El chofer aparco el vehículo en el estacionamiento del aeropuerto y me dispuse a bajar de este, estaba tan nerviosa y contenta, mis manos sudaban por la ansiedad de verlo, de ver su rostro fino y varonil, de ver sus ojos azules mirándome, de pronto una pregunta atravesó mi mente – será que él me extrañó tanto como yo a él? – esa duda solo Levi la contestaría en el momento exacto para él.
Al ingresar al lugar fuí a la zona de espera y me senté en una de las tantas sillas dispuestas en la estancia, había mucha gente esperando a sus seres queridos, me distraje mirando a las personas que estaban a mi alrededor, a niños con sus madres llorando de aburrimiento por la espera, a hombres o mujeres con sus celulares o con libros, no sé cuánto tiempo paso hasta que escuche por el alta voz que el vuelo donde venia Levi acababa de aterrizar.
La ansiedad duplico y me acerque al ventanal esperando verlo, dios que tardaba tanto o era mi desesperación por verlo y perderme en su presencia, hasta que alguna entidad divina escucho mis plegarias y Levi apareció ante mis ojos, tan guapo y perfecto como siempre, no pude evitar pensar así cuando lo vi, tenía 3 años de no verlo en persona y sentía que mi corazón se iba a salir de mi pecho.
Mi rostro se ilumino en una ancha sonrisa cuando lo mire salir de la zona de desembarque, me acerque más a la gran ventana de vidrio que nos separaba, estoy segura que me miro pues me sonrió, una sonrisa fugas de las que solo yo conocía y esas que solo a mi me regalaba ya que Levi no sonreía a cualquiera, por una fracción de segundos nuestros ojos se encontraron y no había que decirnos más yo sabía que él estaba feliz de verme.
Me dispuse a la salida casi corriendo cuando lo mire salir, no dude en acercarme y darle un fuerte abrazo al que correspondió sumado con un respectivo beso en la mejía, cuando nos separamos caminamos a paso lento al estacionamiento directo al vehículo que nos llevaría a la mansión, el chofer subió el equipaje al maletero, mientras Levi abría la puerta del pasajero y me ayudaba a subir para luego hacerlo él y así cuando el chofer termino su labor con el equipaje puso en marcha el motor y salimos rumbo a nuestro destino.
Mientras el vehículo iba en marcha comencé una pequeña conversación con Levi pues necesitaba decirle cuando lo había extrañado, mi corazón me pedía a gritos expresar toda la emoción que sentía el tenerlo cerca.
- Levi como estuvo el vuelo – comencé
- Irritante mocosa – me dijo con su tono serio como siempre.
- Enano cualquiera que escuchara eso pensaría que venias en la incómoda tercera clase – me eche a reír
- Aun así – continuo – es muy irritante viajar, mas cuando la aeromoza quiere casi estar encima de ti.
Y ese era Levi odiaba que irrumpieran en su espacio personal sin su consentimiento, yo aun no me explicaba como él no aceptaba lo guapo que es y la atención que llama con su sola presencia y sé muy bien que eso le molestaba por que le gusta pasar desapercibido, por mi parte me irritaba que las mujeres lo vieran como una carnada, Levi es el hombre perfecto para cualquier mujer, pero la mujer que Levi merecía a su lado tenía que ser inteligente , educada, independiente y… corte el hilo de mis pensamientos porque me estaban llevando a un rumbo que no me gustaba, porque diantres pensaba en la mujer ideal para Levi cuando estaba muy segura que ni él pensaba en ello. Mejor seguí con la conversación.
- Te extrañe – le dije llamando su atención.
- Yo también te extrañe mocosa – dirigió su mano a la mía y le dio un apretón cariñoso, me permití sonreír.
Ahí se termino nuestra conversación no necesitaba escuchar mas, el resto del viaje a la mansión fue en completo silencio lo que le permitió a mi mente divagar sobre la persona que tenia a la par, sobre la persona más importante para mi después de mis padres, y es que Levi era mi mejor amigo.
Mis pensamientos me llevaron a lo difícil que es para Levi haber perdido a sus seres queridos, comenzando que la corta edad de 6 años según me conto él mismo perdió a su padre y abuelo en un trágico accidente del avión privado en el que viajaban por negocios de las empresas Ackerman; a sus 15 años perdió a su madre y único tío, hermano de su madre, en un accidente automovilístico, de pronto me alarme a Levi lo persiguen accidentes horrendos y pensé por un momento que haría sin Levi si le pasara algo, me regañe mentalmente por pensar estupideces como me dirá el mismo Lev;, el único pariente que le queda es el actual líder de Clan Ackerman, el bisabuelo Patrick Ackerman y por esa razón es el consentido de este; mi familia no es pariente del bisabuelo lo único que nos relaciona es el apellido de un clan y fuertes negocios donde están incluidos el resto de las familias que componen el clan.
Mi mene volvió a la realidad cuando sentí que Levi daba un suave tirón a mi mano – llegamos – me dijo, el tiempo paso tan rápido que no había reparado el momento en que el vehículo se estaciono frente a la entrada principal de la mansión. Al bajar del vehículo divisamos las puestas abiertas de par en par y al dueño de la mansión sentado en la silla de ruedas en el umbral de la entrada esperándonos, Patrick Ackerman aunque en silla de ruedas es un viejo fuerte como un roble y claro esta que no se podía perder darle la bienvenida a Levi como debía ser.
Después de los respectivos saludos y demostración de felicidad de parte del bisabuelo Patrick a Levi nos dirigimos al comedor donde nos esperaba una apetitosa cena, cada uno se sentó en su lugar en la mesa para comenzar a comer en medio de una amena conversación la que giro en torno a las responsabilidades que comenzaban para Levi al tomar las riendas de los negocios que le corresponden como todo un Ackerman, yo en mi fuero interno estaba feliz porque sé que Levi es capaz de realizar con éxito todo lo que se proponga. Al finalizar la cena y después de la conversación me despedí y el mismo vehículo de todo el día me fue a dejar a mi casa.
Así pasaron los meses, 6 meses para ser exactos, y sucedió, Levi ocupo su cargo dentro de los negocios, mientras yo comencé un nuevo año universitario pues cuando me graduara tendría el mismo destino que Levi, ocuparme de los negocios; cuando Levi tenía tiempo se pasaba por la universidad a recogerme e íbamos a cenar a cualquier lugar, siempre uno diferente, una noche de un viernes en medio de las tantas cenas juntos en una pizzería, comenzamos la típica conversación sobre preguntas de rutinarias del día hasta que Levi dijo algo que me dejo intrigada y emocionada.
- Mocosa mañana quiero que me acompañes a un lugar, quiero tu aprobación.
- Claro enano yo voy – pero la curiosidad me llego como la velocidad de la luz – a dónde iremos?
- Es una sorpresa.
