Resumen: Ladybug y Chat Noir fueron finalmente derrotados por un akuma enviado por Hawkmoth. Mientras ambos yacían en el suelo y sus transformaciones desaparecían, Tikki y Plagg se miraron entre sí. Ambos sabían lo que tenían que hacer: romper las reglas para proteger los Miraculous, y para salvar las vidas de sus elegidos.

Nota Aclaratoria:

1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía

2) Contiene spoilers de la segunda temporada

LAS REGLAS SON PARA ROMPERSE

CAPÍTULO 13

Guarida de Hawkmoth

Al mismo tiempo

El horrendo grito de Ladybug rompió el silencio, haciendo que Adrien cerrara los ojos y sacudiera la cabeza, apartándola del horrible espectáculo que estaba ocurriendo a unos centímetros de él. La imagen, incluso la idea de que su Lady estuviera herida le era insoportable, aunque supiera muy bien que ella no estaba ahí en esos momentos.

-Es una ilusión, es una ilusión- repetía para sí mismo el chico como un mantra- ella no está aquí, es solo una ilusión…-

Adrien sacudió la cabeza repetidamente con los ojos cerrados. No podía creer lo que estaba pasando. Y no era solo el hecho de que había sido capturado por Hawkmoth, quien era su padre, sino que desde que éste lo había dejado solo, había sido atormentado por Volpina.

La chica akumatizada no había parado de torturarlo con ilusiones y visiones, intentado hacer que el chico llamara a su kwami a su lado o que le revelara la identidad de Ladybug.

-Vamos, querido Adrien- dijo Volpina, tomando el mentón del chico para hacerlo levantar la mirada- si llamas a tu kwami, todo esto se terminará-

Adrien no le respondió, solo sacudió la cabeza de nuevo, negándose a mirar a Volpina o las ilusiones que ella le presentaba. Volpina, por su parte, se echó a reír y, tras soltarlo y dar un paso atrás, se llevó la flauta a los labios y la hizo sonar, creando otra ilusión: Ladybug herida y sangrando en el suelo frente a él.

-¡Adrien!- la voz de su amada Ladybug resonaba en sus oídos, pero el chico cerró firmemente los ojos. No quería volver a ver a su chica sufriendo- ¡Adrien, por favor, ayúdame!-

Adrien sacudió la cabeza de nuevo.

"Es una ilusión, es solo una ilusión, no es ella", pensó el chico mientras apretaba los ojos, intentando consolarse con el recuerdo de la última vez que la había visto, tranquilamente dormida en el armario secreto donde se estaba recuperando de sus heridas "ella está a salvo con el maestro Fu y Plagg"

La risa de Volpina era lo que le recordaba que todo aquello era una ilusión. Sintió las manos de la chica tomarlo de las mejillas y obligándolo a levantar la mirada. Por fin, Adrien abrió los ojos, y palideció al ver la ilusión. Los cerró casi de inmediato.

-¡Adrien!- la voz de Ladybug se volvía cada vez más quebrada, que parecía taladrar sus oídos- por favor, te lo suplico, ayúdame-

-Es una ilusión, no es ella- dijo Adrien mientras apretaba los ojos e intentaba nuevamente quitarse de encima las manos de Volpina- ¡déjame en paz!-

Volpina hizo desaparecer la ilusión, y después tomó a Adrien por el cuello, empujándolo contra la pared.

-No, Adrien- dijo la chica akumatizada- Hawkmoth me dijo que podía hacer lo que quisiera contigo, con tal de que llamaras a tu kwami y me dijeras la verdadera identidad de Ladybug. Y me muero por saber a quién le voy a hundir mis garras en el cuello-

Adrien abrió los ojos, y vio que Volpina estaba incómodamente cerca de él. Uno de los muslos de la chica estaba sobre el suyo, provocándole una sensación desagradable. Tenía sus manos sobre el pecho de él y lo hacían sentir una gran repulsión.

-Quítame las manos de encima- dijo el chico entre dientes.

-Oh, vamos- dijo la chica, acercándose aún más a él- sé que te gusta estar conmigo- añadió tomando las manos de Adrien, quien las retiró inmediatamente.

