Resumen: Ladybug y Chat Noir fueron finalmente derrotados por un akuma enviado por Hawkmoth. Mientras ambos yacían en el suelo y sus transformaciones desaparecían, Tikki y Plagg se miraron entre sí. Ambos sabían lo que tenían que hacer: romper las reglas para proteger los Miraculous, y para salvar las vidas de sus elegidos.
Nota Aclaratoria:
1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía
2) Contiene spoilers de la segunda temporada
LAS REGLAS SON PARA ROMPERSE
CAPÍTULO 4
Palace Le Grand Paris
Poco más tarde
Chloé Bourgeois caminaba en círculos con una expresión furiosa bajo la mirada nerviosa de su mejor amiga Sabrina. La chica pelirroja había llegado al hotel de monsieur Bourgeois con la noticia de que Marinette había salido de su casa esa noche acompañada nada más y nada menos que de Adrien.
-¿Estás segura que esto no es una broma de mal gusto, Sabrina?- dijo Chloé, cruzándose de brazos y mirando en dirección contraria de donde se encontraba su amiga- estoy segura de que Adrichou jamás se rebajaría a salir con Marinette…-
Sabrina no sabía decir si la verdad era mejor en esa situación. Como fuera, la rubia ya estaba enojada, primero porque había perdido de nuevo el concurso de monsieur Agreste, y después por esto.
-Lamentablemente no hay ningún error- dijo Sabrina- Kim dijo que salió de la escuela cuando terminó su castigo y vio que Marinette entraba junto con Adrien al auto-
Chloé gruñó. Aquello no era justo. ¿Quién se creía esa Marinette Dupain-Cheng? ¡Si ella había visto primero a Adrien! Lo conocía desde que eran pequeños. No tenía porqué meterse con él.
-¡Esa Marinette!- dijo la chica rubia, reprimiendo un berrinche, cruzándose de brazos- no tengo opción, Sabrina, tengo que hacer algo para evitar que ella y Adrien terminen juntos. Tengo…-
Pero se interrumpió. En los últimos meses había intentado bajar un poco el desdén que dirigía hacia todos en general, pero tenía un disgusto muy arraigado hacia Marinette. Aún así, había dejado de llamarla "la panadera" e intentaba reducir la amargura al mínimo cuando se refería a ella.
-Pero Chloé, ya lo has intentando varias veces- dijo Sabrina en un tono dudoso- pero si no puedes hacer que Marinette se mantenga alejada de Adrien, ¿porqué no haces que Adrien se mantenga alejado de ella?-
Chloé se volvió a su amiga alzando las cejas. A veces, Sabrina podía llegar a tener buenas ideas. Dentro de su odio hacia Marinette había hecho muchas cosas, pero… ¿sería capaz de manipular a Adrien?
No era imposible. Adrien podía ser muy inteligente en las materias de la escuela, pero también era muy inocente en las relaciones interpersonales, producto de todos los años que estuvo encerrado en casa. No sería difícil encontrar algo que lo avergonzara y utilizarlo para mantenerlo alejado de Marinette. Pero, ¿sería capaz de manipular a su primer amigo de la infancia? Chloé sacudió la cabeza ante esa idea.
-¡No!- dijo la chica rubia con firmeza- no me agrada Marinette, pero no creo poder ser capaz de lastimar a Adrichou de esa manera. Él fue mi primer amigo de toda la vida, no puedo hacerle algo tan horrible como… manipularlo. No, no lo haré-
-Pero Chloé…-
-¡Dije que no!- dijo Chloé en voz alta- Adrichou es… no puedo hacerle eso-
Sabrina sonrió levemente. Vaya, era bueno saber que Cholé tenía sus límites sobre a quién manipular y a quien no. Gracias a Adrien, en los últimos años se había vuelto un poco más amable con sus compañeros y aunque su odio hacia Marinette no había disminuido, con todos los demás era un poco más gentil. O mejor dicho, menos desagradable.
-Entonces, ¿qué vas a hacer, Chloé?-
La chica rubia se mordió el labio. No sabía que hacer al respecto, pero solo estaba segura de una sola cosa.
-No puedo hacerle eso a mi amigo- dijo Chloé en un tono seguro, sentándose en el sofá y encogiendo los pies- hacerle daño está fuera de discusión-
Fuera de la habitación de la chica rubia, había alguien más escuchando atentamente la conversación entre las dos amigas. Una sonrisa maliciosa se formó en los labios de la persona que estaba espiando a Chloé Bourgeois.
