Resumen: Ladybug y Chat Noir fueron finalmente derrotados por un akuma enviado por Hawkmoth. Mientras ambos yacían en el suelo y sus transformaciones desaparecían, Tikki y Plagg se miraron entre sí. Ambos sabían lo que tenían que hacer: romper las reglas para proteger los Miraculous, y para salvar las vidas de sus elegidos.

Nota Aclaratoria:

1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía

2) Contiene spoilers de la segunda temporada

LAS REGLAS SON PARA ROMPERSE

CAPÍTULO 11

Casa del maestro Fu

Al mismo tiempo

Una vez que oscureció, Adrien se levantó con cuidado de no hacer ruido, y se dispuso a escapar de la casa del maestro Fu. Antes de levantarse se quitó su camisa blanca, y tras extenderla, la puso sobre Marinette. Le dolía dejarla sola, sobre todo ahora que la había encontrado por fin, pero tenía que encontrar a su padre y asegurarse de que estuviera bien.

Adrien se acercó a Marinette y la besó en la frente. La chica ni siquiera se inmutó.

"No bromeaban con la poción para dormir", pensó Adrien mientras que se levantaba.

El chico hizo una mueca mientras que se tocaba el costado. Le dolía, pero ya regresaría con el maestro Fu a terminar de curarse cuando por fin se asegurara de que su padre estaba a salvo en su casa.

El chico salió con cuidado del pequeño armario y cerró la puerta tras de sí. Caminó hacia la salida, y casi muere del susto al ver que Plagg estaba sentado en la entrada. Por un momento pensó que había sido descubierto, pero el pobre kwami se había tomado su poción, y estaba profundamente dormido mientras apoyaba la espalda en la pared.

-Lo siento mucho, Plagg- dijo Adrien en voz baja mientras abría la puerta- tengo que asegurarme que mi padre esté bien. Sé que él haría lo mismo por mí-

Sin esperar más, Adrien salió de la casa del maestro Fu y se dirigió corriendo a la suya tan rápido como podía, ignorando el dolor que sentía en todo su cuerpo.

x-x-x

Taller de Théo Barbot

Poco después

Théo había logrado perder a los policías en su auto, y finalmente había llegado con los chicos a su taller para descansar después de dejar el auto a algunas calles. Kim, Sabrina y Nathaniel se dejaron caer al suelo, agotados por las emociones del día, y aunque estaban un poco preocupados por Chloé y los otros dos, cuando escucharon por el radio que Rogercop los estaba buscando supieron que no habían caído nuevamente en manos de los enemigos y que seguramente estaban a salvo.

-Estoy aliviada de que todo saliera bien- dijo Sabrina- y que por fin Chloé esté a salvo-

-Yo también- dijo Nathaniel- ahora, solo esperemos que ella y los otros estén a salvo. Y por lo que escuchamos en la radio, parece ser que así es-

-Menos mal- dijo Théo, caminando hacia la cocineta y poniendo a calentar un poco de agua para hacer té, pensando que los chicos lo iban a necesitar después de lo que había sucedido. Sonrió levemente al recordar que él era el chico mayor ahí, y que se había adjudicado la responsabilidad de cuidarlos.

x-x-x

Casa del maestro Fu

Mitad de la noche

Alya y los otros siguieron a Tikki por un camino discreto hacia la casa del maestro Fu. La kwami no les había explicado nada en todo el camino, y las únicas dos ocasiones en las que había hablado había sido para decirles que bajaran la voz cuando Nino y Chloé insistían en preguntar quien era Trixx.

Pronto llegaron a casa del guardián, y Tikki hizo que todos pasaran al interior, para cerrar la puerta tras ella.

-¿Ahora sí nos vas a explicar que fue lo que pasó?- preguntó Chloé. Su paciencia estaba en un nivel muy bajo, después de pasar el último día encerrada, rescatada por sus amigos, perseguida y ahora en un sitio extraño.

Tikki les mostró un sitio donde sentarse, y los tres chicos obedecieron. Pronto, el maestro Fu salió de su habitación y se sentó junto a ellos.

