Mojado.

Frío, adolorido, quemaduras leves, conmoción cerebral leve... ninguna de estas condiciones molestaba tanto a Saotome Ranma como la sensación de estar sumergido en agua que había decidido perturbar su merecida siesta..

Ranma se levantó bruscamente, exaltado tomó grandes bocanadas de aire, devorando con avidez el vital gas.

Jadeando en busca de aire y fatigado mentalmente como estaba no pudo evitar la leve sonrisa petulante que nació de sus labios. 'Gané.'

Lenta y dolorosamente, Ranma abrió los ojos, un techo familiar le recibió.

En estado de alerta debido al abrupto cambio de entorno, Rama buscó señales de el Orbe, para su suerte no encontró ninguna.

Se encontraba desnudo en un simple baño, parado encima de un Furo.

Fresco en su memoria se encontraba su encuentro con aquel objeto mágico, al cual había vencido.

Ranma decidió no confiarse, el orbe le había engañado en una ocasión. Concentrado examinó por señales del objeto mágico, la aura mística que emitía dicho objeto había desaparecido por completo.

Ranma rebuscó por todo el baño. Eventualmente, Decidió buscar por pruebas en el cesto de ropa sucia.

'Un uniforme de Furinkan' Ranma reconoció una de las prendas, motivado por esto decidió continuar indagando.

Su búsqueda terminó de manera abrupta. entre un uniforme de Furinkan y un delantal se encontraba un objeto amenazante.

En el cesto reposaba una tanga roja, que le era vagamente familiar a Ranma.

'¿Dónde he visto esto?' Ranma se preguntó con alarma, habiendo olvidado su búsqueda de el objeto mágico.

Ranma tomó la prenda en sus manos con intenciones de examinarla, su anterior preocupación fue reemplazada por curiosidad.

Realización golpeó a Ranma con la fuerza de una marimacho enfurecida.

"¡Ja!, con que eras tú." Habiendo recordado el origen de la prenda Ranma proclamó con alegría. Si Happosai estuviera viendole, él viejo lloraría lagrimas sinceras y le proclamaría su completo heredero en el acto. Para su (des)fortuna se encontraba solo en el baño.

Ranma nunca había estado tan feliz de ver una prenda intima en su vida, esa prenda era de Nabiki. ¿Cómo lo sabía?, pues simple, hace dos noches Happosai había robado las ropa intima de las hermanas Tendo, Ranma quien había luchado contra él como era costumbre, frustró su robo devolviendo las prendas a Kasumi, quien se encargó de purificarlas en el templo más cercano, la prenda que sostenía en sus manos era una de las que Happosai había robado de la casa Tendo.

"¡Hahahahahaha~" Ranma no pudo evitar las ganas y rió con fuerzas. Él era el vencedor, había destruido el estúpido orbe, y cómo recompensa había sido devuelto a donde había estado antes, tomando un baño en el baño Tendo.

Fue en ese momento que la puerta del baño se abrió, sorprendiendo a Ranma con manos en la tanga.

Cabello largo, piel color porcelana, piernas largas, un modesto busto esperando ser golpeado por la pubertad, y un rostro hermoso. Todo eso fue registrado por el cerebro de Ranma, quien no pudo evitar el pequeño hilo de sangre que salió de su nariz.

"¡P-pevertido!" La propietaria de dicho cuerpo exclamó alarmada.

Ranma se levantó de donde había estado hurgando la ropa, dispuesto a explicar todo.

El repentino movimiento asustó a la joven chica, quien salió corriendo espantada. "Kyaaaa~"

"¡Cálmate Akane!" Ranma gritó intentado detenerla, sin embargo sus palabras tuvieron el efecto contrario, haciendo gritar más a la chica, Akane.

Ranma hizo una mueca, molesto ante lo injusto de todo.

¡Él no era un pervertido!, que le hubieran encontrado desnudo con una tanga en sus manos, mientras reía victorioso, no significaba que era un pervertido, ¡No!, todo era un malentendido.

Ranma se vistió con rapidez, planeando en como explicarle todo a Akane.

Un pensamiento fugaz le detuvo por un momento.

'¿Desde cuándo Akane tiene el cabello largo?'


"Kyaaa~" Akane continuó gritando mientras desprendía una de las piedras del estanque, con intenciones de golpear con ella al pervertido que merodeaba en la casa.

"Akane, ¿Qué sucede?" Nabiki, la hermana de Akane preguntó con curiosidad.

"¡Hay un pervertido en el baño!" Akane exclamó enfurecida, en sus manos sostenía la pesada piedra.

"¿Para qué llevas eso?" Nabiki preguntó refiriéndose a la pesada roca que sostenía Akane.

"¡Lo mataré" Akane proclamó sus intenciones asesinas.

"Oh, ¿No es un poco excesivo?" Kasumi intervino poniéndose en medio del camino de Akane, deteniendo así su avance, tratando de razonar con su hermana menor.

"¡Él estaba hurgando en nuestra ropa!" Akane proclamó con furia, debido a su actual enojo no pudo notar la pequeña vena que se asomaba en la frente de Kasumi.

"¡Oh, que inadecuado!" Kasumi reconoció, sin embargo no se apartó del camino.

"¡Además el rió perversamente mientras sostenía tu... cosa!" Akane terminó su discurso, un poco incomoda al nombrar aquel objeto.

Kasumi asintió levemente ante su hermana. Kasumi se apartó, permitiendo a Akane continuar. De repente, permitirle a su hermana golpear al pervertido no parecía ser mala idea.

"¿Quién eres?" Pregunto Nabiki ante la repentina aparición de un joven.

Oculto en las sombras se encontraba un misterioso joven, vestía una camisa tradicional china de color rojo, junto a un pantalón negro, y un par de zapatos igualmente negros.

Nabiki notó con curiosidad que la vestimenta y el peinado era el mismo que usaba la chica pelirroja, Ranma.

"¡Tú!" Akane intervino, pronunciando esas palabras con asco y repulsión que era normalmente reservada para Kuno.


"Kyaaaa~"

Ranma hizo una mueca ante el grito de la chica, sin embargo Ranma continuó con su apresurada tarea de vestirse. Afortunadamente vestirse con rapidez era una habilidad que había cultivado desde temprana edad.

Ranma bajó las escaleras con sigilo, sin alertar a ninguna de las hermanas Tendo, las cuales se encontraban en una acalorada conversación.

"¡Hay un pervertido en el baño!" Exclamó Akane enfurecida.

Ranma frunció el ceño ante la habilidad de Akane de malinterpretar las cosas.

"¿Para qué llevas eso?" Preguntó Nabiki.

Ocultó entre las sombras, sigilosamente Ranma observo con nerviosismo la pesada roca que Akane sostenía.

Le mataré!" Akane exclamó sus intenciones.

Ranma sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo, las palabras de Akane le habían hecho recordar.

El largo cabello de Akane, el genuino miedo que Akane había sentido al verle, eran pruebas de que algo no estaba del todo bien.

Ranma observó sus alrededores en busca de alguna pista que le indicara que era exactamente lo que estaba mal. Lo que vio casi le hizo caer de espaldas.

En el patio se encontraba el Dojo Tendo, un hermoso y respetable Dojo, que se encontraba entre los más respetables de toda Nerima, a pesar de no tener estudiantes hace más de una década.

