Por fin he podido actualizar. Perdonen en serio mucho la demora.
No quiero decir mucho, me ando cayendo del sueño, dejemos la nota de autor para el capítulo final de este fic.
Familia.
No paso mucho tiempo para que llegáramos al centro comercial, no quedaba tampoco muy lejos de la casa, por lo que durante el camino Kai y yo no hablamos mucho, yo me dedique a comer mi pocky.
Fuimos a Wookies, uno de los centros más grandes de la zona. Era bonito eso no lo niego, pero a mi gusto Porgs o incluso Ewoks son más divertidos.
Como sea, solo veníamos por cereal.
Estacionamos el auto luego de estar buscando lugar por cinco minutos. Para ser día de semana y ser cerca de las dos de la tarde, el lugar estaba bastante lleno.
Nos bajamos y nos tomamos de la mano. No es que a Kai le moleste tomarme de la mano, no es tan exagerado, pero tampoco le gusta hacerlo.
Pero nos vino muy bien esta vez para mantener las apariencias.
Antes de haber bajado del auto, Kai se había asegurado de peinar un poco su cabello usualmente algo desordenado. No era muy probable que alguien lo fuera a reconocer por su peinado, pero él no es alguien de tomar riesgos.
—¡Vamos primero a la tienda de juegos! — Fue lo primero que pude decir cuando pasamos el gran portón con el nombre "Wookies" encima, la gente se repartía en varias partes del centro cada uno en sus propios asuntos.
Desde alguna pareja caminando de la mano igual que Kai y yo, niños jugando en las máquinas para sacar los peluches de los héroes, grupos de amigas que se tomaban sus selfies en lugares como las fuentes y demás.
Y a mí se me ocurría lo divertido que podría ser picar a uno de ellos al azar y ver que tantos destrozos podría causar. Además, así podría robarme alguna linda prenda que viera por ahí.
Pero me contuve.
—Después, primero vamos por lo que necesitamos. — Le bufé aburrida, pero bueno, no sería mucho tampoco.
Así que nos encaminamos al mercado, si ya de por si el centro comercial estaba lleno, el mercado lo estaría aún más…
No tardamos en llegar, era de las primeras puertas cerca del portón, el mercado era bastante grande aun para estar en el centro comercial.
En efecto, estaba hasta el tope de familias y niños realizando sus compras.
—No pienso volver a comprar esta basura de nuevo. — Decía Chisaki mientras sostenía la caja de cereal de la misma marca que había asustado a Setsuno.
Veía con odio al conejo sonriente de la caja, esa sonrisa que le había causado tantos problemas. Pude ver como lentamente deslizo uno de sus dedos por debajo de una de las cuatro orillas de la caja rectangular.
—Ups…—Dijo mientras usaba su Quirk para abrir un diminuto agujero en la caja de cereal y luego hacerlo más grande, de modo que el contenido se pudiera vaciar y regar por el piso tan pronto alguien agitara la caja. —Se rompió. —
Luego de dejar ese agujero disimulado, devolvió la caja a su lugar, sería muy gracioso cuando algún padre apurado lo lanzara sin fijarse a su carrito y termine todo regado.
Pequeños crímenes.
—¿Cuál deberíamos comprar? —Me pregunto Chisaki mientras observaba el largo pasillo lleno de distintas marcas.
—¿Y si le compras alguno con un perrito o un gatito? O mejor, ¿Qué tal una abeja? —Le conteste mientras miraba alegre una caja de cereales de miel.
—Nada de personajes, Setsuno saldrá con otra estupidez estoy seguro. —
—Pero todos los cereales dulces tienen personajes, y creo que quieres buscarle a Eri un cereal dulce ¿Cierto? — Chisaki se llevó la mano al mentón.
—Ugh, ¿Y si solo le pone azúcar a la leche? —
—Llevaremos de abeja. —Deje un par de cajas en el carrito con una sonrisa en mi rostro.
—Mete todas las que puedas. Quiero volver aquí lo menos pronto posible. — Me indico Chisaki.
No compramos mucho más después de los cereales. Quizá alguna pasta dental, productos de limpieza, desinfectante, chocolates y galletas.