-Muchas gracias por venir. Alya, Nino, Chloé- dijo el maestro Fu, juntando sus manos e inclinando su cabeza- le pedí a Tikki que fuera por ustedes porque necesitamos su ayuda para mantener París a salvo-

-¿Porqué nosotros?- preguntó Alya, mirando a su alrededor como si estuviera buscando a alguien- ¿dónde está Ladybug?-

El maestro Fu sacudió la cabeza.

-Ladybug y Chat Noir fueron seriamente heridos en la última pelea- dijo el maestro Fu- aún se están recuperando de sus heridas, y me temo que no podrán hacer nada hasta la mañana. Y mientras tanto…-

Pero pronto se vio interrumpido por Tikki, quien regresó a la entrada.

-¡Maestro Fu!¡Malas noticias!- dijo Tikki, su expresión pálida y preocupada- el chico desapareció, y no puedo despertar a Plagg-

El anciano entrecerró los ojos, pensativo, intentando entender que era lo que había pasado.

-Eso significa que, cuando estábamos cenando, el chico cambió los vasos… le dio la poción a Plagg, y se escapó- dijo el maestro Fu tras unos minutos de reflexión- sal a buscarlo, Tikki, esperemos que no sea demasiado tarde-

Tikki asintió, y salió rápidamente de ese sitio. Los tres chicos miraron sorprendidos y sin entender lo que estaba pasando. El maestro Fu suspiró en voz alta.

-Creí que teníamos más tiempo para explicarles- dijo el maestro Fu- en resumen. Chat Noir se escapó, aún estando herido, y estamos seguros que va directo a una trampa. Ladybug está bajo los efectos de una fuerte poción para dormir mientras se recupera de sus propias heridas. Por eso París necesita que ustedes tres se conviertan también en superhéroes-

x-x-x

Mansión Agreste

Al mismo tiempo

Adrien entró a su casa por la ventana de su habitación con cuidado de no hacer ruido. Además de estar completamente vacía, no parecía nada fuera de lo normal. Incluso parecía que habían pasado la aspiradora esa mañana. Su cama estaba deshecha, tal y como la había dejado la noche que había salido tras Ladybug a pelear contra Volpina.

El chico salió de la habitación hacia la parte alta de la escalera, caminando con el cuerpo doblado hacia su lado derecho, en una posición para intentar atenuar el dolor. Miró a su alrededor, pero no vio a nadie.

-¿Nathalie?- dijo en voz baja- ¿padre?¿hay alguien aquí?-

El sonido de la puerta abriéndose hizo que el chico diera un respingo de sorpresa. Vio que Nathalie, la asistente de su padre, salió de la oficina y palideció al verlo.

-¿Adrien?- dijo la mujer con una expresión preocupada- ¿qué pasó contigo?¿qué estás haciendo aquí?-

-Yo…- dijo Adrien, sorprendido y extrañado que Nathalie haya hecho esa pregunta. Se habría esperado que preguntara donde había estado, no eso. La mujer subió rápidamente las escaleras hacia él, y lo tomó de la muñeca- ¿Nathalie?¿qué pasa?-

-Apúrate, no tenemos mucho tiempo- dijo Nathalie, tirando de su brazo para hacerlo bajar las escaleras hacia el recibidor de la mansión- escuché que Hawkmoth tiene a tu padre porque sospecha que tú eres Chat Noir-

Adrien palideció. ¿Su padre estaba en peligro por su culpa? ¡No podía seguir escondiéndose, tenía que encontrarlo! Siguió a Nathalie hacia la puerta de la oficina de su padre, pero tan pronto como la cruzó, sintió que alguien lo atacó por la espalda, tomándolo por la cintura. Tenía aún la herida abierta en el costado, y el chico no pudo evitar gritar de dolor.

-Arggg… suéltame- dijo Adrien, mirando de reojo hacia atrás, y dándose cuenta de que era su guardaespaldas, el Gorila- ¡suéltame! ¡Me lastimas!-

El Gorila lo ignoró mientras lo arrastraba hasta el punto justo frente a la pintura de su madre. Nathalie se volvió hacia él, y no parecía hacer nada para que el guardaespaldas lo dejara.

