Resumen: Ladybug y Chat Noir fueron finalmente derrotados por un akuma enviado por Hawkmoth. Mientras ambos yacían en el suelo y sus transformaciones desaparecían, Tikki y Plagg se miraron entre sí. Ambos sabían lo que tenían que hacer: romper las reglas para proteger los Miraculous, y para salvar las vidas de sus elegidos.
Nota Aclaratoria:
1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía
2) Contiene spoilers de la segunda temporada
LAS REGLAS SON PARA ROMPERSE
CAPÍTULO 16
Fuera de la mansión Agreste
Al mismo tiempo
Todos los civiles que habían ido a ayudar a Ladybug y los otros estaban vigilando a los akumas que seguían atados gracias a la cinta industrial que Théo Barbot había proporcionado a los héroes. Tom y Sabine Dupain-Cheng se encargaban de vigilarlos, amenazándolos con un par de rodillos de panadería, mientras que Jalil Kubdel llevaba consigo una escoba que blandía amenazadoramente y la madre de Alya llevaba un sartén.
Kagami se guardó la espada en su funda mientras intentaba recuperar el aliento, y notó a Luka se dejó caer sentado en el suelo, mirando tristemente los pedazos de lo que quedaba de su guitarra. La chica lo miró con una expresión algo entristecida, y le dio unas palmadas en el hombro.
-Luka, ¿te encuentras bien?- dijo Kagami, sentándose junto a él- tu guitarra…-
-¿Qué? Por supuesto que estoy bien- dijo Luka, y fue cuando la chica se dio cuenta que su mirada entristecida no era por su guitarra, sino que sus ojos estaban en dirección a la mansión Agreste- estoy un poco preocupado por Adrien… si es cierto que él es… ya sabes-
-Lo sé- dijo Kagami, sin decir lo que ambos estaban pensando: que su amigo Adrien era el héroe Chat Noir, y que estaban preocupados por él tras lo que habían visto en televisión. La chica tragó saliva.
¿Qué podían hacer ellos dos para ayudar a su amigo? A diferencia de Ladybug y de los otros que habían ido a ayudar a Chat Noir, ellos no tenían ningún superpoder, no podían pelear contra Hawkmoth y Volpina. No podían hacer nada para ayudar a su amigo, y a los otros héroes. Miró de reojo a Luka, y notó que él también seguía mirando hacia la mansión.
-¿En qué piensas, Luka?-
-Ese pequeño ser…- dijo el chico.
Kagami alzó una ceja. ¿De qué estaba hablando?
-El pequeño ser de color morado que nos advirtió que no escapáramos cuando estábamos en la guarida de Hawkmoth- dijo Luka en voz baja, sin dejar de mirar hacia la mansión. Kagami lo recordó, pero se encogió de hombros, sin entender que era lo que quería decir, y el chico continuó- creo que dijo que se llamaba Nooro-
La chica asintió.
-¿Qué sucede con él?- dijo ella.
-No lo sé, Kagami, yo…- dijo Luka, aún sin quitar la mirada de la mansión- creo que… hay algo sobre él… no sé- añadió revolviéndose los cabellos en un gesto de frustración.
Kagami ladeó la cabeza, mirando al chico, quien parecía seguir perdido en sus pensamientos, sentado en el suelo mirando hacia la mansión, con su guitarra destruída en sus manos. La chica volvió a mirar la mansión, y se puso de pie, golpeando el hombro de Luka.
-Vamos, aún tenemos trabajo que hacer- dijo ella.
-¿Uh?-
Kagami no esperó a que Luka respondiera o se levantara. Comenzó a caminar hacia la mansión a paso decidido. El chico tardó unos segundos en entender lo que había pasado, y torpemente se puso de pie rápidamente.
-No, Kagami, espera…- dijo Luka, siguiendo a la chica apresuradamente hacia el interior de la mansión Agreste- ¿a dónde crees que vas?-
x-x-x
Lugar desconocido
Al mismo tiempo
Una luz de lo más brillante rodeó de pronto a Ladybug y Chat Noir una vez que ambos se besaron voluntariamente. Todo a su alrededor desapareció: la guarida de Hawkmoth, Volpina y el villano, la mansión y todo París. Solo ellos dos, de pie uno frente al otro, rodeados de luz.
