Resumen: Ladybug y Chat Noir fueron finalmente derrotados por un akuma enviado por Hawkmoth. Mientras ambos yacían en el suelo y sus transformaciones desaparecían, Tikki y Plagg se miraron entre sí. Ambos sabían lo que tenían que hacer: romper las reglas para proteger los Miraculous, y para salvar las vidas de sus elegidos.

Nota Aclaratoria:

1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía

2) Contiene spoilers de la segunda temporada

LAS REGLAS SON PARA ROMPERSE

CAPÍTULO 10

Casa del maestro Fu

Poco más tarde

Adrien y Marinette seguían en el armario, sin atreverse a moverse y siguiendo estrictamente las órdenes del maestro Fu de descansar y no moverse para que sus pociones surtieran efecto. Tras unos minutos se silencio, el chico fue el primero en hablar, volviendo su cabeza hacia ella.

-Entonces, tú eres Ladybug…- dijo Adrien en voz baja- wow, Marinette es Ladybug-

-Eh… sí…- dijo ella, volviendo su cabeza hacia él. Sintió sus mejillas calientes, y la verdad de lo que acababa de pasar le había caído de golpe- y tú… tú eres Chat Noir-

Adrien rió en voz baja.

-Creo… creo que esto es más fácil para ambos cuando estamos usando las máscaras, ¿no crees?- dijo Adrien, apenado- quiero decir… tenemos un poco más de confianza-

-Oh, sí… ¡definitivamente!- dijo ella, intentando pasarse un mechón de cabello detrás de su oreja, pero sin lograrlo, ya que su mano estaba vendada.

-Permíteme- dijo Adrien, extendiendo su mano sana hacia ella y acomodando el molesto mechón detrás de una de sus orejas, no sin mirar con atención el arete de Marinette y ampliar su sonrisa- listo. Supongo… que podemos hacer un esfuerzo en intentar. En hablar de eso-

Marinette sonrió, y se sonrojó furiosamente al sentir la mano de Adrien sobre la suya.

-No entiendo como no vi… que tú eras Ladybug- dijo Adrien, sus enormes ojos verdes mirándola con intensidad y… ¿cariño?- ahora que lo pienso, es más que evidente. ¡Claro que tú tenías que ser ella! Yo…- sus mejillas se pusieron rojas- esa noche, en el balcón de tu casa, te dije que estaba enamorado de ti sin darme cuenta-

Marinette rió nerviosamente.

-Supongo que por eso sabías que… ese día en la torre Eiffel… el Adrien que tenía Volpina era una ilusión- dijo ella, palmeando su cara con su mano libre- ¿cómo no me di cuenta?-

-Sí, no sabes lo difícil que fue ese día, tuve que transformarme y detransformarme muchas veces- dijo Adrien, y su sonrisa se borró- ese día realmente pensé que sería mejor que ambos conociéramos nuestras identidades. Pero…-

-Pero respetaste mis deseos, y te lo agradezco- dijo Marinette, y se aclaró la garganta- entonces… ahora que sabes que yo soy Ladybug… ¿no estás decepcionado?-

Adrien volvió a sonreír.

-¿Bromeas?- dijo el chico- por supuesto que tenías que ser tú. Marinette es valiente, y fuerte, y hermosa, que es todo lo que amo de Ladybug. No sabía que ambas eran la misma persona…-

Marinette bajó la mirada, un poco decepcionada, y estuvo a punto de volver su cabeza hacia el lado contrario, pero Adrien volvió a extender su mano vendada hacia ella, poniéndola sobre la mejilla de la chica.

-No, no, Marinette- dijo Adrien- me alega que seas tú. Y debo decir que… por un momento creí que estaba enamorado de dos chicas a la vez, sobre todo después del tiempo que pasamos en mi casa-

-¿En serio?- los ojos de ella brillaron.

-En serio- dijo él, acariciando la mejilla de Marinette con su dedo índice- y yo… me pregunto… si tú estás decepcionada de que fuera yo- añadió, levantando sus ojos hacia ella y borrando su sonrisa por un momento.

-No, para nada- dijo Marinette, riendo un poco nerviosamente- al contrario. He estado enamorada de ti desde siempre, deberías ver los recortes en mi habitación y… ejem…- y se cubrió la cara con las manos vendadas- oh, no, esto es una pesadilla-

El chico rió levemente al ver lo incómoda que se ponía Marinette, y pensó en algo para hacerla olvidar su preocupación.