El Dojo Tendo había sido destruido durante la boda fallida.

Ranma había presenciado la destrucción del Dojo. Él había observado como el ultimo de los pilares que sostenían el Dojo había colapsado, marcando el final del primer y ultimo Dojo de la Escuela de Combate Libre. Ranma había observado la tristeza de Soun quien por primera vez no tenía fuerzas para llorar. Los remordimientos de Nabiki. La mirada melancólica que Akane dirigió al altar de su difunta madre. La impotencia de Kasumi al ver a su familia en tal estado.

Ranma recordaba bien aquel trágico momento para la familia Tendo, de la cual él había sido parcialmente responsable.

Sin embargo, a pesar que sus recuerdos le decían otra cosa, el Dojo aún estaba ahí en el patio de los Tendo.

La sorpresa que sintió Ranma al observar al Dojo Tendo le hizo perder la concentración, siendo descubierto por Nabiki.

"¿Quién eres?" Pregunto Nabiki ante la repentina aparición de un joven.

La repentina pregunta dirigida a él fue suficiente para dispersar sus pensamientos.

La pregunta de Nabiki fue suficiente para confirmar las sospechas de Ranma. Él había viajado en el tiempo, o estaba alucinando otra vez producto de las habilidades culinarias de Akane.

"¡Tú!" Dijo Akane señalándolo, pronunciando esas palabras con asco y repulsión que era normalmente reservada para Kuno.

"Eh... no es lo que parece, Akane." Ranma trató de apaciguar la fiera en que se había convertido su prometida.

"¡¿Cómo sabes mi nombre?!"

Ranma evitó la mirada de Akane, sin saber como explicar su situación.

"También eres un acosador, ¿Ne?." Nabiki preguntó de manera retorica, con una sonrisa.

"¡No!, lo tienes todo mal." Ranma dijo, dispuesto a explicar su situación.

"¡Pervertido!" Entonando esta palabra, Akane saltó a la acción con piedra en manos, aprovechando la distracción de su oponente.

La pedrada conectó con la cabeza de Ranma, derribándole en un instante.

Ranma se levantó, frotando su frente mientras se quejaba.

"¡Hey!, eso me dolió." Ranma se quejó con amargura.

A pesar de sus quejidos, Ranma no poseía ninguna marca de donde le había golpeado la piedra, él parecía estar ileso.

"¡Oh!, eso está mal, no deberías hacer eso es ... inadecuado." Kasumi le reprendió.

Ranma asintió con agradecimiento por el apoyo de Kasumi.

Kasumi se dio cuenta de esto, y le corrigió. "Hablo de espiar a mi hermana, y... hurgar la ropa interior de los demás." Kasumi habló con su serenidad habitual, sin embargo su rostro expresaba muestras casi imperceptibles de reproche. Extrañamente Ranma entendió el mensaje .

Ante la furia femenina de Akane, la sonrisa burlona de Nabiki, y la desaprobación de Kasumi, Ranma no sabía que hacer. Para él era fácil ignorar las primeras dos, pues él ya estaba acostumbrado a recibir la furia de Akane y las burlas de Nabiki, el verdadero problema era Kasumi.

Ranma se encogió bajo la mirada de Kasumi, sintiéndose peor que Happosai por generar esta reacción en la serena Kasumi.

Ranma asintió de manera casi imperceptible, dispuesto a usar una temible técnica.

Aceptar la culpa en situaciones en las que no era culpable, fue otra de las habilidades que había aprendido en el peligroso camino a convertirse en un artista marcial.

No necesitas ser culpable para pedir perdón. Las palabras de Kasumi resonaron en su mente, recordando una de las lecciones que había recibido de la hija mayor Tendo.

Ranma se lanzó al suelo sorprendiendo a las hermanas Tendo. Bajo la mirada de ellas se coloco de rodillas, dispuesto a utilizar la técnica del tigre caído.

La sorpresa no le duró mucho a Akane, quien con irritación gritó, habiendo entendido las intenciones del pervertido. "¡Cuidado! ¡Él está intentando ver por debajo de tu delantal, Kasumi!"

"¡¿Qué dices?!" Exclamó Ranma con sorpresa, saltando lejos de las hermanas Tendo.

"Oh, creo que estás exagerando un poco." Kasumi intervino en favor de Ranma, habiendo entendido el sincero gesto de Ranma. Para Kasumi, casi todo podía resolverse con una disculpa cortés y sincera.

Akane tragó saliva, nerviosa por la aparente facilidad que el pervertido había puesto a Kasumi en su contra. Akane entendió en ese momento que él no era un pervetido cualquiera, él era mucho peor...

Aprovechando el silencio de Akane, Ranma se presentó ante las hermanas Tendo.

"Mi nombre es Saotome Ranma."

Ante las extrañas mirada que recibió, añadió. "Perdón por todo." Dijo Ranma con actitud poco característica, mientras se inclinaba de manera respetuosa.

En ese momento Soun intervino, salvando a Ranma de una serie de preguntas incomodas.

"Vayamos al Dojo, hijas." Soun habló con alegría, sus ojos estaban puestos en Ranma.

"También tú, Ranma-kun." Añadió.


"Este es mi viejo amigo, Genma." Le diijo Soun a sus hijas, señalando a un hombre con lentes que vestía un Gi blanco.

'Justo como pensé.' Las palabras de Soun habían confirmado las sospechas de Ranma. Las hermanas Tendo no parecían conocer a Genma, al igual que Genma no parecía conocerlas.

"Y este es mi hijo..." Habló el hombre de Gi Blanco, Genma, señalando al chico de la trenza.

'¿Esto es obra de el orbe?'

Ranma sacudió la cabeza. Era imposible, pues el orbe había sido destruido, de eso estaba seguro.

Si el orbe no era el responsable, ¿Entonces quién?

Un golpe en la cabeza fue suficiente para despejar sus pensamientos.

"¡¿Qué quieres?!" Le exigió a Genma, quien le había golpeado.

"No los hagas esperar, preséntate." Genma dijo con calma.

Ranma obedeció a su padre, asintiendo ante la familia Tendo. "Saotome Ranma es mi nombre." Dijo mientras se inclinaba unos 30º, demostrando respeto a la familia Tendo.

Sus palabras tuvieron un efecto inesperado en Soun, quien rió mientras le palmeó la espalda a Genma.

"¡Hahahaha!, Ranma es idéntico a ti ." El patriarca Tendo habló entre risas. Palabras que le habrían ganado unos buenos golpes a manos de Ranma. Para fortuna de Soun, Ranma tenía bastante auto control.

Genma asintió con orgullo. "¡Hahahahahaha!, Ranma también heredó la mitad de mi buen aspecto, y sólo un poco de mi encanto."

Des afortunadamente para Genma, el auto control de Ranma tenía sus limites.

Ranma pateó con fuerza la cabeza de su padre, enviando a volar a Genma por el patio Tendo.

Al deshacerse de la molestia que era su padre, Ranma decidió sentarse.

"Tienes el mismo nombre que la pelirroja." Nabiki dijo, intrigada por los misterios que parecían envolver a la familia Saotome, y sobretodo este Ranma en particular.

