Resumen: Ladybug y Chat Noir fueron finalmente derrotados por un akuma enviado por Hawkmoth. Mientras ambos yacían en el suelo y sus transformaciones desaparecían, Tikki y Plagg se miraron entre sí. Ambos sabían lo que tenían que hacer: romper las reglas para proteger los Miraculous, y para salvar las vidas de sus elegidos.
Nota Aclaratoria:
1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía
2) Contiene spoilers de la segunda temporada
LAS REGLAS SON PARA ROMPERSE
CAPÍTULO 8
Patio del colegio Françoise Dupont
Al mismo tiempo
Al terminar la mañana de clases y llegar la hora del receso, todos los chicos del salón de clases se reunieron en el patio. Adrien estaba feliz de por fin estar de regreso con todos sus amigos. Incluso Wayhem salió de su propia clase del laboratorio de química y corrió a abrazar a su amigo y modelo favorito.
-¡Adrien!- gritó a todo pulmón el chico- ¡creí que me odiabas, y que pensabas que yo era gritón y fastidioso, y que ya no querías ser mi amigo!-
Adrien sonrió nerviosamente, mientras el resto de los chicos se echaban a reír.
-Lo siento mucho, Wayhem- dijo Adrien, sonriendo apenado- por supuesto que me gusta ser tu amigo…-
-Ya, hazte a un lado- dijo Chloé, empujando a Wayhem para hacerlo soltar al chico- deja respirar al pobre de Adrichou-
-Jejeje… lo lamento, Adrien-
-Está bien- sonrió el chico rubio, dándole unas palmadas en la espalda a Wayhem.
Desde una distancia más o menos considerable, Marinette miraba a Adrien con una sonrisa en sus labios al ver que el brillo había regresado a los ojos del chico. Estaba contenta de haber hecho eso por Adrien, junto con Tikki se había desecho de lo que sea que tuviera Lila para extorsionarlo, y que por eso se sintiera mucho mejor.
-Me alegra que Adrien esté ya libre de esa maldita zorra- comenzó a decir Alya, interrumpiendo los pensamientos de Marinette- Nino estaba muy deprimido por lo que pasó-
-Yo también me alegro- dijo Marinette, pasándose un mechón de cabello detrás de la oreja- Adrien se notaba muy derrotado también. Es muy lindo volver a verlo sonreír-
Alya miró a su amiga un poco sorprendida, y después sonrió y la abrazó. Los ojos de Marinette se cruzaron con los de Adrien por un momento, y ambos se sonrieron mutuamente. La chica ladeó la cabeza, pensando en que quizá podría visitar a Adrien esa noche como Ladybug.
x-x-x
Techo cerca de la mansión Agreste
Horas mas tarde
Después de discutir el asunto con Tikki, quien estuvo de acuerdo en su idea, Marinette se transformó en Ladybug y se dirigió a la mansión Agreste esa noche. La chica miró desde el techo cercano a través de la ventana de la habitación de Adrien, y vio que la luz estaba apagada. Ladybug parpadeó: había llegado demasiado tarde, y el chico ya se había ido a dormir. Miró la hora en su yoyo: apenas eran las ocho de la noche.
La ventana de la habitación de Adrien estaba abierta, y había una nota pegada en el vidrio con cinta adhesiva. La heroína alzó las cejas, y lanzó su yoyo hacia el techo de la mansión Agreste y pronto puso los pies sobre ésta; después ató el extremo de su yoyo en una de las cúpulas de la mansión y se dejó caer de cabeza hasta detenerse frente a la ventana, y tomó la nota.
Ladybug: Muchas gracias por lo que hiciste por mí. Si quieres pasar un rato conmigo, entra. Tengo galletas de chocolate. Adrien.
La chica sonrió ampliamente. No necesitaba que se lo dijeran en dos veces, y tras soltar su yoyo del techo, entró por la ventana.