-¿Do…dónde estamos?- dijo Chat Noir, separándose unos centímetros de ella.
-No lo sé…- dijo Ladybug, sin soltar las manos de Chat Noir.
Se miraron entre sí. Ladybug observó atentamente a su compañero, sus enormes ojos verdes que inspiraban cariño en él, sus cabellos dorados alborotados y salvajes. Tenía en su rostro una enorme sonrisa y sus ojos brillaban. Sus rostros estaban apenas a unos centímetros del otro.
-Los Miraculous de ambos se activaron- dijo la voz de Tikki alrededor de ellos, aunque no notaron su forma física- ambos Miraculous están juntos, por fin, y sus dueños también. Aquí es donde puedes pedir un deseo-
Chat Noir abrió la boca y estuvo a punto de soltar a Ladybug de la impresión, pero sus manos parecían estar pegadas con las del otro. Los dos chicos miraron sus manos unidas.
-No se suelten aún- dijo Plagg antes de que ambos volvieran a intentar separar las manos- esta es solo una pausa en el tiempo. Todo lo que estaba a su alrededor, Volpina y Hawkmoth, están paralizados en este momento. Y creo que ambos tienen algo de que hablar-
Ladybug miró a Chat Noir a los ojos. Ambos se miraron con una sonrisa.
-Te amo- dijeron los dos al mismo tiempo, y rieron.
-Brrr… puaj- dijo la voz quejumbrosa de Plagg- cursis. Creí que hablarían de algo importante-
-¡Plagg!- lo regañó Tikki.
Ambos chicos rieron en voz baja por unos momentos y levantaron la mirada. Pero pronto sus expresiones se volvieron de pronto sombrías al recordar el predicamento en el que estaban.
-Chat Noir, tu padre es Hawkmoth- comenzó a decir ella- y quiere usar nuestros Miraculous para…-
-Lo sé- la interrumpió él con una expresión mortificada, sin querer escuchar de nuevo que su padre estaba dispuesto a sacrificarlo para recuperar a su madre de dondequiera que estuviera- bugginette, ¿crees que estoy equivocado?¿Debería sacrificarme por maman?-
Ladybug quería gritar que no, que era impensable que algo malo le pasara a él, a Adrien, el chico del que estaba perdidamente enamorada desde el día en que lo conoció, pero miró la expresión de Chat Noir antes de responder.
-¿Tu maman querría eso?- dijo la heroína en voz baja- ¿perderte para salvarse a sí misma?-
-No, por supuesto que no- dijo Chat Noir, olvidando por un momento su tristeza y riendo en voz alta- en eso père está muy equivocado. Estoy seguro de que maman le va a dar el zape más grande del mundo cuando se entere de esto-
Los dos rieron.
-Además- continuó Chat Noir- no podemos abusar de los poderes de los Miraculous. Eso es claro para mí-
-Bien- dijo ella con un tono seguro- ya que estamos de acuerdo, ¿qué es lo que vamos a hacer?-
-Ciertamente no pedir ningún deseo, para empezar- dijo Chat Noir, sacudiendo la cabeza- el precio es demasiado alto, y tenemos una responsabilidad que nos dio el maestro Fu-
-No, en eso tienes razón, no podemos pedir ningún deseo- dijo Ladybug, levantando su mano libre con un puño formado en una expresión valiente- entonces esto es lo que vamos a hacer: vamos a vencer a Hawkmoth como siempre, y de una vez por todas. París estará a salvo, y no tendremos que pelear de nuevo-
-Y podremos estar juntos- añadió Chat Noir, sonriendo- nuestros Miraculous nunca deben caer en las manos equivocadas-
Los dos se sonrieron y se volvieron a besar.
-Te amo, Adrien… Chat Noir- dijo ella en un susurro.
-Y yo te amo a ti, Marinette… Ladybug- respondió él.
x-x-x
Vestíbulo de la mansión Agreste
Al mismo tiempo
-Kagami, ¿estás segura de que esta es una buena idea?- dijo Luka, siguiendo a la chica. Francamente, el chico ya se había cansado de hacerle esa pregunta. Tan pronto como la chica japonesa se levantó del suelo, había entrado a la mansión Agreste, espada en mano y con una mirada de pocos amigos, y el pobre Luka había tenido que seguirla.
