Resumen: Ladybug y Chat Noir fueron finalmente derrotados por un akuma enviado por Hawkmoth. Mientras ambos yacían en el suelo y sus transformaciones desaparecían, Tikki y Plagg se miraron entre sí. Ambos sabían lo que tenían que hacer: romper las reglas para proteger los Miraculous, y para salvar las vidas de sus elegidos.

Nota Aclaratoria:

1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía

2) Contiene spoilers de la segunda temporada

LAS REGLAS SON PARA ROMPERSE

CAPÍTULO 15

Habitación de Adrien, Mansión Agreste

Al mismo tiempo

Queen Bee lanzó su trompo contra la cabeza de Rogercop, un poco mortificada por saber que se trataba del padre de su amiga Sabrina con su arma. La chica había tomado su tiempo en decidirse atacarlo a él, concentrándose en Hibou Noir, pero cuando fue necesario, Queen Bee lo hizo fríamente.

-Tenemos que sacar a los akumas de aquí- dijo Carapace, su espalda contra la de la chica rubia mientras detenía uno de los ataques de Hibou Noir- no podemos pelear contra ambos aquí dentro, es muy arriesgado si Ladybug y Chat Noir están en el sótano. Además, necesitamos más espacio-

Mientras tanto, Rena Rouge estaba a unos pasos de ellos dos, deteniendo los viciosos ataques de Volpina. Carapace y Queen Bee se sorprendieron al ver la ferocidad de la chica akumatizada, supieron lo que Volpina quería: vencer a Rena Rouge para robar su Miraculous y ser una heroína de verdad.

-No eres digna de tener ese Miraculous, Rena Rouge- dijo Volpina con feroz saña, levantando su flauta sobre su cabeza para golpearla con ella. Sacudió su instrumento, pero Rena Rouge la esquivó de un salto con relativa facilidad.

-Mira quien lo dice- dijo la heroína castaña, divertida con la desesperación de la otra- supongo que quieres decir que eres digna. Jaja…- rió burlonamente.

-¡Dámelo, es mío!- dijo Volpina, alzando la voz- yo soy quien debería estar destinada a usarlo-

Rena Rouge puso los ojos en blanco, y bloqueó otro de los golpes de Volpina con su propia flauta. En vez de golpearla a su vez, la heroína la rechazó con todas sus fuerzas y la mandó a volar en dirección contraria, haciéndola chocar contra la puerta del cuarto de baño, rompiéndola y cayendo dentro.

-Rena, necesitamos sacar a los akumas de aquí, hacia la plaza fuera de la mansión- insistió Queen Bee, su tono de voz volviéndose menos presumido y un poco más aprensivo- ¡haz lo tuyo!-

Rena Rouge bufó fastidiada. Vaya que Queen Bee se había puesto bastante mandona en ausencia de Ladybug, pero sabía que tenía razón. Llevó la flauta a sus labios y comenzó a tocar.

-¡MIRAGE!- dijo la chica, creando la ilusión de Ladybug corriendo fuera de la ventana de la habitación de Adrien hacia la calle. Al verla, tanto Rogercop como Hibou Noir se lanzaron por la ventana, rompiéndola y siguiendo a la ficticia Ladybug, olvidándose momentáneamente de los otros héroes.

-¡Regresen aquí de inmediato, idiotas!- gritó Volpina, saliendo del cuarto de baño, limpiándose la sangre de la comisura de los labios. Demasiado tarde: tanto los héroes como los akumas ya estaban fuera de la mansión.

x-x-x

Armario, Guarida de Hawkmoth

Al mismo tiempo

Marinette esperaba a que Tikki terminara de comer para recargar energía mientras espiaba por la cerradura. Hawkmoth paseaba en círculos en su guarida mientras esperaba que Ladybug cayera en su trampa.

-¿Tikki?- dijo la chica en un susurro.

-Un minuto, Marinette- dijo la kwami con la boca llena, masticando tan rápido como podía.

Marinette asintió, intentando tranquilizar su respiración mientras que observaba a Hawkmoth intentando provocar a Chat Noir con sus palabras. La chica se mordió el labio. Odiaba ver a su chaton sufriendo así.

"Resiste, Chat Noir", pensó ella "ya voy".