-No quisiera tocarte ni con una vara de diez metros- siseó Adrien- no me toques-

Volpina borró su sonrisa, pero no se movió.

-Llama a tu kwami- dijo Volpina en voz baja- hazlo, o te arrepentirás-

-Estás perdiendo tu tiempo, no voy a llamar a Plagg- le respondió él.

Volpina dio un paso atrás, y lo golpeó en las costillas con su flauta. El chico dejó escapar un gemido de dolor, ya que lo había golpeado sobre una de sus heridas por la pelea de la noche anterior. Adrien apretó los dientes y cerró los ojos de nuevo.

-Llama a tu kwami- repitió Volpina, empuñando su flauta y golpeándolo de nuevo en las costillas.

Adrien sacudió la cabeza mientras apretaba la mandíbula y los ojos con más fuerza, intentando en vano que no le salieran lágrimas de los ojos.

-N…no…- apenas pudo decir el chico. Volpina se echó a reír.

-No te hagas el fuerte, Adrien, no podrás soportarlo mucho tiempo- dijo la chica akumatizada- llama a tu kwami-

-No… no lo voy a…- dijo el chico.

Volpina ladeó la cabeza y se encogió los hombros, para volver a golpear al chico en el costado, notando que su ropa comenzaba a mancharse de sangre. Sabía que era cuestión de tiempo para que Adrien se rindiera.

El chico seguía apretando sus ojos, sin saber que tanto más podía resistir eso. De pronto, escuchó una vocecita en su mente. Intentó ignorarla, pero la voz se volvía cada vez más insistente.

"Adrien, escúchame"

"Déjame en paz", pensó Adrien, sacudiendo la cabeza. ¿Qué era tan importante?¿qué no sabían que estaba ocupando toda su voluntad para resistirse?

"Chico, por favor, tienes que escucharme", insistió la voz, y Adrien lo reconoció como Plagg. Una chispa de esperanza comenzó a formarse en su pecho "necesito saber dónde estás"

"Plagg, ¿eres tú?", dijo el chico.

"¿Quién más?", dijo el kwami intentando hacer una expresión sarcástica, pero no podía dejar de notarse la preocupación en su voz "vamos, chico, contesta"

"Estoy en el sótano, en mi casa", dijo Adrien "Plagg, es horrible. Hawkmoth es… Hawkmoth… mi padre. Su guarida… es el sótano de mi casa… "

Plagg se mantuvo en silencio unos segundos mientras el chico comenzaba a sollozar, por fin quebrándose después de todo lo que había pasado.

"Entiendo, Adrien", dijo Plagg por fin, después de escuchar a Adrien sollozar "escucha. Tienes que llamarme a tu lado, para poderte transformar y curarte mientras Tikki y Marinette van por ti"

"No, Plagg, eso es lo que quieren ellos", dijo Adrien en su mente "no quiero que te hagan daño"

Escuchó la risa sin humor de Plagg.

"Son un ser inmortal, chico, no me van a hacer ningún daño" dijo el kwami "llámame a tu lado, todo va a estar bien"

"No vengas, Plagg, por favor", le pidió Adrien.

Antes de que Plagg pudiera responderle, Volpina golpeó a Adrien en la frente. La parte posterior de su cabeza chocó contra la pared y el chico perdió la conciencia.

x-x-x

Casa del maestro Fu

Al mismo tiempo

Tikki esperaba pacientemente a Plagg mientras éste parecía en trance, buscando a su elegido con su mente. Realmente deseaba que lograra encontrarlo antes de que Marinette despertara, pues sabía que su elegida estaría muy preocupada por Adrien.

La puerta de la casa del maestro Fu se abrió de golpe, y por ella entraron Nino y Alya, seguidos rápidamente por Chloé.

-Oh, por Dios, no puedo creerlo- dijo Chloé- ¡eso fue tan… tan… emocionante!-

-Yo… no puedo creer lo que acabamos de hacer- dijo Nino, rascándose la nuca- los salvamos. Alya engañó a los akumas, y sacamos a Luka y a Kagami-

-Y a Nathaniel- añadió Chloé.