-No le digas a nadie, pero yo tengo figuras de acción de Ladybug y Chat Noir- dijo Adrien en un susurro- aunque Plagg me moleste y me diga que son muñecas-

Marinette lo miró, como si esperara a que dijera que es una broma.

-¿En serio?- dijo ella con una sonrisa.

Adrien asintió, volviendo a reír en voz baja, y atrajo a Marinette hacia sí mismo. La rodeó con sus brazos, a pesar de estar vendados, y la estrechó contra su pecho. La chica hizo una mueca al sentir dolor al moverse, pero toda su molestia se evaporó cuando sintió el corazón de Adrien palpitando con fuerza. La chica hundió su cara en el pecho del chico, aspirando su aroma y cerrando los ojos. Sintió el mentón de Adrien apoyándose sobre su cabeza, y podía jurar que lo había escuchado ronronear de contento.

-Marinette- susurró él.

-¿Mmm?-

-Te quiero, y estoy feliz de que seas tú- dijo Adrien.

-Yo también te quiero, mon chaton- dijo ella a su vez.

Ambos suspiraron al mismo tiempo y cerraron los ojos, disponiéndose a descansar, como les había indicado el maestro Fu. Marinette podía sentir los dedos de Adrien acariciando su cabello mientras ronroneaba en voz baja. La chica sonrió y, tras suspirar otra vez, se quedó profundamente dormida.

x-x-x

Guarida de Hawkmoth

Al amanecer

Volpina se cruzó de brazos, rodó los ojos y balanceó su cadera hacia un lado mientras escuchaba la diatriba de Hawkmoth. Tampoco ella estaba muy contenta con el hecho de que Ladybug y Chat Noir hubieran escapado de su trampa, pero no podía hacer nada por ahora.

-¡Dejaste que los dos escaparan!- terminó su discurso diciendo el villano-¡estuvimos a punto de lograrlo, y Ladybug y Chat Noir se te escaparon entre los dedos!-

-Bah, ¿quieres calmarte, Hawkmoth?- dijo Volpina con una expresión aburrida- recapacita: ambos están heridos en estos momentos. Podemos lanzar otro ataque, y esperar a que vayan a pelear. Estarán debilitados y los tendremos en nuestras manos. O podemos buscar por ellos en los alrededores: debieron haber tomado refugio en algún sitio cerca de Notre Dame-

-¡Eso no sirve de nada!- ladró Hawkmoth- ya pedí a Hibou Noir y Rogercop que me trajeran a todos los chicos que estuvieran en la explanada que usaran aretes o anillos, pero no era ninguno de los dos que trajeron-

Volpina volvió a rodear los ojos.

-Te equivocaste en eso- dijo Volpina- hay una manera mucho más sencilla de hacerlo. Ya sabemos quien es Chat Noir, y encontrar a Ladybug va a ser más sencillo-

-¿Ya lo sabemos?- preguntó Hawkmoth, alzando la ceja derecha.

-¿No lo sabías?- dijo Volpina- esto fue lo que hizo todo este problema en primer lugar. Tenía un video de Chat Noir detransformándose, y alguien lo borró. Y por ello me llamaron mentirosa de nuevo, y…-

-¿Quién es?- la interrumpió Hawkmoth, sin estar interesado en su historia: solo había una cosa que quería saber- ¿quién es Chat Noir?-

-Un chico llamado Adrien Agreste- dijo Volpina- el modelo famoso y único hijo de Gabriel Agreste-

Hawkmoth miró a Volpina boquiabierto, y estando seguro de haber escuchado mal. ¿Su hijo, Chat Noir? ¡Como si eso fuera posible! Su hijo jamás se arriesgaría así. No, Adrien jamás podría ser el superhéroe con el traje negro.

Aunque, ahora que lo pensaba, él mismo había sospechado una vez que Adrien era Chat Noir, ¿no es así? Por eso había akumatizado al Gorila, y lo había enviado a buscarlo. No, él mismo había visto, a través de los ojos de Gorizilla, a Adrien junto a Chat Noir, así que no podía ser. Pero su hijo era astuto, tanto como para escaparse varias veces de su guardaespaldas. ¿Podría ser cierto que Adrien lo había engañado?

-¿Estás segura, Volpina?- dijo Hawkmoth finalmente.

-Claro que estoy segura, lo vi con mis propios ojos- dijo Volpina.