Ranma frunció el ceño, pensando en como explicar su peculiar situación. Por casualidad, en ese momento Ranma vio a Genma, quien se disponía a sentarse.

Ranma decidió repetir las acciones de Genma, durante su primer encuentro con la familia Tendo.

"Hmmm... ¿Por dónde empiezo?." Ranma se dijo a si mismo.

"¡Ah!, Ya sé." Diciendo esto, Ranma sostuvo a Genma, con intenciones de mostrar la maldición que sufría su padre.

Ignorando las protestas de Genma, Ranma lanzó a su padre hacia el estanque de la familia Tendo.

De el pequeño estanque surgió un gran oso panda, rugiendo su descontento.

Ranma disfruto las diversas reacciones de la familia Tendo. Su diversión no duro mucho tiempo, pues fue salpicado con agua fría.

Nabiki le salpicó con un vaso de agua, observando el cambio con interés.

Ranma suspiró irritado, se dirigió a la cocina con intenciones de cambiar su género. No dispuesto a continuar la explicación ahora que era una mujer.

Nabiki le siguió con curiosidad.

En unos instantes consiguió lo que buscaba, gracias a la familiaridad que tenía Ranma con la cocina Tendo. Lleno con agua una tetera, y la colocó a hervir, con movimientos que hablaban de años de experiencia.

Nabiki notó con curiosidad la familiaridad que Ranma tenía, la forma que sabía donde estaban las cosas, y la seguridad con la que había usado las cosas. Era como si él había estado antes en la cocina Tendo.

Las palabras de Ranma llamaron la atención de Nabiki.

"El agua tibia me transforma de vuelta." Viendo que tenía la atención de Nabiki, vació la tetera bajo su cabeza.

Ante la mirada sorprendida de Nabiki, Ranma cambió de género.

"Soy un hombre." Ranma se palmeó el pecho con orgullo. "Sin importar como luzca, seguiré siendo uno..." Añadió murmurando con un poco de amargura.

Nabiki trató preguntarle cosas sobre su condición, intrigada por la amargura de su voz.

No dispuesto a revelar nada más, Ranma huyó de Nabiki.


El aura de la sala había cambiado bruscamente. Eso notó Ranma al entrar en, convertido en hombre una vez más.

Tristeza, arrepentimiento, rabia, preocupación, eran algunos de los sentimientos que sentían los actuales habitantes de la sala. Ranma supuso que su padre estaba hablando de Jusenkyou, debido al cambio drástico de animo.

"Eran cientos de pequeñas piscinas, cada una de ellas con una historia trágica propia." Genma habló, confirmando las sospechas de Ranma.

Ranma tomó asiento junto a su padre.

'¿Cómo salgo de aquí?' Ranma no era idiota, él ya había notado que 'esto' no era Nerima, por lo menos no la que él conocía.

La casa Tendo era idéntica a la que él conocía, al igual que sus habitantes. La curiosidad de Nabiki, la serenidad de Kasumi, la inestabilidad emocional de Soun, incluso el enojo de Akane era iguales.

Ranma no quería quedarse cerca de los Tendo, no cuando nadie le recordaba.

O mejor dicho, no había nada que recordar... Pues ellos nunca le habían conocido.

Esa chica llamada Akane, que le miraba con cautela, no era su Akane. A pesar de que actuaba igual a ella, a pesar que era físicamente igual a ella, ella no era la Akane que conocía. Esta Akane no había estado junto a él durante la destrucción del Dojo, ella no había estado junto a él durante Jusendo. Él no era más que un desconocido para ella, y para él ella no era más que una imitación, a pesar de sus similitudes, ella no era la Akane que él conocía. Ella no era su prometida.

Ranma suponía que su situación se debía a algún articulo mágico. No sería la primera vez que le sucedía. Ranma había pasado por situaciones similares, normalmente esas situaciones eran rápidamente solucionadas por Cologne, quien no podría perder a su querido yerno, o eso le había dicho. Aunque Ranma sospechaba que se debía a lo entretenida que era su vida para Cologne.

"¡No creerás cuán doloroso fue para mí, ver a mi hijo convertirse en mujer!" Exclamó dramáticamente Genma, llorando en los brazos de Soun.

Soun asintió ante las palabras de su amigo, de su estoico rostro caían lagrimas silenciosas.

"Ranma quien era fuerte, valiente, simpático, y devoto al arte había sido convertido en una... Mujer." Genma escupió la ultima palabra con odio.

"¡¿Y de quien fue la culpa!?" Exigió Ranma, quien ya harto de las tonterías de Genma le golpeó en la cabeza con la mesa Tendo.

Soun se apartó sabiamente, evitando ser herido por el ataque de Ranma.

"Cough, cough." Soun tosió con falsedad, pequeñas gotas de sudar se acumulaban en su frente, pues había perdido el apoyo de su amigo, quien se encontraba inconsciente debajo de la mesa. Además, la violencia con la que Ranma había golpeado a Genma le había intimidado.

Soun se forzó a continuar con sus planes.

"El agua fría te convierte en chica, y el agua caliente te transforma en hombre. " Soun habló.

Ranma miró a Soun con irritación. Él conocía bien esas palabras, eran las misma que había usado el Soun que él conocía.

Soun le sonrió dándole palmadas en el hombro a Ranma.

"Entonces tu problema no es tan grave." Soun proclamó, no teniendo en cuenta el peso de sus palabras.

Ranma estuvo tentado a golpear a Soun. Ranma optó por contenerse, pues sería descortés de su parte herir a Soun en su propia casa.

'¿¡Desde cuándo esas cosas importan?!' pensó, la respuesta vino a él de inmediato, o mejor dicho la persona que le había enseñado esas cosas era Kasumi.

'Estás siendo domesticado por Kasumi.' Eso le había dicho Nabiki cuando descubrió las lecciones que recibía de Kasumi. Demonios, incluso Genma estaba aprendiendo modales a regañadientes.

"Ella es mi hija mayor, Kasumi. 19 años." Soun anunció, señalando a su hija mayor.

"Ella es Nabiki, tiene 17 años."

"Y ella es mi hija menor, Akane. 16 años."

Ranma sabía de las intenciones de Soun, él ya había pasado por esto, y por ello se propuso intervenir.

Soun ignorante de las intenciones de Ranma, continuó hablando. "Elige la que desees, ella será tu prometida."

"No, no el-" Ranma trató de intervenir, pero fue interrumpido por Kasumi.

"Oh, ¡El quiere a Akane!" Kasumi anunció para sorpresa de Akane.

"Oh, definitivamente." Nabiki asintió apoyando las palabras de su hermana mayor.

"¡¿Por qué yo?!"

"Bueno.. Tu odias a los chicos." Nabiki intervino, dispuesta a forzar el compromiso en su hermana. 'Mejor ella que yo.'

"Tienes suerte, él es una chica la mitad del tiempo." Kasumi apoyó las palabras de Nabiki.

Ranma sintió irritación por la situación tan familiar en la que se encontraba, su irritación se mezclaba con un poco de sorpresa, él no recordaba quien había elegido a Akane para ser su prometida, Ranma siempre había supuesto que había sido Nabiki quien había forzado el compromiso entre Akane y él.

A decir verdad Ranma se sentía un poco traicionado. Él no había creído que Kasumi sería capaz de esto.