Alya se cruzó de brazos y sonrió. Aún seguía sintiendo la adrenalina de la primera vez que se convirtió en Rena Rouge, y estaba feliz de haberlo compartido por primera vez con Nino.

Mientras veía a los tres chicos con una leve sonrisa, Tikki se volvió a Plagg, quien hacía algunos gestos aún con los ojos cerrados. Alzó las cejas. Seguramente ya había encontrado a Adrien, y estaba preguntándole donde estaba. Tikki dejó a los chicos con el maestro Fu mientras éste les explicaba como recargar la energía de sus kwamis, y abrió el armario donde aún dormía Marinette. Sabía que estaba a punto de amanecer, y pronto su elegida despertaría.

Tikki cerró la puerta tras ella, y se sentó en el suelo, donde Adrien había estado tumbado antes. Marinette estaba a su lado, abrazando la camisa blanca del chico que amaba. Aún podía recordar el día en el que Marinette se había enamorado de Adrien bajo la lluvia, un coup de foudre.

"Oh, Marinette, ¿cómo te voy a decir lo que pasó con tu Adrien?", pensó Tikki tristemente.

Marinette comenzó a moverse en sueños y desperezarse.

-¿Marinette?-

-¿Tikki?- dijo la chica, tocándose el costado y abriendo los ojos, sorprendía al ver que estaba mucho mejor que antes. El dolor y sus heridas habían desaparecido por completo- wow, esto es como magia-

-Es magia- dijo Tikki, sonriendo y ladeando la cabeza- buenos días, Marinette-

-Buenos días, Tikki- dijo ella, pasándose las manos por el cabello, que lo tenía suelto- ¿dónde está Adrien?-

-Eeeh…- dijo la kwami- hay algo que tienes que saber, Marinette. Adrien engañó a Plagg y lo hizo tomar su medicina. Y eh… se escapó-

Marinette tardó unos segundos en procesar eso, aún se sentía algo adormilada.

-¿Se fue a buscar a su padre?- dijo la chica, recordando lo sucedido cuando habían cenado la noche anterior. Tikki asintió- ¿y dónde está ahora?-

-No estamos muy seguros- dijo Tikki, pensando que eso era suficiente información por el momento- Plagg lo está buscando con su conexión con el Miraculous-

La chica sintió, entrelazando sus dedos en un gesto preocupado.

-Y hay otra cosa que tienes que saber- dijo Tikki- tienes tres nuevos… compañeros de equipo. Bueno, dos. A una ya la conocías-

Marinette parpadeó.

-Alya recuperó su Miraculous- dijo Tikki, sonriendo- el maestro Fu decidió dárselo permanente. Y también a Nino y a… Chloé-

-¿Qué?- dijo Marinette, sintiendo que su cabeza daba vueltas. Tikki le explicó brevemente lo que había pasado toda esa noche mientras ella se recuperaba de sus heridas: la amenaza de Rogercop, el rescate de Luka y Kagami, y lo poco que sabía del escape de Adrien.

Marinette no sabía que pensar. Estaba feliz de que Adrien fuera Chat Noir, y ella misma había elegido a Alya como Rena Rouge. Pero… ¿Nino? Y más importantemente, ¿Chloé?

-Bueno, voy a ir a ver qué averiguó Plagg- dijo Tikki, abriendo la puerta del armario.

-Tikki, espera- dijo Marinette en voz alta, levantándose y tratando de detenerla.

-No, Marinette, no vayas a…- dijo la kwami, pero era demasiado tarde. Los tres chicos la habían visto.

-¿Marinette?- dijeron Alya, Chloé y Nino al mismo tiempo, boquiabiertos.

Marinette cerró la boca y se ruborizó hasta la raíz del pelo al ver a sus dos amigos y a Chloé mirándola con idénticas expresiones de incredulidad. La chica rubia fue la primera en reaccionar.

-¿Esto significa que tú eres Ladybug?- dijo Chloé con un tono un poco impertinente.

