Capítulo 16

Algo Inoportuno

Esas dos palabras resonaban una y otra vez en su cabeza: "Te quiero" y la hacían sonreír a cada instante mientras se daba vueltas en su cama tratando de conciliar el sueño. Cerraba sus ojos y suspiraba. Mañana sería otro día y debía dar todo de sí para dar una buena competencia de natación, además su cabeza estaba más despejada. Nuevamente volvía a sonreír y así por fin se fue quedando dormida.

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El día había comenzado maravillosamente para los deportistas, el gimnasio lucía con mucha más gente que la vez anterior, por lo que encontrar asientos disponibles se les hizo difícil a Mako y a su hermano y a la familia de Korra. Lamentablemente tuvieron que sentarse por separados, al menos no tanto, ya que Senna y Tonraq quedaron juntos y dos escalones más arriba estaban los hermanos. Bolin miraba para todos lados, mientras masticaba unas pop corns y Mako sólo estaba atento para cuando salieran las nadadoras.

Korra se encontraba ya con su vestimenta lista para salir a competir, pero sentada en las bancas de los camerinos, estaba apoyada sobre las rodillas y sujetaba su cabeza con sus dos manos. No le hablaba a nadie. Cuando el entrenador las llamó para dirigirse hacia el centro de la atención, Korra apenas logró escuchar la voz de éste. Se levantó y comenzó a caminar a penas duras, tomando aire cada vez que daba un paso hacia adelante.

- ¡Vamos, vamos! Hoy la meta es: ser la mejor – gritaba con entusiasmo mientras aplaudía para darles ánimo.

Las nadadoras salieron entonces a la pista y el público con gran energía gritaba a todo pulmón. Y cada uno vitoreaba el nombre de su favorita. En especial la de una candidata, se vieron grandes pancartas de colores con el nombre de ella y tres niños gritando como si se fuera a acabar el mundo, mientras que sus padres miraban a la muchacha desde sus asientos. Y Bolin que también era muy energético también comenzaba a gritar el nombre de su amiga.

Korra entonces logró fijarse en ellos y una liviana sonrisa apareció en su rostro. Y mientras se sumergía al agua para hacer un leve calentamiento, el entrenador no dejaba de observarla.

Tahno estaba también pendiente de la competencia y quería ser el primero en la fila al ver a su mejor oponente.

Luego de un par de rutinas necesarias y de las últimas palabras del preparador físico de las chicas, la gran final por los 50 metros libres estaba a punto de comenzar.

- ¡Korra!... ¡Korra te estoy hablando! – decía el entrenador, haciendo que la aludida se girara hacia él - ¿Te encuentras bien?

- Ajam… - fue la breve respuesta de la morena.

Las competidoras ya estaban arriba del cubo y el sonido de la alarma de inicio sonó. Korra pudo, con dificultad, dar el salto principal hacia el agua, pero con cada movimiento de brazo, veía más lejos la meta. Y sentía como su cuerpo se tensaba y se hacía más pesado, pero luchó con todas sus fuerzas, sólo un poco más y ya está. Ni siquiera el ruido a su alrededor pudo sentir cuando al fin sintió el alivio de tocar el otro extremo de la piscina. Respiraba agitadamente y sentía que todo se le daba vueltas. Se aferró a una de las bayas de su línea, cuando sintió que un lejano eco llegaba a sus oídos. Miró hacia donde pensó que venían aquellos murmullos, pero se encontró con su vigilante de línea quien le estiraba la mano para que pudiera salir de la piscina. Pero sólo logró que se sentara en la orilla y cuando echó el resto de su cuerpo hacia atrás, sentía que el calor la invadía, y en sus orejas sentían el palpitar de su corazón. No dejó de mirar el techo cuando de pronto cerró los ojos para dejar de sentir ese mareo repentino.

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Un fuerte aroma se paseaba por su nariz y comenzó a abrir lentamente sus ojos. Se encontraba en la enfermería del gimnasio y Korra aún no captaba qué es lo que estaba sucediendo. Cuando vio la cara de preocupación de sus padres y el rostro enfadado de su entrenador pensó en lo peor.

