Resumen: Ladybug y Chat Noir fueron finalmente derrotados por un akuma enviado por Hawkmoth. Mientras ambos yacían en el suelo y sus transformaciones desaparecían, Tikki y Plagg se miraron entre sí. Ambos sabían lo que tenían que hacer: romper las reglas para proteger los Miraculous, y para salvar las vidas de sus elegidos.
Nota Aclaratoria:
1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía
2) Contiene spoilers de la segunda temporada
LAS REGLAS SON PARA ROMPERSE
CAPÍTULO 6
Habitación de Marinette Dupain-Cheng
Esa tarde
Después de salir del colegio y evitar las preguntas de Alya, Marinette regresó a su habitación y se dejó caer en el diván con una expresión derrotada. Desde el día anterior se sentía con el ánimo por los suelos, y realmente esperaba que Hawkmoth no lanzara un nuevo akuma, pues no tenía el corazón para ser una superheroína.
La noche anterior había incluso tenido pesadillas al respecto. Había soñado que Adrien y Lila se enteraban de que estaba enamorada de él y se burlaban de ella. Luego, soñó que monsieur Agreste arregló que Lila fuera quien modelara su vestido, en vez de ella. Lo que más le mortificaba es que eso último no era imposible: Adrien era bien capaz de pedirle a su padre eso, y monsieur Agreste lo concedería.
Marinette cerró los ojos y sacudió la cabeza, intentando contener las lágrimas. No quería seguir llorando por él. Tenía que superarlo. Solo quería estar sola.
Tikki asomó su mirada por el bolso de color rosa de la chica. Le preocupaba la tristeza de su elegida, pero a diferencia de la mayoría de las veces, la kwami tenía buenas noticias. Ojalá pudiera decirte toda la verdad a Marinette. Pero no, no podía, así que entre ella y Plagg habían formulado un plan para ayudar a Adrien.
-Marinette- dijo Tikki, saliendo de su bolso tan pronto como ambas estuvieron solas en la seguridad de la habitación de la chica- tenemos que hablar-
-Ahora no, Tikki, no me siento bien- dijo ella.
-Pero es algo importante- dijo Tikki, ignorando el hecho de que Marinette se girara sobre el diván para darle la espalda.
-Te dije que no quiero hablar de ello- la interrumpió Marinette.
-Y yo te dije que es importante, Marinette- dijo la kwami- créeme, te conviene escucharme-
Marinette rodó los ojos y suspiró en voz alta. No estaba de humor para escuchar a Tikki, o cualquier cosa que tuviera que ver con Ladybug. Era infantil, cierto, pero todos sus sueños e ilusiones acababan de ser pisoteados, ¿qué esperaban que hiciera?
-Tikki…-
-Marinette, si esto pudiera esperar, esperaría a que estuvieras mejor- dijo Tikki- pero es urgente-
La chica suspiró de nuevo.
-Está bien- dijo Marinette finalmente- ¿qué es tan urgente que no puede…?-
Pero de pronto se interrumpió. La alarma comenzó a sonar.
-Un akuma- dijo Marinette- ¿puede esperar?-
Tikki se cruzó de brazos, pero asintió.
-Bien, hablaremos más tarde- dijo Marinette- espero que esto me ayude a liberar algo de estrés. Tikki, transfórmame-
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Calles de París
Poco después
-Bye bye, petit papillon…-
Ladybug y Chat Noir vencieron un akuma más o menos débil con relativa facilidad, y sin decirse una palabra. Ambos parecían demasiado descorazonados para hablar con el otro. No habían usado sus poderes especiales, así que no estaban en riesgo de detransformarse, pero por alguna razón ninguno quería hablar con el otro.
Chat Noir la miró de reojo. Ahí estaba su bugginette, el amor de su vida, y no podía abrazarla por más desesperación que sintiera de hacerlo. Sabía que Lila estaba cerca, observándolos, y seguramente grabándolos. No sabía que se proponía la chica, seguramente quería descubrir la verdadera identidad de su compañera. No era secreto que Lila odiaba a Ladybug, a pesar de que ésta se disculpó con ella después del incidente de Volpina.