Antes de que Marinette pudiera responder, Alya la interrumpió.

-¿Tú eras Ladybug?- dijo Alya- ¿me estuviste mintiendo todo este tiempo? Tú… ¡tú me robaste el libro de historia de mi mochila! ¿Y tú… me engañaste todas esas veces?-

Marinette bajó la mirada.

-Lo siento mucho, Alya- dijo la chica- me mataba tener que mentirle a mi mejor amiga. A todos mis amigos. Pero tenía que mantener en secreto mi identidad, lo sabes. No fue fácil- añadió apenada- sobre todo con lo persistente que eres-

-Tú… tú me elegiste como Rena Rouge…- dijo Alya.

-Por supuesto- sonrió Marinette- cuando el maestro Fu me dijo que necesitaba elegir a alguien de confianza… obviamente tenía que elegirte a ti-

Alya la miró con una mezcla de indignación y orgullo al mismo tiempo, pero finalmente sonrió y se lanzó a abrazar a Marinette con tanta fuerza que la tiró al suelo.

-Ouch- dijo Marinette.

-¡No me la lastimen!- dijo Tikki en un gruñido- ¿saben lo mucho que cuesta curar heridas mágicas?-

Alya y Marinette se levantaron riendo, y la pelinegra se volvió a Nino, para abrazarlo también.

-Espero que puedas contar conmigo también- dijo Nino.

-Gracias, Nino- dijo Marinette, y se volvió a Chloé.

Vaya que era un momento muy incómodo. Por un lado, Chloé idolatraba a Ladybug. Pero odiaba a Marinette con toda su existencia. No, no la odiaba. Eso había sido al principio, pero ya se había vuelto una mejor persona, mucho más tolerante con los demás.

-Siempre me has salvado cuando me meto en problemas, aunque te desagrado- dijo Chloé finalmente.

-Creo que estás equivocada- dijo Marinette, ladeando la cabeza- no me desagradas. Has cambiado, y sé que vas a ser una gran heroína-

Chloé sonrió, y le ofreció la mano.

-Será un honor hacer equipo contigo- dijo la chica rubia. Marinette la tomó, e iba a decir algo cuando Plagg abrió los ojos de golpe.

-¡No!- dijo mortalmente pálido, y dejándose caer al suelo. Wayzz dejó a Nino por un momento y flotó a toda velocidad hacia Plagg.

-¡Plagg!¿Qué pasó?- dijo el kwami verde.

-Es Adrien- dijo Plagg- está en poder de Hawkmoth. Y Hawkmoth es su padre-

x-x-x

Mansión Agreste

Poco antes

Gabriel Agreste daba vueltas en círculos en su oficina. A esas alturas, Volpina ya debería haber convencido a Adrien de llamar a su kwami. Y no le importaban los medios. Quería el Miraculous de Ladybug y de Chat Noir, y jamás había estado tan cerca de lograrlo.

-Amo- dijo Nooro- estás sacrificando el amor de tu hijo con esto-

-Lo sé, pero a cambio tendré a mi esposa de vuelta- dijo Gabriel Agreste.

El kwami dudó unos segundos. No sabía si debía continuar o no.

-Sabe que habrá un precio que pagar- dijo Nooro- es posible… que pierda a Adrien a cambio-

Gabriel lo ignoró, y el pequeño kwami se escondió bajo su saco al escuchar la puerta. Era Nathalie, quien llevaba una hoja de papel con varios nombres impresos.

-La lista de todas las compañeras y amigas de Adrien, monsieur Agreste- dijo Nathalie- me tomé la libertad de tachar a las que hemos identificado y estamos seguros que no puede ser Ladybug-

El hombre miró la lista que le entregaron, mientras que su secretaria salía para dejarlo solo.

-Puede ser Alix Kubdel, Mylène Haprèle, Alya Césaire, Marinette Dupain-Cheng- dijo Hawkmoth, poniéndose de pie- vamos, Nooro, tenemos que hablar con mi hijo-

x-x-x

Casa del maestro Fu

Al mismo tiempo

Marinette estaba segura de que había escuchado mal. ¿El padre de Adrien era Hawkmoth? No, no podía ser. ¡Si ella y Chat Noir lo habían descartado como sospechoso cuando apareció Le Collectionneur! Entonces, ¿eso significaba que Hawkmoth se podía akumatizar a sí mismo?