Logramos pagarlo con el presupuesto de los Preceptos, no era realmente un inconveniente para nosotros, si bien no teníamos el dinero que Chisaki quería para sus investigaciones, teníamos suficiente como para comprar despensa de tres meses.
Subirlo todo al auto me dejo bastante agotada. Pero al menos teníamos una tarea menos.
—Compra este. —Tomaba del mostrador de vidrio el reciente nuevo juego de Pokémon para comprarlo.
—¿Segura que le gustará? —Me inquirió Chisaki mientras veía el precio del juego.
—Seee, a todos los niños de su edad les encanta Pokémon, confía en mí. —Le conteste con una risilla.
Videojuegos, productos de limpieza, comida, algunos juguetes. Había sido un día divertido en el centro comercial.
Chisaki se negaba a realizar alguna actividad recreativa, seguía con su misantropía y esa manía de los "gérmenes que hay en los asientos de la gente que no se lava el culo", entre otros delirios.
Así que solo nos tomó una hora y media terminar nuestros mandados. El día aún estaba soleado y la plaza aún se encontraba en auge con la gente que a estas horas salía de sus escuelas y algunos hacían sus horas de trabajo.
Había muchas chicas lindas, algunas incluso tenían mi estilo, con calcetas largas y parches en su ojo, jaja.
—¡No me quiero ir! —
Hice un puchero mientras me recargaba en la puerta del auto en el estacionamiento. Como ya habíamos terminado todo, Chisaki quería volver ya a casa.
—No me importa, sube. —
—No. —
—Eres una caprichosa ¿Sabes? — Me contesto con fastidio.
—Y tú un ¡Aburrido!, no salimos nunca, ¿No puedo al menos ir a un lugar a relajarme un poco antes de tener que volver a casa con los demás? — Le pregunte aun recargada.
—¿Y qué quieres hacer? — Me pregunto mientras guardaba de las llaves del auto en su bolsillo del pantalón nuevamente, eso me daba a entender que me daría una chance.
Pero si le pedía algo muy extremo como ir al arcade o al cine me arrastraría al auto quiera o no.
—Vamos por una malteada, ¿Eso está bien? — Me gire para verlo con mis gafas de sol puestas y un mechón de cabello cayéndome del lado donde se encontraba mi agujero de abejas.
—Hmmm. —Chisaki giró la vista para pensarlo un poco, pero ¿Qué tan malo podría ser simplemente ir por algo de beber? —Está bien. —
Di un par de brinquitos alegre y lo tomé de la mano para comenzar nuestro recorrido hasta el primer Starbucks que encontráramos.
—Yo voy a pedir uno de chocolate, ¿Y tú? Anda, solo es leche con saborizante. — Alentaba un poco a Chisaki a escoger algo variado por al menos una vez.
El Starbucks estaba bastante cerca del estacionamiento, ni siquiera tuvimos que entrar al centro comercial de nuevo, eso era bueno pues así podríamos terminar e irnos rápido.
—Está bien, solo pediré un café y ya. — Contesto.
—Meh. —Le hice un puchero y continúe viendo el menú escrito, bueno, al menos pude hacer que tuviéramos este momento de tranquilidad, y supongo que eso ya era otro logró.
La fila no tardó mucho, pedimos nuestras bebidas y fuimos a sentarnos a una de las mesas que estaban afuera del local. Así podríamos hablar de lo que quisiéramos con un poco más de "libertad", pues el ruido de las multitudes cubriría nuestras palabras.
—Entonces, ¿Dices que puedes meter abejas dentro de la gente y controlarlos? —
—Algunas veces. Dudo poder controlar a más de dos personas, pero se podría decir que si puedo. Solo tengo que meter las abejas por algún lado y tengo a la persona como un "títere" para mí. ¿Quieres saber dónde le metí abejas a una chica una vez? — Luego de unos minutos al aire libre comenzamos a charlar un poco de temas variados. Chisaki me comenzó a hacer preguntas sobre mi Quirk, y eso me trajo algunos recuerdos de mi época de coordinadora.