"¿Yo? ¿¡Debo casarme con ese pervertido?! ¡Nunca!" Incapaz de soportar la situación el temperamento de Akane explotó.

Notando la mirada de alegría en los ojos de Soun. Ranma intervino no dispuesto a dejar que todo terminara como la ultima vez.

"¡Yo no me casaré con ella!" Ranma proclamó dramáticamente señalando a Akane.

"¡Jamás me casaré con un medio hombre!" Akane habló ofendida.

Ranma frunció el ceño, ofendido por el insulto a su masculinidad.

"¡Pues yo jamás me casaré con una marimacho!" Ranma dijo con irritación, cayendo en uno de sus viejos hábitos.

"¡Ja!, me casaría mil veces con Kuno antes que contigo." Akane proclamó, sintiéndose un poco sucia al pronunciar casar, y Kuno en la misma oración.

Soun sintió lagrimas formarse en la comisuras de sus ojos ante el intercambio de los adolescentes. 'Son el uno para el otro.' Concluyó Soun entre lagrimas.

Soun intercambió miradas con Genma - Quien se había recuperado, a pesar que ahora lucía un chichón en su cabeza -, el cual fue suficiente para expresar sus intenciones de sellar el compromiso.

Olvidando sus anteriores intenciones, Ranma cedió ante los insultos de Akane.

Ranma habló, sellando con sus palabras un futuro de el cual él se arrepentiría. "¡Ja! Estoy seguro que cualquier mujer sería mejor que tú!" Ranma exclamó.

"¡Deja fuera a mis h-" Akane se acercó peligrosamente a Ranma, dispuesta a mostrarle su habilidad para repeler pervertidos.

"¡Hacen una hermosa pareja! ¿No lo crees viejo amigo?" Reconociendo las intenciones de su hija, Soun intervino.

La repentina exclamación de Soun produjo dos gritos de protestas de los jóvenes, protestas que por cierto fueron ignoradas.

Extrañamente, Genma no expresó su apoyo incondicional.

"¿Acaso no escuchaste eso, Tendo?" Preguntó uno de los maestros en artes marciales , el padre de Ranma, Genma vestía un Gi que originalmente era blanco, el sucio y continuo uso le habían otorgado un leve color café.

Soun se sorprendió ante la extraña pregunta de su viejo amigo. "¿Qué cosa?" Le preguntó.

"Me parece." Dijo Genma, deteniéndose para pensar sus palabras. "El compromiso no funcionará." Anunció Genma mientras secaba su frente con una manga de su Gi.

Las palabras poco características de Genma generaron varias reacciones en los actuales ocupantes de la sala Tendo.

Ranma sudó nervioso ante el extraño giro de los acontecimientos.

Kasumi suspiró aliviada, ante el peso que había sido levantado de los hombros de su hermana menor.

Akane asintió con alivio ante las palabras de Genma.

Sin embargo la reacción más notable fue la de Soun. "¿Q-Qué has dicho" Soun balbuceó con lagrimas en sus ojos.

Genma miró a los ojos de su amigo, su camarada, su hermano junto al cual había sufrido bajo la tutela de Happosai.

"Tendo, tú hija anunció tener un prometido." Genma habló sorprendiendo a todos una vez más.

Los ojos de Soun se agrandaron, sorprendido ante las palabras que decía su amigo.

"¡¿Qué?! Kuno n-" Akane trató de hablar pero fue interrumpida por Genma.

"Si tú hija ya tiene a alguien sería injusto forzar un compromiso entre ellos." Habló Genma con preocupación en como esto afectaría su plan de retiro.

Genma no estaba dispuesto a arriesgar su planes futuros, por eso hablo. "Es mejor establecer el compromiso entre alguna de tus otras hijas." Genma soltó la bomba.

Ranma sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo.

Soun asintió llorando de felicidad, y un poco de tristeza al enterarse de la 'relación' de su hija con el muchacho Kuno de esa forma, él tendrá que hablar con ese muchacho.

El primer impulso de Akane fue negar cualquier relación con Kuno, sin embargo al ver el estado de preocupación y desagrado de sus hermanas decidió tragarse el disgusto de ser asociada con Kuno. Después de todo sus hermanas habían intentado forzar el compromiso en ella, se lo tenían merecido.

"¡Basta! debo ir a China a buscar una cura." Ranma dijo dispuesto a marcharse a buscar una cura. Una patada de Genma frustró su escape, enviándole al frío estanque koy.

Ranma quien ahora era un ella, caminó con intenciones de salir de la casa Tendo.

"¡Estoy segura que él quiere a Nabiki!" Exclamó Kasumi para sorpresa de todos, deteniendo el brusco avance de Ranma, quien le dirigió una extraña mirada.

"¡Hey!, estoy segu-" Nabiki trató de defenderse de su hermana mayor, pero fue interrumpida.

"Tienes razón, estoy seguros que ellos... ellas serán felices." Akane apoyó a Kasumi, disfrutando la expresión de traición de Nabiki.

Nabiki se recuperó con rapidez, no dispuesta a convertirse en la prometida de Ranma.

"No sé cocinar, seré una pésima esposa." Nabiki dijo con humildad a su hermana mayor. "Estoy segura que serás una mejor esposa."

No dispuesto a darle más largas al asunto, Genma intervino. "Esas son cosas sin importancia." Declaró.

"Mi muchacho sabe cocinar, él te enseñará." Genma habló señalando a su hijo, quien protestó pero fue ignorado, como de costumbre.

"¡Insisto!, es in-" Nabiki trató de mejorar su situación, nerviosa ante el aparente apoyo de Genma.

"¡Wahhh! si tan sólo tu madre estuviera aquí con nosotros." Soun habló entre llantos, abrazando a su hija, y mojando a su hija con sus lagrimas en el proceso.

Nabiki había perdido, le forzarían a casarse con un medio-hombre, estaba destinada a una vida de infelicidad junto a un pervertido.

Nabiki juró que haría sufrir al culpable, ella le vendería a un circo, le haría trabajar las veinticuatro horas del día, ella haría de su vida un infierno.

Ranma no podía soportar la mirada de Nabiki, él reconocía esa mirada, y le asustaba a su pesar.

"¡NO NO NO NONONONO!" Ranma gritó con histeria, sorprendiendo a los presentes, excepto a Nabiki, quien se encontraba fantaseando las formas en las que haría sufrir a Ranma.

"¡Tampoco la quiero a ella!" Ranma gritó con frustración.

"¿!QUE TIENE DE MALO MI NIÑA!?" Soun gritó, su rostro siendo reemplazado por una especie de ser demoníaco.

Genma le dio una palmada en la espalda de Soun, riéndose.

"Ranma es un poco tímido." Genma tuvo que intervenir, tratando de apaciguar a su amigo.

Genma continuó, esquivando una patada de su heredero. "¿Es que no lo ves?, viejo amigo"

Soun inclinó la cabeza, sin saber a que se refería su amigo.

"Desde un principio él quería comprometerse con tu otra hija, Kasumi." Genma anunció a la familia Tendo.

En ese momento Soun entendió, y la dura mirada que había estado dirigiendo a Ranma se suavizo.

"Hahahahahah, deberías haberlo dicho eso antes muchacho." Soun rió dando palmadas en la espalda de su futuro yerno.