Ladybug cayó sobre el suelo y miró a su alrededor. La habitación de Adrien estaba en penumbra y en completo silencio, salvo el agradable sonido de la respiración regular del chico, proveniente de la cama. La heroína se ciñó el yoyo alrededor de su cintura mientras caminaba hacia él. Adrien estaba en su ropa habitual, no en pijama, pero bajo las sábanas y profundamente dormido. La chica sonrió al verlo y se sentó a la orilla de la cama. Con cuidado, le quitó un mechón de cabello de su cara. De hecho, sus cabellos desordenados le recordaban a alguien, pero no podía decir quien.
Al sentir en sueños el contacto de los dedos de ella, Adrien arrugó la nariz levemente, y la chica retiró su mano. No pasó mucho tiempo cuando el chico abrió sus enormes ojos verdes y la miró. Sus labios inmediatamente se curvaron en una radiante sonrisa.
-Ladybug- susurró el chico ilusionado- viniste-
-Por supuesto- dijo ella- fue muy amable de tu parte de invitarme a pasar-
Adrien se incorporó sobre la cama y se sentó junto a ella.
-Que bueno que viniste- dijo él, mirando dudoso la mano que Ladybug apoyaba sobre la cama y tomándola tras unos segundos de deliberación- tengo que agradecer lo que hiciste-
-No es nada, Adrien, en serio- dijo la chica mientras que entrelazaba sus dedos con los de él- verte sonreír de nuevo es… es suficiente para mí-
Adrien se sonrojó levemente, pero sin dejar de sonreír, y se inclinó hacia ella para besarla en la mejilla. Ladybug se volvió hacia él, y el chico notó que estaba ligeramente sonrojada también bajo su máscara.
-También… hay algo que tienes que saber, Ladybug. Estoy… estoy enamorado de ti- le dijo finalmente Adrien- siempre lo he estado, desde el día en que te conocí-
Ladybug sintió como su corazón fuera a estallar de contento. ¿Estaba escuchando bien?¿Adrien Agreste estaba enamorado de ella?
"Pero él ama a Ladybug, no a la chica bajo la máscara", pensó ella, entristeciéndose de pronto.
"Marinette, tú eres Ladybug, con o sin la máscara", le dijo Tikki en su mente.
Mientras Ladybug pensaba todo esto, Adrien la notó dudar, así que soltó su mano y dejó caer la cabeza con una expresión sumamente herida y decepcionada.
-Si tú no sientes lo mismo, lo comprendo- dijo Adrien, cerrando los ojos tras respirar profundamente- es solo que… tenía que decirte la verdad-
Adrien sintió un par de manos sobre sus mejillas, haciéndolo levantar la mirada.
-¿Bromeas? Yo también estoy enamorada de ti, desde el día que te conocí- dijo Ladybug- es solo que… no estoy muy segura si… si la chica que está bajo la máscara te gusta tanto como Ladybug-
-Yo… ¡por supuesto!- dijo Adrien, levantando la vista- digo, no sé si la conozco, pero sé que tú eres Ladybug sin la máscara también-
La chica se retiró el flequillo de la frente.
-Entonces… ¿no te decepcionarías si lo supieras quien soy en realidad?- dijo ella.
Como respuesta, Adrien rodeó su cintura con sus brazos y la atrajo hacia sí mismo. Ladybug sintió su corazón latía con fuerza contra su pecho, pero pronto fue fácil de ignorar. Puso sus brazos alrededor del cuello de Adrien y dejó que el chico acercara sus labios a ella. Ladybug acortó la distancia, y finalmente se besaron.
Ambos pensaron que ese beso fue mil veces mejor al que se habían dado a escondidas de Lila hacía dos noches. Los dos sabían que se amaban, los dos sabían que estaban seguros y que nadie más los molestaría. Adrien separó una de sus manos de la cintura de ella, y para pasarla por la parte posterior de su cabeza. Con un movimiento suave, el chico deshizo el peinado de la heroína, liberando sus cabellos. Ladybug, por su parte, pasó sus dedos por los cabellos dorados del chico, deseando poder sentirlos con su propia piel y no obstaculizada por el traje.