—Preferiría no saberlo…—Dio un sorbo a su café. —En mi caso, puedo usar el Overhaul para fusionarme con otras personas. Pero odio hacerlo, nuestras mentes quedan juntas y ellos pueden ver mis pensamientos y yo los de ellos, y a menos que ambos estemos sincronizados es difícil el moverse en esa forma. Lo uso solo en caso de emergencias. —
—Entonces, ¿Tratas de crear confianza con los Gastables por si necesitas usarlos un día de estos? — La verdad que eso si me sorprendió, pero tal parece que Chisaki siempre tiene una razón para todo.
—En parte. También es bueno no tener que andarme preocupando de que no me obedezcan. — Volvió a darle un sorbo a su café.
—Jaja, see. — Yo di un sorbo a mi malteada.
—Por cierto, si dices que puedes controlar a la gente metiéndoles abejas, ¿Nunca has pensado si acaso tus abejas son quienes te controlan a ti? — Esa fue una muy buena pregunta la verdad.
Hubo un pequeño lapso de silencio sin que ninguno de los dos dijera algo al respecto. Me lo pensé por unos segundos mientras daba otro sorbo a mi malteada.
—Jaja por favor Kai, eso sería muy estúpido. — Le conteste.
Y volvimos a tener un momento de silencio. Principalmente debió de ser porque yo no seguí aportando a la conversación, digamos que, esa pregunta me dejo pensando un poco…
—Y…¿Por qué no te gusta que te llamen por tu nombre? —
Y en ese momento pude ver que por un momento la mirada en los ojos de Chisaki había cambiado un poco.
No sabría decir que emoción estaba experimentando, pero, cualquiera podría darse cuenta de que no era una agradable.
—Digamos que…tuve un accidente de niño. No es algo que debamos hablar en un lugar como este. — Me preocupe un poco por haber preguntado eso y haber calado en algún mal recuerdo de Chisaki.
Pero, creo que lo que sea que le haya pasado, no debe de ser muy distinto a lo que a mí me paso.
—¿Y no has pensado en lo que te dije? —
—Tú me dices muchas cosas. —
—Jaja, me refiero a, lo que te dije hace mucho tiempo. —Hice una pausa para observar el interior del local y ver como en la fila del mostrador algunas madres con sus hijos se acomodaban para esperar sus turnos. —¿No has pensado en tu heredero? —
—¿De verdad ya estás pensando en esas cosas Quinn? — Me inquirió Chisaki viéndome con una mirada fulminante.
—¡No! ¡No! —Comencé a agitar las manos delante de él frenéticamente. —Solo…quería saber que pensabas al respecto…—Me ruborice por lo que Chisaki había interpretado.
Bueno, si las cosas salían bien tarde o temprano pasaría. Pero no ahora, no aun…
Chisaki giro la vista a donde yo veía las familias formadas, dio un sorbo a su café y medito su respuesta.
—El jefe me solía insistir en que los Preceptos estaban muertos, y que las Yakuzas deberían terminar con esta generación. —Se enderezo un poco en su asiento. —Pero yo siempre le decía que no debíamos dejar que las cosas acabaran así. Antes de que te unieras al equipo, no tenía muy contemplada la idea de un heredero. Pero debo reconocer que, es lo más factible para el futuro. —Concluyo.
—¿Entonces si quieres que lo tengamos? — Le inquirí intrigada mientras él regresaba su vista a mí.
—Por ahora primero debemos de concentrarnos en nuestros planes y establecer un monopolio para los Preceptos. Cuando lo logremos, podremos pensar en un heredero. —
Por cómo iban las cosas actualmente, probablemente nuestro plan se podría completar pronto.
No hace mucho Chisaki encontró la que cree que es la fórmula definitiva para las balas borra Quirks. Ahora mismo ya tiene contactos con las personas que podrían ayudarlo a ensamblarlas, lo que nos falta es el dinero.
—¿Y has pensado como podríamos conseguir dinero? — Ya me había terminado mi malteada y jugueteaba un poco con el popote mientras charlaba con Chisaki.
Debo decir que estar bajo la sombrilla de la mesa con el cabello largo y gafas de sol, además de la chaqueta de Chisaki, me hacían sentir como una dama elegante, jaja.