-Quizá tú no puedes hacerle eso a Adrien, Chloé Bourgeois- dijo una voz femenina- pero yo sí podría…y lo haré-
x-x-x
Mansion Agreste
Poco después
Cuando terminaron de cenar, Adrien procedió a explicarle a Marinette como sería el desfile de modas en el que iba a participar con él. Al escuchar todas las poses que tenía que hacer, ella comenzó a preocuparse.
-Eh… ¿crees que se una buena idea que yo esté ahí, usando el vestido?- dijo la chica, mortificada al recordar su pésima suerte y su habilidad de tropezar mientras caminaba en plano- estoy segura de que me voy a caer, y voy a lastimar a alguien en el proceso-
Adrien rió en voz baja.
-Vamos, ten un poco más de confianza en ti misma- dijo el chico, poniendo sus manos en sus hombros- estoy segura de que vas a estar perfecta-
Marinette volvió su vista nerviosa hacia él.
-¿Adrien?-
-¿Sí?-
-¿Te puedo hacer una pregunta… sobre ese tema?- preguntó la chica.
Adrien sonrió levemente, y asintió.
-¿Es difícil?- dijo Marinette- ¿no te pones nervioso cuando estás delante de toda esa gente?-
-Un poco- admitió Adrien, encogiéndose de hombros- pero… supongo que después de un rato te acostumbras. Aunque la verdad, a veces siento un poco de nervios antes de un desfile, pero…- levantó la vista, y al ver la expresión aterrorizada de Marinette, se echó a reír- jajaja, tranquila. No te dejaré sola ahí- añadió, guiñando un ojo- tienes mi palabra-
Marinette lo miró con enormes ojos, y a Adrien le pareció más hermosa de lo que la había visto jamás. Sus ojos tenían un cierto brillo que le recordaba a lo de alguien. ¿Los de Ladybug? Su corazón dio un par de latidos acelerados mientras veía a la chica ladear la cabeza. Ya estando tan cerca de ella, se dio cuenta de que su amiga tenía un puñado de pecas en sus pómulos y en el dorso de su nariz. ¡Se veía tan adorable!
Adrián no sabía exactamente que era lo que estaba haciendo. ¿Era posible estar enamorado de dos chicas a la vez?
La chica, a su vez, se pasó un mechón de pelo detrás del oído en un gesto nervioso.
-¿Tu papá siempre da tanto miedo?- dijo Marinette, pero luego sacudió la cabeza- no lo tomes a mal. Siempre he admirado a monsieur Agreste, y he querido ser una diseñadora de modas como él-
-Estoy seguro de que serás la mejor, he visto el talento que tienes. Y sobre mi padre, yo…- dijo Adrien, y levantó la mirada hacia el reloj- oh, mira, ya es muy tarde. Vamos, te acompañaré a tu casa. Mañana podemos continuar con esto-
Marinette sonrió mientras que el chico le ofrecía su mano. Seguramente estaba soñando, pero tomó la mano de Adrien y sonrió.
x-x-x
Collège Françoise Dupont
La mañana siguiente
Cuando llegó al salón de clases al día siguiente, Nathaniel se sorprendió de que Alya y Nino lo saludaran con una amplia sonrisa. El pelirrojo les devolvió el gesto y subió a su habitual sitió en la última fila. Sus visitantes de la noche anterior habían sido los primeros que llegaron. Después de ellos, entró Max, seguido rápidamente por Mylène e Ivan, éste último tomando asiento en silencio frente a él. Normalmente a Nath le gustaba estar detrás de su enorme compañero para poder dibujar a gusto, y le gustaba pasar desapercibido, pero este cambio en su relación con Nino y Alya no le desagradaba nada.
Después llegó Marinette, llevando consigo una enorme bolsa de croissants rellenos de chocolate, y comenzando a repartirlos a todos sus compañeros.
-Gracias, Marinette- dijo Juleka.
-¡Oh, adoro los croissants!- dijo Rose- muchas gracias, Marinette-
-Vamos, chica, trae esos croissants aquí- dijo Alya, señalando el asiento junto al suyo, y Marinette se sentó junto a ella.