-Entonces… creo que tengo una buena idea para sacarlo de su escondite junto a Ladybug- dijo Hawkmoth- escucha bien, Volpina-

x-x-x

Armario en la guardia de Hawkmoth

Al mismo tiempo

Los dos chicos estaban encerrados en un pequeño armario vacío en la guardia de Hawkmoth junto a la enorme ventana en forma de mariposa, e intentaban encontrar una manera de salir de esa prisión. Luka y Kagami estaban encadenados juntos, la espalda de uno apoyada contra la del otro para total y completo horror de ambos. Claro, con lo mucho que se desagradaban mutuamente, tenían que tener la suerte de ser atrapados juntos.

Hasta ese momento, todos los intentos de los dos de liberarse habían sido en vano.

-¿Estás seguro de que se puede abrir una cadena con una púa de guitarra?- dijo Kagami, rodando los ojos con una expresión fastidiada- eso me parece imposible-

-Te digo que una amiga mía lo logró una vez, cuando mi mamá fue akumatizada- dijo Luka, recordando cuando Marinette había abierto un candado con la púa de guitarra de Jagged Stone.

Kagami gruñó en voz baja mientras que Luka seguía intentando abrir el candado con la púa de guitarra que llevaba en el bolsillo, cuando la chica escuchó voces fuera del armario.

-Shhh… creo que escucho algo- dijo Kagami.

-Falta… poco…- dijo Luka sin escucharla, aún intentando abrir el candado con la púa, intentando deducir como había hecho Marinette para hacerlo.

-Que te calles- gruñó Kagami, codeando sus costillas para que dejara de hacer ruido- creo que Hawkmoth está hablando con alguien-

Luka por fin escuchó a la chica y guardó silencio. Ambos se arrastraron juntos hacia la puerta del pequeño armario y pegaron los oídos, y alcanzaron a escuchar lo que los villanos estaban diciendo, sobre el hecho de que Hakmoth creía que ellos dos eran Ladybug y Chat Noir, que Volpina creía que Adrien Agreste era el héroe de traje negro, y el plan que estaban formulando para hacer que él y Ladybug cayeran en su trampa.

-¿Adrien es Chat Noir?- preguntó Luka, boquiabierto- eso no puede ser cierto, ¿o sí?-

Kagami tampoco lo podía creer, pero recordó lo que había pasado el día anterior en el colegio, en el que Lila había acusado a Adrien de ser Chat Noir. Entonces, ¿no había sido mentira? No, Lila era una mentirosa profesional, no podía ser cierto.

-Shhh…- dijo Kagami.

Ambos siguieron escuchando, y alcanzaron a escuchar la mayor parte del plan de Hawkmoth.

-Tenemos que salir de aquí- dijo Kagami, una vez que Hawkmoth y Volpina terminaron su conversación y salieron de la guarida- no podemos permitir que atrapen a Ladybug y a Chat Noir-

-Por fin estamos de acuerdo en algo- dijo Luka, haciendo girar la púa guitarra sobre el candado, y éste se abrió haciendo un sonido de clic- ¡lo logré!-

Kagami sonrió levemente.

-Ver para creer- dijo la chica- vamos-

Luka le ofreció la mano para ayudarla a levantarse, y Kagami dudó unos segundos, pero la tomó. Abrieron la puerta y se asomaron hacia afuera, y vieron que la ventana estaba cerrada, y no parecía haber otra salida de ese sitio. Los dos chicos salieron del armario y caminaron lentamente por la enorme sala. Luka vio un pequeño botón, y un sonido mecánico se escuchó mientras que la cobertura metálica de la ventana se abría.

-¿Quién anda ahí?- escuchó la voz robótica de Rogercop, haciéndolos dar un respingo de sorpresa.

-Rápido, tenemos que salir de aquí- dijo Kagami, tomando la mano de Luka y corriendo hacia la ventana.

-No podemos salir los dos- dijo Luka, deteniéndose y soltando su mano- tienes que salir tú, y pedir ayuda. Y avisar a Ladybug y Chat Noir-

-Pero…-

-¡No hay tiempo que perder!- dijo Luka, entrelazando sus dedos para hacer con ellos un escalón para ayudar a Kagami a alcanzar la ventana- ¡corre!-

Kagami dudó un segundo. No quería dejar atrás a Luka, pero tenía razón: solo uno podía salir de ahí, y ella tenía mejores posibilidades, por ser más pequeña, delgada y rápida. Puso su pie derecho sobre las manos de Luka, y éste la impulsó con todas sus fuerzas hacia arriba, donde la chica alcanzó fácilmente el hueco en el centro de la mariposa de la ventana con sus manos.