—Primero necesito algún socio que me ayude a conseguir inversionistas. Las balas son realmente caras, y ahora mismo no estamos en posición de gastar nuestro dinero en ellas. —Levanto de nuevo su taza para darle el último sorbo a su café. —Bueno. Ya ha sido suficiente, quiero llegar a casa y ver cómo va Chrono con la situación que le encargué. —
Chisaki se levantó de su silla recargando sus manos en la mesa, de modo que se enderezo un poco la espalda antes de caminar. —Ugh, bueno, puedo decir que esta experiencia fue agradable. —
Por mi parte deje de jugar con el popote de mi boca y lo deje en el vaso de plástico para luego arrojarlo a un bote de basura que tenía a mi lado.
Me levanté seguida de él y tomé su mano para iniciar nuestro recorrido de vuelta a donde habíamos dejado el auto.
—Oye, por cierto…¿Podría pedirte algo más? —
—¡Llegamos! — Como siempre, grite animada tan pronto habíamos pasado la puerta de entrada. Tan pronto entré logre denotar a Kurono junto a Irinaka y Nemoto en una de las mesas de la entrada, seguro andaban organizando algo.
—Cállate. —Me respondió Nemoto secamente.
Cabe decir que no llevaba su máscara puesta, dejando ver su cabello rubio y sus gafas.
Como estaba ayudando a Chisaki a bajar las bolsas del mandado del auto, deje las que llevaba en mis brazos en la mesa donde se encontraban mis compañeros.
Irinaka observo desde su asiento a través de las bolsas transparentes del supermercado y al agudizar los ojos pudo ver el estampado de abejita sonriente del cereal de miel que habíamos comprado.
—¿Están seguros de que no volverá a hacer una locura? — Cuestiono aun dudoso al ver la caja.
—Déjamelo a mí. —Le conteste con soberbia mientras recargaba el codo en una de las cajas de cereal.
—¿Desde cuando tienes el cabello tan largo Hachisuka? —Pregunto Nemoto.
—Desde hace tres horas con veinte seis minutos y treinta y ocho segundos cuando Kai utilizo su Quirk en mí…—Había usado su Quirk para hacerme decir todo eso. —Jaja, muy gracioso cuatro ojos. — Comente irónicamente.
—Jejeje. —
Pronto Chisaki llego trayendo el resto de las bolsas que necesitábamos bajar.
—Hay unas cuantas más dentro del auto, pero lo deje en el garaje así que las pueden bajar luego. — Le comentó a Kurono mientras dejaba las bolsas en una mesita de café cerca de la sala. —Por cierto, ¿Cómo te fue con lo que te encargue? — Chisaki se giró para encarar a Kurono cuando le hizo aquella incógnita.
Kurono le mostró una sonrisa de complicidad.
—Fue bastante más fácil de lo que creí, ¿A que no adivinas donde lo encontramos? En Naruhata. —Cuando escuche eso, mi atención se giró por un momento a Kurono. Pero luego solo sonreí y seguí escuchando sin mucha importancia. —Mande a un par de mercenarios y hace una hora se me confirmo su eliminación. —
—Entonces ¿No debemos preocuparnos ya más por él? —Inquirió Chisaki.
—Noup, me aseguran que lo interrogaron antes y afirmo no tener más muestras del Activador por ningún lado. —
—¿Entonces ya no más problemas? —
—No, por ahora. —
Chisaki se mostró complacido con los resultados y le mostró una sonrisa a Kurono para luego darle un par de palmadas en el hombro derecho.
Por cierto, para este punto él ya tenía su respectiva chaqueta de vuelta y yo la mía.
—¡Chisaki! ¿Ya puedo? ¡Se va a enfriar! —Pregunte impaciente recargada en las cajas de cereales.
—¿De qué rayos hablas? —Pregunto Kurono.
—Convencí a Kai que me dejará comprar una pizza para el resto de los Gastables, pues quiero agradecerles por tantos años de convivio mutuo…—De nuevo. —¡Nemoto, arruinas las sorpresas! —Le reproché.