-¡Nathalie!- dijo el chico, pataleando e intentado soltarse, sin entender nada de lo que estaba pasando- ¿qué significa esto?-

-Lo lamento mucho- dijo Nathalie con un tono neutral, mirándolo con una expresión fría tras los cristales de sus gafas- tú mismo provocaste esto… Chat Noir-

Adrien abrió los ojos desmesuradamente mientras Nathalie le daba la espalda para oprimir 4 puntos en el retrato de Emilie Agreste. Se escuchó un ruido mecánico, y en el suelo se abrió una escotilla. Adrien supo que iba a pasar un segundo demasiado tarde.

-¡No!- gritó el chico cuando el Gorila lo soltó, y cayó al suelo en el hueco en el suelo.

Adrien cayó por un sistema de túneles hasta detenerse en un extraño sótano con un techo en forma de una cúpula metálica. Había una enorme ventana redonda frente a él, que si bien estaba cerrada, el chico podía ver que el centro de la misma tenía forma de mariposa. ¿Qué hacía eso en el sótano de su casa? ¿Era esa la guarida de Hawkmoth? Y si era así… ¿cómo podía…?

-¡Adrien!- escuchó una voz femenina en el fondo de ese sitio. Miró a su alrededor. Estaba completamente solo.

-¿Hola?- dijo el chico- ¿hay alguien ahí?-

-¡Adrien!- escuchó un par de voces llamarlo desde el fondo de la guarida de Hawkmoth. Adrien se apresuró al sitio de donde provenían las voces y vio que en el fondo, encadenados a la pared, estaban Luka y Kagami.

-Kagami, Luka, ¿qué está. Pasando aquí?- dijo el chico.

-Adrien, tienes que irte de aquí- dijo Kagami con un tono de urgencia en su voz- hay un mecanismo en aquel lado del sótano que abre el mecanismo de la ventana. Tienes que accionarlo y salir de aquí lo más pronto posible-

El chico rubio asintió, pero en vez de ello se inclinó hacia los dos chicos e intentó abrir las cadenas. Luka sacudió la cabeza con la misma expresión urgente de la chica.

-Kagami tiene razón, tienes que apresurarte y salir de aquí- dijo el chico mayor- no sé porqué, pero Hawkmoth cree que tú eres Chat Noir. Tienes que ponerte a salvo antes de…-

Luka se interrumpió al escuchar el mecanismo electrónico activándose.

-¡Corre, Adrien!- gritaron Luka y Kagami al mismo tiempo. Adrien dudó por unos segundos al no querer dejar a sus amigos ahí, pero decidió hacer lo que ambos le decían. Ya volvería con ayuda de Ladybug por ellos dos. Activó el mecanismo de la ventana, pero ni siquiera alcanzó a saltar hacia la abertura, pues Kagami le gritó "¡cuidado!", y el chico sintió un agudo dolor en la parte trasera de la cabeza que lo hizo caer al suelo, aturdido.

-Ouch, ¿qué…?- dijo el chico, intentando levantarse y volviendo su vista detrás de él. No podía creerlo. Ahí estaba, en persona, la persona que tantos problemas había causado en París, el mismísimo Hawkmoth.

-Mira nada más lo que tenemos aquí- dijo Hawkmoth con una voz un poco conocida para el chico- ¿quien iba a pensar que tú, de todos los chicos de París, serías el elegido para portar el Miraculous de Chat Noir?- se echó a reír- ¡y pensar que todos estos años tuve tu Miraculous al alcance de mi mano, sin saberlo!-

Adrien aún estaba aturdido y sabía a que se refería el villano. Vio que no estaba solo. Hibou Noir y Volpina estaban con él. Adrien tembló. Pues claro, Lila debió haberle dicho a Hawkmoth que él era Chat Noir. Y ahora no solo él estaba en problemas, sino también sus dos amigos.

-¿Qué?¿No lo niegas?- dijo Hawkmoth, tomándolo de la playera negra para hacerlo levantarse.

-Yo… no soy…- dijo Adrien, quien aún estaba aturdido- no sé de que…-

Hawkmoth se echó a reír otra vez, mientras que Luka y Kagami se miraban entre sí. ¿Qué le pasaba a Adrien? Entonces, ¿era cierto lo que Lila había dicho?¿Adrien era Chat Noir? ¿Y qué iba a hacer ahora?