"¡Oh!" Kasumi exclamó nerviosa, pensando en alguna forma de desviar el compromiso que aparentemente había caído sobre sus hombros.

"Estoy seguro quGrrrrr!" Ranma le lanzó un vaso de agua a Genma, activando su maldición en el proceso.

Ranma sonrío complacido ante su padre. Ahora que Genma no podría hablar, él saldría de todo esto 'Tengo que arreglar esto de alguna manera.'

"Esto es ridículo, yo no me quiero casar con nadie." Ranma expresó sus verdaderos sentimientos ante la situación familiar en que se encontraba. Él bajo ninguna circunstancia quería comprometerse con ninguna de las hijas de Soun. Él ya estaba comprometido con una Tendo, él no quería otra.

A Ranma le desagradaba la codicia de Nabiki, además él ya había estado comprometido con ella durante un corto tiempo, él no quería repetir esa horrible experiencia.

Aunque la idea de estar comprometido con Kasumi no generaba el mismo desagrado que la idea de estar con Nabiki, Ranma sentía que era ... inadecuado, a pesar de casi dos años viviendo en la misma casa, él no conocía casi nada de ella. Kasumi era una de las pocas personas normales que él conocía, ellos habían mantenido una relación un poco distante. Kasumi ignoró mucho de los acontecimientos en Nerima, no queriendo verse involucrada, y Ranma había aprendido a respetar los deseos de Kasumi, no queriendo involucrarla.

Y Akane... era complicado, durante su tiempo en Nerima, Ranma había reconocido los sentimientos que sentía hacia ella, a pesar de sus peleas, a pesar de todo, él la quería. El problema es que la Akane que esta aquí, junto a él, no era la Akane que el conocía. La Akane que estaba con en la sala Tendo no era su prometida, ella no compartía ninguno de sus recuerdos.

Estar cerca a esta Akane le incomodaba, las similitudes que ella compartía con su Akane le hacían sentir extraño, el pensamiento de comprometerse con ella, generaba un extraño sentimiento de culpa en Ranma, su tiempo junto a Akane era algo especial para él, sin embargo ella no era la Akane que conocía, él no traicionaría sus recuerdos de Akane junto a esta otra Akane. Pensar en ello le hacía doler la cabeza, por lo complicado de todo.

Por ello Ranma decidió romper este compromiso, y aprovechar la situación viajando a China, en busca de una cura.

Viendo que tenía la atención de todas las personas en la sala y un animal, Ranma habló. "Viajaré a China, no tendré tiempo para esto." Declaró para alivio de las hijas de Soun.

"¡Wahhh! P-pero la promesa entre nuestras casas." Soun lloró abrazando las rodillas de Ranma, impidiéndole caminar.

Genma sudó nerviosamente ante el siniestro giro que había tomado la situación. Su sueño en el cual viviría a expensas del trabajo de Ranma y la familia Tendo se veía amenazado, Genma tendría que actuar.

[Si no eliges a una de ellas, forzaré un compromiso entre Soun y tú.] Genma mostró un cartel de madera, en cual había una serie de garabatos vagamente legibles.

Ranma fue el único en la habitación en entender la horrible caligrafía de su padre. Ranma trago saliva, nervioso ante la amenaza de su padre.

"¡HaHahahahahah~!" Ranma rió históricamente, no dispuesto a retroceder ahora que tenía una excusa para poder escapar. Él no tiene por que cumplir con este compromiso, pues él ya estaba comprometido con una Tendo. Lo que significaba que podía romper el compromiso.

"No me importan ya tus amenazas panda inútil." Ranma se burló de su panda. Ahora que estaba libre, él podría correr atrás de lo que siempre había querido, su cura.

La familia Tendo miraba con curiosidad el intercambio entre padre e hijo, excepto Soun quien se encontraba llorando entre las piernas de Ranma, para gran molestia de este.

Genma sintió su pelaje erizarse ante la repentina risa de su hijo, y a su pesar retrocedió. Genma reconoció el brillo en los ojos de su hijo, era el mismo brillo insano que tenía su maestro, aquel que no debe ser nombrado.

Genma reprimió un escalofrío, sin embargo no daría su brazo a torcer, no dispuesto a ver su sueño, su anhelo de juventud, ser destruido por su propio hijo, quien se suponía le ayudaría a cumplir su sueño.

Sin intenciones de dejar ir a Ranma, pero sin ideas de como retenerlo intentó distraerlo mientras pensaba en algo.

[¡Oh! Que desafortunado soy al tener un hijo tan poco honorable como tú.] Genma expresó por un cartel intentado lucir entristecido, una tarea difícil en su actual cuerpo.

Ranma decidió ignorar los patéticos intentos de Genma de comprar tiempo, no dispuesto a ceder su oportunidad de ser curado. Ranma caminó a la puerta de la casa Tendo, mientras Soun lloraba tratando retenerlo .

[¡Muchacho Tonto!, piensa en lo que diría tu madre.] Decía uno de los signos de Genma, que Ranma no pudo leer pues varios carteles le golpearon en la cabeza.

Ranma continuó caminando ignorando los desesperados intentos de Genma por retenerlo.

"R-reconsidera el c-compromiso es más importante, el h-honor de ambas familias esta en juego." Soun imploró con voz entrecortada mientras sostenía las rodillas de Ranma.

Genma aprovechó la leve distracción de Ranma, frustrando la vía de escape de Ranma. Genma no dejaría al chico marcharse, no sin luchar por ello.

Ranma reconoció la postura que estaba usando su padre, era la misma que había usado Ryu en su batalla, Genma estaba dispuesto a usar las artes selladas. Ranma reconoció las intenciones de Genma. Él no le dejaría salir de aquí, no sin tener que luchar.

Ranma pateó a Soun con intenciones de ganar distancia entre su padre y él, estar cerca de un practicante del Yamasenken era peligroso.

"¡Hey! No patees a papá." Akane protestó ante el tratamiento que recibió su padre, fue totalmente ignorada.

Padre e hijo intercambiaron miradas. Genma con orgullo reconoció la convicción en los ojos de su heredero.

"¿Estas seguro de esto?" Ranma preguntó, renuente a usar las artes selladas en la casa Tendo, el daño que podría causar sería irreparable.

Ante el asentimiento de Genma, Ranma habló con intención de distraer a Genma, con la pequeña esperanza de poder derrotarlo sin tener que usar las técnicas de su familia.

"Y si traigo conmigo un poco de agua del hombre ahogado para ti, ¿Qué dices?" Ranma tentó a Genma, sabiendo bien las debilidades de su padre.

Al ver a su padre dudar, Ranma añadió. "Después cumpliré el compromiso entre Tendo y tú." 'El compromiso que tengo en casa.' añadió mentalmente, pensando en su Nerima.

Genma dudó, tentando ante la propuesta de su hijo.

"¡No creas en sus palabras!, son mentiras viejo amigo." Soun interrumpió, auxiliando a su viejo amigo.

Genma sacudió la cabeza, despejando sus dudas.

Ranma apretó los dientes con frustración y dirigió una mirada sucia a Soun, molesto por la inevitable lucha que tendría lugar por su culpa.

Genma saltó, acortando la distancia entre él y su hijo, dispuesto a atacarle.