Hibou Noir entró a la sala, y tardaron unos segundos en reaccionar. Kagami usó todas sus fuerzas para trepar hacia la ventana y comenzó a sacar sus piernas por el hueco, cuando el director akumatizado lanzó su boomerang hacia Luka, quien apenas pudo evadir su ataque. Kagami hizo una expresión mortificada, pero sacudió la cabeza y estuvo a punto de lanzarse hacia fuera de la guarida de Hawkmoth, cuando una chica sintió que algo rodeaba su cintura y la tiraba hacia atrás. Gritó al ver que iba a caer al suelo de espaldas, pero Luka corrió hacia ella y la atrapó.

-Kagami, ¿estás bien?- dijo Luka, quitando el gancho y la cuerda de Hibou Noir que estaba enredado alrededor de la cintura de la chica.

Kagami estuvo a punto de asentir, pero sacudió la cabeza.

-Eh… no, creo que estamos en problemas- dijo la chica mientras señalaba a Hibou Noir, caminando hacia ellos con una expresión furiosa.

-Parece que a nuestros invitados no les gustaron sus habitaciones- dijo Hibou Noir, tomando a los chicos de un brazo cada uno y arrastrándolos de regreso al pequeño armario- ya encontraremos otro sitio para ustedes-

Tras atarlos de nuevo, esta vez con cuidado de quitar todo lo que pudieran usar para liberarse, volvió a cerrar la puerta.

-Lo siento- susurró Kagami, cabizbaja- tardé demasiado en salir. Todo esto es mi culpa-

Luka sonrió levemente.

-No te preocupes, ya encontraremos otra manera de salir de aquí y avisar a Ladybug- dijo el chico- ahora, en vez de lamentarte, necesitamos un plan-

Ambos vieron una pequeña luz morada cruzando la puerta, y se sobresaltaron al verla. No, no era una luz, era un pequeño ser. Parecía un muñeco, un pequeño peluche cabezón con alas de mariposa.

-Por favor no intenten escapar de nuevo, chicos- dijo el pequeño ser- mi amo… Hawkmoth, no tendrá piedad si lo hacen. Y yo no quiero verlos lastimados-

-¿Quién eres?- dijo Luka, sorprendido, extendiendo su mano derecha, que estaba más o menos libre. El pequeño kwami se posó en la palma de su mano. Cuando pasó eso, Luka tuvo una extraña sensación, como si su corazón se hubiera saltado un latido.

-Me llamo Nooro- dijo el kwami- soy quien le da los poderes a Hawkmoth-

-¿Puedes ayudarnos a salir de aquí?- dijo el chico, y el kwami sacudió la cabeza.

-Lo siento- dijo Nooro con una mirada triste- no puedo desobedecerlo, pero tampoco quiero verlos lastimados-

Kagami gruñó, pero Luka miró al kwami con un poco de tristeza. Suponía que estar encerrados ahí no era tan malo como tener que obedecer a Hawkmoth, y saber que era la causa de que hiciera tanto mal.

-Gracias, Nooro- dijo Luka- estaremos… en nuestro mejor comportamiento-

Una vez que se quedaron solos, Luka alcanzó uno de sus aretes y comenzó a usarlo para intentar abrir el candado.

x-x-x

Casa del maestro Fu

Esa tarde

El maestro Fu estaba sentado en el suelo, tomando té y escuchando música por la radio, mientras que Wayzz flotaba alrededor de Tikki y Plagg. Los dos kwamis humanizados estaban confundidos y se sentían un poco extraños por su forma. Aún no lograban acostumbrarse, y sabían bien que tenían que seguir así hasta que sus elegidos sanaran y recuperaran sus fuerzas.

-Deberíamos quedarnos de esta forma- dijo Plagg, rascándose una oreja- podemos enrolarnos en el colegio con Adrien y Marinette, es más divertido así-

-Sabes que no podemos, tiene que ser algo momentáneo- dijo Tikki, sacudiendo la cabeza- además, vas a tener que hacer tareas y sacar buenas notas-

-Oh, vamos, Tikki, no seas aguafiestas- dijo Plagg- así podemos estar juntos todo el tiempo. Sabes que no puedes vivir sin mí-

-Yo también te extraño, chaton- dijo la kwami- pero sabes bien que tenemos que tener cuidado. Esto está en contra de las reglas-

-Tikki tiene razón- dijo Wayzz, flotando alrededor de Plagg- corrieron un riesgo enorme al convertirse en humanos-

-No podíamos dejar a nuestros elegidos heridos para que Hawkmoth los atrapara- dijo el kwami negro, cruzándose de brazos y volviendo su cara hacia un lado- y no importa lo que me digan, no me arrepiento de haberlo hecho-

Tikki rió en voz baja. Sabía que Plagg estaba muy encariñado con su elegido, casi tanto como ella con Marinette. No, quizá más. Quizá que habría visto en casa de Adrien que lo había puesto de esa manera.

