, per como siempre, surgen otras ideas que me da por explayar y terminan precisas :)

Al principio se que me querrán asesinar por el momento masami que hubo, pero es que tenía que hacerlo, para que le diera más emoción al capítulo jajaja! Bueno, también descubrimos el nombre de la chica con la que Bolin está saliendo :D ea ea, aunque no descarto que también haya un Boleska muahahahaha

Ay quiero saber, que tal les pareció la escena del teléfono. Yo les dije que tenía una idea loca pervert, pero quiero saber que opinan de cómo quedó. Igual me dio no sé qué escribirla y dije, baaah esto no es nada, pero es nuevo para mí... jajajaja, no es lo mismo que hacer un lemon directo con los personajes. Ustedes saben. Luego se viene el sexo por webcam (¿?) Ok no…

Y también que les pareció la presentación de Mako ante sus suegros? xDD

Y como siempre, agradecer sus reviews, ¡ya son 100! *O*

Y paso a dejar los saludos correspondientes:

Ary Garcioyama: Bueno, supongo que ahora odiarás con mayor razón a Asami, pero en el fondo sabemos que es una buena chica, de repente una como despechada hace estupideces y después nos arrepentimos. En fin, Asami ya la cagó ahora hay que ver si le cuenta o no a Korrao se lleva el secreto a a tumba… o quizás sea Mako quien o diga :O

Kate-Kuran: Hola chica pervertida xDDD odia a Asami, ese es el lema esta vez xDD jajajajaja. Pero no, es imposible odiarla, sólo al principio… Bueno ahí está el famoso pasado de Korra, aunque… aún no pienso mencionar al desgraciado xDD así que muere de la curiosidad! HA HA!

SofiaaCaro: deja de poner a Mako en dos panes, que en cualquier momento te robo el pan y me lo como YO, y sólo YO! Te quedó claro? xD No se que sospechas tendrás Cu, pero quiero que me las digas, espero eso si que esto no sea dentro de las cosas que pensabas jajaja, no quiero cumplir con las expectativas de nadie, porque quiero sorprendes :) te adoro Cu y si tienes tantas cosas que poner, ve anotándolas aparte y las escribes todas en tu hermoso review :D

mrs. Isabella Salvatore: Todos queremos makorra en el libro 4. Y sí, estas historias tienen que ser mil por ciento de ellos, porque a todos nos mantiene vivo. Me carga sentir que no puede suceder nada y a la vez esperar que si suceda algo, me estresaaaaaaaaaa! Y ya niña, se viene sinsajo, así que quiero leer tus juegos del avatar! *O*

galaxy01: MIL QUINIENTO INFINITOS MILLONES DE TRILLONES DE SALUDOS, ABARZOS Y BESOS PARA TI XDDD esta competencia nos va a volver loca xDDDD. Pero vista, ya pasó el round one de Mako y Tonraq Xdd

Zumakorra Lover: bueno, aún no hay reconciliación de parte de las amigas. Así que habrá que seguir esperando el momento aquel. Y Bolin es un pan de amor, nadie más adorable y tierno que él *-*. Y si, los hijos de Tenzin son encantadores, a mi en lo personal me fascinan esos hermanos, y como no incluirlo, si son parte fundamental en la vida de Korra, tanto en la serie como en mi fic :) y bueno, ya verás que el siguiente capítulo será en Ba Sing Se :D

Melisa: yeeeeeeeeeey, la pervertida que sabe usar FF :D me alegra tener tu review, y sabes que lo espero siempre, sobre todo de la secta satánica XD. Meli a todas nos encantaría un hombre como Mako, así que habrá que buscar ;O; es tan sexy por dios :$ y como ya sabes donde vive Asami, supongo que iras a pelear con ella no? xD ajajajaj ya quiero ver eso xDD

PandiCornia: hola hola :D me alegra que me dejarás un review, como lectora anónima es bueno saber que piensan los demás asi que gracias por darte el tiempo de escribirme algo :) y bueno, espero también que te haya gustado la escena cachonda xD

koreee.95: Heeey :D saludos señorita, gracias por siempre seguirme y leer mi historia ^^^

Y bueno, eso ha sido todo por hoy. Mañana viernes se viene un nuevo episodio de LOK… ayayaya Kuvira v/s Suyin ahgsdghafdsgasdf dios, eso estará buenísimo!

Saludos y gracias por siempre leerme.

Os quiero, os adoro :D