-Luka…- susurró Kagami- ¿cómo vas con eso?-

-Ya abrí la cadena- dijo el chico, igual susurrando- Kagami, si es cierto que Adrien es Chat Noir, tenemos que ayudarlo a escapar de aquí-

-En eso estoy de acuerdo- dijo la chica, entrecerrando los ojos- hay una barra de metal ahí… pásamela-

-Yo puedo pelear también, ¿sabes?- dijo Luka, entrecerrando los ojos, un poco ofendido de que la chica sugiriera que ella podía pelear y él no.

Kagami rodó los ojos y tomó la barra de metal. Luka gruñó y tomó las cadenas, pensando en usarlas para pelear. Ambos vieron que Hawkmoth estaba concentrado en Adrien, ignorándolos a ambos, y el villano levantó su bastón para golpear de nuevo al chico rubio.

-Ahora- dijo Kagami.

Ambos chicos se levantaron y se lanzaron a atacar a Hawkmoth, Luka golpeándolo con las cadenas por la espalda y Kagami deteniendo su bastón con la barra de metal.

-No te atrevas a tocarlo, monstruo- siseó Kagami.

Hawkmoth se quitó encima a los dos con un par de simples movimientos de su bastón, haciéndolos caer al suelo unos metros atrás, a los pies de Hibou Noir. Cuando ambos se dispusieron a levantarse, el cable y el gancho del director akumatizado los atrapó a ambos juntos.

-¡No!- gritaron ambos, intentando soltarse.

-Fuera de aquí, par de basuras- dijo el villano- Hibou Noir, llévatelos de aquí. Ya sabes que debes hacer con ellos-

Hibou Noir tiró de ellos y los sacó del sótano, ignorando los gritos y esfuerzos de ambos chicos de soltarse y ayudar a Adrien. Una vez que se quedó solo con el chico, Hawkmoth tomó su mano y examinó su anillo blanco alrededor del dedo anular de su mano derecha.

-¿Qué piensas, Nooro?- dijo el villano en voz alta.

"Ese definitivamente es el Miraculous de Chat Noir", dijo Nooro "pero algo raro le sucede. No siento la presencia de Plagg unida al anillo"

Hawkmoth se volvió al chico.

-¿Dónde está tu kwami?- dijo el hombre.

-No… no sé de qué estás hablando- dijo Adrien- me estás confundiendo…-

-Oh, ya basta de mentir, Adrien- dijo Hawkmoth, tomándolo del cuello y empujándolo contra la pared- ¿dónde está tu kwami?-

El chico rubio lo miró con una expresión desafiante.

-No voy a responder ninguna pregunta de un villano como tú- siseó Adrien, con la misma fiereza que solía tener Chat Noir, con lo que a Hawkmoth no le quedó la menor duda de que estaba ante el mismísimo héroe, incluso si Nooro no le hubiera confirmado que tenía el Miraculous que deseaba- además… ¿dónde tienes a mi padre?¿qué le hiciste?-

El villano tomó las cadenas que Luka había usado para atacarlo y las puso alrededor de los brazos y piernas del chico, y éstas hacia una de las columnas metálicas junto a la pared. El chico no opuso mucha resistencia: aún su cuerpo le dolía mucho por sus heridas durante el ataque de Volpina, los forcejeos para librarse del Gorila y los golpes que acababa de recibir. Una vez que se aseguró de que estaba inmóvil, miró fijamente a Adrien.

-Detransformación- dijo Hawkmoth.

Adrien no podía creer lo que veían sus ojos. El villano se detransformó frente a sus ojos, y en su sitio quedó la figura severa de Gabriel Agreste. El chico sintió un feo vuelto.

-¿Père?-

Como respuesta, Gabriel Agreste se echó a reír.

x-x-x

Casa del maestro Fu

Poco después

Tikki regresó después de poco tiempo, sacudiendo la cabeza decepcionada porque no había logrado alcanzar a Adrien, y fue a intentar despertar a Plagg. Mientras tanto, el maestro Fu les explicó lo que había pasado, sin mencionar quienes eran Ladybug y Chat Noir, cómo los kwamis se habían vuelto humanos para salvar a sus elegidos, y como había tres personas akumatizadas ayudando a Hawkmoth.