Se separaron un poco para tomar aire, pero Adrien volvió a buscar sus labios con insistencia. Ladybug no se hizo del rogar, y volvió a acercarse a él, mientras que hundía sus dedos en los cabellos rubios del chico. Él la rodeó con ambos brazos, uno alrededor de su cintura y otro en su espalda, y se dejó caer hacia atrás, trayéndola consigo.
-Adrien…- dijo ella, casi sin aliento, cuando ambos volvieron a separar sus labios para tomar aire.
-Te amo, mi Ladybug…- susurró el chico.
Los dos cerraron los ojos y volvieron a acercarse, cuando un fuerte e incómodo ruido los interrumpió.
"Maldita sea…", pensaron al mismo tiempo.
Pero no tenían opción, era el sonido de una alerta akuma.
-Oh, no- dijo Adrien en un tono decepcionado. Ladybug se mordió el labio por un momento, mirando alternadamente la ventana y el chico, y se levantó.
-Lo siento mucho, el deber llama- dijo ella en voz baja- te veré… después-
-Bastante pronto, espero- dijo Adrien, levantándose también y tomando su mano para besarla. La chica sonrió y, tras guiñarle un ojo, saltó al marco de la ventana y lanzó su yoyo, desapareciendo en la distancia.
Adrien sonrió mientras se volvía a su mesita de noche. Plagg, quien había estado escondido detrás de la lámpara, salió de su escondite y voló hacia él.
-Brrrrrr- se quejó Plagg, cruzándose de brazos mientras hacía una expresión de desagrado- por primera vez me alegro de la aparición del akuma-
-¡Plagg!- dijo el chico, entrecerrando los ojos.
-La próxima vez de que vayas a ponerte así de cariñoso con Ladybug, al menos ten la decencia de avisarme- dijo Plagg, cruzándose de brazos y dándole la espalda- para esconderme en un sitio menos incómodo-
Las mejillas de Adrien se enrojecieron, pero sacudió la cabeza.
-Ya me regañarás después, justo ahora tenemos trabajo que hacer, y Ladybug nos espera- dijo Adrien, levantando su mano derecha- Plagg, transfórmame-
Segundos después, Chat Noir saltó por la ventana de su habitación, brincando por los techos de París.
x-x-x
Place de la Concorde
Poco más tarde
Una fuerte explosión se escuchó en la plaza de la Concordia, y atrajo a los dos héroes hacia ese sitio. Para cuando Chat Noir alcanzó a Ladybug en ese sitio, el obelisco había sido destruido. Además, la rueda de la fortuna había sido derribada y yacía tumbada a un lado en el suelo y en llamas.
-Bonsoir, ma lady- dijo Chat Noir, mirando sorprendido la escena, y luego a Ladybug, quien estaba tan sorprendida como él- ¿quién hizo todo esto?-
-No lo sé, el akuma no está aquí…- dijo Ladybug, mirando a su alrededor.
Chat Noir notó un extraño brillo en el obelisco caído, y se acercó. Cuando el chico puso su mano encima, una pequeña nube se formó, y el obelisco regresó a su sitio original, como si nada hubiera pasado. Ladybug hizo lo mismo con la rueda de la fortuna, y el resultado fue el mismo, regresó a la normalidad como si no hubiera pasado nada.
-Ilusiones- dijo Ladybug entrecerrando los ojos al entender lo que acababa de presenciar. Y tenía un muy mal presentimiento de todo aquello- son ilusiones. Y creo saber quien está detrás de ellas…-
-¿Acaso crees que es otra vez…Volpina?- preguntó Chat Noir.