Entrecerró los ojos al ver que la chica lo miró con una expresión triste y ojos enrojecidos. Chat Noir gruñó en voz baja. Al demonio Lila, le iba a preguntar que le pasaba, no le gustaba verla así. Aún así, sabía que no estaba lo suficientemente cerca como para escucharlos, y el micrófono que esa bruja le había puesto encima no funcionaba mientras que estuviera transformado, de la misma manera que no funcionaba su teléfono celular.
-¿Qué sucede, ma lady?- dijo el chico.
-Nada, chaton- dijo Ladybug, cabizbaja- es solo que no he tenido un buen par de días, es todo-
-Ladybug- dijo Chat Noir en voz baja, sorprendiendo a la chica. Normalmente Chat usaba palabras cariñosas para ella, como bugginette o milady… ¿qué le pasaba a su compañero?- sabes que puedes decirme lo que sea. Somos amigos, ¿no?-
Ladybug lo miró. Sí, Chat Noir era su mejor amigo, y podía decirle la verdad.
-Pues… lo que pasa es que… ¿recuerdas que te dije… que había un chico?-
-Ajá- dijo Chat Noir, frunciendo el entrecejo.
-Pues…- dijo ella tristemente- ayer me enteré de que él… ahora está saliendo con otra chica. Y no solo eso, se supone que éramos amigos, y ya no me quiere hablar-
Chat Noir palideció. ¿Es que acaso Ladybug estaba hablando de él mismo? Entonces, ¿Ladybug era una de sus amigas, a quienes había tenido que retirar la palabra por culpa de Lila? Si era así, ¿quién podría ser? ¿Kagami?¿Marinette?¿Mireille?
-¿Chat Noir?- dijo Ladybug, sacándolo de sus pensamientos. Chat Noir sacudió la cabeza. No, no debía intentar averiguar la identidad de su compañera.
-Pues… solo puedo decir que, quien quiera que sea ese chico, es un completo idiota- dijo el chico, cruzándose de brazos y fingiendo indiferencia- dime como se llama, para ir a darle una paliza- añadió, tronándose los nudillos.
La chica sonrió levemente, pero cruzó los brazos y sacudió la cabeza.
-No, no le hagas daño, chaton- dijo Ladybug, y agachó la cabeza- a pesar de todo, aún lo amo-
Chat Noir esperó unos segundos.
-Se… se llama Adrien- dijo la chica.
Un intenso color rojo se apoderó de las mejillas del héroe, y por primera vez desde el día anterior, cuando Lila lo había descubierto, Chat Noir sonrió amplia y sinceramente. ¡Ladybug lo amaba! ¡Era él el chico del que estaba enamorada! Se mordió el labio para intentar reprimir su sonrisa al recordar que Lila los estaba observando.
-¿Sabes? Quizá no deberías juzgarlo tan severamente, bugginette- dijo Chat Noir, ladeando su cabeza y sonriendo- no sabes que fue lo que pasó. Quizá… deberías acercarte a él- añadió en un susurro.
-¿Uh?- dijo Ladybug, alzando la ceja derecha, confundida.
-Nada, solo piensa en lo que dije- dijo Chat Noir, guiñando un ojo y tomando una mano- tengo la impresión de que nos veremos muy pronto, milady- añadió, presionando sus labios contra sus nudillos.
Ladybug se sorprendió al ver una lágrima en los ojos de Chat Noir mientras besaba su mano.
-¿Chaton?- dijo la chica- ¿te sientes bien?-
Chat Noir no respondió. Solamente la miró a los ojos por un segundo y desapareció por los techos de París. Ladybug lo miró alejarse, confundida. ¿Qué había sido todo eso?
x-x-x
Callejón cerca de ahí
Poco después
Adrien se detransformó y, tras asegurarse de que Plagg estuviera bien escondido en su bolsillo, salió a buscar a Lila en donde habían quedado.
La chica italiana no estaba nada contenta con Adrien. Había visto todo lo que el chico hizo mientras estaba convertido en Chat Noir, aunque no había alcanzado a escuchar la conversación completa entre los dos. No era ningún misterio para ella que Adrien estaba enamorado de Ladybug, y eso le había hecho hervir la sangre.
Tan pronto como Adrien llegó, la chica lo empujó contra la pared con un gesto brusco. El chico no hizo nada para evitarlo.