Los tres estaban fascinados con la explicación.

-Tikki salió a buscar información- dijo el maestro Fu- parece que no solo tiene a tres personas akumatizadas al mismo tiempo, sino que también capturó a un par de chicos, creyendo que serían Ladybug y Chat Noir, pero se equivocó, y los mantiene con él-

-¿Además de mi papá?- dijo Chloé, visiblemente indignada- ¡no podemos dejar las cosas así!-

Alya sonrió levemente. Era una grata sorpresa que Chloé llevara ya bastante tiempo preocupándose por los demás. Nino asintió también, de acuerdo con la chica.

Tikki logró despertar por fin a Plagg, quien aún estaba somnoliento por los efectos de la poción, y no podía creer lo que Adrien había hecho, cambiando los vasos, engañándolos así, y escapando a pesar de que le dijeron que no podía ser peligroso.

-Ese niño nos va a matar a todos- dijo Plagg reprimiendo un bostezo mientras se frotaba la frente.

-Y eso no es lo único que sucedió- dijo Tikki con una expresión preocupada y señalando la televisión- acaban de anunciar que Rogercop va a hacer una declaración. No creo que sean buenas noticias-

El maestro Fu asintió y encendió el televisor, donde aparecía el policía akumatizado, siento entrevistado por Nadja Chamack. La reportera se notaba visiblemente incómoda por la situación, pues la mano con la que detenía el micrófono estaba temblando.

-Buenas noches, pueblo de París- dijo la voz mecánica de Rogercop- esta tarde fuimos víctimas de un brutal ataque en L'Hôtel de Ville. Por fortuna, capturamos a los responsables, que trabajan para los fugitivos Ladybug y Chat Noir. Sus nombres son Kagami Tsurugi y Luka Couffaine. Como castigo por sus crímenes, ambos serán lanzados desde la cima de la torre Eiffel dentro de exactamente una hora, a menos de que Ladybug y Chat Noir se presenten en ese sitio y entreguen sus Miraculous-

Los tres chicos, junto con Fu y los dos kwamis, miraron sorprendidos el televisor.

-Tenemos que hacer algo- dijo Chloé, cruzando los brazos- Kagami es nuestra compañera… y el hermano de Juleka… no podemos dejar las cosas así-

-Yo pienso igual que tú, pero no hay nada que podamos hacer nosotros solos contra un akuma- dijo Nino, empuñando sus manos y mirándolas tristemente- necesitamos a Ladybug y a Chat Noir-

Alya recordó tristemente de nuevo cuando ella tuvo un Miraculous y podía pelear contra los akumas, pero había tenido que regresarlo a Ladybug. El maestro Fu, por su parte, sonrió y asintió, a pesar de que Tikki aún miraba a Chloé con algo de desconfianza.

-Creo que es hora de que ustedes también reciban su…- dijo el maestro Fu.

Durante toda esa conversación, Plagg había mantenido los ojos cerrados, intentando encontrar a Adrien por medio de su conexión con el Miraculous, y parecía no haber tenido éxito hasta ese momento. De pronto, el kwami abrió los ojos de golpe, todo rastro de somnolencia había desaparecido por completo de sus facciones. En vez de ello, una expresión de sorpresa se formó en su rostro.

-Oh, no…- dijo Plagg, interrumpiendo al maestro Fu antes de que terminara su frase mientras que se volvía a su compañera- Tikki, mi chico está en poder de Hawkmoth-

x-x-x

Guarida de Hawkmoth

Poco después

Adrien estaba boquiabierto, con una expresión de incredulidad y desesperación en partes iguales. Si había algo peor que haber sido capturado por Hawkmoth y que éste supiera su identidad, había sido descubrir que su propio padre era el villano de París contra el que había estado peleando todo este tiempo.

-¿Père…?- apenas pudo pronunciar la palabra.

Gabriel Agreste miró a su hijo con desdén.

-¿Cuánto tiempo creías que podías ocultar esto de mí?- siseó el hombre- ¿desapareciendo cuando hay akumas?¿hablándole a tu mochila?-

Pasada la sorpresa inicial, Adrien parpadeó, sintiendo la boca seca y una horrible sensación en el estómago.