-Realmente espero que no- dijo la heroína preocupada- pero tengo razones para pensar que Lila estaba furiosa el día de hoy más temprano-
Chat Noir la miró con una expresión culpable. ¿Había sido porque Ladybug había destruido el video de él? No, Lila lo había manipulado y extorsionado; y lo único que Ladybug hizo fue liberarlo de ella. En ningún momento la trataron mal. Bueno, quizá un poco. Después de todo, se lo merecía.
Una fría risa hizo que ambos héroes dieran un respingo de sorpresa y se pusieran en guardia. Sabían muy bien a quien pertenecía, y no les daba nada de gusto estar en lo correcto con sus sospechas.
-Ma lady, tengo un horrible presentimiento de todo esto- dijo Chat Noir, mirando a su alrededor y teniendo preparado su bastón en caso de que tuviera que defenderse.
-Vamos a vencer este akuma, como siempre, chaton. Sujétate bien de tus bigotes y haz como yo- dijo Ladybug.
Chat Noir la miró de reojo y asintió, pegando su espalda con la de su compañera.
-Aww, que tiernos se ven los dos- dijo la voz de Volpina- ¿están listos para perder?-
-¿Dónde estás, Lila?- dijo Ladybug, cerrando los puños. Aún estaba enojada por lo que había hecho pasar a Adrien en los últimos días.
-No, estás super equivocada, Ladybug- dijo la enemiga- mi nombre ya no es Lila, a partir de ahora soy Volpina, y voy a ser quien acabe con ustedes dos y recupere sus Miraculous para Hawkmoth-
-No pudiste contra nosotros la última vez, Volpina- dijo la heroína- ¿qué te hace pensar que esta vez nos podrás ganar?-
-Oh, pero si te lo digo voy a arruinar la sorpresa que tengo para ambos- dijo Volpina.
Tanto Ladybug como Chat Noir vieron a Volpina por fin aparecer sobre el techo de Les Invalides, y corrieron hacia ella.
-Recuerda que sus poderes se basan en ilusiones- dijo Ladybug, volviéndose a Chat Noir- ten mucho cuidado, chaton-
-Lo tendré- dijo Chat Noir, y de repente cayó en cuenta de algo- ma lady, tenemos que tener una clave secreta-
-¿Clave secreta?-
-Así es- dijo el héroe- en caso de que Volpina quiera confundirnos y cree ilusiones de nosotros mismos-
-De acuerdo, tienes razón, chaton- dijo Ladybug, pensativa- ¡ya sé! Pueden ser los nombres de nuestros kwamis. Los dos los sabemos, ¿cierto?-
Chat Noir asintió, mientras que ambos levantaban la mirada. Volpina se había echado a reír, y había comenzado a correr, alejándose de Les Invalides rumbo a Notre Dame.
-Démonos prisa- dijo Chat Noir.
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Guarida de Hawkmoth
Al mismo tiempo
El hombre se echó a reír mientras que miraba como progresaba la pelea desde los ojos de Volpina. Su supervillana había huido a la escuela, cerca de Notre Dame, a atraer a Ladybug y Chat Noir a la trampa que tenían preparada para ellos. Y ahora era tiempo de pasar a la segunda parte de su plan.
-Akumatizaremos a otros dos villanos- dijo Hawkmoth en voz alta.
-¿A quien va a akumatizar ahora, amo?- dijo Nooro en su mente.
-Alguien que se pueda unir a Volpina para la segunda parte de la trampa- dijo Hawkmoth- creo que usaré a dos personas que ya han sido akumatizadas. Monsieur Damocles y el agente Roger. Ambos poseen las cualidades que necesito para que ayuden a Volpina en esta misióon-
Nooro no respondió. Sabía que le tomaría mucha energía crear otros dos akumas mientras que su amo tomaba dos mariposas y las volvía negras, pero no tenía más opción que obedecer.