-Ouch- se quejó él- ¿qué fue eso?-
-¿Qué fue eso?- dijo Lila, sus ojos casi desorbitados de furia- ¿QUÉ FUE ESO? TÚ ERES QUIEN ME TIENE QUE DECIR QUÉ RAYOS FUE ESO-
Adrien respiró para tranquilizarse. Sabía que se había arriesgado mucho, pero tenía que mantenerse tranquilo para salir de ese lío.
-¿De qué hablas?- dijo él- he hecho todo lo que me has ordenado-
-¿Y ese beso en la mano de Ladybitch?- siseó Lila.
Adrien nunca antes había sentido tantas ganas de golpear a una mujer en su vida, pero respiró hondo para dominarse. Simplemente se encogió de hombros, fingiendo estar confundido.
-Dijiste que no querías que Ladybug sospechara nada- dijo Adrien, como si fuera la cosa más lógica del mundo- si Chat Noir se comportaba diferente, seguramente ella iba a sospechar que algo no estaba bien. No significó nada-
Lila meditó las palabras del chico. Finalmente sabía que tenía razón, pero aún así estaba enojada por lo sucedido, y se la cobraría a Adrien.
-Bien, mañana vas a sentarte conmigo en clase- dijo Lila- y espero que todos crean que estás feliz conmigo. Y hoy vamos a pasar toda la tarde juntos- añadió guiñando un ojo.
Adrien se sentía nauseoso de solo imaginarlo, pero sabía bien que no tenía opción. Tendría que seguir soportando a Lila hasta que encontrara una manera de librarse de ella.
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Habitación de Marinette Dupain-Cheng
Al mismo tiempo
Marinette llegó a su casa, y por insistencia de Tikki, se detransformó dentro de su habitación. Tan pronto como abrió la cajita de macarons que estaba en su escritorio para que la kwami recobrara sus fuerzas, se sentó en el diván. Miró su mano derecha: la misma que Chat Noir había besado hacía apenas unos momentos.
La chica había sentido algo extraño con ese beso. No era el habitual beso coqueto y travieso de su compañero. Había sido muy diferente, cargado de emoción y de… ¿tristeza? Y había algo en sus ojos que la había preocupado.
Tikki tomó un macaron y flotó hacia donde se encontraba ella.
-Marinette, ahora sí tenemos que hablar- dijo Tikki.
-Bien, ¿qué era tan urgente?- dijo Marinette, quitando su vista de su mano y volviendo sus ojos azules a su kwami.
-Esta mañana, mientras tú estabas en clase, salí de tu bolso, y me puse a averiguar que era lo que había pasado entre Adrien y Lila- dijo Tikki.
Marinette hizo un puchero, pero se controló.
-Alcancé a escuchar que Lila tiene un video de Adrien con el que lo está extorsionando para que salga con él- dijo Tikki- por eso se le ve tan triste y miserable, ¡Lila lo está obligando a salir con ella!-
La chica abrió los ojos desmesuradamente. ¿Era cierto eso? Si era así, sus esperanzas regresaban, pero… ¿y si Tikki estaba equivocada? No, no podía creerlo. No quería volverse a decepcionar y…
-Confía en mí, por favor, Marinette- dijo Tikki, mirando a su elegida con enormes ojos- Adrien está siendo obligado a tratarte así-
Marinette la miró, y asintió.
-Bien, supongamos que es cierto lo que dices- dijo Marinette con un gesto completamente derrotado- mientras que Lila tenga ese video, no es como que podemos hacer nada al respecto…- se interrumpió al mirar la expresión traviesa de Tikki, y alzó una ceja- ¿o sí?-
-Quizá sí, podríamos… escabullirnos a su casa y…¿borrar ese video?- sugirió la kwami en voz baja, sonriendo inocentemente.
La chica parpadeó sorprendida, sin poder creer lo que su kwami acababa de decir. ¿Era en serio que Tikki le estaba sugiriendo hacer algo ilegal y contra las reglas?
-¿Quien eres tú, y qué hiciste con Tikki?- dijo Marinette finalmente, mirándola sospechosamente.
La kwami se echó a reír.