Poco después Adrien llegó, y ocupó su habitual lugar junto a Nino. Chloé y Sabrina completaron el grupo justo antes de que mademoiselle Bustier llegara. Marinette sonrió y, a pesar de que ella y Chloé siempre habían sido enemigas, puso el croissant más grande frente a ella.
Obviamente, Chloé hizo todo su esfuerzo para que las esquinas de su boca no se torcieran en una sonrisa, y volvió su vista al lado contrario, haciendo un gesto de desdén.
-Bah, esto es un plan maligno para hacerme engordar- dijo Chloé- ¿tienes idea cuántas calorías tiene esto, Marinette?-
Marinette iba a responderle, pero Adrien rió detrás de ella.
-Aw, creo que esa es la manera de darte las gracias- dijo el chico rubio.
Chloé gruñó e iba a decir que no, pero al ver las expresiones de ambos, solo susurró un "gracias" apenas audible, y tomó su croissant.
-Bien, clase- comenzó la profesora- el día de hoy continuaremos con el aporte literario de Alexandre Dumas, pero antes de ello tengo un anuncio que hacer. Habrá dos alumnos más en nuestra clase. Primero, creo que ya todos conocen a Lila Rossi, y a partir de ahora va a ser parte de nuestro grupo…-
Un murmullo de sorpresa recorrió el salón de clases. La mayoría de los chicos estaba plácidamente sorprendidos, excepto por dos personas. La primera era Marinette, la cual hizo una mueca de disgusto que pasó desapercibida por todos. La otra persona que no estaba contenta era, sorprendentemente, Adrien. Desde ese episodio con Volpina, Lila había seguido acercándose a él y acosándolo todo el tiempo. El chico se mordió el labio, sintiéndose un poco incómodo.
-Y el otro anuncio- continuó mademoiselle Bustier, sin notar lo que había sucedido- es que tenemos otra alumna que se acaba de transferir al colegio. Quizá ya la hayan visto antes, en las clases de esgrima con monsieur D'Argencourt. Les presento a Kagami Tsurugi, que también estará en nuestro grupo a partir de ahora-
La recepción de Kagami fue diferente a la de Lila. La mayoría de los chicos miraron con curiosidad e incluso con cierta desconfianza a la recién llegada, mientras que Adrien sonrió ampliamente y se puso de pie de inmediato para saludarla con la mano.
-Bien, entonces habrá unos cambios de sitio. Mylène, siéntate junto a Ivan, estoy segura de que no te va a molestar- dijo la profesora- tú puedes sentarte junto a Alix, Kagami. Y tú, Lila, toma asiento al fondo junto a Nathaniel-
Kagami se inclinó levemente e hizo lo que la profesora le indicó. Lila también, pero alzó las cejas repetidamente a Adrien antes de cruzar el aula y llegar a su asiento junto a Nathaniel, quien la ignoró olímpicamente y continuó con su atención en la libreta de dibujo.
-Bien, ahora que todos están en sus sitios- dijo mademoiselle Bustier- ¿quién me puede decir las obras principales de Alexandre Dumas?-
La clase continuó con normalidad. A la mitad de la misma, cuando monsieur Damocles llamó a mademoiselle Bustier y ésta salió un momento de clase, Kagami se volvió a su izquierda, donde estaba Marinette.
-Tú eres Marinette, ¿verdad?- dijo la chica, sonriendo amablemente. La aludida casi dio un brinco de sorpresa al ver a la campeona de esgrima hablándole a ella… sobre todo después de ese incidente con Riposte. Aunque Kagami no parecía estar enojada con ella- Adrien me ha hablado mucho de ti, es un gusto conocerte-
-Yo… eh… ¿en serio?- dijo Marinette, volviéndose a Adrien, quien le guiñó un ojo.
-Kagami, no me dijiste que te transferirías a la escuela- dijo el chico rubio, girándose hacia atrás para encarar a ambas chicas, fijando sus ojos en Kagami- realmente estoy muy feliz de que estés con nosotros-
-Yo también- sonrió la chica japonesa, ladeando la cabeza, y se volvió a Marinette- como te decía, Adrien me ha hablado muy bien de ti, espero que podamos ser amigas-
-Por supuesto, Kagami- dijo Marinette sonriendo- quizá me puedes mostrar algunos trucos de esgrima, porque yo soy realmente mala. Ah, y toma esto- añadió, sacando un croissant de la bolsa y entregándoselo.