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Explanada frente a Notre Dame
Poco después
Ladybug y Chat Noir siguieron a Volpina por la ciudad, evadiendo y deshaciendo sus ilusiones, pero no la habían alcanzado aún. La chica se les estaba poniendo muy difícil, a diferencia de la última vez. El cielo se había nublado, y algunas gotas de lluvia ya habían comenzado a caer sobre ellos.
-No podemos seguir persiguiéndola así por toda la ciudad, tenemos que detenerla- dijo Ladybug, mientras que ambos aterrizaban en el campanario de Notre Dame para intentar recobrar el aliento.
-Estoy de acuerdo en eso, ma lady- dijo Chat Noir en tono serio, empuñando con firmeza su bastón- ¿tienes alguna idea?-
Ambos vieron a Volpina tocar su flauta y crear un nuevo vendaval de ilusiones.
-Vamos, dejen de esconderse y vengan a pelear, les froussards- dijo Volpina, golpeando la palma de su mano con la flauta- Ladybitch… Shit Noir… salgan de dondequiera que estén-
Ante aquel reto, Chat Noir se volvió a Ladybug y le ofreció la mano.
-¿Estás lista, bugginette?- dijo el chico.
-Vamos, chaton- dijo ella, tomando la mano de su compañero.
Chat Noir utilizó su bastón para bajar a la explanada frente a la catedral mientras que Ladybug se aferraba a sus hombros. Segundos después, ambos chicos tenían los pies en el suelo, y estaban listos para pelar. Volpina se echó a reír.
-Excelente, los tengo donde quiero- dijo Volpina, lanzándoles una granada. Como respuesta, Ladybug hizo girar su yoyo para borrar lo que creía que era una ilusión. Mientras el objeto volaba hacia ellos, Chat Noir entrecerró los ojos, y vio que lo que había lanzado era diferente a las habituales ilusiones de Volpina. Tenía una sombra…
Abrió los ojos desmesuradamente, y empujó a su compañera para quitarla del camino.
-¡Ladybug, cuidado!- gritó Chat Noir.
Tan pronto como tocó el suelo, la granada explotó con gran estruendo, causando que el pavimento se levantara y trozos de él volaran hacia todos lados. Algunos de los vidrios de la catedral se quebraron, y ambos héroes miraron con sorpresa el hueco que la granada había hecho en el suelo.
-¿Qué rayos…?- comenzó a decir la heroína.
-Esa última no era una ilusión, ma lady- dijo Chat Noir, entrecerrando los ojos, ningún rastro de su sonrisa traviesa en su rostro. Estaba realmente preocupado de que Volpina casi los había hecho explotar.
-Jajajaja- se burló Volpina- apuesto a que no esperaban eso-
Ladybug miró a su alrededor. La explanada frente a Notre Dame estaba, por suerte, completamente vacía, pero había algunas personas aún en la panadería de sus padres, y había un grupo de alumnos saliendo del colegio Françoise Dupont, bastante cerca del sitio donde estaban peleando. Recordó de pronto que ese día había una práctica vespertina de esgrima, y pensó que seguramente Adrien y Kagami estarían saliendo de ella en esos momentos. No, Adrien se había ido a casa, ella lo acababa de dejar en su habitación en la mansión Agreste. De todos modos, eso no lo hacía menos preocupante.
Sus ojos se dirigieron hacia el colegio, y vio con preocupación que varios de sus compañeros salían del edificio. Kagami, Juleka, Rose, Alya, Nino, Alix y Kim, quienes iban acompañados de Luka, el hermano mayor de Juleka, y de Wayhem. Todos los chicos parecían preocupados por lo que estaba pasando cruzando el río, en la Ile de la Cite. Esperando que no fueran tan tontos como para cruzar hacia ellos, Ladybug se mordió el labio.
"Manténganse a salvo, chicos", pensó la heroína, recordando principalmente a Alya y a Nino, quienes solían seguirlos para filmar los ataques de akuma.
Volpina volvió a atacarlos, y los chicos evadieron el golpe, pero era una ilusión. La chica akumatizada se volvió a reír de ellos dos.