-Vamos, no lo haría si no fuera algo importante- le explicó Tikki- cuando se trata de tu felicidad puedo ignorar un poco las reglas. Además, Lila me desagrada especialmente. Es grosera, presumida y de lo más mentirosa-
Marinette miró a Tikki con una sonrisa, pero volvió a agachar la cabeza.
-No lo sé, Tikki- dijo Marinette- ¿y si no es cierto que Lila lo está obligando?-
-Para eso, solo hay una manera de saberlo, y es preguntándole. Vamos, creo que deberíamos seguir el consejo de Chat Noir, y visitar a Adrien- continuó Tikki- estoy segura de que te necesita ver para animarse también-
La chica sonrió, y miró de reojo que Tikki ya se había terminado el macaron.
-Bien, supongo que tienes razón- dijo ella, aceptando finalmente la propuesta de su kwami. Se levantó y puso sus manos en su cintura- Tikki, transfórmame-
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Casa de la familia Césaire
Al mismo tiempo
Ese día, Alya ni siquiera salió a buscar el akuma ni grabar a Ladybug y a Chat Noir peleando para su Ladyblog. No estaba de humor después de todo lo que había pasado. Se había quedado en casa, cuidando a las gemelas y acompañando a Nino, ya que sus padres estaban ocupados esa tarde.
Alya gruñó en voz alta mientras se volvía a mirar a Nino. Éste tampoco estaba de humor desde lo que había pasado con Lila. Adrien le había dicho a su mejor amigo que a Lila no le agradaba, y que a partir de entonces no podían seguir siendo amigos.
-Arggg…- continuó gruñendo Alya- en serio, Nino, ¡cómo detesto a tu amigo!-
Nino no comentó nada. En el fondo sabía que había sucedido algo muy extraño con su mejor amigo. Sabía que Adrien estaba enamorado de Ladybug, y jamás se imaginó que se conformaría con alguien tan desagradable como Lila, sobre todo que en el pasado no había podido evitar disimular su disgusto.
-Algo apesta aquí…- dijo Nino, pensativo- dejó de hablar con todos. Incluso con Chloé, que ha sido su amiga toda la vida, y además dejó que Lila hiciera llorar a Wayhem cuando fue a pedirle su autógrafo. El pobre quedó devastado por como Lila lo trató-
-¡Algo apesta!- repitieron Ella y Etta al mismo tiempo, y se echaron a reír. Alya puso los ojos en blanco.
-Silencio, niñas, los grandes estamos hablando- dijo Alya, cruzándose de brazos, y volviéndose a Nino- ¿sabes qué es lo que apesta? ¡Adrien!-
-¡Adrien apesta!¡Adrien apesta!- comenzaron a canturrear las gemelas.
Alya gruñó, y Ella le dio un codazo a su gemela como una señal para retirarse. Las niñas se fueron a su habitación y cerraron la puerta. Una vez solas, Alya se volvió a su novio, quien tenía una expresión derrotada. Ella lo comprendía: sería horrible si un día Marinette le dijera que ya no quería ser su amiga. Le dio una palmada en la espalda.
-No temas, estoy segura de que hay una explicación- dijo Alya, entrecerrando los ojos- y más le vale a Adrien. Si no, le voy a romper todos los dientes por hacer llorar a mi mejor amiga y a mi novio-
-¡Hey! Yo no estoy llorando- gruñó Nino, y Alya sonrió levemente.
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Habitación de Adrien, mansión Agreste
Poco más tarde
Adrien se frotó la frente en un gesto frustrado. Apenas habían pasado veinticuatro horas desde que lo habían descubierto, y el pobre ya estaba harto de la situación con Lila. La chica había pasado el resto de la tarde con él en su habitación, sin quitarle las manos de encima e ignorando todas sus quejas de que no estaba cómodo con ella.
Al parecer Lila no quería tomar un no como respuesta. Tan pronto como estuvieron solos en la habitación de Adrien, parecía como si la chica quisiera fusionarse con él, pues no dejaba de abrazarlo y plantarle besos con su excesivo labial.
Y por primera vez en su vida Adrien agradeció las estrictas reglas de visita de su padre, cuando Nathalie llegó a interrumpirlos y decir que era hora de que su "amiga" se fuera a casa.