-Lo sé, pero fue una urgencia, no tenían otra alternativa para salvarlos- dijo Wayzz- no es algo que se tenga que hacer todos los días-

Plagg estuvo a punto de responderle, cuando escuchó que la música se detuvo, para dar paso al sonido de entrada de las noticias.

-Bonsoir, París, aquí Nadja Chamack- dijo la voz de la conocida reportera- interrumpimos este programa para traerles una noticia urgente. El alcalde de París, André Bourgeois, ha sido depuesto por Rogercop, quien fungirá como alcalde de ahora en delante, con el apoyo de Volpina y de Hibou Noir-

-¿Qué?- dijeron los tres kwamis al mismo tiempo.

-Y ahora, unas palabras de nuestro nuevo alcalde, monsieur Rogercop- continuó diciendo Nadja Chamack.

-Buenas tardes, París- dijo la voz electrónica de Rogercop a través del radio- hasta este momento Ladybug y Chat Noir han sido los héroes de París, pero hemos recibido un reporte alarmante. Ambos, en complicidad con el ex alcalde Bourgeios, aprovecharon la distracción de la explosión en la Ile de la Cité, y secuestraron al conocido modelo Adrien Agreste, además de hacer explotar la mansión y herir gravemente a su padre, Gabriel Agreste. A partir de este momento, Ladybug y Chat Noir son los enemigos públicos número uno, y necesitamos que todos los ciudadanos nos apoyen. Habrá una recompensa de un millón de euros para quien nos de información confiable que lleve a la captura de estos dos peligrosos villanos y el rescate del pobre chico-

Tikki gruñó en voz baja. ¿Qué estaba planeando Hawkmoth con eso?

-A partir de hoy, habrá búsquedas diarias en todas las casas para buscar a Adrien Agreste- continuó diciendo Rogercop- quien se niegue a abrir sus puertas para la búsqueda será arrestado inmediatamente. Es urgente detener a Ladybug y Chat Noir, antes de que hagan algo extremo como destruir algún hogar. Que tengan buena noche, París-

-Ya escucharon al alcalde Rogercop- dijo Nadja Chamack- esperemos que el chico Agreste se encuentre a salvo y sea rescatado pronto-

-Esto no es bueno- dijo Tikki sacudiendo la cabeza.

El maestro Fu entrecerró los ojos, pensativo, pero no comentó nada.

-¿No es bueno?¡Tenemos serios problemas!- dijo Wayzz en un tono de alarma, flotando alrededor del maestro Fu y los otros dos kwamis- y serán mil veces peores si el chico llega a escuchar lo que dijeron de su padre. Yo creo que lo mejor será no decirle nada, porque si llega a saber…-

Tikki se quedó callada, y Plagg sacudió la cabeza.

-No pueden ocultárselo- lo interrumpió Plagg, entrecerrando los ojos. No le gustaba que subestimaran a su elegido- Adrien puede ser cabezadura, pero sé que será razonable si le explicamos lo que sucede. Si les ocultamos cosas, no confiarán en. nosotros. Se supone que somos un equipo-

Tikki iba a decir algo, cuando la puerta corrediza del armario se abrió de golpe, y tanto Marinette como Adrien salieron de ahí con una expresión preocupada.

-¿Mi padre está herido?- preguntó Adrien, caminando débilmente hacia ellos aún deteniéndose su costado derecho.

-No, creo que escuchaste mal, yo no…- comenzó a decir Wayzz.

-¡No me mientan!- dijo Adrien en voz alta mientras cruzaba la habitación hacia la puerta. Marinette no dijo nada, solo lo miraba con una expresión preocupada- yo sé que escuché. ¡Mi padre está en peligro! Tengo que ir a ver que esté bien, y…-

Marinette no lo culpaba. Ella misma haría lo mismo si se tratara de uno de sus padres. Adrien alcanzó la puerta e iba a girar el pomo, cuando Plagg le puso una mano en el hombro.