-¡Ja! No saben cuando es ilusión y cuando es real- dijo Volpina- esto les va a doler-
La chica lanzó hacia ellos, con su flauta en mano, y lanzó varias bombas hacia ellos. Ladybug evitó un golpe, y estuvo a punto de ser golpeada por otra granada, cuando Chat Noir se interpuso en el camino. La granada golpeó al chico, explotando de inmediato, y lanzándolo hacia atrás, empujando a Ladybug con él. Ambos chocaron contra uno de los árboles en la explanada. Después de ello, Chat Noir cayó pesadamente al suelo, y Ladybug a su lado.
-¿Chat Noir? ¡Chat Noir!- dijo Ladybug, al darse cuenta de que su compañero no se movía. Se arrodilló a su lado. El chico tenía golpes en todo el cuerpo, su traje roto en varias partes, y un hilo de sangre fluyendo por su nariz y boca- no, no, no me hagas esto, chaton, tienes que estar bien-
Chat Noir abrió los ojos, fijándolos en los de la chica, los cuales estaban llenos de lágrimas.
-No… no te preocupes por mí… bugginette- dijo el chico, extendiendo con dificultad su mano hacia la mejilla de Ladybug, limpiándole una lágrima con su pulgar- estoy bien. Usa… usa tu Lucky Charm… el akuma…-
-No, no, chaton- dijo Ladybug, sacudiendo la cabeza. Nunca antes había visto a su compañero tan lastimado durante un ataque. No podía dejarlo así- voy a usarlo para curarte. Tiene que haber una…-
Chat Noir le puso la mano sobre los labios para hacerla callar. Ladybug cerró la boca, y parpadeó ante la intensidad con la que su compañero la miraba.
-El akuma… es lo principal- dijo Chat Noir con un tono serio- yo estaré bien cuando uses tu Miraculous Ladybug… para regresar todo a la normalidad… pero primero necesitas purificar… el akuma-
Ladybug se mordió el labio, mortificada, pero sabía lo que tenía que hacer. Intentando reprimir las lágrimas que seguían formándose en sus ojos, la heroína se puso de pie frente a Volpina, intentando que su preocupación por su compañero no fuera tan evidente para su enemigo.
-¿Lista para perder, Ladybitch?- dijo Volpina- con Chat Noir fuera de combate ya no tienes ninguna oportunidad-
-En tus sueños- respondió la heroína, entrecerrando los ojos, concentrándose en encontrar una manera de vencer a Volpina- ¡LUCKY CHARM!-
El poder secreto le entregó un par de pequeñas píldoras color rojo con motas negras.
-¿Qué es esto?- preguntó Ladybug en voz baja- ¿qué se supone que haga con esto?-
"Oh, no, esto no es buena señal", la chica escuchó a Tikki en su cabeza.
-Tikki, me estás asustando- dijo Ladybug- ¿qué significa eso? No veo ninguna pista de cómo me va a ayudar a vencerla-
"Porque las píldoras no son para eso", dijo la kwami en su mente.
-Entonces, ¿qué…?-
"Concéntrate en Volpina, Marinette", dijo la voz de Tikki en su cabeza "realmente espero que no tengamos que llegar a usarlas"
Ladybug asintió, y empuñó las manos. Se guardó las dos píldoras e hizo girar su yoyo.
-Demasiado tarde, Ladybug- dijo Volpina, volviendo a preparar sus bombas.
Ladybug se puso en guardia, mirando de reojo a Chat Noir, quien comenzaba a hacer débiles intentos por levantarse del suelo, sin tener mucho éxito.
-¡Vamos, Ladybug!- escuchó la chica- ¡vamos, Chat Noir!¡Ustedes pueden!-
La heroína se volvió hacia donde la llamaron. Alya había gritado, y estaba acompañada de Nino, Luka y Juleka, y Kagami. No solo ellos: Luka, Nathaniel y Alix se habían acercado también a animar a los héroes.