Tan pronto como Lila se fue, Adrien ignoró las preguntas de Nathalie y se metió al cuarto de baño, con la firme idea de darse una buena ducha. Se sentía molesto y fastidiado. Tras cerrar la puerta del baño, se miró a través del espejo, y se limpió las marcas de lápiz labial de la mejilla con el dorso de la mano, sin poder evitar hacer una expresión de asco. Éstas seguían firmemente teñidas en su piel, y Adrien supuso que se le quitarían en la ducha.
"¿Porqué me pasan estas cosas a mí?", pensó el chico tristemente, quitando sus ojos del espejo y suspirando cabizbajo. No podía decirlo en voz alta, Lila lo escucharía, tenía un micrófono sobre su ropa, pero realmente tenía ganas de gritar, romper algo. No sabía que hacer.
No solo eso, sino que Lila también estaba vigilando todas sus llamadas y sus mensajes de texto, por lo cual no podía contactar a sus amigos y explicarles la verdad de lo que había pasado. Se sentía completamente atrapado. Cada vez que él intentaba poner un alto a la chica, ésta le recordaba el videos y cómo tenía que obedecerlo en todo.
Sabía que Lila era mentirosa, jamás imaginó que lo extorsionaría de esa manera tan… enferma.
Adrien golpeó la pared, su puño chocando contra ella apenas unos centímetros junto al espejo. Plagg lo miró, preocupado. No quería que su elegido se lastimara. Ya la estaba pasando bastante mal, como para agregar una herida en su mano.
-Tranquilo, chico- dijo Plagg en voz alta, sabiendo bien que el micrófono no captaría su voz, ya que los aparatos electrónicos no funcionaban con los kwamis- estoy seguro de que todo esto terminará pronto. Tikki está al tanto de lo que pasó, y pronto Ladybug lo sabrá también-
"No lo sabía hoy cuando peleamos juntos", pensó Adrien tristemente, mientras se quitaba la camisa blanca, donde estaba el micrófono, los zapatos y los calcetines, y arrastraba los pies hacia la regadera, "sé que me ama, pero… también cree que estoy con Lila"
-Ten un poco más de confianza en nosotros, chico- dijo Plagg, dando unas palmadas en la cara de su elegido con sus diminutas patas- Tikki le va a decir a tu amada enmascarada lo del video, pero no le va a decir que tú eres Chat Noir. Tu secreto seguirá estando a salvo-
"Claro… me pregunto si no será mejor que ella sepa la verdad, que yo soy Chat Noir, y que todo esto es para proteger mi secreto… por ella", pensó el chico, dando un paso hacia la regadera. Se quitó su playera negra, y estuvo a punto de sacarse el resto de su ropa, cuando vio una figura conocida en la ventana frente a él.
-Oh, mira nada más quien llegó- dijo alegremente Plagg, escondiéndose en el cesto de ropa sucia.
Ladybug estaba fuera de la ventana de su baño, sonriéndole y agitando su mano. Los ojos del chico se iluminaron al ver a la chica en la que había estado pensando todo el tiempo. Iba a decir su nombre, pero recordó el micrófono que estaba junto al lavamanos y se mordió la lengua. En vez de ello, se puso de puntillas para abrir la ventana del baño con una mano, mientras se llevaba el dedo índice de la otra mano a los labios para indicarle a la chica que guardara silencio.
El teléfono de Adrien sonó, y este salió de la regadera e hizo una mueca al ver que nuevamente era Lila.
-Adrien, te quitaste el micrófono- dijo la chica en un tono agresivo tan fuerte que tanto Plagg como Ladybug también escucharon.
-Justo me estoy desvistiendo para meterme a la ducha, por eso me lo quité- dijo Adrien en un tono cansado- me lo pondré de nuevo cuando salga-
Lila colgó la llamada mientras que Ladybug entraba por la ventana hacia el cuarto de baño. Tenía que hablar con Adrien, pero sabía que Lila lo estaba espiando con un micrófono. La chica lo empujó a una esquina del baño, lo más alejado del sitio donde Adrien había puesto su camisa, y giró la llave de la regadera para hacer el suficiente ruido para enmascarar sus voces.