Sabiendo las intenciones de su padre, Ranma observó con atención la postura de su padre con curiosidad, tratando de descifrar su siguiente movimiento.

Genma frunció el ceño ligeramente un poco incomodo por tener que luchar en su forma maldita. Pues, Genma nunca había usado las técnicas selladas en ese cuerpo, sin embargo este hecho no afectó su decisión.

Genma lanzó un cartel de madera a Ranma, quien de reflejo lo agarro antes que tocará el suelo.

Ranma consciente de su error, trató de deshacerse de el cartel de madera.

Genma probó ser más rápido y acortó la distancia entre ellos en un instante.

Ranma intentó evadir a su padre, sin embargo un rugido le heló la sangre, deteniéndolo por un instante.

"Groooarrrr." Rugió la bestia de manera ensordecedora.

Genma aprovecho el desliz de Ranma y le atacó, utilizando el Dokuja Tanketsu Shō, que era un feroz golpe en el pecho con la fuerza suficiente para destrozar literalmente el corazón del oponente.

Genma decidió utilizar la letal técnica en su propio hijo, pero con mucha menor potencia, pues no quería herirle de forma permanente.

Las garras de Genma conectó con el pecho de su hijo, rasgando piel, y carne como si de papel se tratase.

Ranma apretó los dientes, adolorido pero no dispuesto a perder ante los trucos de su padre, Ranma inició su contraataque.

Saltando por encima de la cabeza del sorprendido Panda, quien no esperaba que Ranma estuviera en condiciones de evadir luego de ser golpeada por su técnica.

Ranma atacó la espalda expuesta de su padre con brutalidad, en un instante una multitud de golpes conectaron con la espalda de Genma.

'Haku Dato Shin Shō.' Genma reconoció la técnica que utilizó su hijo.

'¿P-pero cómo?' Genma pensó confundido, en un mar de dolor.

A pesar del dolor en el que estaba, Genma intentó contraatacar utilizando otra de las técnicas selladas, Genma golpeó con toda su fuerza, utilizando el Geimon Tessen Shi.

Ranma reconoció la técnica de Genma como la que antes había sellado su segunda derrota contra Ryu, y conociendo el mecanismo detrás de la técnica no perdería, no de nuevo.

Ranma dio una voltereta, evitando el ataque de Genma.

Genma aprovechó y atacó la espalda de Ranma, utilizando sin contemplaciones el Haku Dato Shin Shō.

Un sin fin de golpes llovieron sobre la espalda de Ranma, debilitando al joven artista marcial en el proceso.

"¡Aghh!" Ranma cayó al suelo jadeando de dolor.

Genma se acercó a su heredero, dispuesto a aprovechar el momento de debilidad de su hijo.

Por un leve instante Genma dudó. quien encontraba allí golpeado en el patio de los Tendo era su hijo. Las dudas no le duraron mucho a Genma, él decidió noquear a su hijo con una simple patada, optando por no utilizar sus técnicas selladas, pues eran peligrosas, y en el estado que se encontraba Ranma, podría no resistirlo.

Genma saltó con sus garras extendidas, dispuesto a acabar con esta lucha, y reclamar así su victoria.

Oscuridad. A donde quiera que veía la oscuridad le saludaba, había desaparecido todo lo que antes le rodeaba, las hijas de Soun, el patio Tendo, Todo había desaparecido en un abrir y cerra de ojos.

'¿Una trampa?' Se preguntó Genma alarmado ante su situación poco familiar.

'¿Por qué está todo tan oscuro?' El panda se preguntó.

Goshin Ryūsei f-' Genma descubrió la respuesta, para su sorpresa era una de las técnicas del Umi-Sen Ken, que Ranma por algún misterioso motivo conocía.

Genma intentó destruir el objeto que obstruía su vista. Un fuerte golpe en sus patas traseras le impidió continuar con su cometido.

Genma perdió el equilibrio, cayendo hacía delante. Adivinando las intenciones de Ranma, Genma intentó levantarse, pero una lluvia de golpes brutales en su espalda se lo impidió.

Emitiendo un gemido lastimero, Genma sintió el peso de Ranma en su espalda, impidiéndole levantarse en su debilitado estado.

Genma sintió la fuerza del agarre en su garganta aumentar, dificultando así su respiración.

El panda forcejeó contra la chica pelirroja, intentado librarse de su agarre.

No dispuesto a dejar su sueño ser destruido Genma forcejeó, creciendo desesperando por cada segundo que pasaba, pues iba perdiendo fuerzas a causa de la creciente perdida de oxigeno. Genma intentó atacar, pero cegado como estaba, y con limitada movilidad le era casi imposible.

'¡No!, esto no puede terminar así.' Genma trató de luchar contra el agarre de Ranma.

Los intentos de Genma iban perdiendo fuerza, su cuerpo incapaz de tomar el castigo al cual había sido sometido.

'NONONONONO' Genma sentía la debilidad que sentía incrementarse, incluso sus pensamientos estaban perdiendo coherencia.

Dolor y desesperación invadieron a Genma, quien intento golpear a su hijo con uno de sus carteles.

Un cartel de madera golpeó con brutalidad el rostro de Ranma. Incapaz de evadir el ataque, Ranma cayó de espaldas sobre el césped del patio.

Ranma saltó alarmado, esperando encontrarse con los duros golpes de Genma, para su sorpresa nada sucedió.

Genma no se había movido.

Ranma se acercó hacia la bestia caída con cautela, esperando un ataque sorpresa.

Nada sucedió.

Ranma había ganado.

El forcejeo entre la bestia y la joven chica duro unos pocos minutos, aunque para la familia Tendo esos intensos momentos habían parecido horas.

El panda había perdido la conciencia, producto de la falta de oxigeno.

Ante los atónitos ojos de la familia Tendo, la chica pelirroja había ganado.

Ranma se alzó victorioso sobre el magullado cuerpo de su padre. Ranma no pudo evitar sonreír con tristeza ante su victoria, la euforia, y felicidad que él sentía normalmente cuando ganaba no estaba presente.

Soun corrió hacia ellos con una expresión de seriedad y estoicismo poco característico en él.

Soun asintió ante Ranma, quien se aparto del panda caído.

Ignorando la forma en que Soun trataba las heridas de su padre, Ranma decidió inspeccionar las heridas que recibió. Ranma hizo un gesto de dolor ante el estado de su pecho donde había conectado el primer ataque de Genma, un temible ataque que había destruido su carne y piel sin distinciones. Para su suerte el ataque no había dañado ningún órgano.

Esa fue la intención de Genma. Él no quería herirle de forma permanente.

Ranma sacudió la cabeza, no queriendo pensar en lo cerca que había estado de morir.

Ranma había sido sorprendido ante la habilidad con la que Genma usaba las técnicas selladas, una habilidad que sobrepasaba la suya con facilidad, lo cual tenía sentido, pues Genma era el creador de las técnicas.

Genma le había subestimado, no esperando que su hijo conociera sus técnicas, y por ello había sido derrotado. Tenía sentido, pues el Ranma de ese entonces no tenía la misma experiencia que él.

Ranma observó sus alrededores, inspeccionando el daño ocasionado en el jardín. Para su sorpresa el daño era casi insignificante, el verdadero daño lo habían sufrido Genma y él en sus cuerpos.

