Todas las casas de la residencial del Clan Ackerman son casas de lujo, grandes con piscina que no se usaba durante el invierno, todas de dos plantas, con garaje para más de 2 caros, habitaciones amplias y baños personalizados, con área verde casi mágica por lo bien cuidada que la dueña y señora la mantenía y una enorme cocina que cualquier prestigioso chef envidiaría; esos y mas eran los lujos de nacer siendo un Ackerman, lujos que en mi opinión nos merecíamos por todo el esfuerzo, dedicación, tiempo y empeño puesto en los negocios y el trabajo.

La casa donde yo vivo es un lugar cálido y lleno de armonía, mi madre se empeña tanto en cuidar cada rincón del lugar, es mi hogar donde crecí y lo amo, siendo yo hija única mi madre me enseña a detalle cómo llegar a ser la señora de la casa aun si trabajo o no. Mi familia es la mejor, me han criado con mucho amor y nada me ha faltado, mi padre junto a mi madre cuidan y trabajan la parte del patrimonio materializado en acciones en las empresas Ackerman que les toca, lugar que yo algún día ocupare, pero aun a mis 18 años solo me preocupo por estudiar.

Entre a la universidad de la ciudad y ahora estoy en el segundo años de una carrera empresarial, obviamente no tarde en hacer amigos pero los más cercanos son Armin Arlet, Eren Jaeger y Sasha Blouse, esta ultima mi amiga de confidencias, pero mi mejor amigo el que ocupa la mayor parte de mi corazón y sentimientos es Levi Ackerman.

Mi mente estaba ocupada en esos pensamientos cuando Armin me hablo y capto toda mi atención.

- Mikasa por que estas tan contenta – me pregunto, la curiosidad se reflejaba en su aniñado y angelical rostro, eso me hacía mucha gracia.

- Hoy Armin! Hoy regresa Levi de estudiar en el extranjero – respondí muy emocionada – después de no tener su presencia en estos últimos 3 años.

- Pero se comunicaban por video llamadas y mensajes – me dijo Armin.

- Eso no es lo mismos Armin – argumente – si tu conocieras a Levi te darías cuenta que su presencia es relajante y avasalladora a la vez, Levi es simplemente increíble.

Armin me regalo una sonrisa a la que correspondí, sonrisa que desapareció cuando eren hablo.

- No sé porque te alegra tano la venida de ese tal Levi, si según lo que nos has contado tomara su lugar de lo que le corresponde en la empresa del clan y no tendrá tiempo para ti.

- Primero Eren no es el tal Levi, es Levi y segundo viene para quedarse qué es lo importante, después de 6 años estudiando en el extranjero de no tenerlo en las vacaciones navideñas – respondí algo mal humorada.

- Da igual Mikasa – siguió Eren – se volverá a alejar de ti, con el tiempo que le tiene que dedicar a los negocios, además no crees que ya esta grandecito como para no querer independizarse y adquirir su propio departamento.

- BASTA EREN! – si definitivamente Armin tenía razón, Eren no sabía cuando cerrar la boca. Lo mire de muy mala manera hasta que Armin volvió a tomar la palabra.

- Eren será mejor que nos vayamos, Mikasa tiene que arreglarse para ir a buscar a Levi al aeropuerto.

Agradecí mentalmente a Armin por su intervención por qué no sé donde me llevaría esta conversación con Eren, no entendía que tipo de odio le tenía hacia Levi si ni siquiera lo conoce.

Me despedí de ellos con un gesto de mano y me dirigí hacia mi habitación con la mente abarrotada de pensamientos con lo que había dicho Eren, será cierto que Levi se quiera alejar de mi poniendo de prioridad el trabajo, ok si se que el trabajo y los negocios son prioridad, pero de verdad me dejara en tercer plano a mí, a su mejor amiga desde niños, la verdad no lo creía, Levi siempre tiene un espacio para mí en su vida incluso los 3 años que no vino a la mansión durante las fiestas navideñas estábamos comunicados, sonreí.

Deje de pensar en las tonterías que dijo Eren y ya en mi habitación de dirigí al gran armario bueno en realidad era una habitación completa donde estaban mis pertenencias; teniendo de donde escoger, ventaja que tu madre trabaje en las empresas de moda Ackerman y sea la vicepresidente de dicha empresa, siempre elegía lo más sencillo y cómodo para vestir y en esa ocasión no sería diferente.

Una vez lista contemplando mi figura frente al gran espejo dando los últimos toques a mi look sencillo que constaba de un jeans de mezclilla, un sueter negro, un chaleco gris y unos botines negros pues afuera amenazaba con nevar y prometía hacer frio, y claro no podía faltar mi bufanda azul, azul como el azul de los ojos de Levi, me gustaba tanto.. amo tanto esta bufanda.

El día que Levi me obsequio la bufanda fue la navidad antes que se fuera a la universidad y fue el mejor regalo que he recibido pues me recuerda tanto a él y aun tiene el olor de su perfume, el que rocié a escondidas encima de la bufanda. Esa noche me escabullí a la habitación de Levi para rociarle de su perfume y fue la mejor idea que tuve pues con su olor sentía su presencia junto a mí todos los días.

Una chispa se encendió dentro de mí cuando la ama de llaves de la casa toco la puerta de mi habitación para avisarme que el carro que mando el bisabuelo Parick estaba afuera esperándome para ir a recoger a Levi al aeropuerto, por fin sentiría sus cálidos abrazos, su cálida presencia que tanto me habían hecho falta, estaba tan feliz, no tenía ni como describir la felicidad que albergaba mi pecho, tome la cartera elegida que estaba sobre mi cama y me dirigí a paso ligero casi corriendo a la salida, si estaba feliz, contenta y ansiosa por ver a Levi Ackerman y es que él es tan importante para mí porque Levi era mi mejor amigo.