-Père, yo no…-

-¡Todo este tiempo he intentando mantenerte a salvo!- lo interrumpió el hombre con un tono agresivo- pero tú, mi propio hijo, has estado trabajando contra mí-

El chico sintió como todo su cuerpo comenzaba a temblar involuntariamente. Sorpresa, coraje, decepción, miedo… todos esos sentimientos llegaron a él de golpe. Por primera vez en su vida tenía miedo no solo porque su padre fuera a regañarlo o castigarlo… ¿qué iba a hacer con él?¿con Ladybug?

-Qué decepcionante- continuó Gabriel Agreste, haciendo que Adrien temblara un poco más violentamente- ¿qué estabas tratando de hacer con todo esto? Podías haberte lastimado-

El hombre no esperó respuesta del chico, sino que tomó bruscamente la mano derecha de Adrien y le arrancó el anillo blanco de su dedo con poco cuidado. Adrien dejó escapar un gemido de dolor, pero al caer en cuenta de que su padre le había arrebatado su Miraculous. ¡No, Hawkmoth tenía su Miraculous!

-¡No!- gritó Adrien al ver que Gabriel tenía su anillo. El chico trató de extender su mano para recuperarlo, pero estaba encadenado a la pared y no pudo hacerlo.

Gabriel Agreste lo ignoró, concentrando su atención en el anillo blanco que tenía en su mano. Sí, ahora entendía bien porqué no lo había notado antes, el anillo no se parecía nada al de Chat Noir cuando estaba transformado. Levantó los ojos y vio que su hijo estaba luchando contra las cadenas. Entrecerró los ojos.

-Esto no puede seguir así- dijo Gabriel Agreste- tendré que confiscar esto-

-Père, por favor- dijo Adrien- ¡lo que estás haciendo no está bien! Creando supervillanos, estás lastimando a muchas personas, y todo por…-

¡PLAFF!

Adrien no supo exactamente que fue lo que sucedió, porque todo fue tan rápido. Su padre levantó la mano y acto seguido sintió un fuerte dolor en la mejilla derecha. Había recibido un golpe con el dorso de la mano de Gabriel, que lo aturdió e incluso lo hizo caer al suelo de rodillas por el impulso. Adrien abrió los ojos desmesuradamente, sin poder creer que su padre lo hubiera golpeado así.

-¡Calla, estúpido!- dijo Gabriel Agreste en voz alta, ante la mirada incrédula de su hijo- has pasado demasiado tiempo jugando al héroe, y eso te ha cegado. Tengo que hacerlo, es la única manera de recuperar los dos Miraculous-

Adrien se llevó la mano a la mejilla mientras que sentía que algunas lágrimas de rabia y desesperación amenazaban con escaparse de sus ojos.

-¿Y para que los quieres?- dijo Adrien, su voz comenzando a quebrarse por la sorpresa- ¡los Miraculous no se deben usar para el mal! ¡No hay nada que pueda ser tan importante como para que lastimes a tanta gente!-

Gabriel gruñó en voz alta.

-Sabes bien que quien tenga ambos Miraculous, podrá reescribir la realidad y borrar el pasado- dijo Gabriel Agreste- teniendo ambas joyas, podré pedir un deseo. Y lo usaré para traer de regreso a tu madre-

Adrien abrió la boca de nuevo. ¿Su madre?¿Podían traerla de regreso? Por un momento consideró la posibilidad, pero pronto sacudió la cabeza. Recordaba lo que el maestro Fu les había dicho sobre los Miraculous: por cada acción hay una reacción. Si su padre obtenía lo que quería por medio de ese deseo, iba a perder algo de igual valor.

-Père, eso es posible, pero no lo puedes hacer- dijo Adrien- si lo haces, vas a perder algo de igual valor-

Gabriel entrecerró los ojos.

-¿Y quien te dijo esa mentira?- preguntó el hombre- ¿el Guardián?-

Adrien iba a responder, pero se mordió el labio. No podía responder eso. Si lo hacía, no solo el maestro Fu estaría en peligro, sino también los kwamis, y más importantemente para él, Ladybug. Marinette. Intentando no responderle, el chico mantuvo la mirada y pensó en cambiar el tema.