Ranma dirigió una larga mirada a cada una de las hermanas Tendo.

Kasumi se encontraba junto a Soun ayudando a Genma, intentado llevar al Panda bajo el cobijo de la casa Tendo, donde sería tratado.

Nabiki le estaba mirando con atención, sin embargo, cuando sus miradas se cruzaron ella evitó la mirada, con una emoción que Ranma jamás había esperado ver en Nabiki.

'Miedo.' Ranma reconoció.

Ranma buscó con la mirada a Akane, pero no pudo encontrarla en ningún lugar, en su lugar notó en el jardín uno de los carteles que usaba Genma en su forma maldita.

Ranma reconocía ese cartel, pues era el mismo con el que Genma le había golpeado. La pelirroja se acercó con curiosidad al tablón de madera.

A Ranma le tomó un tiempo entender los garabatos que había escrito Genma, quien no tenía muy buena caligrafía, y la urgencia con la que Genma había escrito el mensaje dificultaba aún más su lectura. Afortunadamente, Ranma contaba con experiencia al lidiar con mala caligrafía, una 'habilidad' heredada de Genma, habilidad que le ayudó a descifrar las palabras de Genma.

Ranma sintió su pelo erizare, y se arrepintió de inmediato de haber leído lo que decía en el inofensivo pedazo de madera.

Ranma miró a sus alrededores con nerviosismo, no dispuesto a dejar a nadie más leer el mensaje de su padre. Afortunadamente no había nadie demasiado cerca.

Un poco aliviado por su aparente privacidad, Ranma observó el mensaje que se encontraba en sus dos manos con preocupación, esperando contra todo pronostico que las palabras que se encontraban allí escritas desaparecieran.

No tuvo suerte, Los kanjis continuaban allí.

Ranma leyó una vez más, con esperanzas de haber leído mal algún Kanji.

[Si huyes te perseguiré a donde quiera que vayas. Si tu habilidad supera la mía, usaré el Nekoken para traerte de vuelta.]

Ranma rió con nerviosismo, las amenazas de su padre le asustaban a su pesar.

La sola mención de.. aquellas criaturas demoníacas eran suficiente para generar pánico en el joven artista marcial. Ser amenazado por Genma, un individuo que sin duda explotaría su debilidad a como viera conveniente le ponía nervioso.

Huir de Nerima nunca había sido un problema para Ranma, si el se hubiera visto motivado lo haría.

Ranma tenía confianza en sus habilidades, el problema nunca había sido irse, el verdadero problema era no ser encontrado.

Sus 'amigos eran un montón de desequilibrados. Ryoga le había seguido durante casi una década, Ukyo le había seguido en busca de venganza, Shampoo, su auto proclamada esposa le había intentado matar durante semanas. Ninguno de ellos le preocupaba, pues él podía evitar sus torpes intentos con relativo éxito.

Genma era una historia diferente, él le había enseñado habilidades para evadir a sus perseguidores - Una habilidad que Ranma utilizo mucho durante su viaje de entrenamiento, producto de los continuos robos de Genma por todo Japón.- Ranma no sentía confianza al enfrentar a Genma en esos terrenos. Donde Genma tenía la ventaja, pues él había vivido casi todo su vida huyendo de los demás por distintas razones.

Ranma a pesar de contar con menos experiencia, podía adaptarse rápidamente a ser perseguido por Genma, sin embargo, Ranma nunca intentó huir de sus problemas en Nerima. Tan sólo los ignoró, esperando que con suerte desaparecieran.

Ranma soportó de sus conocidos las exigencias, los reclamos, las proclamaciones, y retos que le hacían, por una simple razón. Honor.

Si Ranma rompía algún compromiso él estaría deshonrando a su familia. Al igual que si Ranma cumplía algún compromiso, estaría deshonrando a las demás.

Sin embargo, Aquí Ranma podía ir a buscar una cura sin deshonrar a nadie. A pesar de las similitudes que compartían las hermanas Tendo, él no estaba obligado a cumplir el compromiso. ¿Por qué?, simple. él ya estaba comprometido a una Tendo, Ranma no tenía por que cumplir con otras obligaciones que no eran suyas.

Además, en esta Nerima no estaba ninguna de sus prometidas, y locos rivales que le seguirían como perros en busca de venganza o su afecto.

Ranma sabía que estaba en el mejor momento de huir en busca de una cura. No había nadie que pudiera detenerle, incluso los estanques de Jusenkyou estaban intactos, y los gobernantes de las distintas tribu de Jusenkyou no sentían rencor hacia el.

Ranma sentía fuerte dudas, a pesar que las posibilidades estaban en su favor.

Ranma caminó con pasos firmes, habiendo tomado una decisión.

'¿Cuánto tiempo estaré aquí?' La respuesta era incierta, sin embargo, Ranma había experimentado situaciones similares, las cuales había sido igual de repentinas y poco duraderas.

Habiendo llegado a su destino, Ranma entró al Dojo Tendo marcando así su futuro.

Ninguno de los habitantes se dieron de cuenta de su aparición. Kasumi se encontraba desinfectando las heridas en la espalda Genma, mientras Soun vendaba con cuidado la cabeza de su amigo.

Ranma habló un poco incomodo, llamando la atención de padre e hija.

"Tendo... -san." Ranma llamó a Soun, añadiendo el honorifico a regañadientes.

"Ara, Ranma-kun, ¿Qué quieres?" Soun preguntó un poco sorprendido. Al ver la ferocidad con la que Ranma había luchado contra Genma, Soun se había resignado a su sueño de ver unidas las dos escuelas de artes marciales.

Las palabras de Ranma le demostrarían lo equivocado que estaba.

"Ermm... Y-yo..." Ranma titubeó, incomodo ante las palabras que tenía que decir.

Ranma respiró profundo, no queriendo mostrar inseguridad.

Sin tener idea que hacer o como hacerlo, Ranma decidió decidió imitar las palabras que vio en uno de los dramas que tanto disfrutaba su madre, Nodoka.

"He estado reflexionando." Dijo Ranma de manera pensativa.

"¿Sobre qué?" Soun miró con esperanza a los ojos de la pelirroja, incitándole a continuar con su relato.

"¡No permitiré que mis acciones mancillen el honor de nuestras familias!" Ranma habló de manera dramática, sorprendiendo a Soun y a Kasumi.

Viendo que sus oyentes habían quedado mudos de la sorpresa, Ranma decidió continuar.

"Yo, Saotome Ranma cumpliré el compromiso entre nuestras casas." La pelirroja habló con voz ronca exudando seguridad, y firmeza.

Soun no pudo soportar más y salió corriendo hacia la pelirroja, pisando la espalda de Genma en el proceso.

"¡Me haces muy feliz!, estoy seguro que no te arrepentirás." Soun dijo entre llantos, mientras abrazaba a Ranma.

Ranma asintió ante las palabras de Soun. "Así será, así será." Habló con rostro estoico. Después de todo él no podía marcharse, no si eso significaba deshonrar a los Tendo. Aún si ellos no era los Tendo que conocía. Por un tiempo él tendrá que soportar el compromiso. No era como si Ranma estuviera asustado por las amenazas de Genma ni nada.

"Entonces, ¿Con cuál de mis hijas te casarás?" Soun le preguntó con alegría a su futuro yerno.

