CAPITULO 02.
RISTRETTO.
PRIMAVERA DEL 88, NUEVA YORK.
A veces la vida nos hace creer que estamos pasando por uno de nuestros mejores momentos, los mejores de nuestra vida sin embargo el sabor amargo de la perdida, de la desesperación y del dolor nos hacen ver el lado amargo que existe, ese que en ocasiones nos hacen crecer, o nos hacen estar en el más profundo de los pozos.
Patty se sentía cansada y agotada, se volvió a preguntar por quinta vez en la noche por que había aceptado ir, esa noche al teatro… o si recordaba su adorada abuela, la había obligado literalmente a que fuera, era un sí o si… la mujer era un amor, pero últimamente le acosaba constantemente en que tenía que salir, que estaba muy pálida y ojerosa, pero ¿cómo debía de estarlo?... feliz?... claro que no, estaba viviendo uno de los peores momentos de su vida, esa vida que cada vez le pesaba más y se le hacia más amarga. Era un mes de Otoño, las hojas cayéndose de los arboles no le ayudaban en nada, y la obra de que era… no tenía importancia, ni el actor, ni nadie, no le importaba los murmullos que escucho al llegar o eso era lo que quería creer.
De repente el escenario cambio, era en medio de un bosque y un hombre y una mujer corrían a todo lo que va con el caballo, un hombre alto y atractivo les da el alcance provocando que ambos se cayeran del equino, entonces el que llego se cierne en una pelea y ambos hombres caen, la mujer grita y llora en medio de la noche.
- hasta luego amada mía, en el susurro del viento esconderé tu nombre y en el susurro de la noche clamara con anhelo un beso.- y el hombre fallece. Esa escena fue mucho para ella, un montón de lagrimas se comenzaron a agolpar en sus ojos color avellana y antes de romper en llanto, salió corriendo de ahí, sin importar ser vista por nadie, un montón de recuerdos inundo su mente; la sonrisa de su prometido, sus ojos, esos en los que jamás se volvería a ver reflejada, quería huir, quería correr, y llorar, llorar le odia por haberse ido, se odia a ella por ser tan cobarde y no matarse para estar a su lado.
Seguía corriendo, por toda la sala, sin darse cuenta que desde su llegada un par de ojos color almendra le observaron atentamente, todo el tiempo sus ojos estuvieron puestos en ella, pero eso a ella no le importaba, estaba cansada, agotada, deseaba continuar corriendo, salió del teatro a toda prisa, se encontraba lloviendo a cantaros y sin importarle ella continuo su trayecto, ¿Adónde?... no importaba, solamente quería correr, quería huir…huir del dolor y la tristeza, la lluvia limpiaba levemente las lagrimas que sus ojos iban derramando al recordar al hombre que amaba y le amaba, y ahora ya no se encontraba a su lado, una mano fuerte la tiro con fuerza contra si, provocando que se sobre saltara, chocando contra una pared dura.
- ¿Qué acaso te has vuelto loca?- le grito sobresaltado el hombre, ella reconoció inmediatamente esa voz, esa voz tan odiosa para ella, y como no hacerlo si la escucho mucho en el colegio.
- Suéltame Neal- grito molesta intentando zafarse, del agarre pero él la abrazo con más fuerza.-que me sueltes te he dicho.- contesto molesta pero él simplemente la tomo con fuerza y se la llevo de ahí arrastras sin dar explicaciones.
- se puede saber ¿qué diablos haces?¡saliendo del teatro corriendo como una loca y aventándote a un carro! - comento molesto, en su voz no había amabilidad, no había nada más que furia, estaba enojado con la mujer que tenía enfrente.
-A ti qué diablos te importa- comento ella con sus ojos color avellana inundados en lagrimas, deseaba gritar y él estaba ahí, molestándola como tantos años atrás… ahora el pagaría su impertinencia por no dejarla morir…. Por detener su intento.
-¡¿qué tan poco vale la vida para ti?! - comento el molesto.
- De que me sirve vivir, hace mucho tiempo que deje de vivir, no porque respiro vivo, no porque me despierto cada mañana estoy con vida, porque llevo muerta desde el mismo instante que el dejo de existir… así que no me preguntes por el valor de la vida, porque esto que llevo no es vida…- comento ella inundada en lagrimas.
- Y tú piensas que así van a estar juntos… ¡que tonta eres!… ¿qué tan poco lo amaste?- comento el desdeñoso
- Tu maldito insensato, poco hombre ¿que sabes de amor?….¡tú no eres nadie para recriminarme nada!- comento ella molesta
-¡Claro que lo soy! - le gritó molesto.
-Y quien se supone que eres- Pregunto con cizaña y amargura en su voz.
-El no solamente era tu novio…estúpida… era mi primo, mi único amigo.
-¡¿Quien te ah dado a ti el derecho de reclamarme algo?!… si eras su amigo por qué no te moriste tu en lugar de él… por que estas aquí parado burlándote de mi dolor y sufrimiento…acaso no vez que me estoy ahogando en cada instante, me siento muerta por su ausencia, deseo con toda el alma morirme, quiero despertar de esta maldita pesadilla… -gritaba con todas sus fuerzas sacando cada uno de esos sentimientos reprimidos, sacando todas esas lagrimas, todo el dolor y la frustración, lo golpeaba con una fuerza tremenda, no le importaba, ni quería pensar, no quería razonar, solamente tenía la necesidad de sacar todo ese dolor…ese maldito dolor que la ahogaba desde el día que recibió la noticia, ese día que su vida cambio para siempre. – Dime… Ah… Dime…porque… por que la vida están cruel e injusta porque razón se murió él… que era tan bueno, tan lindo, en cambio se queda personas como tú o Archivald, gente sin corazón ni….- no pudo continuar ya que sintió de repente que algo la jalo, y se topo con una enorme pared, de repente sintió como unos brazos la rodeaban suavemente pero con firmeza, no era un abrazo de amor, ni tierno, nada por el estilo era un abrazo que demostraba dolor, sufrimiento, y sin quererlo levanto su rostro para encontrarse los ojos de Neal Legan inundados de lagrimas, esos ojos que por lo regular estaban siempre llenos de cinismo, y desdén, ahora mostraban todo el dolor que estaba sintiendo pero no eran por las palabras que ella le había dicho, no… era por su mismo dolor, desde el primer día que murió su primo, su amigo, el mismo deseo morirse, pero también recordó que él debía vivir no por él, si no por la persona que se fue.. por la persona que ya no va a volver a sonreír, aprendiendo a vivir con los buenos recuerdos solamente de esa forma se puede continuar no olvidando, pero si aprendiendo a sobrevivir al dolor. Se quedaron asi abrazados bajo la lluvia de otoño, solamente sacando de alguna formo ese dolor que les quemaba y destrozaba el alma.
Nota de la autora:
Por fin pude publicarlo después de mucho tiempo... voy a continuar con esta historia esperando que sea de su agrado. Este capitulo en especial me dolio mucho por todo lo que implica. Muchas, Muchas gracias por leerlo, y espero sus comentarios.
Dato curioso.
El ristretto (en español significa restringido), todavía más corto que el café expreso. La variación de esta bebida consiste en poner más café en el porta-filtros o maneral, dejándolo el mismo tiempo de extracción, el resultado una bebida concentrada y con tonos de crema obscura y con abundante sabores amargos
