Capítulo 9
Le dedico este capítulo a mi hermanita de Wattpad, no hablamos mucho últimamente pero si retomamos las conversaciones…podríamos estar horas. Espero que os guste el capítulo, creo que la espera merecerá la pena, os merecéis algo especial.
Kate termina de ponerse de nuevo el vestido rojo, se ha vuelto a maquillar y no parece que haya tenido buen sexo con el padrino del novio.
¿Qué se supone que debemos responder cuando nos pregunten?- Rick no se encuentra nervioso por el tema del sexo salvaje en el agua y después en la cama, el problema es que Beckett le ha pedido discreción y él no sabe mentir muy bien.
Algo tan simple como que hemos resuelto nuestros problemas, no habrá tensión en la boda y seguiremos como hasta ahora, amigos. No quiero que Lanie y Jenny se burlen de mí al saber que me he acostado contigo.
Castle no comprende por qué tienen que ocultar eso, si no hay sentimientos, ¿qué más da? Pero si Kate se lo ha pedido tendrá que mantener la boca cerrada si quiere volver a disfrutar de esa maravillosa mujer.
Ambos regresan a la discoteca dónde sus amigos ya han comenzado a beber y ahora bailan en el centro de la pista. Rick se dirige a la barra para pedirse un cubata, Beckett es secuestrada por sus amigas; las tres se alejan de la multitud para poder hablar.
¿Y bien?- pregunta la otra dama de honor con mucha curiosidad.- ¿qué ha pasado?
Nada, hemos hablado. No tenemos por qué llevarnos mal, somos amigos; él irá con una chica y yo con Sam, ¿qué os pensabais?- sus dos amigas se miran un poco decepcionadas, su plan no ha salido como ellas querían; o al menos eso piensan.
No nos malinterpretes cielo, nos alegramos de que hayáis resuelto vuestros problemas pero es que…hacéis tan buena pareja… ¿no piensas siquiera en tirártelo para ver cómo es? Tú adoras el sexo sin compromiso.- comenta Jenny tras beber un buen sorbo de su vaso.
Lo adoro siempre que no tenga que volver a ver al tío con el que me acueste. Rick es muy cercano, no quiero sobrepasar la línea, ya lo sabéis.- las amigas dejan por zanjada esa conversación, vuelven a la fiesta.
Al regresar a la pista de baile, Kate se encuentra a Castle bailando con una joven, las manos de él se posan sobre las caderas de ella.
Pues sí que ha tardado en buscar a alguna, este hombre no para tampoco.- refunfuña Lanie al ver semejante imagen, Beckett los ignora, cruza la pista para tomarse algo.
Tú no eres de por aquí.- comenta el camarero al ver a la abogada sentándose en la barra.- ¿qué deseas tomar? Hago unos cócteles para chuparse los dedos.
Quiero la mezcla más fuerte que tengas, hoy necesito olvidarme de todo y todos.- el camarero asiente, comienza a mezclar varias botellas.- bebe con cuidado.
No sirve, no tiene el resultado que ella espera, sigue sintiéndose mal al ver cómo Castle coquetea con esa joven. ¿Pero qué le pasa? Hace una hora justo le dijo que sólo serían amigos, entonces, ¿por qué no se alegra por él?
La joven aprovecha la cercanía para besar los labios de él, Rick le responde le beso con pasión. Se acabó, Kate se termina el cóctel de un trago y sale rápidamente de la discoteca, necesita aire puro y alejarse de allí cuanto antes.
¡Beckett, Kate!- los gritos de Lanie son inútiles, su amiga desaparece en la oscuridad hacia la playa que prácticamente se encuentra desierta.
No culpa a Rick por ese comportamiento de niña pequeña, se culpa a sí misma y al hijo de puta que acabó con la vida de su madre de una forma tan violenta y macabra. Se juró que nadie volvería a romperle el corazón y ha roto su promesa.
Después de tantos años…en el instituto, luego la Universidad; era la chica más popular, rebelde pero a la vez sacaba buenas notas, con un chico distinto cada fin de semana. Le gustaba esa vida aunque no fuese la adecuada, ella era feliz.
Unas horas más tarde…
El sonido de las olas le despierta, se quedó dormida en la playa sin darse cuenta. Regresa a la casa por la orilla, le encanta pisar la arena húmeda, le recuerda su infancia con sus padres.
Abre la puerta trasera sin hacer mucho ruido.- Buenos días.- la voz de Espo le asusta.- Joder Javier, ya te vale, que susto me has dado.- susurra Kate mientras camina hacia la cocina; al oler el café le han entrado hambre.