- ¿Me desmayé?

- ¡Estás ardiendo en fiebre! – le respondían - ¿Por qué no me dijiste cuando te pregunté si te sentías bien?

- Lo siento profe – decía la morena – pero… no… yo quería competir.

- Primero es tu salud Korra – el entrenador se retiraba frustrado de la sala.

- ¿Qué sucedió? – preguntó Korra

- Hija, debiste decirme que estabas mal esta mañana, estás con demasiada fiebre e hiciste un sobreesfuerzo… - narraba Senna – cuando te vimos competir nos preocupamos, pero cuando llegaste al final y te sentaste, los árbitros comenzaron a llamar a los de primeros auxilios cuando veían que no te movías. Tu entrenador te trajo en brazos hasta acá rápidamente, pero quedó sorprendido cuando te sintió con la temperatura muy alta.

- Korra – esta vez hablaba Tonraq – nos diste un gran susto - acariciaba la frente de su hija – pero no vuelvas a cometer una estupidez como esta.

Korra se sentía como un cachorrito hirviendo en fiebre a punto de llorar. Se disculpó con sus padres por no haberles comentado nada.

- Mako está muy preocupado hija, está esperando afuera. Bolin y la familia de Tenzin también…. ¿Quieres que los deje pasar?

- No quiero… – dijo avergonzada y Senna observó tristemente a la enfermera que yacía en ese lugar.

- Deje que descanse un poco, más rato puede venir y pueden ir a casa con su hija – dijo eso mientras cubría con las sabanas a la morena quien cerró nuevamente sus ojos.

Senna salió de aquel lugar y se encontró con la mirada preocupada de todos los demás. Tuvo que decir que Korra quería descansar un poco y que se sentía un poco avergonzada por la situación, ya que nunca le había sucedido algo así. Mako al sentir la negativa de la chica de no querer ver a nadie, bajo sus hombros y su rostro se tornó con una pequeña tristeza. La madre de Korra notó eso y se le acercó, le hizo un leve cariño en el brazo y le regalo una sonrisa maternal.

- Dale tiempo… esta apenada. En un rato más nos iremos a casa, así que puedes acompañarnos con gusto.

- Gracias, pero si ella no quiere, entonces…

- Mako, tu tranquilo – le sonrió.

Mako se sentó en las afueras del cuartito donde estaba Korra descansando y Bolin decidió acompañarlo un rato, mientras que Tenzin y su familia abandonaban el lugar. Los padres de Korra estaban esperando que la chica despertara para poder marchar a casa también, de paso Tonraq pidió excusarse al trabajo por el incidente que tuvo su hija en la piscina.

- ¿Ya te sientes mejor? – preguntó la enfermera quien veía como la morena comenzaba a moverse.

- No – dijo apenas – me duele demasiado la cabeza y tengo frío.

- Llamaré a tus padres para que te lleven a casa. Y te receté unos remedios para que te los consumas.

- Gracias.

La mujer llamó entonces a los parientes de la chica, los hizo ingresar para poder ayudar a su hija en cambiarse de atuendo y poder partir a casa.

Una vez ya bien abrigada, Senna tomó el bolso de Korra, donde traía todo su equipo de natación, y apenas lo pudo llevar, por suerte cuando salió, Mako estaba ahí atento y le hizo el favor de llevar el equipaje. Korra miró al chico con ojos tristes y se mordía el labio de pura frustración. Bajó su cabeza y de forma consciente buscó sujetar la mano de él. Mako se sorprendió con ese gesto y se sintió más aliviado y Bolin como todo un caballero, y sin ser menos, le ofreció un brazo a Korra para escoltarla de alguna manera hasta la salida.

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- Perdón - le decía Korra a Mako mientras ésta se acomodaba en su habitación.

- ¿Por qué? – preguntó desentendido.

- No quería ver a nadie Mako – bajaba su cabeza – ni siquiera a ti… es que – se sentó en su cama y comenzó a sollozar – me sentía avergonzada. Hice el ridículo.

Mako se le acercó y se hincó para quedar a su altura, comenzó a acariciar su rostro y al notar que la chica ardía en fiebre no quiso causarle molestias.