—¡Jajaja! Me pregunto cómo habrás podido convencerlo de eso. —
—Ella la pago. —Intervino Chisaki. —Anda, ve por ella. —
—¡Yahooo! —
—Bueno, la pizza es rica. —Añadió Nemoto.
—Voy llegando, voy llegando, voooy llegandooo. —Decía alegre mientras caminaba con la caja entre mis manos, por suerte aun estaba caliente, un poco.
Pase por el marco que daba a la pequeña cafetería donde los Gastables siempre se paraban a almorzar, estaba cerca del cuarto que también usaban para entrenar.
—¡Les tengo una sorpresa! — Exclamé tan pronto entré.
—¡Intrusa! —Gritó Setsuno sentado en una de las sillas de la pequeña mesa de cuatro patas de plástico.
—¡Cálmate un rato Setsuno! ¡Es la niña abeja! ¡¿No escuchas su maldita voz?! — Rappa se encontraba preparándose un licuado de proteínas extrañas en una de las repisas de la cocina.
—¿Hachisuka?...¡¿Cómo cambiaste tanto?! —Me pregunto Setsuno alterado.
—Jaja, una pequeña ayuda, me cortaré el cabello en un rato. — Le conteste sin tomarle mucha importancia.
—¡Bueno, niña abeja! ¡Dijiste que tenías una sorpresa ¿No?! ¡¿Dónde está la sorpresa?! ¡Sorpresa! — Rappa siempre era él que solía sobresaltarse en situaciones.
Por lo que escuche, en sus primeros días viviendo aquí él era demasiado agresivo. Hoy día se contiene, bastante, y aunque suele gritar mucho y decir cosas sin sentido a veces, se ve que se ha vuelto una persona más "racional".
—Así es, tranquilo. —Deje la caja de pizza aún caliente en la mesa en donde se encontraba Setsuno. —¿Qué tal? —
—¿Eh? ¿Es eso una pizza? Vaya, no había visto una en meses…Overhaul de vez en cuando le traía algunas a Eri y nos daban los trozos que ella no se comía…— Setsuno observaba la caja con un poco de miedo, seguramente esperando a que Overhaul viniera a decirle que tenía permiso de comer.
—Bueno, esta es especial. Le pedí a Overhaul comprar una por mí misma para ustedes. Acepto sin problemas. — La verdad es que Overhaul acepto tan rápido, debido a que realmente no le importaba lo que los Gastables comieran. Por él estoy segura de que sería capaz de darles basura, pero claro, no iba a decirles eso a ellos.
—¡¿Segura?! — Intervino Rappa en la conversación. Aun siendo él alguien que cuida mucho la cantidad de calorías que ingiere. Si gusta de darse un par de placeres prohibidos de vez en cuando, como a todos.
—Si, pueden tomarla. — En eso escuche la voz de Chisaki venir detrás de nosotros. Me giré y allí estaba en el marco de la puerta, observaba la escena en la que estábamos, pero sin quitar su cara de poco interés.
—Bu-bueno…—Setsuno abría la caja y tomaba su rebanada aun con un poco de cuidado.
—¡Solo tómala y ya! —Grito Rappa mientras con su sola mano tomaba dos rebanadas juntas sin separar y se las metía a la boca al instante.
—Oigan bastardos, guarden algo. — Nemoto se unió desde la puerta tomando asiento en una de las sillas de plástico de la mesa. Se sentó y tomó su rebanada.
—Jejeje, tomen toda la que quieran, pero dejen para los demás. —Les decía mientras yo igual tomaba una rebanada para mí.
—Iré a avisarle al resto que vengan y a revisar a Eri. Diviértanse. — Con eso dicho, Overhaul se retiró lentamente de la habitación.
Pero no tardó mucho en que alguien más se integrara…
—¿Se puede? — Esta vez la voz no era de un Gastable. Si no de la mano derecha de Overhaul, Chronostasis.
—¿Crees que te va a dejar comer esto? —Le pregunte divertida, y parecía que el resto de los presentes también se lo preguntaban.
—Bueno. —Hizo una pausa mientras tomaba su rebanada. —Él no tiene que saberlo. — Todos echamos una risa. Incluso el nervioso de Setsuno y el lame botas de Nemoto.