-Vamos, ma lady, no podemos perder- dijo Chat Noir, quien por fin se había levantado, poniendo su mano en el hombro de la chica para mantenerse de pie, limpiándose la sangre que fluía de su nariz con el dorso de su mano- ¿cuál es el plan?-
Ladybug volvió a ver a Volpina, quien estaba de pie sobre la explanada, justo frente a la catedral. Miró a su alrededor, y notó la entrada a la cripta arqueológica en el extremo más alejado de la iglesia.
-Bien, la explanada de Notre Dame está justo sobre la cripta arqueológica- dijo Ladybug- si destruyes el suelo con tu cataclismo, abajo hay…-
-Un gran hueco en la tierra, donde Volpina caerá- dijo Chat Noir- y eso nos dará tiempo de quitarle el objeto donde tiene el akuma. Bien pensando, ma lady-
Ladybug lanzó el yoyo hacia Volpina, quien saltó para evadirlo, dándole tiempo a Chat Noir de usar su cataclismo en el suelo de la explanada.
-¡CATACLISMO!- dijo el chico, levantando su mano y luego poniéndola sobre los adoquines de la explanada. El suelo se destruyó, atrapando a Volpina, pero ésta alcanzó a lanzar dos bombas hacia ellos antes de caer.
-¡No!- gritaron ambos héroes al mismo tiempo.
Las granadas explotaron a los pies de los dos chicos, quienes salieron despedidos hacia atrás, y cayeron al fondo de las escaleras de la cripta arqueológica. Los dos héroes cayeron en un charco de agua de lluvia, uno a unos centímetros del otro.
Ladybug estaba tumbada de lado, y podía sentir los dedos de su compañero sobre los suyos.
-¿Bugginette?¿Estás ahí…?- escuchó la débil voz del chico.
-¿Chat Noir?- dijo ella sin poder abrir los ojos.
A su alrededor, la explanada y el hospital junto a Notre Dame estaban completamente destruidos. El sitio donde Alya y los otros chicos habían estado animando a los héroes en la orilla del barrio latino había desaparecido por completo, y no había rastro de ninguno de sus compañeros.
"Oh, no…", pensó Ladybug, sintiendo el pánico comenzando a formarse dentro de ella "no puede ser… espero que Alya y los otros chicos estén bien"
Ladybug intentó incorporarse, pero dejó escapar un gemido. ¡Le dolía horriblemente todo el cuerpo! Se llevó la mano al costado, sintió un cálido líquido empapando su costado, y supo inmediatamente que no era agua de lluvia. La sangre se le escapaba por una fea herida, así que volvió a tenderse en el suelo. Extendió su mano sobre la de su compañero, y entrelazó sus ojos con los de él. No podía abrir los ojos, sentía que la sangre de una herida en su frente comenzaba a secarse sobre sus párpados.
-¿Ma lady?- escuchó decir a su compañero al mismo tiempo que cerraba su mano para tomar la de ella.
-Creo que… nosotros… hemos perdido, chaton…- dijo Ladybug.
-Fue… un honor haber peleando… junto a ti, bugginette…- dijo Chat Noir.
Ambos chicos se detransformaron, sus kwamis salieron de los Miraculous y flotaron junto a cada uno de ellos. Tikki y Plagg miraron con horror a sus elegidos, Marinette y Adrien, tumbados en un charco al fondo de una escalera medio destruída, golpeados y sangrando, poco a poco perdiendo la consciencia. Ambos kwamis se miraron entre sí, ponderando la decisión que tenían que tomar para mantener a salvo los Miraculous y salvar la vida de sus elegidos.
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Sí, soy un poco cruel, dejé a los pobres de Marinette y Adrien al fondo de una escalera en una explanada destruida. Espero que les esté gustando esta historia. Muchas gracias por sus reviews. Nos leemos pronto.
Abby L.