-Parece que Ladybug y los otros fueron rechazados hacia afuera de la mansión- comenzó Hawkmoth- es solo cuestión de tiempo para que todos los Miraculous sean míos, y podamos cambiar el pasado. Recuperar a tu madre-

Ladybug entrecerró los ojos. ¿Eso era lo que Hawkmoth quería?¿Recuperar a madame Agreste? Pero… si lo hacía, perdería a alguien… y seguramente sería…

-Oh, no- dijo Marinette, volviéndose a su kwami- si Hawkmoth pide un deseo con los Miraculous para recuperar a madame Agreste, será Adrien quien pague el precio. ¿Qué no se da cuenta?-

Tikki tragó pesadamente y asintió.

-Estoy lista- dijo la kwami.

-No puedo permitirlo, no puedo perder a Adrien- dijo Marinette- Tikki, transfórmame-

Ladybug abrió la puerta del armario y salió, haciendo girar su yoyo con una mirada amenazante en su rostro.

-Deja en paz a Chat Noir- dijo la heroína.

-Ah, por fin- sonrió Hawkmoth, volviéndose hacia ella y dándole la espalda a Chat Noir- Ladybug, nuestra pelea de los últimos años termina aquí y ahora-

-No deberías dar la espalda a tus enemigos, Hawkmoth- dijo Ladybug, haciendo una seña a Chat Noir. Éste se soltó y se lanzó hacia él, intentando tomar el broche de Papillon en su pecho. Estuvo a punto de hacerlo, pero el villano alcanzó a detenerlo, golpeando el pecho del héroe con su bastón y lanzándolo hacia Ladybug. El chico hizo una mueca de dolor, pero pronto lo ignoró y se detuvo junto a su compañera.

-¿Estás lista para esto, ma lady?- dijo Chat Noir.

-Estoy lista, Chat Noir- dijo ella, mirando con preocupación- ¿él es realmente tu…?-

-Lo es, bugginette, pero ya hablaremos de esto un poco más tarde- la interrumpió el chico, entrecerrando los ojos- tenemos un Miraculous que recuperar-

Ambos chocaron los puños, como los compañeros que eran, y que habían sido desde el primer día, y se prepararon a enfrentar al villano.

x-x-x

Fuera de la mansión Agreste

Poco después

Kagami y Luka peleaban contra los civiles que habían sido controlados por Jackady. El chico había demostrado que era bastante hábil con la espada a pesar de que su conocimiento de esgrima era "el extremo puntiagudo va en la otra persona". Lo que era más importante, había hecho reír a Kagami varias veces con sus frases. Extraño, le recordaba un poco a Chat Noir, aunque sabía que no podía serlo.

-¡Cuidado!- dijo Luka, viendo que estaban a punto de atacar a la chica. Ésta se dejó caer al suelo, esquivando el golpe de una vara de madera, para después incorporarse y quitarse al atacante de encima de una patada- ¿en qué estabas pensando?- preguntó Luka preocupado.

-En que peleas bien- dijo Kagami con una sonrisa- a pesar de ser un músico-

-Vaya, gracias por el cumplido- dijo Luka, entrecerrando los ojos, pero sonrió al ver que Kagami estaba riendo- creo que me estás subestimando un poco-

Kagami rió de nuevo, y evitó otro golpe. Luka estaba peleando contra uno de los compañeros de esgrima de Kagami y de Adrien, quien fácilmente le quitó el florete de las manos y lo lanzó lejos, para después apuntarlo con el suyo. Luka dio un paso atrás, y sin saber que hacer, se quitó la guitarra de la espalda y golpeó al chico esgrimista en la cara con el cuerpo de su instrumento, tirándolo al suelo, y quizá tumbándole un par de dientes.

La chica se acercó a un sorprendido Luka, que aún no podía creer lo que había hecho. Le dio unas palmadas en uno de sus hombros.

-Excelente, Luka- dijo ella, guiñándole un ojo. El chico sonrió, pero al ver que venían más civiles a atacarlos, apoyó su espalda contra la de Kagami.

-Prepárate, ahí vienen más- dijo Luka.

Mientras tanto, Queen Bee, Carapace y Rena Rouge estaban peleando juntos contra los akumas, pero estaban muy preocupados, pues había muchos civiles intentando ayudarlos a pelear contra los akumas y el ejército de civiles controlados por Jackady.

Pudieron ver a Caline Bustier y a Théo peleando junto con otras personas que conocían. Estaban impresionados con la profesora y con monsieur Dupain-Cheng. ¿Quién iba a pensar que el bonachón panadero, el padre de Marinette, pudiera pelear así?

Aún así, Queen Bee se volvió a sus dos compañeros con una expresión llena de preocupación.