Los ojos de Kagami brillaron mientras asentía ilusionada, tomando el panecillo, y Adrien rió el voz baja, recordando cuando Marinette intentó entrar a las clases de esgrima con monsieur D'Argencourt.
-Muchas gracias. Y cuenta con mi ayuda para practicar- dijo la chica japonesa, guiñando un ojo- ¿te inscribirás este año al equipo de esgrima?-
Marinette iba a responder cuando escucharon una risita burlona en la última fila del salón. Los tres se volvieron, y vieron una mirada hacia atrás. Lila tenía una mirada de inocencia, y Nathaniel la miraba con los ojos entrecerrados. No tenía que ser un genio para saber que había sido ella quien se había reído.
Kagami entrecerró los ojos, como si Lila tampoco le cayera muy bien que digamos, pero aquello solamente duró un minuto. Después le dirigió una sonrisa a Marinette, y volvió a sus apuntes.
-Chica, ¿qué fue eso?- dijo Alya, alzando las cejas.
Marinette se encogió de hombros. No había entendido que era lo que pasaba, pero ya lo averiguaría después de clases.
De pronto, una alarma comenzó a sonar. Un ataque de akuma había comenzado en ese momento. Marinette hizo una expresión pensativa, comenzando a planear una manera de escabullirse a algún sitio secreto para transformarse. Adrien, por su parte, irguió la espalda. Alya, como siempre, se emocionó al escuchar la alarma.
-¡Un akuma!- dijo la chica castaña, buscando su celular en sus bolsillos.
Marinette y Adrien fruncieron el entrecejo. Otro akuma. Hawkmoth no los dejaría tranquilos esa tarde al parecer. Nino se palmeó la frente al ver la emoción de su novia, y se preparó psicológicamente para perseguirla por todo París.
-¡Oh, sí!- dijo Alya, revisando la batería de su teléfono celular, levantándose de su asiento y saliendo corriendo del colegio- ¡nueva actualización del Ladyblog, allá voy!-
-Alya, espera…- dijo Nino, corriendo tras ella- ¡no tan rápido!-
Para cuando Marinette se levantó y se dispuso a correr al baño de chicas para transformarse, Adrien ya había desaparecido por la puerta del aula. Antes de que la chica pudiera salir, Kagami la detuvo, tomándola del brazo
-Espera, Marinette- dijo Kagami- no creo que debas seguir a tu amiga, es peligroso-
-No, yo no… eh… yo solo quiero… eh… iré a mi casa… a esconderme- dijo Marinette nerviosamente, haciendo a Kagami alzar una ceja- yo… soy un poco miedosa, me ponen nerviosa los akumas-
Kagami no parecía estar muy convencida de su excusa, pero finalmente asintió, y Marinette corrió hacia el baño de chicas cuando nadie la estaba mirando.
-Listo- dijo la chica una vez que estuvo sola, abriendo su pequeño bolso, donde Tikki estaba escondida.
-¿Qué fue eso, Marinette?- dijo Tikki, asomando la cabeza del bolso- Kagami me parece una chica muy agradable, pero… no me agrada mucho la idea de que Lila esté ahí-
-A mí tampoco- dijo la chica- no me he olvidado que juró vengarse de Ladybug después del incidente de Volpina-
-Habrá que tener cuidado con ella- dijo la kwami- mientras tanto…-
-Lo sé, tenemos trabajo que hacer- dijo la chica- Tikki, transfórmame-
x-x-x
Entrada del colegio Françoise Dupont
Al mismo tiempo
Los estudiantes salían a toda prisa del colegio al escuchar la alarma del akuma. Todos menos Juleka y Rose, quienes esperaban nerviosamente al hermano de la primera, con la espalda apoyada en una de las columnas de la entrada del colegio. Ambas se sentían un poco más tranquilas al ver que Ladybug y Chat Noir habían pasado por el techo del colegio, alejándose hacia la Place de la Concorde, donde estaba llevándose a cabo el ataque en esos momentos.
Ambas dieron un respingo de sorpresa al ver que no estaban solas. Kagami, la chica nueva, se acercó a ellas, con su mochila en la espalda y la espada de esgrima en su mano.