-Espera, chico- dijo el kwami- no estamos seguros de que lo que reportaron sea cierto. Puede ser una mentira, igual que el hecho de que fuiste secuestrado. Recuerda que Volpina sabe que tú eres Chat Noir, y seguramente ya se lo dijo a Hawkmoth a estas alturas. Lo más probable es que todo esto sea una trampa-

Adrien se detuvo y se volvió hacia él. No estaba acostumbrado a ver a Plagg así, tan grande, tan humano, y tan comprensivo.

-Entonces, ¿estás seguro de que mi padre está a salvo?- preguntó el chico con enormes ojos.

-No estamos seguros- dijo Plagg- puede ser que sí, puede que no. Pero tú no puedes ir. Tu cuerpo aún no se ha recuperado de las heridas, eso es lo que Hawkmoth quiere, que los dos lo enfrenten sin estar completamente recuperado-

-Creo… creo que Plagg tiene razón, Adrien- dijo Marinette tímidamente- sé cómo te sientes. Yo me sentiría igual si fuera alguno de mis padres. Pero no creo que sea buena idea salir a averiguarlo, no aún-

Adrien gruñó en voz alta. Estaba muy preocupado por su padre pero no tenía otra opción. Sabía que su kwami tenía toda la razón.

-No te preocupes, chico, descubriremos la verdad- dijo Plagg, alejándolo de la puerta y conduciéndolo lentamente a la mesa.

-Siéntense a comer- dijo el maestro Fu, hablando finalmente- necesitarán comer para tomar la poción que les voy a dar esta noche. Los hará dormir profundamente, y mañana estarán como nuevos, y podrán volver a pelear contra Hawkmoth y arreglar las cosas-

Adrien miró a Marinette, y ésta sonrió le sonrió levemente, tomándolo de la mano y ayudándolo a sentarse en el suelo.

-Si tenemos suerte, Volpina no vendrá aquí está noche y todo estará bien- continuó el maestro Fu, tomando un pequeño vial y vaciando el contenido entre los vasos de Marinette y Adrien. Había en la mesa un enorme plato de Camembert, pero Plagg no parecía muy interesado en él, y otro plato lleno de galletas con chispas de chocolate.

-¿Sabe feo?- preguntó Marinette, mirando dudosa la poción.

-No tiene sabor- dijo el maestro Fu- no notarás la diferencia-

Todos se reunieron a cenar, pero mientras lo hacían, Adrien evitó beber la poción que tenía en su vaso. En un momento de distracción, el chico cambió su vaso con el de Plagg. El kwami lo bebió todo sin darse cuenta.

Al terminar la cena, Marinette ya había comenzado a bostezar, y Adrien la imitó, para que no sospecharan nada. Tikki y Plagg los acompañaron al pequeño armario, y los hicieron volver a tumbarse en el futón, cerrando la puerta y dejándolos en completa oscuridad.

Adrien suspiró. Tenía que esperar un par de horas, hasta que todos estuvieran dormidos, para poder salir sin ser visto por el maestro Fu o los kwamis. Mientras pensaba en todo esto, sintió que Marinette tomaba su mano.

-Tranquilo, Adrien, estoy segura de que tu padre estará bien- dijo la chica- sé que yo estaría igual si sospechara que mi padre estuviera en peligro-

Adrien sonrió levemente.

-Lo sé, muchas gracias, bugginette- dijo el chico.

Adrien extendió los brazos, y volvió a rodear a Marinette. La chica era la persona a quien más amaba, y se sentía mal por haberla engañado también, al menos indirectamente, para poder verificar que su padre estuviera a salvo.

-¿Marinette?- dijo en voz baja.

-¿Mmm?- le respondió ella, muy somnolienta ya.

-Te amo- dijo en un susurro, presionando sus labios contra la frente de la chica- no te imaginas lo mucho que te amo, ma lady… Marinette-

Marinette ya no le respondió, pues ya se había quedado dormida. Adrien sonrió levemente mientras se llevaba la mano al costado, y esperaba pacientemente a que las voces fuera del pequeño armario se apagaran, para poder escapar. Sonrió levemente.

Le extrañaba que Plagg no se hubiera imaginado lo que iba a hacer, pues ya debería saber que era experto en escapes después del tiempo que había vivido con él. Sacudió la cabeza. Solo verificaría que su padre estuviera a salvo y regresaría a terminar su tratamiento.

x-x-x

Rue de Lobau, detrás del Hôtel de Ville

Al caer la noche

-Nath, ¿estás seguro de que quieres hacer esto?- dijo Théo Barbot mientras miraba la parte externa del hotel de Ville, la alcaldía de París. El pelirrojo asintió con seguridad. A pesar de ser un chico tímido, había logrado conseguir varios aliados para esa misión: Sabrina, Nino, Alya, Kim y su maestro Théo Barbot.