-Adrien, ¿te encuentras bien?- dijo Ladybug en un susurro- yo… supe que Lila te está extorsionando para que salgas con ella-
Adrien asintió tristemente, aunque se encontraba a menos de cinco centímetros de ella. Podía casi escuchar los latidos del corazón de la chica, y percibir su delicioso aroma a vainilla. El chico cayó en cuenta de ello, y se ruborizó al verla tan cerca.
-No te preocupes, te voy a ayudar a salir de esta- susurró la chica, ladeando la cabeza con una sonrisa confiada.
-Gracias, Ladybug- susurró Adrien, sonriendo levemente y no pudo evitar abrazarla, rodeando la cintura de la heroína y atrayéndola aún más hacia él.
Ladybug se ruborizó también, cayendo en cuenta que el chico tenía el torso descubierto. Al separarse, la chica no pudo evitar admirarlo. Si bien sabía que Adrien era un modelo y hacía un montón de ejercicio con sus clases de esgrima, no había caído en cuenta de que tendría un cuerpo así. Sus hombros anchos, y sus músculos bien torneados a pesar de tener una complexión delgada. Tenía una pequeña cicatriz en su hombro derecho, seguramente se la habría hecho practicando esgrima.
Adrien, por su parte, no pudo evitar observar que era la primera vez que su primera vez que podía tocar el rostro de la chica sin sus guantes, con sus propias manos. Acarició la mejilla de la heroína, y sonrió al sentir la suavidad de su piel y el calor en las mejillas ruborizadas. No recordaba haberla hecho ruborizar antes, al menos no como Chat Noir. Ladeó la cabeza y sonrió, sus ojos brillando al tener a la chica que amaba con él.
Ladybug no pudo resistir al ver la expresión de Adrien. Lo tomó de los hombros para atraerlo hacia ella, y acercó sus labios a los de él, pero se detuvo cuando estuvo a punto de tomarlos. Recordaba muy bien como se había sentido incómodo cuando Lila lo había besado en el colegio. Adrien entendió el motivo de su vacilación, y puso sus manos en la cintura de la chica. Cerró los ojos y acortó la distancia entre los dos, presionando sus labios contra los de ella.
Ambos chicos gritaron para sus adentros mientras se besaban. ¡Por fin estaban besando a la persona que amaban en el mundo! Adrien paso sus manos de la cintura de la chica a su espalda, intentando acercarla aún más a él, tanto que podía sentir el material del traje de ella sobre la piel descubierta de su pecho. ¡No quería dejarla ir nunca! Ladybug, por su parte, se puso de puntillas y pasó soltó los hombros de Adrien, en vez de ello hundiendo sus dedos en los cabellos dorados de él mientras que lo besaba. ¡Cómo lo adoraba!
¡Y pensar que hacía un par de horas cada uno de ellos pensaba que había perdido al otro para siempre!
Tras un minuto, se separaron por la falta de aire. Ambos se miraron con las mejillas enrojecidas y una enorme sonrisa mientras que recuperaban el aliento. Adrien se acercó para intentar besarla de nuevo, pero Ladybug, muy a su pesar, lo detuvo, poniéndole el dedo índice sobre los labios.
-No tenemos mucho tiempo, Adrien- susurró ella- no queremos que Lila sospeche nada que te pueda meter en problemas. Pero no te preocupes, pronto serás libre, yo me encargaré de ello-
Adrien sonrió, sinceramente agradecido. La chica lo besó en la mejilla antes de guiñarle un ojo y salir por la ventana. Él, por su parte, se quedó mirando embobado el punto donde había desaparecido con una enorme sonrisa, y tocando sus labios con la punta de sus dedos.
¡La había besado! No podía creerlo, ¡la había besado!
No habría regresado a la realidad si no fuera por la expresión de desagrado de Plagg.
-Brrrrr…- dijo el kwami, saliendo del cesto de ropa sucia y volando hacia él, para darle un par de topes en la mejilla con su cabeza- despierta, chico, y toma esa ducha, o la bruja va a sospechar-
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Como ven, Lila sigue haciendo la vida imposible, pero la buena noticia es que Adrien recibió un pequeño premio de consolación. Veamos que truco se saca Tikki de la manga para borrar ese video sin que Marinette lo vea. Muchas gracias a todos por sus reviews. Nos leemos pronto.
Abby L.