-Por favor, escúchame- dijo Adrien- yo también extraño a maman… pero ella no querría que hicieras esto-

Gabriel Agreste no parecía haberlo escuchado, pues había regresado su atención a examinar el anillo blanco. Por primera vez Adrien notó la presencia del pequeño kwami color morado, que el chico supuso que sería Nooro. Plagg le había hablado de él en alguna ocasión, que a pesar de que los Miraculous existían para el bien, un kwami tenía que obedecer a su amo, y de como Nooro no podía negarse a obedecerlo. Éste flotaba junto a Gabriel Agreste, mirando con atención el anillo.

-Examínalo, Nooro- dijo Gabriel Agreste, mientras que volvía su vista al chico de nuevo- ¿y bien? Si tú eres Chat Noir, entonces, ¿quién es Ladybug?-

Adrien sacudió la cabeza, indicando que no le respondería.

-No puede ser Chloé Bourgeois- dijo Gabriel Agreste- porque gracias a ella he logrado akumatizar a medio París. ¿Quién es?¿Una de tus compañeras del colegio?¿O alguien diferente?-

Adrien mantuvo los ojos fijos en el suelo y sacudió la cabeza firmemente de nuevo.

-Plagg no está aquí, amo- dijo Nooro con un tono de voz preocupado. Gabriel pasó sus ojos a Adrien.

-¿Y bien?- dijo Gabriel, mirando fijamente a su hijo- ¿dónde está tu kwami?-

Adrien estaba herido por la actitud de su padre, pero entrecerró los ojos y guardó silencio. No le iba a decir nada. No lo iba a dejar lastimar a Marinette, o a nadie más. Ni siquiera por su padre haría algo así.

-No está aquí- insistió el hombre- llámalo-

Adrien continuó mirándolo desafiantemente.

-Amo, no puede llamar a su kwami sin el Miraculous- dijo Nooro.

Gabriel asintió, y volvió a poner el anillo en el dedo del chico, quien se sintió un poco aliviado al sentir su Miraculous de regreso con él, pero pronto recordó que aún así estaba en problemas. Desvió la mirada al suelo, pensando en que sería mejor no mirarlo para evitar que adivinara sus intenciones.

-Llama a tu kwami- dijo Gabriel, y al ver que el chico obstinadamente lo ignoraba, lo tomó de sus cabellos para obligarlo a levantar la mirada. Adrien quería hacer una exclamación de dolor, pero se la tragó, y miró desafiante a su padre- dije que lo llamaras-

-No- siseó Adrien- no te voy a ayudar a seguir haciendo daño-

Gabriel alzó una ceja, sorprendido por la súbita resistencia de su hijo a obedecerlo, pero de inmediato entrecerró los ojos. Sabía que era una cuestión de tiempo por que Adrien se rindiera y llamara al kwami. Tenía tiempo, mientras intentaba atrapar ahora a Ladybug.

-Bien, te quedarás aquí hasta que obedezcas- dijo Gabriel Agreste- y como nuestros otros… huéspedes han intentado escapar, enviaré a una vieja amiga tuya a cuidarte. No te preocupes- añadió al ver que Adrien palidecía- Volpina no te hará daño… si cooperas con nosotros. Es una cuestión de tiempo con que tu Miraculous y de Ladybug sea mío. Mientras tanto, tus amigos me van a ayudar a atrapar a Ladybug-

Adrien no respondió; solo siguió a su padre con la mirada mientras salía de la guarida subterránea, dejándolo solo por un momento. Su soledad no duró mucho, pues se activó el mecanismo sobre él, y sabía que pronto tendría compañía.

x-x-x

CONTINUARÁ…

Nota de Autor:

Hôtel de Ville: alcaldía/palacio municipal

¡Hola a todos! Pues… ¡pobre Adrien! Le acaba de caer como bomba que su padre sea Hawkmoth. Marinette está más que dormida, y los kwamis están muy preocupados. Quien sabe qué va a pasar ahora. ¡Muchas gracias por seguir leyendo, y por sus reviews! Me encanta conocer sus opiniones. Nos leemos pronto.

Abby L.