Capítulo 6
Kate observa el estudio con mucha admiración, jamás había estado en uno y ahora Rick le muestra las diferentes salas para terminar en la más importante.
Aquí es donde practico mi magia, ¿quieres escuchar una de mis creaciones?- Castle se sienta en la mesa donde miles de botones esperan para producir una agradable melodía.
Ninguno de los dos dice nada hasta que la canción termina.- Guau Rick, es preciosa, ¿de verdad la has compuesto tú?- el joven se levanta y se acerca hasta la chica.- no lo dudes y ahora quiero que entres ahí, veamos si tengo razón respecto a tu hermosa voz.
Beckett entra dudosa, Castle le coloca los enormes cascos y acerca el micrófono.- Pero, ¿qué voy a cantar? No me sé ninguna canción de memoria.- el miedo se muestra en el rostro de ella, sin embargo, él no se preocupa por eso.
Tranquila, tengo aquí una letra, intenta seguir la melodía, ¿vale?- Kate asiente, Rick sale para sentarse en la silla, la música comienza, la abogada sigue la letra que Castle le ha colocado.
Fixing up a car to drive in it again
Searching for the water hoping for the rain
Up and up.
[…]
We're going to get it get it together right now
Going to get it get it together somehow
Going to get it get it together and flower
Oh oh oh oh
[…]
And you can say what is, or fight for it
Close your mind or take a risk
You can say it's mine and clench your fist
Or see each sunrise as a gift.
[…]
Fixing up a car to drive in it again
When you're in pain
When you think you've had enough
Don't ever give up.
Kate se quita los cascos, la letra de esta canción…le recuerda tanto a ella, la noche en la que murió.
¡Ha sido fantástico!- exclama Rick lleno de entusiasmo, nunca había escuchado una voz tan dulce.- ¡Tenemos que repetir otro día!- este se detiene al ver los ojos vidriosos de la chica.- ¿he hecho algo malo Kate?
No, para nada, yo…no puedo, lo siento.- Beckett sale corriendo del estudio, ¿por qué vuelve a sentirse tan vulnerable? Ya han pasado varios años, su psicólogo le dijo que poco a poco lo superaría pero al escuchar esa canción le han venido recuerdos con su madre.
Al día siguiente…
Castle toca el timbre y espera a que alguien le abra.- ¡Ricky! ¿Qué haces por aquí?- Ryan le invita a pasar, el apartamento de su amigo está repleto de regalos de boda, no está desordenado pero sí abarrotado.
¡Richard, qué sorpresa!- Jenny sale de la cocina con dos tazas de café.- es muy temprano, ¿en qué podemos ayudarte?
Jenny, ¿puedo hablar contigo en privado? Sólo será un momento.- la pareja se mira sin comprender nada pero ella asiente.- vamos a la cocina.- Ryan se toma el café y se marcha a trabajar.
Bueno, ¿qué es eso que tanto te preocupa?- Castle no tiene muy claro por dónde empezar, se siente culpable por lo que ocurrió anoche.
Verás, anoche salí con Katherine a cenar y la invité a ir al estudio; le pedí que cantase una canción porque necesitaba escuchar su voz.
Jenny escucha la historia con atención, sin interrumpir ni una sola vez, se fija en las expresiones de Rick mientras va narrando todo.
Y eso es lo que pasó, ¿hice algo malo Jenny? No recuerdo haber dicho nada para que se marchase de esa forma.
No es por ti Richard, mira, espero que entiendas que lo que te voy a decir es porque he visto que realmente te preocupas por Kate. Perdió a su madre hace unos años, la asesinaron a sangre fría y abandonaron su cuerpo en un callejón antes de las navidades. Por eso se hizo abogada.
No, no lo sabía, ¡oh Dios mío! Me siento fatal ahora mismo.
Pues no deberías, si ella no te lo ha contado es porque cada vez que se acuerda se derrumba; fue al psicólogo por decisión propia y para ayudar a su padre que recurrió al alcohol para superar la muerte de su mujer.
Tengo que hablar con ella, ¿crees que querrá verme? Anoche se fue bastante mal.
Dale unos días, que sea ella la que contacte conmigo, te lo agradecerá, créeme.
Castle le da las gracias a Jenny, no tenía ni idea de todo el dolor que Kate ha padecido y sigue sintiendo. Quiere hacer algo para compensárselo, pero, ¿el qué?
Mientras en la oficina de Beckett…
La abogada se ha encerrado en su trabajo, ha pedido que no le pasen llamadas, tampoco quiere recibir visitas de ningún tipo, no se encuentra con fuerzas para hablar con nadie.
Rick le quiso mostrar la belleza de la música, hacerle ver que de verdad tiene una voz preciosa pero, de nuevo, los recuerdos de su madre le traicionaron y tuvo que correr para que Castle no le viese llorar.
Beckett, tiene una visita.- su secretaría sabe que la abogada no quería recibir a nadie pero ese hombre insiste.- Está bien, dile que pase.
¡Menudo despacho más grande!
¡Rick! ¿Qué haces aquí? ¿Cómo has llegado?- él se sorprende ante esa pregunta.- pues en taxi, como la mayoría de los neoyorkinos.
No, no, ¿cómo has descubierto donde trabajo?
¡Ah, esa es fácil! Digamos que tengo contactos. Necesitaba ver que estabas bien, anoche me dejaste preocupado.
Rick se fija en las carpetas llenas de documentos, en las fotos que hay en las estanterías y en la mesa de Kate, pero lo que más le llama la atención es una figura de elefantes que hay junto al ordenador.
Es de mi madre, dice que nosotros somos como los elefantes, una familia; es una de las pocas cosas que tengo de ella.
Sé que apenas nos conocemos Kate pero no pasa nada por hablar del pasado, a veces es hasta saludable; el dolor es menor.
Beckett le mira con frialdad.- ¿de qué estás hablando? ¿Qué sabrás tú?- Castle se asusta un poco pero no se aleja ni se mueve.- sé que tu madre fue asesinada, que por eso eres abogada, no tienes por qué enfrentarte a esto tú sola. Tienes amigos y a tu padre.
Richard, no tienes ningún derecho a entrometerte en mi vida, tú mismo lo has dicho, apenas nos conocemos. Será mejor que te vayas, no pienso discutir contigo.
Pero Kate, escúchame.- ella no le da esa oportunidad.- ¡QUE TE LARGUES DE AQUÍ! ¡NO QUIERO VOLVER A VERTE!