-Esto no está funcionando- dijo Queen Bee al ver a Carapace protegiendo a Kim y Max de una de las bombas de Volpina, mientras que éstos aún peleaban con otras personas, intentando mantenerlos alejados de la entrada de la mansión- y Rena Rouge se va a detransformar en cualquier momento-

Carapace miró a su alrededor, intentando encontrar una manera de detenerlos, y entrecerró los ojos. Tenía una idea, pero era difícil.

-Queen Bee, golpéalos con tu trompo- dijo el héroe- ya regreso, tengo algo que hacer-

-Pero los akumas…- protestó la chica rubia.

-Creo que tengo una idea- dijo el chico- confía en mí-

Carapace buscó con la mirada entre la multitud, y rápidamente sus ojos se encontraron a Théo y a mademoiselle Bustier.

-Monsieur Théo Barbot- dijo Carapace, acercándose a ellos con una expresión seria, intentando ocultar su identidad- ¿ustedes no tendrán… algo de cinta adhesiva?-

Los dos adultos se miraron entre sí.

-Creo que sí, tengo cinta adhesiva industrial en el maletero de mi auto- dijo Théo, tomando la mano de la profesora- vamos, Caline, ayúdame, no hay tiempo que perder-

Mademoiselle Bustier siguió a Théo hacia su auto, y ambos fueron seguidos de Rena Rouge, a quien le faltaban solo dos pads para destransformarse.

-Apúrense- dijo la chica al ver que le quedaba poco tiempo a su transformación. Entre ella y la profesora mantuvieron alejado al ejército de Jackady mientras Théo abría el maletero y sacaba la cinta adhesiva.

-Aquí tienes, Rena Rouge- dijo el escultor al entregarle la cinta.

-Gracias, Théo, profesora- dijo la heroína, y dio un salto hacia donde estaba Carapace observando a Queen Bee distrayendo a los akumas para alejarlos de los civiles, rodeándolos.

-Listo, Queenie- dijo Rena Rouge con la cinta en la mano- hagámoslo-

-Apúrate, no te queda mucho tiempo- dijo la heroína rubia.

Entre las dos chicas tomaron la cinta y atraparon a Rogercop, Hibou Noir y Jackady, rodeándolos con la cinta adhesiva. Ninguno de los tres pudo soltarse, ya que la cinta era bastante fuerte. Tomaron las cartas de Jackadi, el silbato de Rogercop y el smartphone de Hibou Noir, y se los dieron a Carapace.

Pronto se dieron cuenta de que Volpina había escapado; seguramente se había ido a refugiar con Hawkmoth, pero lo importante era que los civiles estaban a salvo.

-Gracias a todos- dijo Carapace, guardando los objetos donde aún estaban los akumas- nos encargaremos de dar esto a Ladybug para que purifique los akumas. Ahora tenemos que irnos, seguramente ella y Chat Noir nos necesitan-

Todos aplaudieron al ver a los akumas atrapados y a los héroes alejándose. Una vez que los tres estuvieron seguros en el techo de la mansión Agreste, Rena se volvió a los otros.

-Ustedes adelántense para ayudar a Ma… a Ladybug- se corrigió la chica castaña, guiñándole un ojo al chico- iré a recargar a Trixx mientras tanto-

Carapace se acercó a ella y la tomó por las manos. Ambos se sonrieron.

-Ten cuidado, por favor- le dijo Carapace.

-Pffff…- dijo Queen Bee, poniendo los ojos en blanco, aburrida por la demostración de afecto de sus dos compañeros- vamos, chico enamorado, tenemos trabajo que hacer. Volpina escapó, y Ladybug aún no sale con Chat Noir de la guarida de Hawkmoth-

Con una última mirada a Rena Rouge, Carapace siguió a Queen Bee al interior de la mansión por la ventana de la habitación de Adrien.

Una vez que se quedó sola, la heroína castaña se detransformó, y Alya tomó a su kwami entre sus dos manos akunadas. Trixx estaba agotado, pero tomó el croissant de chocolate que la chica le ofreció.

-Gracias, Alya- dijo el kwami antes de dar la primera mordida al croissant.