- Es mejor que descanses Korra, tienes que cuidarte – se levantó para que ella pudiera descansar.

- Quédate conmigo... un rato. Por favor.

Korra, quien estaba con su pijama de polar lista para acostarse, se tomó sus medicamentos y se acomodó bajo las tapas de su cama, dejándole un espacio al chico. Éste se sentó por encima de las frazadas y estiro sus piernas para quedar en la misma postura que Korra. La rodeo con un brazo por el cuello y ella se acomodó en el pecho de él. Mako sentía como la chica estaba con la temperatura más alta de lo normal y eso lo tenía bastante preocupado. Ella cerraba sus ojos e intentaba dormir sintiendo el abrigo y el perfume innegable de Mako. Con un beso en la frente dejó que ella pudiera descansar, cayendo él también en la misma sensación.

Senna entró en la habitación sin causar mayor ruido y pudo observar como ambos dormían. Y Tonraq, quien también fue a visitar a su hija miró con desconfianza aquella escena, provocando la risa de su mujer.

- Déjalo, no seas malo amor. Él cuida bien de nuestra hija.

Tonraq no contestó las palabras sabias de su mujer y echó un último vistazo a la escena que lo ponía celoso.

Horas más tardes, Mako despertaba de su siesta y veía que seguía en la misma posición y con Korra entre sus brazos. Sacó el celular de su pantalón y vio la hora, ya eran más de las 6. Dejó el aparato en la mesita de noche que estaba en el lado derecho de la cama de Korra y luego volvió a observarla. Tocó su frente y se percató de que la fiebre no bajaba, pero al menos podía ver que ella estaba descansando.

Comenzó a mover su brazo porque ya no estaba totalmente cómodo. De paso se levantó también para poder estirarse y dar marcha a su casa. Salió de la habitación entonces, sintiendo algo de vergüenza al ver a los padres de la chica observándolo atentamente.

- Hmmm - titubeaba ya que se encontraba demasiado nervioso – Korra sigue durmiendo. Disculpen por las molestias…

- No te preocupes Mako – sonreía dulcemente Senna sentada.

- ¿Tienes hambre muchacho? Ven a comer con nosotros – invitaba Tonraq.

En ese momento sonó el timbre de la casa y fue Senna quien se levantó para abrir la puerta. La sorpresa fue mayor cuando Mako se dio cuenta de que era Asami quien se estaba presentando.

- ¡Asami! Que gusto verte – abrazaba Senna a la aludida

- Vine a visitar a Korra. Vi lo que sucedió en el gimnasio y estaba preocupada por ella – entraba en la casa – le traje esto.

Era un arreglo floral de rosas amarillas. Senna las recibió y las colocó en un recipiente con agua. Mako en cambio veía con atención a la ojiverde y su amable actitud hacia Korra. Suspiró, para tratar de calmar la tensión que sentía y se despidió de sus suegros.

- Adiós – le dijo despacio a Asami justo cuando pasaba por su lado camino hacia la puerta.

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Mako llegaba a su departamento, allí su hermano preparaba la casita para recibir a la gente que había invitado para la fiesta que él quería realizar. Aunque estaba preocupado por la salud de Korra, no pudo posponer el evento. Era una lástima que Korra no pudiese venir.

- Hermano, al menos te bebes una lata de cerveza con nosotros – decía Bolin tratando de animar a Mako.

Su hermano mayor lo miró y sonrió de lado. No era más que un resfrío lo que afectaba a su morena.

- Está bien Bo.

Los invitados de Bolin llegaban a casa, en eso también llega Opal, la chica de cabello corto y ojos verdes que estaba, supuestamente, saliendo con él. Además de eso venía con un grupo de tres chicos más, bastante divertido. Huan, el alternativo, y los gemelos Wing y Wei. Además uno que otro compañero más de Bolin de su Universidad.

El teléfono móvil de Mako comenzó a sonar, cuando leyó el nombre de quien lo llamaba se disculpó con los demás y fue atender su celular a la habitación.

- Korra.

- Desperté y te habías ido – decía apenas.

- Lo siento.

