Capítulo 2

Kate sabía que odiaba las bodas por varias razones, una de ellas…ser elegida como dama de honor, ¿qué significa? Acompañar a la novia para los preparativos, no soporta tanta ñoñería junta; Lanie se emociona con cualquier cosa y ella sólo desea que el día termine de una maldita vez.

Podrías fingir al menos que te alegras por nuestra amiga, ¿no? Una sonrisa no te mataría.- comenta su amiga mientras Jenny se prueba el tercer vestido.

Eso no lo sabemos Parish, prefiero no arriesgarme y mantener mi expresión de total aburrimiento por esto.- responde Kate señalando el local para las novias.

Vale, no quieres creer en el amor y apoyo esa decisión pero estamos hablando de Jenny; somos amigas desde bien niñas, ¿qué te cuesta hacerle feliz?

Beckett se levanta y sale para fumarse un cigarro, no suele fumar entre semana pero es que la situación le sobrepasa, ¿por qué nadie comprende que pasa olímpicamente del amor? ¿Acaso es un bicho raro por no enamorarse?

¡Kate entra, Jenny ha escogido vestido!- grita su amiga desde el interior del local, algunas personas le miran extrañadas.- ¿Por qué tienes que gritar? Me ha mirado todo el mundo.

No haberte ido, puedes fumar después, además el tabaco mata.

Y otras cosas también, como por ejemplo…el exceso de cursilería.- Jenny aparece en ese momento con un traje sencillo a la par que elegante.- ¡¿Qué os parece?!

¡Estás preciosa cariño!- Lanie se levanta para verla desde todos los ángulos, Beckett hace lo mismo sin tanta ilusión pero sí que debe admitir que su amiga está radiante con ese vestido.- Te queda muy bien.- novia y dama de honor comparten mirada de terror ante el comentario de Beckett.

¿Qué os pasa? He dicho algo bonito, ¿no? Hacéis un mundo de todo.

Gracias chicas, me voy a quedar con este, me lo van a rebajar y todo.- Jenny vuelve para quitárselo, Kate revisa los mensajes de su móvil, no tiene ninguna excusa creíble para marcharse.

Tendría que irme, mañana me espera un juicio y debería descansar como es debido.

No me seas sosa Beckett, esta noche cenamos con los padrinos de Kevin, tenemos que llevarnos bien, ¿recuerdas?- Kate suelta un sonoro suspiro indicando claramente el entusiasmo ante ese plan.

De acuerdo, iré pero yo tengo que marcharme ya de aquí. Mándame luego hora y lugar, nos vemos esta noche. ¡Adiós Jenny!

¡Hasta luego Kate!

En otra parte de la ciudad…

Rick se toma una buena cerveza con Liam, ese joven pronto será conocido como una estrella del pop, se merece un respiro después de intensas semanas ensayando.

¿Crees que mi disco se venderá? Tengo la sensación de que nadie lo comprará.

Confía en mí Liam, tendrás un gran futuro musical por delante; ya sabes que he llevado a famosos a lo más alto- el joven sonríe entusiasmado, dentro de unos días su single se escuchará en la radio más famosa de la ciudad.

Gracias por la cerveza Richard pero he quedado con mi novia para cenar, ¿nos vemos el viernes?

Allí te espero, no me falles, ¿eh?- Castle se queda solo en la mesa, mira la pantalla de su móvil en busca de entretenimiento; podría quedar con alguna tía pero dentro de una hora tiene cena y no quiere quedar mal.

Una cerveza, por favor.- Rick busca la dueña de esa dulce voz, una mujer de pelo castaño, con una camiseta de manga corta bien ajustada y unos pantalones pitillo se sienta en la barra.

Castle se levanta con su cerveza y se sienta junto a esa bella mujer.- Hola, ¿puedo acompañarte?- ella le dedica una mirada más bien de asco pero Rick no se deja intimidar.

¿Qué hace una mujer como tú en un antro como éste? No es uno de los mejores bares de Nueva York.- el camarero, afortunadamente, no ha escuchado ese último comentario.

Si tienes pensado llevarme a la cama, pierdes el tiempo. Sólo quiero relajarme y desconectar un poco, ¿vas a molestarme tú también?

No es mi intención, trato de ser amable contigo, dispongo de una hora antes de ir a un infierno de cena.- Es entonces cuando Kate se fija de verdad en ese hombre, no debe tener más de treinta; su pelo castaño y despeinado hace juego con su camisa de "The Queen" y los pantalones son del mismo color que sus ojos.

¿Cena de compromiso?- pregunta ella un poco más interesada en el desconocido.- Algo así pero no hablemos de eso, me llamo Richard Castle.

¿Por qué debería darte mi nombre? ¿Y si eres un pervertido? No quiero acosadores.

Si lo soy, no tendrás más que buscar mi nombre pero te aseguro que soy inofensivo; de verdad que sí.- Beckett durante unos segundos, parece simpático y no tiene pinta de ser alguien problemático.

Llámame Kate, no voy a darte más información, lo siento.- él le ofrece la mano para estrecharla, Beckett responde al gesto de amabilidad.

Bueno Richard, ¿a qué te dedicas? Si tu intención es que nos conozcamos, tendremos que hablar de nosotros mismos, ¿no?

Soy compositor musical, me extraña que no me conozcas, he recibido varios premios.

No soy una gran fan de la música, apenas tengo tiempo de escuchar algo. ¿Tienes algo en tu móvil que pueda escuchar?

Rick asiente con una sonrisa que provoca un cosquilleo en el cuerpo de Beckett, ella ignora esa sensación y bebe un buen trago de su cerveza.

Aquí tengo algo pero no sé si lo podrás escuchar, espera, tengo mis auriculares por aquí.- Rick revisa su maletín y le presta los cascos a Beckett para que escuche uno de sus temas favoritos "Engañando al amor".

Kate no puede evitar asombrarse al escuchar la letra, le define por completo; como si ese chico la hubiese escrito para ella.

Está muy bien, ¿lo piensas de verdad?- Castle parece no comprender muy bien la pregunta.- ¿No crees en el amor?

No es un sentimiento que adore tanto como el resto de la humanidad, lo sobrevaloran; le dan una importancia que no existe. ¿Tú qué opinas?

Algo parecido pero no voy a entrar en detalles.

Un par de horas más tarde…

La pareja no deja de hablar de varios temas, ninguno se ha percatado de la hora que es, ni siquiera le han prestado atención a sus móviles hasta que una llamada les interrumpe.

¡KATHERINE HOUGHTON BECKETT! ¿¡SE PUEDE SABER DÓNDE TE HAS METIDO?! ¡NO HAS VENIDO A LA CENA!- Lanie está hecha un basilisco, va a ser complicado calmar su enfado.

Si te contara lo que ha pasado no me creerías así que nada, sólo me queda pedir perdón.- Beckett escucha como la respiración de su amiga vuelve a la normalidad lentamente.

Da igual, de todas formas ha faltado un padrino de Kevin. Hemos estado Javier y yo solos. Es más mono…me ha acompañado a casa y todo.

¿En serio? Ya me contarás, mañana nos vemos, estoy cansada.- Rick ha desaparecido en lo que Beckett respondía al teléfono; ha dejado dinero y una nota en una servilleta de papel: "Gracias por dejar que conozca un poco más de ti. P.D: Puedes dormir tranquila, no voy a perseguirte hasta tu casa".

Kate lee y relee esa nota, una sonrisa aparece en su rostro, ¡NO! Se prometió que ningún hombre entraría en su corazón y piensa ser firme a su promesa; sólo espera no volver a encontrarse a ese tal… ¿Richard Castle?