La confianza falsa que Ranma estaba proyectando fue destruida en un instante por las palabras de Soun, dejándolo indefenso ante la mirada expectante de Soun.

Ranma miró al Dojo Tendo con esperanzas de encontrar la respuesta adecuada en esas cuatro paredes.

Eventualmente la paciencia de Soun se agotó.

"Elige quien será tu esposa." Soun habló con amabilidad, sin embargo Ranma notó que la firmeza del agarre de Soun había aumentado.

Ranma intercambió miradas con Kasumi. Para su sorpresa la siempre serena Kasumi, le estaba mirando de una extraña manera.

Soun captó la mirada entre ellos y proclamó. "Una magnifica elección, estoy seguro que serás feliz junto a Kasumi." Soun dijo mientras lloraba de felicidad.

Escuchar las palabras de Soun fue una experiencia perturbadora para Ranma, sin embargo él decidió no intervenir, pensando en que cualquiera de las Tendo serviría. Después de todo el no estaría por mucho tiempo aquí, pronto Ranma despertaría en la casa de los Tendo, siendo lanzado por la ventana cortesía de los ataques matutinos de Genma.

Normalmente sus 'aventuras' no tenían una larga duración, variando de meras horas a un par de días. Por eso, para Ranma no importaba cuál de las Tendo terminaría como su prometida. Después de todo en un par de días él estaría de vuelta en su casa, gracias a otro objeto mágico, así había sido siempre para él. No valía la pena correr atrás de una cura si eso significaba sacrificar el honor de los Tendo, ante todo Ranma era una persona honorable, no era como si el había sido asustado por la amenaza de Genma, N-no nada de eso.

Ranma observó a Kasumi queriendo ver su reacción.

Kasumi estaba sentada junto a un oso panda, en sus manos sostenía unas gasas, con las cuales estaba tratando metódicamente las heridas del animal.

Por un momento la mirada de Ranma se cruzó con la de Kasumi.

Ranma sintió un escalofrío ante la fría mirada que recibió. Kasumi le estaba frunciendo el ceño. Un simple gesto que significaba mucho viniendo de Kasumi.

"Tendo-san." Ranma habló llamando la atención de su futuro suegro.

"No seas tan formal hijo, llámame suegro. Pronto seremos familia." Soun habló palmeando la espalda de Ranma.

Ranma sudó con nerviosismo ante la mirada penetrante que recibió de Kasumi, tosiendo falsamente Ranma miró a Soun.

Ranma se dispuso a hablar con su 'suegro', queriendo detener las miradas asesinas a las cual estaba siendo sometido por la hija mayor de Soun.

"No creo que sea adecuado un matrimonio entre Kasumi y yo." Ranma habló con intenciones de detener las miradas asesinas de las que era victima. Ranma no quería estar en malos terminos con Kasumi, estarlo significaría una menor ración de comida para él.

Las palabras de Ranma enojaron a Soun, quien le gritó a su futuro yerno.

"¡Te atreves a burlarte de el pacto sagrado que hay entre tu padre y yo!" Dijo Soun, quien había transformado su rostro en una figura infernal, tratando de intimidar a Ranma.

Siendo fiel a sus palabras, Soun se colocó en una postura agresiva de Karate. Habiendo olvidando convenientemente la destreza con la cual Ranma había luchado contra Genma, y salido victorioso.

"No es eso, pienso que tu otra hija sería mejor." Ranma habló exasperado, ignorando con irritación el suspiro aliviado de Kasumi.

En menos de un segundo, como si de magia se tratase la agresividad de Soun desapareció, siendo reemplazada por llanto.

"Nabiki será feliz a tu lado." Soun lloraba con felicidad, enterrando su rostro en el pecho de Ranma.

Casarse con Nabiki, el solo pensamiento le generaba pesadillas a Ranma. Ella se aprovechaba de él, le usaba, le manipulaba, y le humillaba. A decir verdad todos sus conocidos, pretendientes y rivales le habían hecho alguna de esas cosas más de una vez. Sin embargo, comprometerse con Nabiki era una cosa que Ranma prefería evitar, sin importar que tan corto sea su tiempo con estos Tendo.

En ese momento alguien entro al Dojo, sorprendiendo a las personas que en el se encontraban.

El visitante vestía una camisa azul marino, junto un par de pantalones del mismo color, el visitante exudaba un aura de sabiduria en artes marciales. Sabiduría que desapareció al ver a la hija mayor de Soun. Ranma

"Ka-ka-Kasumi, ¿Qu-qué haces aquí?" Chilló la misteriosa visita, seguida de una corta risa delirante.

Ono Tōfū, Ranma reconoció al quiropráctico de la familia Tendo.

Akane entró al Dojo, siguiendo al buen doctor. Que al ver el patético estado del quiropráctico suspiró tristemente.

Ranma suspiró cansadamente, ante lo complicada que se había convertido la situación.

"No quiero a Nabiki." Ranma declaró de manera definitiva, al ver las expresiones de los que le rodeaban se forzó a continuar, sin intenciones de dejar a alguien más intervenir.

"Prefiero a Akane, me comprometeré con ella." Normalmente esas palabras le harían tartamudear sonrojado a Ranma, sin embargo debido a su agotado estado mental decidió dejarse de tonterías.

Soun le abrazó aun más fuerte, feliz por su hija quien pronto se casaría.

"¡Jamás me casaré contigo, pervertido!" Las protestas de Akane no se hicieron esperar.

Ahora que había establecido el compromiso, Ranma podía irse a descansar de la locura que le rodeaba. Pensando en eso, Ranma golpeó con fuerza la cabeza de Soun, liberándose de su poderoso agarre.

Ranma se dirigió a la casa Tendo, con intenciones de tener una larga siesta. Ignorando los gritos de Akane, el cuerpo inconsciente de Soun, la mirada serena de Kasumi, y a Tofu quien bailaba junto a un panda.

Tal era el cansancio que sentía Ranma, que no percibió las violentas intenciones de su futura esposa.

Un golpe, sólo eso basto para hacerle perder la consciencia a Ranma, quien cayó en la inconsciencia en el patio de los Tendo luciendo un chichón en la cabeza.

'Estoy comprometido otra vez con Akane. !¿eso significa que mi victoria contra Genma fue insignificante!?' Ranma tuvo una revelación antes de caer inconsciente.


Notas del autor.

Primero que todo, el objeto que envió a Ranma a ese lugar no tiene ese único efecto, el misterioso orbe tiene otro efecto, el cual espero revelar mucho más adelante.

En este fic ningún personaje sufrirá de bashing.

Ranma enfrentará otros problemas, no seré especifico, pero la mayoría de ellos no podrán ser resueltos con simple violencia. También habrá peleas, claro. Tengan en cuenta que este Ranma tiene conocimiento de las técnicas selladas de su padre, también cuenta con conocimiento de los eventos que están por suceder en el futuro, pues él ya los ha vivido.

A pesar de Ranma conocer lo que sucederá, no siempre su conocimiento le ayudará a salir libre de daños. Eso quise demostrar con este capitulo. Ranma intentó huir a Jusenkyou, pero Genma se lo impidió,amenazando con usar el Nekoken en su contra. A pesar de su victoria contra Genma, Ranma no pudo viajar a China

Saludos.