Y fue en ese momento de risa y alegría, de ver las caras felices del resto de mis compañeros que pude darme cuenta de que tanto había pasado el tiempo.
Tres años, tres años estando con estas personas, tres años de matar a sangre fría y aun así reírnos de estupideces en privado.
Aun siento como si fuera ayer que yo aún estaba en las calles inyectando a las personas.
Parece que fue ayer que me comprometí con Chisaki, y que tantas cosas pasaran.
Yo nunca tuve amigos. No sé si ella los tuvo…pero yo, yo siempre había usado a la gente para mis propios beneficios. Nunca me había parado a pensar en cómo estaba afectando a las demás personas.
Pero ahora que estoy con ellos, me puedo dar cuenta que…
Los Ocho Preceptos de la Muerte tampoco eran mis amigos…
Ellos eran mi familia.
¿Por qué tuvo que terminar así?
—Quinn. —Primera sacudida. —Quinn. —Segunda. —¡Quinn! —
—¿Eh?... ¿Qué pasa? —Estaba somnolienta en ese momento. Chisaki me estaba insistiendo en levantarme por alguna razón. —¿Qué hora es? —Pues entre abriendo un poco mis ojos podía ver que los rayos del sol aun no entraban por la ventana. O sea que era de noche.
—Levántate. Necesito pedirte algo, es muy urgente. —
Escuchar esas palabras me hicieron espabilar un poco más. Trate de no perder mucho tiempo en levantarme, tallarme el ojo y colocarme mi parche de nuevo para saber que necesitaba Chisaki.
Fueron al menos quince minutos. Logré vestirme con mi chaqueta y mis pantalones, ponerme el parche y peinarme un poco. Luego de ello baje las escaleras con dirección a la sala para encontrar a Chisaki allí.
—¿Qué sucede? —Le pregunte un poco preocupada. Chisaki no usa la palabra urgente en vano, de verdad debía de ser algo serio.
—Necesito que realices una entrega hoy. —
—¿Eh? —Mostré una mueca de confusión, ¿De verdad era tan importante realizar una entrega a las 5:00 am? —¿De verdad? —
—Así es, necesito que lo haga alguien de confianza. No puedo enviar a Kurono o a otro porque hoy necesitamos seguir dándoles tarea a los de intercambio. Así que decidí que te mandaría a ti. — Se saco un pequeño sobre de su chaqueta, junto con las llaves de la camioneta. —Toda la mercancía está ya en la camioneta. —
—Pero…¿Enserio debo realizar la entrega a las 5 am? —Seguía sin comprender ese detalle.
—Es lejos y así evitas el tráfico. —Me explico y comenzó a tomar rumbo al garaje.
Sin muchos ánimos lo acompañe. Bueno, es parte de mi trabajo como Precepto de la Muerte, supongo que es mejor que quedarse en casa soportando a Toga y Twice.
—Tú contacto te espera alrededor de la una de la tarde por allá. Si tarda más de eso regresa a casa. —
Ya sentada en el asiento del piloto me aseguraba que el GPS anduviera funcionando bien y tuviera la dirección que Chisaki me dio.
—No debería tardar más de dos horas en llegar para allá. ¿Por qué mejor no esperamos a que sean las once o doce? — Las preguntas no terminaban.
—Él no me especifico una hora exacta. Pero supongo que por encima de la mañana es tiempo suficiente. —
Eso también era raro. La verdad, no me dijo que había cerrado trato con alguien en estos días.
—¿Estás seguro? —
—Confió en ti Quinn. —
Nos dimos una última mirada a los ojos antes de que partiera a mi misión.
Realmente no tenía un buen presentimiento de esto, era bastante raro. Pero, es Kai, puedo confiar en él.
—Muy bien. —Le conteste decidida.
Encendí el motor, me abroche el cinturón y revise de nuevo el GPS. Chisaki me abrió las puertas de la casa y así comencé mi camino.
Las calles en efecto estaban muy solitarias. Era día de semana, lo normal era que no hubiera nadie tan temprano. O bueno, algunas veces sí.