Pero eso no era lo más importante. Plagg les explicó lo que había visto, como Volpina lo estaba atormentando, y que el chico no quería pedir a su kwami que fuera a ayudarlo.

-No puedo creer lo que está pasando- dijo Alya, boquiabierta- ¿Adrien es Chat Noir?¿y su padre es Hawkmoth?-

Pero Marinette no la estaba escuchando. Aún estaba abrazando la camisa del chico.

-Adrien tiene razón, Plagg- dijo Tikki, poniendo una mano en el hombro del kwami del gato negro- sabes que es una trampa. Si vas, no solo él, sino tú también estarás en peligro-

-Tikki, no podemos abandonar a Adrien- dijo Marinette- tenemos que ir a ayudarlo-

Plagg sonrió levemente al ver a Marinette, y volvió sus ojos a Tikki.

-No puedo perder a un elegido otra vez, Tikki, ya te lo dije. No puedo abandonarlo- dijo Plagg. Tomó la cara de Tikki entre sus manos y la besó en los labios- sé que tú y Marinette irán a rescatarnos, como siempre-

-No, Plagg, no vayas a…-

Pero era demasiado tarde. Plagg cerró los ojos y desapareció. Tikki asintió cabizbaja. Sabía muy bien lo protector que era el kwami con sus elegidos, y su miedo de perderlos.

-Plagg se ha ido a proteger a Adrien, Tikki- dijo el maestro Fu, mientras que la kwami se frotaba los ojos para evitar llorar- tiene razón, tienen que hacer un plan para rescatarlo. Ya es bastante malo que el Miraculous de Papillon esté en malas manos, sería catastrófico que tuviera dos.

Marinette se sentía devastada por lo que había pasado. Adrien era prisionero de Hawkmoth, y Volpina estaba con él. Tenía miedo de lo que pudiera hacerle. ¿Qué iba a hacer si algo malo le pasaba?

¡ZAPE!

La mano de Chloé había caído pesadamente sobre la cabeza de la chica pelinegra.

-Ay- se quejó Marinette mientras se frotaba la cabeza- ¿qué fue eso?-

Alya y Nino miraron sorprendidos a Chloé, y Tikki le lanzó una mirada furiosa.

-¿Qué les dije de no lastimar a Marinette?- gruñó Tikki a su vez, alzando la voz más de lo que la habían escuchado.

-¿Quieren dejar de lamentarse?- dijo Chloé, mientras que Pollen asentía, flotando a su lado- está claro lo que tenemos que hacer. Tenemos que ir a la guarida de Hawkmoth, rescatar a Adrien y patear algunos traseros-

x-x-x

Guarida de Hawkmoth

Al mismo tiempo

Volpina dejó escapar una exclamación de frustración al ver que Adrien había perdido la conciencia. Hawkmoth iba a estar furioso, porque no había recuperado al kwami de Chat Noir ni tenía el nombre de Ladybug. Solo faltaba esperar a que Adrien despertara para continuar con su interrogatorio.

Cuando la chica dejó al chico tumbado en el suelo y dio media vuelta para dirigirse a la salida, un brillo a sus espaldas la hizo detenerse y volverse de nuevo hacia Adrien. Frente al chico, quien aún estaba aturdido, apareció un pequeño brillo de color verdoso que fue creciendo hasta que la luz se convirtió en un chico más o menos de la edad de Adrien, con cabellos oscuros y profundos ojos color verde oscuro. Tenía un par de mechones de cabello a los lados de la cabeza que parecían orejas, y lo único anormal que se notaba en él era un par de colmillos superiores que sobresalían de sus labios.

El recién llegado siseó como si fuera un animal salvaje, que hizo que Volpina diera un paso hacia atrás.

-Vaya, veo que por fin tuviste éxito, Volpina- dijo Hawkmoth, entrando por la puerta, ya completamente transformado.