-Date prisa, Trixx- lo apuró Alya, mientras miraba a su alrededor- nuestros amigos nos necesitan-

El kwami en forma de zorro asintió mientras tragaba un bocado y volvía a morder el pan. Sabía que el tiempo apremiaba.

x-x-x

Guarida de Hawkmoth

Poco antes

Hawkmoth entrecerró los ojos al ver a Ladybug y Chat Noir, de pie hombro con hombro, y listos para pelear contra él. Había esperado tanto tiempo para ese momento, y no podía creer que eso hubiera sucedido. Y finalmente, los dos Miraculous que necesitaba para recuperar a su mujer estaban al alcance de su mano.

Solo necesitaba terminar con su plan.

"Falta poco para recuperarte, Emilie", pensó el villano mientras se preparaba para pelear contra los dos chicos.

-Ladybug, Chat Noir- dijo Hawkmoth, cruzando los brazos y sonriendo maliciosamente- ¿porqué no ponemos nuestra enemistad a un lado?-

Los dos héroes se miraron entre ellos, y luego al enemigo.

-Ustedes me dan sus Miraculous para pedir el deseo que necesito- dijo Hawkmoth- y les doy mi palabra que regresaré todo a lo normal. Liberaré a las víctimas de los akumas. Liberaré al alcalde, y nunca jamás volveré a crear villanos. París estará seguro para siempre-

Chat Noir rodó los ojos, y Ladybug se cruzó de brazos.

-¿Realmente crees que vamos a aceptar eso?- dijo Ladybug, entrecerrando los ojos y haciendo girar su yoyo de manera amenazante- si pides un deseo, perderás algo de igual valor. Si quieres recuperar a tu esposa, perderás a tu hijo-

-¡Mentiras!- dijo Hawkmoth, alzando la voz, pero ésta no se escuchaba tan segura como antes- ¡no necesito que me repitan las mentiras que el guardián seguramente les escupió! ¿Qué no se dan cuenta? ¡El guardián los ha estado usando todo este tiempo-

-No es así- dijo Chat Noir.

-¡Él es quien los eligió para que hicieran su trabajo sucio!- dijo el villano.

Ladybug sacudió la cabeza.

-Sí, es cierto que el guardián nos eligió para convertirnos en lo que somos- dijo Ladybug- pero fuimos nosotros quienes elegimos convertirnos en Ladybug y Chat Noir, para mantener París a salvo de ti y de tus akumas-

Hawkmoth hizo rechinar los dientes.

-No importa si no entregan sus Miraculous voluntariamente, los tendré que forzar entonces a dármelos- dijo el hombre, cada vez con mucha más desesperación- ya lo verán, los tomaré, y recuperaré con ellos a mi esposa…-

-¿Realmente vas a arriesgar a Adrien?- dijo Ladybug.

Hawkmoth empuñó su bastón, y Ladybug notó que los hombros de Chat Noir cayeron. No podía imaginarse como se estaría sintiendo el chico, sabiendo que su padre era el villano que había aterrorizado repetidamente la ciudad durante los últimos años, y además que parecía dispuesto a sacrificar su vida.

Ladybug le puso una mano en el hombro.

-Pues yo no voy a permitir que lo sacrifiques- dijo Ladybug con firmeza hacia Hawkmoth, pero realmente esperaba que Chat Noir la escuchara- yo lo amo. Tiene amigos que lo aman. Y fuera de la mansión hay al menos otras cincuenta personas peleando contra tus akumas por él-

Chat Noir sonrió al escucharla, y empuñó su bastón sin decir nada, pero mostrando que estaba dispuesto a pelear también.

-Basta de charlas- dijo el villano, desenvainado su bastón- si no obtengo los Miraculous por las buenas, tendrá que ser por las malas-

El hombre los atacó, y ambos héroes saltaron para evadirlo. Hawkmoth vio a los dos separarse, y decidió atacar a Ladybug, pensando que, una vez que la venciera a ella, obtener el Miraculous de Chat Noir sería mucho más fácil, seguramente podía convencerlo de entregar el anillo para salvarla.

La chica evadió los golpes de la espada de Hawkmoth saltado de lado a lado en las paredes de la guarida. Chat Noir interpuso su bastón un par de veces cuando Hawkmoth estuvo a punto de golpear a Ladybug.

El chico entrecerró los ojos. ¿Realmente ese era su padre, intentando lastimar a una chica? No podía creerlo. Se dio cuenta que su padre era una persona desconocida para él.