-Théo tiene un punto, Chloé es un dolor de cabeza- dijo Alya, y Nino asintió.

-Chloé puede haber sido muy fastidiosa, pero ha cambiado- dijo Sabrina- además, no podemos dejarla sola-

-Ladybug y Chat siempre la han rescatado cuando se mete en problemas- dijo Kim- además, esta vez ella no tuvo la culpa de nada-

-Shhh…- les dijo Nathaniel, sobre todo porque Kim ya había alzado mucho la voz- guarden silencio, ya casi llegamos-

Los chicos burlaron la seguridad alrededor del Hôtel de Ville, y lograron escabullirse a la parte trasera del edifico, hasta que llegaron a una ventana en la segunda planta, y se detuvieron.

-Aquí es- dijo Sabrina, revisando el GPS en su celular que estaba conectado con el de su mejor amiga- Chloé está aquí, en esa ventana. O al menos su teléfono celular-

-Tenemos que intentarlo- dijo Nino.

-¿Y cómo planean hacer esto?- dijo Alya- está muy alto, y no podemos escabullir una escalera-

-Traemos algunos materiales, Alya- dijo Nathaniel, señalando lo que tenía Théo: una cuerda en su hombro, unas enormes pinzas para romper metal, y algunas agujas para abrir candados.

-Sí, pero nada de eso nos hará llegar hasta la ventana- dijo la chica.

-Haremos lo mismo que hicieron los caballeros de Le Chavalier Noir cuando atacaron el edificio- dijo Nathaniel.

-Nath tiene razón, ellos se subieron a los hombros del otro y llegaron hasta la parte más alta del edificio- dijo Kim- llegar al segundo piso va a ser un juego de niños-

Alya puso los ojos en blanco. Jamás se lo había imaginado, pero los chicos parecían estar mucho más organizados de lo que pensaba.

-¿Están listos?- dijo Théo- si encontramos a Chloé, Kim, Nath y Sabrina vendrán conmigo en el auto, y seremos la distracción. Alya y Nino se irán con Chloé se irán a la torre de Saint Jacques y se esconderán ahí. Una vez que perdamos a la policía, iremos por ustedes-

-¿Porqué nosotros con Chloé?- dijo Alya, a quien no le gustaba la idea.

-Porque ustedes son las personas menos probables de acompañar a Chloé- dijo Kim, como si fuera la cosa más natural del mundo. Alya gruñó, pero Nino le sonrió, y finalmente la chica castaña asintió.

-Bueno, hagámoslo antes de que cambie de opinión- dijo Alya.

Théo puso sus cosas en el suelo y apoyó las manos contra la pared, justo bajo la ventana que iban a intentar alcanzar. Después de ello, Kim trepó para poner sus pies sobre sus hombros. Y finalmente Nathaniel, quien era el más delgado de todos, trepó con todo y soga, sobre los hombros de Kim y alcanzó a llegar a la ventana. La abrió de un empujón y con un poco de esfuerzo entró por la ventana.

Nathaniel cruzó la habitación, la cual estaba vacía, excepto por una silla a la mitad de la pieza, sobre la cual estaba Chloé. La chica rubia estaba cabizbaja, con gruesas cadenas que ataban sus muñecas a los descansabrazos, y otras mantenían sus piernas junto a las patas del la silla.

El pelirrojo se acercó lentamente a la chica, y le puso una mano en el hombro para llamar su atención, intentando no asustarla. Chloé se sobresaltó, y Nathaniel no tuvo más remedio que cubrir su boca para evitar que gritara.

-Shhhh…- dijo Nathaniel en voz baja- tranquila, hemos venido a sacarte de aquí. Trata de no hacer ningún ruido-

Chloé asintió mientras que el chico la soltaba.

-Espera un segundo- dijo el pelirrojo, corriendo a la ventana para pedir a Kim las pinzas. Una vez que las tuvo en su mano, el chico rompió las cadenas y liberó a Chloé- listo-

-Gracias, Nath, muchas gracias- dijo ella, mientras que el pelirrojo ponía la silla contra la puerta para bloquearla.