Los ojos de Plagg se fijaron en Hawkmoth y siseó de nuevo. El padre de Adrien jamás había sido del agrado del kwami, siempre había pensado que se portaba como una terrible persona con su hijo, y que no merecía el cariño de un chico tan bueno como Adrien. Y eso lo pensaba cuando no sabía que era Hawkmoth.

-Bienvenido, kwami- dijo el villano, acercándose a Plagg a pesar de su constante siseo- por fin tengo el Miraculous de Chat Noir con su kwami, solo necesito a Ladybug. Y con ustedes aquí, ella no tendrá mas remedio que venir por ustedes…-

-Ummm…-

Plagg ignoró el monólogo de Hawkmoth y se inclinó hacia Adrien, quien comenzaba a recobrar la conciencia. Cuando los ojos del chico se fijaron en los del kwami, hizo una mueca.

-No… Plagg…- dijo Adrien- ¿qué haces aquí? Te dije que no vinieras-

-Lo siento, chico- dijo Plagg- lo que pedías es imposible. No te iba a dejar solo-

-Por fin- dijo Hawkmoth en voz alta, ignorando el intercambio entre ellos- ahora, Adrien, tú me puedes ayudar a obtener el Miraculous de Ladybug. ¿Porqué no trabajas para mí, y volvemos a ser una familia los tres juntos?-

Adrien sacudió la cabeza, mirando a su padre con una expresión desafiante.

-Ya me lo imaginaba- dijo el villano- siempre has sido una decepción, Adrien-

El chico dejó caer la cabeza, pero Plagg se inclinó a su lado y lo hizo levantar la mirada.

-No lo escuches- dijo el kwami en voz baja, tan pronto como los ojos de Adrien regresaron a los suyos- no importa lo que diga. Yo estoy orgulloso de ti, Adrien. Ladybug lo está también. Y todos tus amigos lo están-

Adrien lo miró por unos segundos, sin saber que decir, pero finalmente sonrió levemente. Hawkmoth, por su parte, empujó a Plagg hacia un lado y tomó los cabellos del chico para hacerlo levantar la mirada.

-Ya basta de tonterías y sentimentalismos- dijo Hawkmoth- ahora Adrien, vas a transformarte-

-Ya te dije que no voy a hacer nada de lo que me pidas- siseó el chico.

Hawkmoth lo golpeó con el bastón y lo tiró al suelo de nuevo, y cuando Plagg siseó, entrecerrando los ojos y con toda la intención de lanzarse contra él, pero el villano lo golpeó en el abdomen y lo lanzó contra la pared contraria. Después de ello desenvainó la espada de su bastón y la acercó peligrosamente al abdomen del chico.

-No lo diré otra vez- dijo Hawkmoth- o te transformas, tendré que conseguir otra manera de obtener el poder de tu Miraculous-

Adrien lo miró, entrecerrando los ojos.

-Jamás- dijo el chico.

Todo pasó demasiado rápido. Antes de que Plagg pudiera hacer algo o proteger de alguna manera a Adrien, el chico rubio sintió un dolor agudo en el abdomen, y al bajar un poco la mirada se dio cuenta de que la hoja de su espada estaba hundida en el abdomen de Adrien.

-¡No!¡Adrien!-

x-x-x

CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! En serio, me estoy dando cuenta de que hice sufrir mucho a Adrien hasta ahora, y desafortunadamente les tengo una mala noticia:

En estos momentos me encuentro en el aeropuerto, salgo a un viaje a la tierra sin internet por el resto de esta semana, así que no habrá capítulo nuevo el viernes, pero regresaré puntualmente el domingo en la tarde para subir el siguiente. Pido disculpas por este imprevisto, pero les prometo que el domingo regresaré y no dejaré este fic sin terminar.

Y encima lo dejo en un cliffhanger… lo sé, lo sé, soy malvada, cruel, despiadada y retorcida. Mis disculpas nuevamente.

Les mando un abrazo a todos. Muchas gracias por sus reviews. Nos leemos pronto.

Abby L.