- ¿Te molestaste por lo que dije? ¿Cuándo no quería ver a nadie?

Suspiró y se fue a estirar a su cama.

- Sí, pero, ya no es relevante. Entiendo que no te sentías bien…

- Ven mañana – le suplicó.

Mako sonrió.

- Tu madre ya me había invitado – apoyó su brazo libre sobre su cabeza - ¿Cómo te sientes?

- Ya no me duele la cabeza - Korra estornudaba al otro lado del teléfono – perdón. Oye ¿Bolin hizo la fiesta al final?

- Sí, está su supuesta novia y otros compañeros de su clase de teatro.

- ¿Y tú que haces? – decía en un susurro – yo quería estar ahí.

- Me estoy bebiendo una lata de cerveza, pero… - suspiró nuevamente – la verdad también me gustaría que estuvieras acá – luego cambió el tono de voz para que Korra no se deprimiera – pero ahora lo importante es que te cuides.

- Asami vino… y me trajo unas flores muy bonitas.

- Me alegro que estén recuperando su amistad – dijo y luego se quedó pensando - ¿Te gustan las flores?

- He recibido pocas flores en mi vida – decía Korra sin importancia – pero sí, son… ¿simpáticas?

Mako escuchó la risa de Korra y se le contagió. En ese instante alguien golpeaba la puerta de la habitación de Mako y cuando se percató de que era su hermano quien abría la puerta lo invitó a unirse al resto del grupo.

- ¿Hablas con Korra? Dile que la quiero, que le mando abrazos y besos, en la mejilla obvio. Que se cuide, que apenas se recupere haremos una fiesta en su nombre…

- ¿Escuchaste lo que dijo Bolin? – le preguntó Mako.

- Aja – reía – dile que le mando mis microbios y que le voy a cobrar la palabra.

Bolin se retiró entonces de la habitación y Mako se sentaba en su cama.

- Me alegra oírte mejor – decía – Korra, no vuelvas a cometer otra locura como esta.

- No, no lo haré de nuevo – se disculpaba – Ya, ve a disfrutar con los demás. ¿Nos vemos mañana?

- Nos vemos mañana.

Bebieron hasta más allá de las 5 de la mañana. Bolin y Opal no paraban de besarse en el sillón, mientras que los hermanos de la chica jugaban cartas en la mesa de centro del living donde estaban apostando dinero, cigarros y una que otra basura, junto con Mako. La música, a volumen moderado dentro de la casa los mantenía despierto y no ocasionaban disgusto a los vecinos. Mako volvía a perder la partida, teniendo que entregar la caja de cigarros que aún conservaba de la otra vez. El resto de los compañeros ya se habían retirado, solo la familia Beifong se quedaba a pasar la noche en aquel departamento. La resaca al día siguiente iba a ser divertida para este grupo. Pero poco les importaba, total, las vacaciones de invierno todavía no llegaban a su fin.


Hola a todos, acá un nuevo episodio, cortito, de Obra del Destino.

¿Qué tal estuvo? Por favor díganme :c

Quiero agradecer sus reviews del anterior, siempre es un agrado leer sus comentarios. De ahora en adelante comenzaré a responder por MP me resulta más fácil. Pero siempre habrá una palabra de agradecimiento y mis saludos para quienes siempre me apoyan:

Ary Garcioyama (Korra subió de peso por comer mucho, y yo sé que el amor engorda, he visto esos casos xD), Kate-Kuran (ahí quedo la invitación a la fiesta xD), PandiCornia (si Korra lloró de felicidad :3 ), galaxy01, Kaya-Petrova (lo de las cartas me inspiré en tu fic xD), Melisa, SofiaaCaro (no te enojes por el bopal xDDD) eliza y a Korra-Avatar. Lindas, muchas gracias por todo :D

Un recado a la señorita Peste21, la idea de las flores va inspirado en tu fic xD es que me encantó *-* y quise incluirlo de cierta forma.

Bueno, las dejo… si no me ven aparecer como dentro de un mes, no se preocupen, debo estar superando mi depresión porque la otra semana termina LOK ;_;

Igual sabrán de mí a través de mi fanpage en Facebook.

Os quiero, os adoro!