Decidí centrarme en mi tarea y conducir sin prisas. No tardaría mucho en llegar si no había tráfico…
—7:12 AM—
Llegue sin problemas a la zona de extracción en un pequeño puerto sin mucho que ofrecer. Solo algo de maquinaria y la vista del mar a lo lejos, si, usualmente los mafiosos reciben sus cosas aquí.
Pero en cualquier caso nadie vendría en un rato, así que luego de haber estacionado la camioneta decidí revisar bien que no hubiera nadie en los alrededores, cerrar las ventanas polarizadas y así fue como decidí recuperar un poco de mis horas de sueño.
—Kai sí que hace tratos con gente extraña. —
—8:30 AM—
El constante sonido de pitido se hizo presente en todo el auto, más aún al tener las ventanas puestas. Ese sonido insoportable de alarme me taladro los oídos haciéndome despertar al instante.
—¡Agh! —Grite por el fastidio y enderece mi asiento para ver de qué se trataba ese sonido tan molesto.
Me habría gustado no saberlo.
Miento. Me habría gustado no salir aquel día, genuinamente Kai estaba actuando extraño…
"¡La casa está bajo ataque!"
El sistema de GPS de Chisaki estaba conectado al internet de nuestra casa, por lo que era obvio que estaba un tanto "personalizado" y detectaba a los intrusos cuando se infiltraban.
Y lo estaba haciendo ahora.
—¡Carajo! —Fue lo único que alcance a decir mientras buscaba frenética las llaves para encender el auto.
Apagué la alarma y seguí buscando. Pero antes de encontrar las llaves, encontré el pequeño sobre en blanco que Chisaki me había dado en la madrugada.
No sé qué me había impulsado a abrirlo en ese momento. Pero lo hice…
Y la nota decía:
"Confió en ti."
Tenía un mapa pegado a él.
El mapa tenía señalado con un marcador una ruta que daba desde la casa de los Preceptos hasta el…
Hospital de villanos…
—¡Mierda! —
Entonces encontré las llaves, y sin dudarlo encendí el auto y comencé a acelerar para regresar a la casa rápido.
—No me jodas, no me jodas, no me jodas…—Repetí para tratar de calmarme un poco. Pero era inútil…
Casi llegando a la casa fue cuando el GPS se desconectó, dándome a entender que la casa ya había sido revisada y asegurada, o sea, Chisaki había sido atrapado.
Pero más que lamentarme por ello continúe sin distraerme, sabía que tenía que encontrar a los Preceptos y liberarles, esa era mi misión. Eso pude suponer.
La calle estaba cerrada, pero me las arregle para tomar la misma ruta que llevaba al hospital, sabía que seguramente llevarían a Chisaki con una escolta, por lo que solo tendría que buscar la camioneta con patrullas escoltándola.
Traté también de mantener siempre la distancia con cualquier camioneta o patrulla que pudiera encontrarme. Tenía que ser lo más cuidadosa posible.
—¿Dónde estás?... ¿Dónde? —
Trataba de buscar indicios de la escolta que llevará a los Preceptos, pero me era difícil, realmente no se veía nada.
Y por un tiempo siguió así, sin nada a la vista. Pero cuando encontré por fin la camioneta que llevaba a los Preceptos…
Ellos ya la habían encontrado…
—Los próximos…seremos nosotros. —
Y así Shigaraki y sus compañeros se retiraron de la escena.
Mientras que yo…solo pude ver escondida a la distancia.
¿Por qué no hice nada? Fácil. Dabi estaba ahí.
Por lo que pude conocer de él, su Quirk de fuego es perfecto para controlar a mis abejas. Con Shigaraki y Compress no habría tenido problema ¡Pero ese emo tenía que estar ahí!
Yo solo pude ver. Justo como ellos le habían dicho a Chisaki.
Cuando perdí su camioneta a la distancia con la vista fue que tuve el valor de acercarme lentamente a la camilla de mi amado en la calle.
—Parece…que nos jodieron. —
Chisaki giro su rostro al instante de escuchar mi voz. Pero en su mirada aun se veía el estado de shock.
Seguramente yo tenía uno igual.
Pero debíamos actuar rápido.
Llavecita era la indicada, desde abrir compuertas complejas hasta liberar grilletes, mi abeja especial estaba diseñada para todo.