-No lo menciones- dijo Nathaniel- vamos, no podemos ayudar a tu papá, pero al menos podemos ayudarte a ti…-

El pelirrojo ató la soga al alfeizar de la ventana, y la dejó caer hacia abajo. Chloé se acercó a la ventana cuando alguien intentó abrir la puerta, pero la silla que Nath había puesto lo impidió.

-¡Hey!¿Qué sucede ahí dentro?- escuchó una voz masculina golpeando la puerta. Ambos chicos palidecieron.

-Vamos, Chloé, apresúrate- dijo Nath.

Chloé tomó la cuerda y la usó para bajar al suelo, donde Kim y Sabrina la abrazaron. Nath pasó los pies hacia fuera de la ventana y se dispuso a saltar cuando Rogercop lo atrapó del cuello y tiró de él.

-Argg…-

-¡Nath!- gritó Chloé.

-Arggg… ¡corran!- gritó el pelirrojo, mientras sacaba su lápiz y lo encajaba en un área descubierta del uniforme del policía akumatizado. Rogercop soltó a Nathaniel de inmediato, y el chico no perdió tiempo en saltar por la ventana y correr tras Théo y los otros. Chloé siguió a Alya y a Nino hacia el parque cercano, donde estaba la torre de Saint Jacques.

-ATENCION A TODAS LAS UNIDADES- escucharon la voz de Rogercop- LOS ALIADOS DE LADYBUG Y CHAT NOIR ACABAN DE ATACAR L'HÔTEL DE VILLE. ¡ATRAPENLOS!-

Alya miró hacia atrás, y vio que el auto de Théo se alejó a toda velocidad de donde estaban, mientras que ella y Nino corrían junto con Chloé hacia el parque. El plan funcionó, y los policías siguieron el auto de Théo y los dejaron solos.

Chloé miró hacia atrás con preocupación.

-No te detengas, Chloé- dijo Nino- los otros son la distracción, para mantenerte a salvo-

La chica rubia sonrió levemente, agradecida con sus amigos, pero hablaron demasiado pronto. Rogercop se plantó frente a ellos y los amenazó con sus puños.

-Deténganse los tres- dijo Rogercop- quedan arrestados por asistir en el escape de un criminal-

Chloé entrecerró los ojos mientras que Nino se interponía entre el policía akumatizado y las dos chicas. Alya se mordió el labio. ¡Si tan solo se hubiera quedado con el Miraculous del zorro! Podría ayudar a sus amigos así, pero Ladybug siempre se lo había pedido de regreso. ¿Qué iba a hacer?

-Espera, Rogercop- dijo Chloé, interrumpiendo los pensamientos de Alya- yo soy a quien buscas. Ellos no tienen nada que ver conmigo…-

-Buen intento, Chloé Bourgeois- dijo Rogerop con su voz mecánica- tú y tus cómplices irán a prisión inmediatamente-

Pero antes de que Rogercop le disparara, alguien le dio un fuerte golpe en la cabeza al policía robot, y luego de una patada lo mandó a volar a varias cuadras de distancia. Sorprendidos, los tres chicos se volvieron a la persona que los había salvado. Por un segundo pensaron que era Ladybug, pero pronto se dieron cuenta de que no parecía ser así. Era una chica con un vestido rojo con motas negras, y largos cabellos color rojo brillante. No, no podía ser Ladybug. ¿Pero quién era?

-No hay tiempo para preguntas- dijo la mujer recién llegada- yo… trabajo con Ladybug. Síganme, por favor-

-¿Cómo podemos confiar en ti?- preguntó Alya.

-Alya Césaire- dijo la mujer, que no era otra sino Tikki- tú eres la que menos deberías dudar de mí. Yo soy para Ladybug lo que Trixx es para ti-

Alya abrió los ojos desmesuradamente al escuchar el nombre de su kwami. Esa chica que tenía enfrente era el kwami de Ladybug. Aunque solo lo había visto un par de veces, la chica castaña recordaba muy bien a Trixx. Podía confiar en ella.

-Vamos, démonos prisa- dijo Alya a los otros dos- ella tiene razón, podemos confiar en ella-

Chloé y Nino se encogieron de hombros, y se echaron a correr, alejándose del sitio donde Rogercop los había acorralado.

x-x-x

CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! Ufff… vaya que me quedó largo este capítulo. Todos en París están alarmados por lo que pasó, y la mayoría de los compañeros de Adrien y Marinette quieren ayudar. Muchas gracias por sus reviews. Nos leemos pronto.

Abby L.