-Por favor, père, detén esto antes de que sea demasiado tarde- le pidió Chat Noir- no vale la pena que…-

-¡No!- gritó Hawkmoth con una expresión colérica y los ojos desorbitados que hizo que ambos héroes dieran un paso atrás- ¡recuperaré a mi esposa, aunque sea lo último que haga!-

Mientras el villano hablaba, Volpina se escabulló por detrás de Ladybug, y la atrapó por la espalda, con su flauta contra el cuello antes de que ella o Chat Noir se dieran cuenta. La chica dio un respingo de sorpresa, e intentó soltarse, pero Volpina no parecía estar dispuesta a dejarla ir.

-¡Ladybug!- dijo Chat Noir, palideciendo.

-Bien hecho, Volpina- dijo Hawkmoth- ahora, quítale su Miraculous, y por fin veremos quién está detrás de la máscara-

-¡No!- dijo Chat Noir, lanzándose contra ella. Hawkmoth se interpuso para impedírselo, pero de un golpe apartó al villano y corrió hacia Volpina, tumbándola con su bastón y obligándola a liberar a Ladybug. Le ofreció la mano para ayudarla a levantarse- ¿estás bien?-

-Perfecto, chaton- dijo ella.

-Necesitamos el Miraculous de Hawkmoth para detener esto, bugginette- dijo él- ¿qué hacemos?-

-Tú encárgate de Volpina- dijo Ladybug.

-Pero…- dijo el chico, dudoso. No quería dejar a Ladybug peleando sola contra el villano. Contra su padre.

-Será difícil para ti pelear contra tu padre, por más decidido que estés, mon chaton. Sé que puedo hacerlo- dijo ella cuando el chico iba a protestar- yo me haré cargo-

-Bah, hablan demasiado- dijo Volpina, sacando una bomba, mientras que Hawkmoth activaba el sistema de defensa. Los pequeños misiles comenzaron a atacar a los dos héroes.

-Eh…- dijo Chat Noir- creo que esto no es bueno, ma lady-

-Sujétate de tus bigotes- dijo ella, tomando la mano del chico y saltando junto con él al techo metálico de la guarida para evadir la explosión.

Cuando aterrizaron en el suelo, el pie de Ladybug resbaló mientras que Volpina y Hawkmoth se lanzaban contra ellos. La chica pudo esquivar a Volpina, pero no la espada del villano. Chat Noir la empujó a un lado, e intentó detener la espada con su mano izquierda sin pensarlo. El chico dejó escapar un grito de dolor cuando el filo del arma atravesó el guante de su traje e hirió su mano.

-¡No!- gritó Ladybug, extendiendo su mano hacia él. Como reflejo, el chico empujó a Hawkmoth de una patada, y se apresuró al lado de Ladybug.

Ambos se refugiaron en uno de los extremos de la guarida de Hawkmoth, mientras que en el otro extremo Volpina ayudaba al villano a ponerse de pie de nuevo.

-No es nada grave, bugginette- dijo Chat Noir- nada que un par de lamidas no arreglen-

-¿Pero qué hiciste, gato tonto?- le dijo Ladybug.

Chat Noir se encogió de hombros, quitándole importancia al asunto.

-Ya deberías saberlo, ma lady- dijo él, sacudiendo la mano herida como si no fuera algo grave- siempre voy a estar aquí para protegerte. Tú eres la que purifica los akumas. Yo soy reemplazable, tú no-

Ladybug hizo una mueca mientras lo miraba con una expresión entristecida. Tomó el rostro del chico entre sus manos y lo miró a los ojos. Sentía como si se pudiera perder en sus enormes ojos verdes. ¿Reemplazable, Chat Noir? Ladybug sacudió la cabeza.

-Tú no eres reemplazable para mí- dijo ella.

El chico sonrió, y ladeó la cabeza para dejar a Ladybug acariciar su mejilla con su mano.

-Además… sabes que siempre te he amado- añadió el chico.

Ladybug sonrió y lo besó. Era la primera vez que ambos se besaban voluntariamente mientras vestían sus trajes con sus Miraculous activados.

Una luz de lo más brillante los rodeó de pronto. Todo a su alrededor desapareció: la guarida de Hawkmoth, Volpina y el villano, la mansión y todo París. Solo ellos dos, de pie uno frente al otro, rodeados de luz.

-¿Do…dónde estamos?- dijo Chat Noir.

-No lo sé…- dijo Ladybug, sin soltar las manos de Chat Noir.

x-x-x

CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! Espero que les esté gustando esta historia. Quedan apenas un par de capítulos más, así que las cosas comienzan a complicarse y ponerse emocionantes. Muchas gracias a todos por seguir leyendo. Les mando un abrazo a todos.

Abby L.