Tomé a Chisaki de los hombros y lo ayudé a ponerse de pie. No estaba sangrando tanto como esperaba.
Eso no era bueno.
—Escucha…no puedes simplemente desaparecer sin rastros. — Saqué una pequeña navaja de uno de mis bolsillos, Chisaki me la había dado para lidiar con gente en caso de tener un cuerpo a cuerpo. —Lo haría yo…pero estoy segura de que van a analizar la sangre ¡Lo siento! —
Cerré los ojos de golpe, no quería ver, pero tenía que hacerlo rápido, le clave la hoja de la navaja a Chisaki en uno de los huecos de su brazo derecho hasta que la sangre comenzó a gotear.
—¡Aaaah! —
—¡Lo sé, lo siento! —
Escuche a Chisaki gritar como nunca lo había escuchado. Te puedo jurar que parecía que incluso se estaba conteniendo algunas lágrimas.
Tomé su brazo goteante de sangre y regué un poco por sobre la camilla donde se encontraba. —Será sospechoso si hay un chorro de sangre saliendo de aquí, chorrea solo en la camilla…—
El resto de los escombros de piel de Shigaraki eran suficientes como para hacer creer que Chisaki fue consumido entero.
—Ya…está bien. —
Lo enderece de nuevo y trate de cubrir la herida con su chaqueta, solo buscaba que no se le derramara más sangre.
—Tenemos que irnos, vendrán aquí pronto y…—
—¡Chrono! —
Giré mi cabeza y pude ver un contenedor de contención de villanos en la acera de la calle. Tenía que ser Kurono.
Luego volví a ver a Chisaki y fue ahí cuando vi su rostro de completa tristeza. Sus ojos estaban completamente llorosos y su boca junto con su labio temblaban sin control.
Se le escapaban un par de lágrimas, pero aun así se negaba a llorar.
—¡Iremos por él algún día!, ¡Te lo prometo! —
Fue un poco difícil guiarlo hasta la camioneta, pero él coopero muchísimo.
Abrí la puerta trasera de la camioneta, y dejé a Chisaki reposar en el asiento de dos personas.
—Ya vengo…—
Dirías que era estúpido no irse en ese momento de ese lugar. Pero yo conocía a la perfección las reacciones de la policía, y teniendo ya algo de distancia desde la casa hasta aquí, los policías tardarían en llegar al menos quince minutos más.
Tiempo suficiente para una despedida. Al menos por ahora.
Corrí al interior de aquel convoy volcado de la policía y rebusqué un minuto entre las chucherías de por allí. Y la encontré más rápido de lo que esperaba.
Pero bueno, si íbamos a escapar… no dejaría que mi Kai se quedará sin su máscara.
Y claro, antes de irme, di un último vistazo al resto de mis compañeros. Los que estaban presentes, en sus respectivas capsulas volcadas.
Y con mi último aliento por la adrenalina les pude decir.
—¡Volveré por ustedes! —
Ninguno me escucho. Pero al menos lo había dicho.
Ya sin tardar más regresé a la camioneta y la encendí. Pisé el pedal lo más fuerte que pude y escape de aquella escena a seis minutos de llegar la policía.
Un tiempo perfecto para mezclarnos en el transito local y desaparecer.
Y así fue como de un día para otro, yo perdí a mi familia.
Nunca lo había entendido, pero ahora que lo he experimentado…¿Acaso esto fue lo que sintió el viejo aquella vez?
Ni idea, él ya está muerto de todas formas.
"—¿En esto se acaba todo? —"
—Cállate. — Le conteste sin importar si Chisaki me escuchaba hablando sola.
Pero digamos que cuando ella se cayó, lo primero que escuche fue un llanto.
Y para mi propia sorpresa no venía de mí.
Si no de la persona de atrás.
No podía despegar la vista de la calle, así que solo puedo imaginar cómo se veía esa escena.
Pero luego de tantos años de vivir juntos, por primera vez, escuche a Chisaki llorar.
Mañana temprano sale Vigilante 25 y dependiendo como se desarrolle el capítulo veré como escribir el capítulo final de este fic.
Muchas gracias por su apoyo.