-Segurísima- dijo la chica- ese Hawkmoth me va a escuchar por lo que nos hizo-
Luka rió en voz baja. Esa chica lo había metido ya en un montón de problemas, lo había hecho perder su guitarra favorita, pero al mismo tiempo lo estaba volviendo loco. ¡Le encantaba!
Ambos cruzaron el recibidor y se dirigieron al atrio de la mansión, donde estaba la enorme pintura de madame Agreste.
-Era aquí, ¿no es así?- dijo Kagami, tocando la pintura, mientras que el chico asentía- si no recuerdo mal, Rogercop tocó algo en la pintura y se abrió la escotilla para bajarnos a la guarida de Hawkmoth-
Luka tomó el marco de la pintura y tiró de ella, revelando la caja fuerte detrás del retrato. Kagami abrió la puerta de la bóveda, la cual estaba sin llave, y vio sorprendida su interior. El libro de los Miraculous, algunos boletos del Tíbet, una postal y…
-¿Qué es esto?- dijo Kagami, tomando un broche en forma de pavo real.
-No lo sé- dijo Luka, volviendo a cerrar la caja fuerte para examinar la pintura, mientras que Kagami aún seguía mirando el broche- y no sé como…-
-Ejem…- dijo una voz.
Ambos dieron un respingo de sorpresa. El Gorila y Nathalie estaban ahí, cada uno con un arma apuntando hacia ellos. Pero antes de que los dos chicos pudieran reaccionar, utilizando la espada y la guitarra rota respectivamente, escucharon un par de fuertes sonidos metálicos, y los dos cayeron secuaces de Gabriel Agreste al suelo inconscientes.
Kagami y Luka levantaron la mirada. Quien había golpeado a esos dos era una persona que jamás habían visto antes.
-Eh…-
-¿Qué están esperando?- dijo el recién llegado, un hombre bajito con rasgos orientales, señalando el suelo- el mecanismo para entrar se activa con un par de puntos en la pintura de Emilie Agreste. Ah, y voy a necesitar ese broche-
-Pero…- comenzó a decir Luka, pero la mirada del hombre lo hizo callar mientras Kagami le entregaba el broche.
x-x-x
Guarida de Hawkmoth
Al mismo tiempo
Hawkmoth y Volpina vieron que los dos héroes estaban encerrados de pronto en una cápsula de luz, y parecían envueltos en su propio mundo, como si el villano y la chica akumatizada no existieran. Pero Hawkmoth sabía exactamente que significaba lo que acababa de pasar.
-¡No!¡NO!- gritó el villano.
-¿Qué pasa?- dijo Volpina.
-Activaron el poder absoluto de los Miraculous- dijo Hawkmoth- éste es el poder que deseo, el que puede borrar el pasado. No deben… si lo hacen, perderemos…-
El villano golpeó la esfera de luz con su espada, pero ésta lo rechazó y lo lanzó hacia el otro lado de la guarida. Antes de que pudieran incorporarse, el mecanismo sobre la pared de la guarida se activó, y la enorme ventana de mariposa se abrió. Por ella entraron Carapace, Queen Bee y poco después Rena Rouge. Y por el túnel desde la mansión, en el techo de la guardia, entraron Kagami y Luka, quienes ya conocían el camino.
Volpina intentó lanzarse contra los dos chicos que no tenían Miraculous o superpoderes, pero fue atrapada contra la pared por la espada de Kagami y el bate de Luka.
La esfera de luz en el centro de la guarida se rompió casi de inmediato, al menos para ellos, y Ladybug y Chat Noir emergieron de ella tomados de la mano y sonriendo, todos sus golpes y heridas completamente curados.