-¿Se encuentran bien?- dijo la chica japonesa, y sonrió al ver las miradas sorprendidas de las otras chicas- oh, quizá no me recuerdan, me llamo Kagami, soy nueva…-
-Oh, sí, lo sabemos, bienvenida- dijo Rose, sonriéndole- ¿qué haces aquí?¿Esperas a que pasen por ti?-
-Sí, mi chofer tendría que haber llegado, pero creo que se atrasó un poco con el ataque del akuma- dijo la chica.
-Nosotras esperamos al hermano de Juleka- dijo Rose, encogiéndose de hombros- ya consiguió trabajo, además de tocar con nosotros en una banda y se pudo comprar un auto-
-Oh, no sabía que tu hermano era músico- comentó Kagami, volviéndose a Juleka. La chica de cabello violeta no pudo responder, porque un chico se acercó hacia ellas. Kagami lo miró. Tenía el cabello color negro con las puntas teñidas de color turquesa, las uñas negras, y varias pulseras, además de tener un arete y traer puesta una playera de Jagged Stone.
-Eh, Jules, Rose- dijo el chico recién llegado- démonos prisa, el akuma está cerca de la Place de la Concorde, y es donde maman atracó La Liberté-
Juleka asintió y se despidió de Kagami con una sonrisa.
-Fue un placer conocerte, Kagami- dijo Rose- nos vemos mañana-
-Pffff jejeje…- se burló Luka en voz baja, haciendo que Kagami borrara su sonrisa y entrecerrara los ojos.
-¿Disculpa?- dijo la chica japonesa cruzando los brazos- ¿acaso mi nombre te parece gracioso?-
Luka rió en voz baja al ver a la chica tan molesta. Sintiendo el peligro, Juleka y Rose tomaron los brazos del chico y tiraron de él para hacerlo apresurarse a bajar los escalones de la entrada del colegio, pero no sirvió de nada. Los pies de Luka estaban firmemente plantados en el suelo.
-No, es solo que es un poco inusual- dijo Luka, encogiéndose de hombros y guiñándole un ojo- pero mejor no digo más, veo que estás armada- añadió, haciendo una fingida expresión de miedo y dando un paso atrás.
-Vaya, acabas de demostrar más inteligencia de lo que creía capaz- siseó Kagami, cruzándose de brazos, pero sin soltar la empuñadura de su florete.
-Ouch…- dijo Luka, poniendo una mano sobre su pecho y fingiendo estar herido, pero sin dejar de sonreír de manera traviesa- tu nueva amiga es un poco agresiva, Jules. En fin, será mejor que nos demos prisa, maman nos está esperando. Au revoir, mademoiselle-
Kagami gruñó en voz baja mientras vio que Luka se alejaba, acompañado de las dos chicas, hacia un auto de segunda mano estacionado frente al colegio. Rodó los ojos y esperó pacientemente a que llegara su chofer, pensando que ese chico no le había caído muy bien.
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Place de la Concorde
Horas más tarde
-Bye bye, petit papillon- dijo Ladybug, liberando a la pequeña mariposa blanca después de liberar al akuma.
Chat Noir puso sus manos en su cintura y sonrió satisfecho mientras que recuperaba el aliento. Ese akuma les había dado una buena corrida esa tarde, y nuevamente habían estado muy cerca de perder sus Miraculous, pero ambos eran un excelente equipo, y lo habían vencido.
-Excelente trabajo, chaton- dijo Ladybug, guiñándole un ojo.
-Tú hiciste todo el trabajo, bugginette. Estuviste genial, como siempre- dijo Chat Noir, sonriendo, pero alzó las cejas al ver que su compañera estaba cabizbaja, y se frotaba el brazo distraídamente- ¿pasa algo malo? ¿estás lastimada?-
-No, no estoy lastimada. Es que… usamos nuestros poderes especiales- dijo ella, un poco decepcionada- yo quería que nos quedáramos a charlar un rato-
Chat Noir rió en voz baja y extendió su mano para acariciar la mejilla de la chica. ¡Lo que daría por hacerlo sin sus guantes, para poder sentir a suavidad de su piel! Y por primera vez en mucho tiempo, la chica no lo rechazó, sino que sonrió e inclinó la cabeza hacia la mano del chico. Chat Noir suspiró. ¡Lástima! Hubiera querido quedarse un poco más de tiempo con ella.
-Yo también, milady, pero me temo que nos quedan exactamente dos minutos- dijo el héroe en voz baja, tomando la mano de la chica y presionando sus labios contra sus nudillos- nos veremos pronto-
-Chat, espera un momento- dijo Ladybug, tomando su mano para evitar que se fuera.