¿De dónde vienes? Lanie te estuvo llamando durante toda la noche, ¿qué pasa contigo?- ese tono no le gusta nada a Beckett.- ¿perdón?
Lanie estaba muy preocupada por ti y tú pasas de ella, eres su mejor amiga, dígnate al menos a cogerle el teléfono. Pensó que te había pasado algo.
Mira Javier, lo que haga o deje de hacer con mi vida no es asunto ni tuyo ni de nadie; soy mayorcita y puedo cuidarme sola. Estoy aquí, ¿no? Pues ya está, le pediré disculpas cuando se levante, voy a ducharme.
Pues sí que ha empezado bien la mañana, primera discusión con el otro padrino; como si no tuviese ya bastante. Beckett se detiene en la habitación de Rick, está cerrada; ¿se llevaría a esa joven a la cama? ¡¿Y qué importa?!
El agua de la ducha le tranquiliza un poco, todo su cuerpo agradece la temperatura y el tacto del jabón sobre su cuerpo desnudo. Se pone unos pantalones cortos y un top deportivo, se tomará el café y saldrá a correr.
¡Kate! ¡Menos mal que estás bien!- Lanie abraza a su amiga, ella le devuelve el gesto.- Siento no haberte contestado, necesitaba aire, el último cóctel me sentó fatal.
Ya no aguantamos el alcohol como antes, ¿verdad?- Kate se alegra de que su amiga le haya vuelto a perdonar una de sus muchas pataletas. Se toma un café sin mirar a Javi y sale disparada hacia la calle. Coloca los auriculares a tope y echa a correr por el pequeño pueblo.
Mientras tanto, en la casa…
Castle es el último en levantarse, la resaca puede con él. Coge una aspirina del botiquín, baja hacia el piso de abajo dónde sus amigos desayunan tranquilamente con las noticias de fondo.
Buenos días.- Kevin y Javier se ríen de su cara, es prácticamente un muerto viviente.- tío, ¿una grúa ha pasado por encima de ti? – pregunta Ryan aguantándose la risa como puede.
Qué gracioso Kevin, me parto contigo. ¿Dónde está Kate? Ayer la perdí de vista en la discoteca y sé que no ha dormido aquí.
Ha llegado esta mañana bastante temprano por la parte trasera, venía por la playa. Se ha duchado y se ha ido a correr, o eso me ha dicho.
¿Se ducha para volver a sudar? Qué cosa más extraña, no es propio de ella.- comenta Jenny mirando a su amiga que coincide.- al parecer le sentó mal el último cóctel y se fue para despejarse.
Castle también se da una buena ducha tras desayunar poca cosa, su estómago le traiciona con echarlo todo en cualquier momento.
Rick, si quieres ver a Kate, estará en un gimnasio a un par de kilómetros de aquí. Seguro que estará entrenando, habla con ella.- Lanie le escribe la dirección.- Gracias, iré ahora.
Más tarde…
Kate golpea y golpea el saco con los guantes de boxeo que le han prestado, maldice en su interior por el asesinato de su madre sin resolver, por sentir algo por Castle; por ser tan estúpida. No se puede engañar al amor, siempre te encuentra, dónde menos te lo esperas.
¿Beckett?- ella se gira al escuchar esa voz.- Castle, ¿qué haces aquí?
Lanie me ha dicho que es posible que vinieses aquí, te conoce demasiado bien.- él camina hacia la chica, sin embargo Kate sigue machacando el saco con más fuerza.
¿Estás enfadada? Porque creo que ese saco ya ha recibido lo que merecía.
¿Qué quieres Rick? Me gusta entrenar sola, si has venido sólo para verme pierdes el tiempo.- esa contestación deja helado a Castle que se detiene de golpe.
O sea que sí estás molesta, ¿conmigo? ¿He dicho o hecho algo que te haya ofendido? Ayer estábamos bien, ¿qué ocurre?
Beckett suspira antes de volver a girarse.- Estoy bien Rick, todo va genial. No te comas la cabeza, necesitaba estar sola y eso es todo. Bueno dime, ¿al final triunfaste con esa joven?
¿Con la chica de la discoteca? Fueron un par de besos sin importancia. Se emborrachó y al final acabó con otro tío. Regresé a la casa y al ver que no estabas te llamé.
Todavía no he visto el móvil, me quedé dormida en la playa sin darme cuenta. ¿Quieres decirme algo más? Voy a ir al vestuario, la ducha me espera.
No, creo que eso es todo. Me alegra saber que todo va bien.- ninguno dice nada, se limitan a cruzar las miradas en busca de cualquier atisbo de sentimientos pero ambos son expertos en guardarlos en lo más profundo de su corazón.