-Se acabó, Hawkmoth- dijo Chat Noir, señalándolo con la punta de su bastón- ríndete. Sabes bien que jamás tendrás nuestros Miraculous-
-¡No!- dijo el hombre, palideciendo al verse rodeado- Ladybug…Adrien… ¡por favor! ¡Los necesito! Tu madre… ¡no puedes abandonar a tu madre!¡Tenemos que recuperarla! ¡No puedes ser tan egoísta como para dejarla perdida!-
-LUCKY CHARM- dijo Ladybug, lanzando su yoyo hacia arriba, esperando que fuera algo que les ayudara en la batalla final contra Hawkmoth. Varias catarinas salieron del yoyo, y de ahí un broche apareció en sus manos. Parecía… ¿un abanico? Sí, parecía un abanico rojo con motas negras. ¿Qué era eso?
-¿Un abanico?- dijo Queen Bee en voz alta- ¿de qué nos servirá eso?-
Chat Noir recordó algo parecido en la caja fuerte de su padre y estuvo a punto de decir algo, pero una mujer que iba detrás de Kagami y Luka hizo que el chico cerrara la boca por un momento, y la volviera a abrir, sorprendido. No solo Chat Noir, sino que todos los presentes miraron, sorprendidos y boquiabiertos, a la recién llegada.
Hawkmoth era el más sorprendido de todos.
-Tú…- dijo el hombre, suavizando su mirada, y la sombra de una sonrisa apareció en su rostro.
La mujer recién llegada cruzó la guarida hacia él, delante de todos los sorprendidos presentes que la habían reconocido de inmediato. Hawkmoth extendió sus brazos hacia ella para abrazarla, pero ella tenía otros planes. Alzó la mano y le dio una tremenda bofetada que lo tiró al suelo.
PAFF
-¡GABRIEL AGRESTE!- rugió la mujer, sus hermosas facciones enrojecidas, y una venita apareció en su frente- ¿QUÉ RAYOS ESTABAS PENSANDO?-
Hawkmoth se llevó una mano a la mejilla adolorida, sorprendido, y tardó unos segundos en recuperarse. Apoyó las palmas de la mano en el suelo, en un esfuerzo por levantarse.
-Emilie, yo no…-
PAFF
Una segunda bofetada le impidió levantarse del suelo.
-¿Cómo te atreviste a hacer eso?- dijo Emilie Agreste tan enojada que, a pesar de ser una mujer bajita y muy linda, todos los presentes dieron un paso atrás por precaución- ¿aterrorizar París?¿robar los Miraculous?¿amenazar a mi hijo? ¡Sabías que el deseo del Miraculous iba a hacer que Adrien tomara mi lugar, que él era el precio que pagar!-
-Pero Emilie, yo solo quería…-
-¡CALLA!- gritó ella, volviendo a levantar la mano- ¡te pedí que protegieras a mi hijo! ¿Y qué fue lo que hiciste? ¿Amenazarlo de esa manera? ¡Mira cómo lo dejaste!-
La mujer le lanzó una mirada asesina, y tomó con firmeza el broche de Hawkmoth, mientras que éste intentó detenerla. En el forcejeo, finalmente el broche se desprendió del pecho del villano, y cayó al suelo haciendo un ruido metálico. Nooro salió volando del broche, chocó contra una de las paredes y cayó a los pies de Luka, quien lo recogió y lo acunó entre sus manos. El kwami parecía terriblemente agotado, y respiraba agitadamente.
Una vez que el Miraculous de Papillon cayó al suelo, Volpina se convirtió nuevamente en Lila, los otros akumas fuera de la mansión regresaron a la normalidad, y Hawkmoth volvió a ser Gabriel Agreste. Emilie recogió el Miraculous de Papillon, guardándoselo, y se volvió a Ladybug y Chat Noir, que aún seguían mirando la escena sorprendidos y tomados de las manos.
Para sorpresa de todos, Emilie Agreste abrazó a Chat Noir.
-Oh, Adrien, estoy tan aliviada de que estés bien- dijo la mujer.
Chat Noir abrió los ojos desmesuradamente. Aún no podía creer que su mamá estaba ahí. No podía creer que golpeó a Hawkmoth o que le quitó su Miraculous y terminó de una vez por todas con esa guerra que habían estado llevándose a cabo hasta ese momento. Sin soltar la mano de Ladybug, el chico abrazó a su madre con la otra mano y cerró los ojos. Recordaba perfectamente cómo se sentía estar en los brazos de su mamá, sentirse como un niño pequeño nuevamente en su abrazo.