-¿Qué sucede?-
-Tu y yo somos amigos, ¿verdad, chaton?- dijo Ladybug, jugando con sus dedos.
-Lo somos, bugginette- dijo Chat Noir, ladeando la cabeza mientras que volvía a sonreír- nada ni nadie se interpondrá en nuestra amistad-
-¿Lo prometes?-
-Tienes mi palabra- dijo él, guiñándole un ojo y oprimiendo el botón que alargaba su bastón para alejarse de ahí.
Una vez que Chat Noir desapareció, Ladybug cruzó la calle y se esconde tras una de las columnas.
-Detransformación- dijo la chica, y en lugar de Ladybug quedó Marinette.
-Marinette, ¿qué fue eso?- preguntó Tikki, mientras se frotaba los ojos con una expresión cansada, mientras que la chica buscaba en su bolso algo de comer para su kwami- ¿estás preocupada por algo?-
-No lo sé exactamente, Tikki, es solo que… tuve un mal presentimiento-
-¿Sobre qué?- preguntó la kwami, tomando la galleta de chocolate que Marinette había sacado de su bolso para ella.
-Como si… algo malo fuera a suceder…- dijo Marinette, frotándose la frente.
Tikki la miró.
-¿Acaso no confías en él?- dijo la kwami.
-Confío en él con mi vida, Tikki- dijo Marinette- pero no es eso. Creo que algo malo va a pasar muy pronto-
-Seguramente es tu imaginación, Marinette- dijo Tikki tras dar una enorme mordida a la galleta- Chat Noir es tu otra mitad, el yin de tu yang, él nunca te va a dejar. Ambos se van a proteger mutuamente-
-Lo sé, lo sé- dijo ella, asintiendo levemente- espero que todo sea mi imaginación-
Tikki asintió débilmente, y de inmediato tomó refugio en el pequeño bolso de Marinette, donde seguramente habría otra galleta de chocolate o un macaron para que pudiera recargar energía. La chica sonrió y, tras cerrar su bolso, se apresuró a regresar a casa.
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Callejón cerca de la place de la Concorde
Al mismo tiempo
Chat Noir se apresuró a alejarse del sitio donde habían purificado al akuma para detransformarse lejos de Ladybug, respetando su deseo de mantener sus identidades secretas. Mientras corría, recordó lo último que Ladybug le había dicho. No había comprendido muy bien la preocupación de la chica, pero era ridículo: como si fuera posible que él dejara de ser su amigo. Se había dicho ya que eran mejores amigos, que confiaban ciegamente uno en el otro.
Pronto, el chico llegó a un callejón que podía ser adecuado para hacer su detransformación. Tan pronto como puso los pies en el suelo, su anillo sonó, indicándole que ya se le había terminado el tiempo.
-Detransformación- dijo Chat Noir. Una luz color verde lo recorrió de pies a cabeza y lo convirtió nuevamente en Adrien. El chico acunó las manos para atrapar a Plagg, quien se dejó caer agotado.
-Brrrr… ¡muero de hambre!- se quejó el kwami en voz alta- ¡necesito un enorme trozo de Camembert!-
-Más tarde- dijo Adrien, guardando a Plagg en su bolsillo- cuando volvamos a casa recargarás energías, y…-
El chico se interrumpió de pronto al ver una pequeña luz roja en la entrada del callejón. Adrien sintió como si el alma se le fuera a los pies, y una desagradable sensación como un feo vacío en el estómago.
-Oh, esto es muy interesante…- dijo la voz femenina en la entrada del callejón- el famoso Adrien Agreste es Chat Noir-
Plagg se mantuvo escondido al darse cuenta de lo que había pasado. Estaba seguro de que no fue visto, pero de todos modos ya era demasiado tarde. El daño estaba hecho. Lila Rossi había visto a Chat Noir detransformarse en Adrien Agreste, y lo tenía grabado en video.
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CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Pues como ven, la llegada de Lila no fueron buenas noticias, y ahora Adrien está en serios problemas. Mientras tanto, Kagami y Luka tuvieron una pésima primera impresión del otro. Muchas gracias por sus reviews, y gracias a todos los que están siguiendo esta historia. Les mando un abrazo enorme a todos, nos leemos pronto.
Abby L.