-Maman… ¿eres realmente tú?- dijo Chat Noir sin abrir los ojos- ¿cómo es posible?-
-El maestro Fu me encontró, mon cheri- dijo ella, separándose levemente de él- todo este tiempo estuve atrapada en el Miraculous del Paon. Es… una larga historia. Tu padre y yo encontramos los Miraculous de Papillon y de Paon, y los guardamos como adornos sin saber del poder que contenían. Un día, el kwami del Miraculous de Paon, Duusu, el kwami que habita este broche, intentó protegerme de un ataque, y me dejó atrapada dentro del broche-
Ladybug y Chat Noir estaban escuchando atentamente la historia de Emilie Agreste.
-Tu padre quiso sacarme de ahí, por eso quería sus Miraculous. Yo podía escuchar absolutamente todo lo que sucedía en la mansión desde el principio- añadió, entrecerrando los ojos mientras volvía a mirar a Gabriel, quien continuaba cabizbajo- finalmente, el maestro Fu me liberó cuando ellos dos abrieron la caja fuerte detrás de mi retrato- añadió, señalando a Kagami y Luka.
-Maman, ¿en serio estuviste en la casa todo este tiempo?- dijo Chat Noir, y la mujer asintió.
Emilie soltó a su hijo por fin, y luego se volvió a Ladybug. La miró con una amplia sonrisa, y se lanzó a abrazarla.
-Y tú…- dijo Emilie Agreste mientras que Ladybug se tensaba, asustada. Sabía que podía ser muy afectuosa, pero también sabía que podía dar golpes como acababa de demostrar. La mujer parecía no haberse dado cuenta- ¡muero de ganas de conocerte!-
-Eh…- dijo Ladybug tímidamente, sin esperarse que la madre de Adrien dijera esas palabras- mu… mucho gusto en conocerla, madame Agreste-
-Ejem…-
De pronto, todos se volvieron al hombre con rasgos orientales que llegó detrás de Emilie Agreste, que era quien se había aclarado la garganta.
-Bien, después de mucho tiempo por fin recuperamos los Miraculous perdidos- dijo el maestro Fu- el Miraculous de Papillon y el Miraculous de Paon están por fin a salvo. Y en vista de ello, tenemos que llegar a un acuerdo. Pero primero- añadió, señalando a Lila, quien no parecía recordar nada de lo que había pasado- ella no debe de saber nada de sus verdaderas identidades-
-Oh, yo me encargo- dijo Queen Bee, sonriendo maliciosamente.
-Eso no sea necesario- dijo Ladybug, lanzando el broche que obtuvo con su Lucky Charm- ¡MIRACULOUS LADYBUG!-
Gracias a el poder de Ladybug, todo volvió a la normalidad, y Lila desapareció de la guarida de Hawkmoth, seguramente para regresar al lugar donde originalmente fue akumatizada. Todos se miraron entre sí.
-Ahora faltan dos cosas- dijo el maestro Fu- primero, qué hacer con Hawkmoth. Y segundo…-
-Desterrarlo de París, obviamente- dijo Rena Rouge.
-Llevarlo a la cárcel- dijo Carapace.
Ladybug miró de reojo a Chat Noir y a Emilie Agreste. El primero estaba cabizbajo y entristecido, y la mujer estaba también triste, pero con el cejo fruncido. Respiró hondo, y su voz sobrepasó las sugerencias de los otros.
-Yo creo- dijo Ladybug en voz alta, haciendo callar a los demás- que Chat Noir y Emilie Agreste deberían elegir qué es lo que debemos hacer con él. Es su derecho-
Chat Noir se volvió a ella, y sonrió tristemente con una expresión agradecida.
-Creo que ya sé que podemos hacer con él- dijo Emilie Agreste- y creo que a… Chat Noir y a los demás les agradará la idea-
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Pues se acerca el final de la historia. Espero que les esté gustando hasta ahora. Ya hice sufrir mucho a todos, pronto tendrán un respiro… ¿o no? Muchas gracias a todos por seguir leyendo, y por sus reviews. Nos leemos pronto.
Abby L.
